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domingo, 25 de enero de 2015

Una vela por la Luz

En la misa de esta noche ha comentado el sacerdote que el Santo Padre había pedido que pusiéramos una vela encendida en una ventana, a partir de las nueve, como muestra de solidaridad con nuestros hermanos católicos (y en general, cristianos) que están siendo perseguidos por su fe en tantos países de este mundo.


Y una oración, claro.

jueves, 13 de marzo de 2014

Tú eres Pedro

Hace un año ocupó su lugar en la sucesión apostólica de Pedro el Papa Francisco.


Como las palomas de la fotografía, puede decirse que hay sus momentos blancos y sus momentos grises. En ambos casos, son momentos para opinar, aún no para juzgar.

Y en ambos casos, rezo por él y que Dios le bendiga.

Créditos:
Fotografía de la torre del templo de la parroquia de los Mártires Valencianos, en Valencia, en marzo de 2014, del autor.

domingo, 16 de febrero de 2014

Vaya papelón

Uno de los problemas que existen en España es la excesiva vinculación entre la prensa y el poder, sea cual sea aquélla y sea cual sea éste, y qué puede pasarle a aquélla cuando éste se molesta.

Por si no teníamos bastante con el reciente éxito de don Mariano (pues aquellos polvos aun antes de jurar el cargo, o estos barros más recientes, seguro que no son cosa suya), con el que ha demostrado ser en este mundo mucho más contundente que Felipe González y José María Aznar juntos, para que luego digan, esta semana parece haber hecho dos muescas más, primero una faena de aliño al toro, y luego ya al país entero.

Pero es que, encima, va y resulta que hoy mismo, en línea con las enfermedades de garganta de que nos habló el párroco el día de San Blas, nos sale el Papa Francisco, como un Tolkien cualquiera, hablando de las “lenguas de serpiente”.

¡A este paso van a acabar con el periodismo español!

(O no)

domingo, 12 de enero de 2014

Hic est filius meus dilectus

Una vez bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y venía sobre él.


En su día, en estas páginas se conmemoró la efemérides del bautismo de Beethoven, pues, en realidad, es la fecha que está documentada, suponiéndose que habría nacido el día anterior, por la costumbre en aquella época. Esta situación curiosa, vista desde estos días de ahora, en realidad no es tal, pues durante muchos siglos, los únicos registros que realmente se llevaban eran los parroquiales de los bautismos (y bodas y fallecimientos), donde podía reflejarse, o no, la fecha real del nacimiento de la criatura.

Ahora, gracias al registro civil, ya no es tan imprescindible el registro parroquial, con el resultado de que el otro día, el Papa Francisco tuviera que plantearnos unos deberes:
Buscad cada uno hoy en casa la fecha de vuestro bautismo. ¿Lo haréis?

El problema es que, como en casa (con todas las mudanzas que haya habido o dejado de haber) no se encuentre, no sé si los archivos parroquiales estarán suficientemente disponibles.

Pero bueno, ya tenemos deberes.

Créditos:
El título de la anotación es la parte intermedia del versículo 17, del capítulo 3 del Evangelium secundum Matthaeum, tomado de la Biblia Vulgata, en edición de Colunga-Turrado, publicada por Biblioteca de Autores Cristianos (duodécima edición, de 2005), de la biblioteca del autor.
Extracto del Evangelio según San Mateo (3, 16), tomado de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer, de la biblioteca del autor.
Fotografía del Bautismo de Jesús, en la Catedral de Exeter, en julio de 2013, del autor.

martes, 17 de diciembre de 2013

En dos (más dos) palabras

Aun cuando el tiempo ayudará a elegir las palabras,


las que hoy toca pronunciar son:

Créditos:
Viñeta de JM Nieto en ABC, publicada el 21 de septiembre de 2013, de la hemeroeca del autor.

martes, 26 de noviembre de 2013

Cuando no se permite recoger el fruto de la Semilla

Los hombres que trabajan en los campos, los propietarios de las pequeñas huertas, observan y hacen cálculos. El año viene cargado de producción. Los hombres están orgullosos porque con sus conocimientos pueden hacer que sea así. Han transformado el mundo con sus conocimientos. El trigo corto y delgado se ha hecho grande y productivo. Las manzanitas ácidas se han vuelto grandes y dulces, y esa vieja uva que crecía entre los árboles y servía de alimento a los pájaros, su fruto diminuto ha sido la madre de mil variedades, roja y negra, verde y rosa pálido, morada y amarilla; y cada variedad con su propio sabor. Los hombres que trabajan en las granjas experimentales han conseguido nuevos frutos; nectarinas y cuarenta clases de ciruelas, nueces con cáscara de papel. Y siempre trabajando, seleccionando, injertando, cambiando, obligándose a sí mismos, obligando a la tierra a producir.

Y primero maduran las cerezas. Un centavo por media libra. Mierda, no la podemos recoger por ese dinero. Cerezas negras y cerezas rojas, gordas y dulces, y los pájaros se comen la mitad de cada cereza y las avispas zumban por los agujeros que hicieron los pájaros. Y las semillas caen a la tierra y se secan con hilos negros colgando de ellas.

Las ciruelas pasas moradas se vuelven suaves y se endulzan. Dios mío, no podemos recogerlas, secarlas y sulfatarlas. No podemos pagar jornales de ningún tipo. Y las ciruelas moradas alfombran el suelo. Primero las pieles se arrugan un poco y enjambres de moscas vienen a darse un festín y el valle se llena de olor de la dulce podredumbre. La carne se torna oscura y la cosecha se marchita en el suelo.

Y las peras ya.están amarillas y blandas. Cinco dólares la tonelada. Cinco dólares por cuarenta cajas de veinticinco kilos; árboles podados y pulverizados, huertas cultivadas, coger la fruta, ponerla en cajas, cargar los camiones, llevar la fruta a las fábricas de conserva –cuarenta cajas por cinco dólares–. No podemos. Y la fruta amarilla cae pesadamente y se revienta en la tierra. Las avispas. escarban la dulce carne y se eleva el olor del fermento y la podredumbre.

Luego las uvas ... No podemos hacer buen vino. La gente no lo puede comprar. Arranca las uvas de las viñas, uvas buenas, podridas, picadas por las avispas. Prensa los tallos, prensa la porquería y la podredumbre.

Pero hay moho y ácido fórmico en las tinajas.

Añádele sulfuro y ácido tánico.

El olor del fermento no es el rico aroma del vino, sino dolor de lo podrido y los productos químicos.

Ah, bueno. De todas formas tiene alcohol. Se pueden emborrachar.

Los pequeños campesinos veían aproximarse las deudas como una marea. Pulverizaban los árboles y no vendían la cosecha, podaban e injertaban y no podían recoger. Y los hombres de ciencia han trabajado, han considerado, y la fruta se esta pudriendo en el suelo y la mezcla podrida de las tinajas de vino está envenenando el aire. Y prueba el vino... Nada de sabor a uva, sólo sulfato y ácido tánico y alcohol.

Esta pequeña huerta será parte de una gran propiedad el año próximo, porque las deudas habrán ahogado al propietario.

El viñedo pertenecerá al banco. Sólo los grandes propietarios pueden sobrevivir porque también son suyas las conserveras. Y cuatro peras, peladas y partidas por la mitad, cocidas y enlatadas, siguen costando quince centavos, y las peras en lata no se ponen malas. Pueden durar años.

La podredumbre se extiende por el Estado y el dulce olor es una desgracia para el campo. Hombres que pueden hacer injertos en los árboles y hacer la semilla fértil y grande, no saben cómo hacer para dejar que gente hambrienta coma los productos. Hombres que han creado nuevos frutos en el mundo no pueden crear un sistema para que sus frutos se coman. Y el fracaso se cierne sobre el Estado como una enorme desgracia.

Los frutos de las raíces de las vides, de los árboles, deben destruirse para mantener los precios, y esto es lo más triste y lo más amargo de todo. Cargamentos de naranjas arrojados en el suelo. La gente vino de muy lejos para coger la fruta, pero no podía ser. ¿Cómo iban a comprar naranjas a veinte centavos la docena si podían salir y recogerlas? Y hombres con mangueras arrojan chorros de queroseno en las naranjas y se enfurecen ante semejante crimen y se enfadan con la gente que ha venido a por la fruta. Un millón de personas hambrientas, que necesitan la fruta ... , y el queroseno rociado sobre las montañas doradas.

Y el olor a podrido llena el campo.

Quemar café como combustible en los barcos. Quemar maíz para calentarse, hace un cálido fuego. Tirar patatas a los ríos y poner vigilantes a lo largo de las orillas para evitar que la gente hambrienta las pesque. Matar a los cerdos y enterrarlos y dejar que la putrefacción se filtre en la tierra.

Eso es un crimen que va más allá de la denuncia. Es una desgracia que el llanto no puede simbolizar. Es un fracaso que supera todos nuestros éxitos. La tierra fértil, las rectas hileras de árboles, los robustos troncos y la fruta madura. Y niños agonizando de pelagra deben morir por no poderse obtener un beneficio de una naranja. Y los forenses tienen que rellenar los certificados –murió de desnutrición– porque la comida debe pudrirse, a la fuerza debe pudrirse.

La gente viene con redes para pescar en el río y los vigilantes se lo impiden; vienen en coches destartalados para coger las naranjas arrojadas, pero han sido rociadas con queroseno. Y se quedan inmóviles y ven las patatas pasar flotando, escuchan chillar a los cerdos cuando los meten en una zanja y los cubren con cal viva, miran las montañas de naranjas escurrirse hasta rezumar podredumbre; y en los ojos de la gente se refleja el fracaso; y en los ojos de los hambrientos hay una ira creciente. En las almas de las personas las uvas de la ira se están llenando y cogen peso, listas para la vendimia.

El pasado jueves, el Papa Francisco habló del beneficio... y salió perjudicado.

Creditos:
Extracto del capítulo 25 de Las uvas de la ira, obra de John Steinbeck (publicada en 1939), según traducción de María Coy Girón, publicada por Alianza Editorial en su colección 13/20 (pp.525-529), de la biblioteca del autor.

domingo, 20 de octubre de 2013

La misión es… hablar

Cuando se mira de cerca, se ve que el proselitismo, que parece tan natural, no es más que una idea sobrevenida, tras la de la igualdad de los hombres; no es consustancial al hombre. Es el cristianismo el que la ha traído al mundo. Tomada de él por los mahometanos.
El proselitismo no nace únicamente de la sinceridad de la creencia, sino de las ideas de la igualdad entre los hombres y la unidad, por encima de todo, del género humano.

Hace unas semanas hubo cierta polémica sobre una frases del Papa Francisco acerca del proselitismo, frases que ya venían de antes.

Como podemos ver, la percepción de la palabra «proselitismo» ha cambiado en estos casi dos siglos transcurridos, con la consiguiente confusión para quien se limita a entender las palabras según su significado real, etimológico e histórico.

Hoy se celebra en la Iglesia Católica la Jornada Misionera Mundial, o Jornada Mundial de las Misiones, o Domingo Mundial de las Misiones,… vamos, el DOMUND. En definitiva, cumplir con la misión que nos fue dada en el Evangelio:

«Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación.»

(Claro que, por lo que se ve, habrá que ponerse de acuerdo en qué significa cada palabra, pues si no, difícilmente se podrá proclamar nada con éxito.)

Créditos:
Extracto del capítulo II El hinduismo, de la obra Sobre las religiones, edición de Lean-Louis Benoît recopilatoria de diversos textos de Alexis de Tocqueville, publicada por Encuentro (pág. 74), de la biblioteca del autor.
Extracto del Evangelio según San Marcos (16, 15), tomado de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer.

martes, 8 de octubre de 2013

Si dicen, que dizan


A finales del curso académico pasado, se publicó en ABC la anterior viñeta, al hilo de la reforma de la ley de educación, y las cuestiones sobre si la religión sería (o no) optativa, obligatoriamente optativa, evaluable, computable, y no sé cuántas modalidades más.

El transcurso del tiempo ha querido reflejar con esta viñeta no los problemas de la religión en la ley de educación, sino la misma percepción de la religión… en la religión.

«Lo que nos cuenta», en este caso, es lo que dice el Papa Francisco… o lo que dicen que dice, o lo que dicen que quiere decir cuando dice, y así ad infinitum, y, también, ad nauseam.

La última oleada de dicedurías ha sido tras la publicación de una entrevista, la cual, según parece, se ha publicado ¡de memoria!

En una entrevista anterior, luego se publicó que la primera versión de la traducción no sólo no era correcta, sino que había frases con sentido casi totalmente contrario.

La conclusión lógica ante tanto decir unos y otros es la que algunos ven como bondad, es decir, se habla sobre lo que dice (y no dice) el Papa. Lo que no deja de ser cierto.

La posible siguiente conclusión es dejar que unos y otros dizan, y ni caso a unos ni a otros.

La lamentable conclusión final sería que diza el Papa lo que quiera, cuando quiera y a quien quiera, que yo sigo con la mía.

Créditos:
Viñeta de J.M. Nieto, publicada en ABC el 16 de junio de 2013, de la hemeroteca del autor.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Y los curó

Recorría Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Su fama llegó a toda Siria; y le trajeron todos los que se encontraban mal con enfermedades y sufrimientos diversos, endemoniados, lunáticos y paralíticos, y los curó. Y le siguió una gran muchedumbre de Galilea, Decápolis, Jerusalén y Judea, y del otro lado del Jordán.

Créditos:
Extracto del Evangelio según San Mateo (4, 23-25), tomado de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Gaudium magnum

Annuntio vobis gaudium magnum;
habemus Papam:

Eminentissimum ac Reverendissimum Dominum,
Dominum Georgium Marium Sanctae Romanae Ecclesiae Cardinalem Bergoglio
qui sibi nomen imposuit Franciscum.


Dios le bendiga.

Créditos:
Detalles de las páginas de inicio de la Santa Sede, general y en español.
Texto del anuncio realizado por el cardenal protodiácono, S.E.R Jean-Louis Tauran, tomado de la noticia publicada en internet por la Santa Sede.