lunes, 13 de diciembre de 2010

De una sentada... o dos

Hace ya días fui invitado por mi hermano al teatro, a ver la representación de Les cadires, de Eugène Ionesco, en el Teatro El Musical, sobre la que ya ha publicado él una anotación.

Aquí hablaremos de los momentos previos, en los que no nos quedamos sentados, esperando.

Hace ya tiempo publiqué una anotación a modo de introducción de una serie de anotaciones sobre establecimientos de restauración en Madrid cuya características principal era que ya no cumplían cien años de historia… porque ya los habían superado.

En Valencia existen también establecimientos de este tipo, aunque no existe (que yo conozca) una promoción similar a la de Madrid. Uno de estos locales es Casa Montaña, en el Distrito Marítimo, en el barrio de El Cabañal-El Cañamelar, en concreto, la parte de El Cañamelar.

Como se puede apreciar en la fachada, se fundó en 1836, aunque no sé decir si lo fue en el mismo lugar que actualmente ocupa, o en otro suficientemente cercano. Como se puede deducir, el negocio original era la venta de vinos y licores, en definitiva, lo que indica el toldo y los cristales: una Bodega. Y el interior recuerda este origen del modo más sencillo posible: unos barriles.



Lógicamente, acompañamos la ingesta de vituallas con vino. Con la sorpresa final de que, como se trataba de vino valenciano, nos regalaron unas copas sobre las que estaba grabado el escudo de la Generalidad Valenciana. Haciendo patria chica, que se diría.

El local tiene dos ambientes, que se dice: el clásico, que es donde estuvimos, y otro, abierto hace no muchos años, en la zona trasera, de diseño más moderno. A pesar de esta distinción, la carta que pudimos consultar recogía diseños modernos (merchandising, o similar) para Casa Montaña, obra de Paula Sanz Caballero, entre los que se incluyen ahora que está de moda, tazas con el logo (la M con la tilde de la ñ).

Por muy a gusto que estuviéramos sentados comiendo, hubo quien nos recordó (y aun siendo de noche), que ya era hora de apreciar otras sillas, y aplaudirlas, si llegaba el caso. Y eso hicimos.


Créditos:
Fotografías de Casa Montaña, de diciembre de 2010, del autor.
Fotografías del escenario inicial y de los saludos finales, del espectáculo Les cadires, en el Teatro El Musical, de Valencia, del 2 de diciembre de 2010, del autor.

2 comentarios:

  1. En Sevilla disfrutamos de un bar fundado en 1670, El Rinconcillo.

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  2. Pues hay que ver cómo quedamos para conocerlo. ¿Es grande o chico? ¿Cabremos todos o tendremos que hacer turnos? ¿A qué hora abren, y a qué hora lo cerrramos?
    Datos, datos... necesito datos.

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