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sábado, 9 de noviembre de 2013

Blindemos los cristales

Esta noche se cumplen 75 años de la Noche de los cristales rotos, pogromo que, a su propia maldad (que ya se mostraba desde unos años antes), añadió la de ser un paso (más) en el camino del Holocausto. Camino que, desgraciadamente, siempre hay quien quiere recorrer, aunque sea de palabra, incluso en donde menos se pudiera esperar.

Aquella noche, una de las sinagogas que fue atacada era la Neue Synagoge, en la Oranienburger Strasse de Berlín. En una de las placas que hay en su fachada recordando lo sucedido se hace una llamada a no olvidar aquellas brutalidades.

No obstante, quiero llamar la atención sobre la otra placa, donde destacan las palabras «Willen» y «Freunde», ‘voluntad y ‘amigos’.

Que es lo que, sin olvidar el pasado, permite construir el futuro.

Créditos:
Fotografías de la Neue Synagoge de Berlín, (atacada durante la Kristallnacht y terminada de reconstruir en 1995), y de una de las placas de recuerdo en su fachada, en enero de 2010, del autor.

martes, 22 de marzo de 2011

Shalom

Como personas de bien que somos, no podemos aceptar que aquí en nuestra tierra se haya cubierto de pasada un hecho tan terrorífico, mostrando un claro doble rasero en función de si las víctimas son de un lado o de otro.

Ocultada bajo una placa tectónica, ha pasado muy desapercibida la noticia de que el pasado día 11, viernes por la noche, es decir, siendo ya Shabbat, hubo un atentado terrorista en el poblado de Itamar, en la Franja Occidental del Jordán, es decir, Cisjordania. Como consecuencia del atentado, cinco personas murieron.

Si ya resulta intrínsecamente despreciable un atentado terrorista, y en particular aquéllos, como los que utilizan coches bomba, con cuya ejecución se busca causar víctimas indiscriminadamente las víctimas, en el caso concreto del atentado del pasado día 11 el desprecio es, si cabe, aún mayor.

Y es que el atentado fue, directamente, contra una familia israelí que estaba… durmiendo en su casa, y que fue acuchillada y degollada, sin discriminar, con las propias manos de los asesinos, a los tres de los hijos que estaban en casa, el menor de ellos, un bebé de meses.

Este pasado viernes, día 18, Juan Carlos Girauta recordaba en la tertulia de La Linterna, en COPE, este atentado, y comentaba que en Barcelona se había producido una concentración en recuerdo de las víctimas, convocada por la comunidad isrelita de Barcelona (a partir del minuto 26:06).



Ha leído el final del comunicado, con cuyo primer párrafo se inicia esta anotación, y que finaliza así:

Los judíos de Cataluña no estamos acostumbrados a participar en concentraciones. Pues bien, hoy nos hemos concentrado aquí para mostrar con la cara alzada que nos da igual que nos vean, nos da igual que digan esto o aquello, nos es indiferente lo que opinen de nosotros porque hoy clamamos a una voz el derecho de recordar, narrar y orar por el alma de Udi, Ruth, Hadas Yoav y Elad.

Fogel, el apellido de la familia, es como se pronuncia en alemán ‘Vogel’, es decir, pájaro.

Un pequeño recuerdo y una oración por quienes, especialmente los tres niños, pequeños pajarillos, han ascendido ya al Seno de Abraham. Shalom.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Despreciando el perdón

Coincidiendo con la luna nueva, a las seis de la tarde del pasado día 8, comenzó el primero de Tishri, es decir, Ros Hoshanah, el Año Nuevo Judío, en este caso, el 5771.

En su momento, la determinación del calendario, ajustándolo a una duración de doce mese en unas ocasiones, y de trece en otras, era un conocimiento y función reservados al Sanedrín. Sin embargo, la Diáspora consecuencia de las acciones de Tito, incluyendo la destrucción del Templo, complicó la determinación del momento de la luna nueva sobre Jerusalén, y, lógicamente, el conocimiento de ello por la comunidad judía exiliada. Por tal motivo, para cubrir la duda que cupiera en los cálculos locales, numerosas festividades pasaron a tener una duración de dos días, en muchos casos, considerados uno sólo. El inicio del año fue una de ellas.

Coincidiendo con ello, supongo que intencionadamente, se presentó esa mañana en Madrid una encuesta realizada en España. Según manifestó en la presentación el, a pesar de todo, aún Ministro de Exteriores español, “la opinión pública española no es antisemita ni antiisraelí”, basándose en que sólo el 34,6% de los encuestados tiene una opinión desfavorable de los judíos.

Según la noticia publicada por Carmelo Jordá en Libertad Digital, “el director de la Casa Sefarad Israel, Diego Ojeda; y el presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, Jacobo Israel Garzón (…) coincidieron en que el grado de antisemitismo es mayor «en la opinión pública que en la opinión publicada»”.

No entraremos ahora sobre a qué opinión publicada se refieren, ni en que, contradiciendo al Ministro, “Jacobo Israel Garzón también recordó que el colectivo judío en España no representa ni un uno por mil de la sociedad y que, teniendo eso en cuenta, el «grado de antisemitismo es bastante alto.»

Entraremos, simplemente, en que si la encuesta no muestra un correcto conocimiento de la cultura judía en la sociedad española, esta ignorancia no cabe suponerse en el antedicho Ministro, ni en otros de la Unión Europea. Tal vez no sepan qué se celebra el 10 de Tishri, ni que esa festividad, a pesar de la Diáspora, tiene tal importancia que se celebra un día concreto, y sólo uno. Pero sí deben de saber qué día, cada año, en su propio calendario, se celebra el Yom Kipur.

Por eso, sólo cabe entender de una manera el planteamiento que fue desvelado por el periódico ABC el pasado domingo:
Israel ha tachado de «incidente diplomático» un último roce con la UE, surgido a raíz de que los ministros de Exteriores de cinco países, -España, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido-, insistieran en ser recibidos en Jerusalén en reuniones de trabajo de alto nivel el próximo viernes, sólo unas horas antes del inicio del Yom Kipur, la fiesta más sagrada y más observada del calendario judío.

Por desgracia, el resto de la noticia está un tanto en la línea que contradice lo arriba transcrito sobre la opinión publicada, especialmente, por parte de quien haya decidido elegir como ‘comentario destacado’ el que puede leerse: “Israel lo que tiene que hacer es devolver todo lo robado y dejarse de cuentos y asi nadie le atacará”.

Sólo queda reflexionar que Yavhé, con la nueva entrega de las Tablas de la Ley, dándonos una segunda oportunidad, nos manifestó su voluntad de perdón, a pesar de cuál hubiera sido nuestra actitud. Incluso para los Ministros de Asuntos Exteriores.

Y felicitar al pueblo judío en su Festividad Grande.

Créditos:
Fotografía de los Ministros de AA.EE. de España e Israel, del 28 de julio de 2010, tomada del ABC.

jueves, 26 de agosto de 2010

((esDesagradable sorpresa


¿Necesita la Humanidad distinguir, claramente, distinguir entre el bien y el mal? Sobre todo, los poderosos, sobre todo, los que utilizan el poder, sobre todo, los que gobiernan las naciones.

¿Qué sucede cuando esas naciones las gobiernan los fanáticos, los que creen que el mismo Dios está con ellos, aprobando… su injusticia?


En la madrugada del sábado al domingo pasado, me desperté un momento, y como la hora aún lo permitía, puse la radio de la mesilla de noche para escuchar el final de Regreso al Camino del sur, el programa musical del fin de semana de César Vidal.

El programa acabó y yo seguía sin enganchar de nuevo el sueño, por lo que seguía en condiciones de enterarme de la programación de ((esRadio. Con el fondo musical de Scherazade, de Rimsky-Korsakov, empezaba En un lugar de la noche, con Miguel Hernán. Al oírle decir la introducción, con la que he abierto esta anotación, la voz me sonó familiar, de oírle en su momento en la COPE, lo que se me confirmó cuando oí la más que cuña del centro no-sé-qué en General Pardiñas, tras la que empezó a sonar, muy brevemente, la banda sonora de Éxodo.




Tras unas frases sobre la sabiduría, la bondad y la maldad, pasa a comentar la diferencia entre el bien y el mal, ilustrándola comparando a un pastor y un lobo: el mal del pastor es el lobo, y el mal del lobo, el pastor. Con esta introducción, equiparando ética y moralmente un ser humano con un animal (!), pasa a decir:
Lo que van a escuchar a continuación… no lo quise emitir hace unas semanas, que hubiera sido a lo mejor más oportuno, pero había demasiado lío con todo esto, demasiado alterada estaba la situación y la sociedad; hoy, con más sosiego, ¡qué importante es el sosiego!, sí lo vamos a hacer.

El bien y el mal dependen de la fe que… ¿que practiques, pregunto? Cuando se lucha por lo que se ha conquistado, se lucha con fe. (…) Pero cuando se lucha por defender o conquistar lo que crees que Dios te ha dado, se lucha con fanatismo.
El pueblo judío, así llamado desde los tiempos en que… los eligió Jehová, pueblo escogido, esto cree, y todavía hoy porque… según ellos, así está manifestado en las Escrituras, sí, sí, en la propia Biblia: conquistan y defienden lo que Dios les dio. Jehová sigue siendo su Dios, su guía y su gobernante. Me adentraré en una muy pequeña parte de su… hermética fe, para que… ustedes puedan comprobarlo y yo intentar demostrarlo.
Lo que les voy a decir,… lo creen ellos, ateniéndose a la Biblia. Como les he dicho, ahí está Dios para protegerles y darles un territorio… que ¿quíén se lo va a quitar?, si Dios se lo concedió. Así interpretan las Escrituras los judíos en este aspecto. Creen en las promesas proféticas que les hizo hace miles de años el propio Dios.


Y pasa a leer diversos párrafos de las Escrituras. “«Toda la tierra de Canaán en heredad perpetua, y seré el Dios de ellos». Si se lo ha dado Dios no se lo van a quitar otros. Y así vemos cómo ciertas profecías que están en las Escrituras se han ido, extrañamente, cumpliendo con el pueblo judío: fueron dispersados por toda la tierra. (…) ¿Se cumplió?, pues sí, pero Dios les promete protección… y la nueva ocupación de Israel, ¡esto se lo promete y esto sucedió!, por lo tanto esto creen. (…) Y en Jeremías, por ejemplo, en el capítulo 16, y verso 15: «(…) Y los volveré a su tierra, la cual dí a sus padres». Pero… algo asombroso, porque nos vamos a nuestro tiempo, lo que se escribió hace 3.000 años, 2.000 años, 4.000 años,… a nuestro tiempo. 15 de mayo de 1948: se forma el estado de Israel. Según muchos… israelíes, creen que se cumplió esta profecía el 15 de mayo de 1948, esta profecía, escuchen, Ezequiel, capítulo 11, verso 17: «Así ha dicho Jehová: ‘Os recogeré de los pueblos y os congregaré en las tierras en las que estáis esparcidos, y os daré la tierra de Israel’». Se cumplió según ellos, pues, en esa fecha, ¿cómo no van a defender su tierra? Y… desde la Guerra de los Seis Días, en 1967, hasta la terrible situación actual también siguen creyendo esto, porque lo combinan con la profecía, Zacarías, capítulo 12, versos 1-2 y 4-9: «(…) En aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vengan contra Jerusalén». Para ellos, esto se cumplió con la Guerra de los Seis Días. Y lo creen, lo creen,… a pies juntillas. (…) Y en Éxodo, capítulo 23, y verso 31, algo… que realmente nos tiene que llamar mucho la atención. Ellos creen esto. Estoy hablando de creencias muy herméticas de… de los judíos, ¿eh?, pero ellos creen esto. Fijaos lo que dice Éxodo: «Fijaré tus límites desde el Mar Rojo hasta el mar de los filisteos, y del desierto hasta el Éufrates». Fijaos bien, desde el Mar Rojo, no hasta el Nilo, hasta el Nilo no, ¡desde el Mar Rojo, que es muy diferente! Isaías, capítulo 27, y verso 12:«(…) desde el río Éufrates hasta el torrente de Egipto y vosotros, hijos de Israel, seréis reunidos uno a uno». ¿Torrente de Egipto? ¿Pero esto que es? (…) ¿Torrente de Egipto no es el río? Pues no. Isaías capítulo 19, versículo 5, dice lo siguiente: «Se agotará y se secará la corriente del foso» ¿Qué está viendo el profeta cuando dice esto? Está viendo el Canal de Suez. Y si vemos, cogemos un mapa del antiguo territorio de Israel, y lo comparamos al de hoy, veremos que ¡justo! hasta ese lugar, hasta el Canal de Suez y hasta el Mar Rojo, son los límites del pueblo judío. Claro, ellos leen esto, y dicen ‘¡Je! Jehová sigue siendo nuestro Dios, nuestro gobernante y nuestro protector.¿Quién contra nosotros?’ Y se atreven a tantas cosas.
Así que cuando se habla de fanatismo, fanatismo religioso, de unos y de otros, tenemos que tener en cuenta el fanatismo de los posiblemente más inteligentes, que es el peor de todos. Si esto creen los judíos, ¿cómo no van a defender su territorio cometiendo injusticias? Si nosotros abrimos el Deutoronomio, libro de la Biblia, por donde quiera que lo abramos nos salpica de sangre, porque ahí está Jehová ordenando, precisamente al pueblo de Israel, que estrellen a los niños contra los muros y abran el vientre a las embarazadas, que dejen lugar al pueblo judío, que para eso están ahí. Por eso, amigos, ante esta situación, que nunca se ha tenido en cuenta, la… fe fanática muchas veces de ese pueblo judío, esto tendría que haberse tenido en cuenta, bueno, pues ante esto podremos encontrar otra clase de explicaciones, que ahí, por supuesto ahí está. (…) Y ojalá se sosiegue también el pueblo judío, como le gusta que le llamen.


El sueño siguió sin aparecer, ahuyentado por el ruido de los cristales al ser rotos, y su puesto lo ocupó la pesadilla de oír lo recién transcrito, en lo que, lógicamente, no he podido reflejar los diversos enfoques en la entonación (pero creo que se pueden suponer).

Y lo peor de todo, es que era en ((esRadio.

Tu quoque fili mei?

En el enlace al audio del programa, todo esto, incluyendo la cuña inicial dura hasta el minuto 21 aproximadamente. Luego viene más, pero, si tengo ganas, ya lo comentaré en otro momento.

De momento, ya sé cuándo no debo encender la radio… aunque no pueda dormirme.

martes, 8 de junio de 2010

Cuando de día se anuncian las noches

En aquel entonces ocurrían algunos casos de Einzelaktionen, es decir, actos individualmente realizados para coaccionar a los judíos a fin de que vendieran sus propiedades por precios irrisorios, pero se daban en general, en pequeñas ciudades y, verdaderamente, tenían su origen en la iniciativa espontánea e «individual» de algunos ambiciosos miembros de las fuerzas de asalto, las llamadas SA, que, salvo la oficialidad, estaban formadas por individuos de las clases bajas. También es cierto que la policía jamás impidió la comisión de estos «excesos».

Como ya se ha adelantado, ayer tuvimos ocasión de ver algo parecido en una llamada Universidad Autónoma de Madrid.

La participación pasiva en estos actos tal vez haya dejado tranquilos a este tipo de participantes, quienes evidentemente, ignoran o desprecian la historia, aunque sea mostrada artísticamente.

Y tal vez quienes fueron parte activa en lo sucedido estén muy orgullosos de ello, también ignorantes de la historia:
Hitler, mediante la purga de 1934 de las huestes de Röhm, había debilitado el poder de las SA, las tropas de asalto con camisas pardas que fueron casi exclusivamente responsables de los primeros progromos y atrocidades.

Recordemos nosotros, en cambio, la historia, y no olvidemos, a pesar de lo anterior, “la creciente influencia de las SS, camisas negras, que, por lo general, no empleaban lo que Eichmann denominaba con desdén «métodos de asalto»”.

Aunque los haya que sí ‘asalten’ el lenguaje, y simplemente, digan que “Disturbios en una protesta propalestina frustran un acto del embajador israelí”.

Y lo preocupante es que resulten igual de actuales que los periódicos, los libros de historia.

Créditos:
Transcripciones, según traducción de Carlos Ribalta, tomadas del capítulo 3 Especialista en asuntos judíos, de Eichmann en Jerusalén, de Hannah Arendt, editada por Lumen bajo el sello DeBols!llo (pp.63 y 64).

Fotografías tomadas del álbum de Libertad Digital sobre las agresiones en la UAM.

sábado, 5 de junio de 2010

Hombre y mujer los creó

Un punto de esta cuestión, que a menudo se ha olvidado, es que las famosas leyes de Nuremberg, promulgadas en otoño de 1935, no lograron provocar la emigración de los judíos. (…) Las leyes de Nuremberg habían privado a los judíos de sus derechos políticos, pero no de sus derechos civiles: habían dejado de ser «ciudadanos» (Reichsbürger), pero seguían sometidos al Estado alemán, en el sentido de formar parte de su población (Staatsangebörige). Incluso en el caso de emigrar, no por ello perdían se vinculación con el Estado alemán. La relación carnal entre judíos y alemanes, así como los matrimonios mixtos, estaba estrictamente prohibida. Asimismo, también estaba prohibido que las mujeres alemanas menores de cuarenta y cinco años trabajaran en hogares judíos. Entre todas estas disposiciones legales, únicamente la última tuvo importancia práctica; las otras no eran más que formulaciones jurídicas que reflejaban una situación de facto. En consecuencia, se consideraba que las leyes de Nuremberg produjeron el efecto de estabilizar la nueva situación de los judíos en el Reich.

El párrafo anterior está tomado de Eichmann en Jerusalén, obra de Hannah Arendt, capítulo 3 Especialista en asuntos judíos, según la traducción de Carlos Ribalta, editada por Lumen bajo el sello DeBols!llo (pp.64-65).

Sobre el reconocimiento de los derechos y deberes de las personas existen verdaderas barbaridades en los cuerpos legislativos habidos y habientes en el mundo. En numerosos casos, dichos derechos y deberes se encuentran vinculados con la posesión o no de la nacionalidad en cuestión.

Por ejemplo, en el caso concreto español la todavía vigente Constitución Española establece en el Título I De los derechos y deberes, artículo 11.2 que “Ningún español de origen podrá ser privado de su nacionalidad”.

Sin embargo, esta privación no es así en otros países, por ejemplo, Egipto.

Según se ha publicado, “el Tribunal Supremo Administrativo de Egipto ha confirmado una sentencia que exige al Gobierno que retire la nacionalidad egipcia a los ciudadanos casados con mujeres israelíes”. Lo curioso es que uno de los argumentos, esgrimidos en la sentencia en primera instancia, no se fundamenta en las personas del matrimonio, sino… en sus posibles hijos, pues tendrían la doble nacionalidad.

El régimen nacional-socialista prohibió los matrimonios mixtos, pero no privaba de nacionalidad a los implicados. Sabiendo a dónde llegaron aquéllos empezando como empezaron, podemos extrapolar, viendo cómo van de avanzados, a dónde pretenden llegar éstos.

Y cuando suceda, todavía habrá quien se pregunte cómo ha sido posible: pues igual de posible que hace setenta años.

Créditos:
Fotografía de una familia judía yendo por la calle con el distintivo de la Estrella de David, tomada de internet.

Fotografía, y pie de foto, de una Ketubá o capitulaciones matrimoniales, tomados de La Valencia Judía, de Marilda Azulay y Estrella Israel, en edición del Consell Valencià de Cultura.

lunes, 31 de mayo de 2010

Una “larga carrera de maldad”

Beth Hamishpath, audiencia pública, estas palabras que el ujier gritó a todo pulmón, para anunciar la llegada de los tres magistrados, nos impulsaron a ponernos en pie de un salto, en el mismo instante en que los jueces, con la cabeza descubierta, ataviados con negras togas, penetraron por una puerta lateral en la sala y se sentaron tras la mesa situada en el alto estrado.

Hace 50 años, el 23 de mayo de 1960, el gobierno de Israel anunciaba que, tras quince años de investigaciones, el 11 de mayo anterior se había localizado en Argentina al Teniente Coronel de las SS, y responsable de numerosas actuaciones en relación con el Holocausto, Adolf Eichmann.

Cuando se hizo pública la noticia, el asombro del mundo no fue tanto porque todavía hubiera importantes actores del Holocausto en libertad, como por el hecho de que en ese momento ya se encontrara Eichmann en Jerusalén.

Éste es el título de la obra que recoge los numerosos aspectos que rodearon al juicio al que Eichmann fue sometido ante el tribunal del distrito de Jerusalén a partir del 11 de abril de 1961; obra que se inicia con el párrafo con que he comenzado esta anotación. La autora de esta obra es Hannah Arendt.

El 14 de agosto finalizó la vista, y cuatro meses después, el 11 de diciembre, se iniciaba la lectura de la sentencia, lo que requirió de dos días. “El 15 de diciembre de 1961, viernes, a las nueve de la mañana, se dictó el fallo de pena de muerte.

La sentencia no era firme, y el Tribunal Supremo de Israel la revisó a finales de marzo de 1962. “El 29 de mayo de 1962, se leyó la sentencia (…) Confirmaba tajantemente la sentencia recurrida, en todos sus extremos.

El mismo día 29 de mayo, Itzhak Ben-Zvi, presidente de Israel, recibió la petición de clemencia de Eichmann (…) El presidente de Israel también recibió centenares de cartas y telegramas procedentes de todos los rincones del mundo, en solicitud de clemencia. Entre los más destacados remitentes se contaba la Conferencia Central de Rabís de América, los representantes del Judaísmo Reformado de dicho país, y un grupo de profesores de la Universidad Hebrea de Jerusalén, encabezados por Martin Buber, quien desde un principio se había opuesto a la celebración del juicio (…) Ben-Zvi denegó todas las peticiones de clemencia, el día 31 de mayo (…) Pocas horas después, el mismo día –jueves–, cuando faltaba poco para la medianoche, Eichmann fue ahorcado, su cuerpo incinerado y sus cenizas arrojadas al Mediterráneo, fuera de las aguas jurisdiccionales israelitas.

Gracias a The Christian Almanac me entero de esta efemérides, lo cual me ha impulsado a localizar en casa el libro de Hannah Arendt, hojearlo y escribir esta anotación.

Por lo que he hojeado, hubo varias cosas que se pudieron mejorar en el juicio, pero la cuestión fundamental es que hubo un juicio, fue acusado, ante lo que ejerció su derecho a una defensa. La sentencia, puede decirse, estaba tan clara desde un principio como las actuaciones de Adolf Eichmann, pero también estaba clara la sentencia dictada contra Goering, por ejemplo, quince años antes, y a pocos les parece mal.

Voy a comenzar a leer el libro en un par de días, y ya iré trayendo a estas páginas aquello que en mi opinión sea interesante compartir.

Actualización: En el tiempo que he tardado en depurar esta anotación no puede decirse que no hayamos sabido de Israel ni, lamentablemente, de un pujante antisemitismo. Pero ya lo comentaré en unos días.

Créditos:
Portada y transcripción, según traducción de Carlos Ribalta, de Eichmann en Jerusalén, de Hannah Arendt, en edición de DeBOLS!LLO (pp. 13, 361, 362 y 363-364)