Mostrando entradas con la etiqueta Requena. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Requena. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de enero de 2018

Tiempo de botica

Estos días de enero con una meteorología tan poco propia del enero boreal, con tanto cambio y contraste de temperaturas, están favoreciendo los resfriados, y, también, los casos de gripe.

Sobre esta enfermedad (tan ‘española’ hace un siglo en la Europa de la post-gran-guerra), ya se han publicado la noticia sobre cómo funciona y lo de las cepas y la vacuna correspondiente, y la noticia sobre por qué se teme que la vacuna no funcione como debiera.


En cualquier caso, son tiempos de frecuentar las farmacias para prevenir, paliar y/o curar. Ya se sabe: con cuidados, una semana; sin ellos, siete días.

Por eso, viene muy a propósito la exposición que se nos presenta en el Colegio de Farmacéuticos de Valencia (bueno, Muy Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos), “Recreando una botica de Medeçinas de Requena en 1545”.

La exposición recoge muestras de “casi todos los elementos simples de las boticas de Requena del siglo XVI: 18 minerales, 9 de procedencia animal, 12 gomas y resinas y 67 plantas”. Por la reciente incorporación en la farmacopea española, “todavía no aparecen materias vegetales provenientes del Nuevo Mundo”.
Dadas las fechas, también es muy oportuna la exposición para ver que la ‘mirra’ no es sólo un presente de los Magos de Oriente al Rey de los Judíos.

El origen de la exposición es algo tan curioso como que en 1545 el Ayuntamiento de Requena encargó a un médico la inspección de las tres boticas existentes en la ciudad. El informe del médico no sólo relacionaba los productos de que se disponía en cada botica, sino también aquellos de que se carecía o eran escasos; también había observaciones acerca de las fórmulas magistrales que presentaban algún defecto. Sobre este particular, uno de los acuerdos municipales establecía que “ningún boticario haga un compuesto magistral sin la presencia de un médico aprobado por la villa para que se examinen los simples que son utilizados y que en el bote de la medicina se ponga el día, mes y año y la rúbrica del médico”.


Otra documentación es una Provisión Real de Felipe II firmada el 8 de mayo de 1586 para que Requena sufragara a un boticario durante cuatro años, que resida en Requena “y tenga las medeçinas necesarias para los vecinos della”. 

Naturalmente, en toda esta actividad, también entonces estaba Hacienda, en concreto, la Aduana de Requena, por donde pasaban, se declaraban y tributaban los productos medicinales comerciados.


Datos para la visita:
En el MICOF, en la c/ Conde de Montornés, 7 (junto a la Plaza de San Vicente Ferrer, o de los Patos -por la fuente-, donde la Iglesia de Santo Tomás y San Felipe Neri).
De lunes a viernes, de 10:00 a 13:00 horas.

Hasta final de mes, es decir, hasta el 31 de enero.

Créditos:
Imagen del cartel y datos y textos tomados del folleto de la exposición.
Fotografías, del autor.

martes, 24 de febrero de 2015

Para contar la prórroga

La madrina la tocó con la varita, y las humildes ropas se transformaron en un lujoso y elegante vestido de oro, plata y pedrería; luego le calzó unos lindísimos zapatitos de cristal que eran una monada. Cenicienta subió a la carroza, pero antes de partir, su madrina la recomendó mucho que se retirase del baile antes de las doce. Pasada esa hora, cesa el encanto de todos estos objetos, y la carroza vuelve a ser calabaza, los lacayos lagartos, y así lo demás. Las ropas lujosas que ahora vistes, serían las pobres de antes.

El otro día vi un reloj que parecía diseñado específicamente para cuando Cenicienta ya no tuviera problemas con los encantamientos: empezaba a marcar precisamente a las doce.

El problema, en todo caso, sería del príncipe, que tendría que pasar el baile a la tarde, para que funcionara el reloj... de sol.

Créditos:
Extracto de La Cenicienta, cuento de Charles Perrault, en adaptación sin acreditar, tomado de Cuentos de Perrault, publicado en 2006 por Real de Catorce Editores, de la biblioteca del autor.
Fotografía de un reloj de sol, en un edificio de Requena, de febrero de 2015, del autor.

lunes, 23 de febrero de 2015

Un ejemplo de formación… clásica

“Mensajero- Estando de centinela en la colina, he mirado del lado de Birnam y acto seguido me ha parecido que le bosque comenzaba a moverse.
Macbeth- ¡Embustero y miserable!...
Mensajero- ¡Que soporte vuestra cólera si no es así! A tres millas de este sitio podéis verlo llegar. Lo repito, un bosque marcha.

Ya sabíamos que el bosque de Dirnam, finalmente, avanzó sobre la colina de Dursinane.

Por otro lado, suponemos que el ejército de Malcolm iría sin hachas, aun armado con hachas, pues la batalla quedó resuelta durante la tarde.

Pero no por eso habrá que alabar los árboles dejando sin considerar la buena formación de las farolas.

Créditos:
Extracto de la Escena V del Acto V Macbeth, de William Shakespeare, según traducción de Luis Astrana Marín, editada en su día por Aguilar, y reeditada en 2007 en la colección de kiosco Grandes clásicos Aguilar, en el volumen I de las Obras completas de William Shakespeare (pág. 207), de la biblioteca del autor.
Fotografía de la perspectiva parcial de la Avenida Lamo de Espinosa, desde la Avenida del Arrabal, de Requena, en febrero de 2015, del autor.

lunes, 7 de octubre de 2013

Una oportuna ocasión

La armada otomana salió del golfo de Lepanto donde  habia entrado, y se componia de doscientas y sesenta galeras, seguidas de otros muchos buques de diversas formas. Estaban discordes entre sí los capitanes turcos; pero habiéndose publicado una cédula del sultan, venció el dictámen de que se diese la batalla. Ordenáronse pues para la pelea con admirable ardor en aquel fatal golfo, tan célebre por otros combates navales, animando á unos y otros la esperanza de la victoria. Ocupaba Doria el ala derecha, Agustín Barbarigo la izquierda, y don Juan de Austria el centro. En el frente se colocaron las seis galeazas al mando de don Francisco Duodo, capitan esperimentado, para que con la multitud de la artillería que llevaban destrozasen y desordenasen la armada enemiga. Don Alvaro de Bazán, á quien el rey don Felipe habia condecorado con el título de Marqués de Santa Cruz, iba con treinta galeras auxiliares para acudir adonde lo exigiese el peligro.
Luego que don Juan de Austria dió vista á la armada enemiga, mandó enarbolar en lo mas alto de su galera la bandera de la santa cruz, y con un cañonazo hizo la señal de que se previniesen todos á la batalla. Inmediatamente entró en una galera mas pequeña, y recorriendo toda la armada, exhortó á todos á pelear valerosamente, diciéndoles, que en aquel dia se trataba de la suerte de la religion y de la patria, y de los padres y parientes: que en su diestra llevaban la victoria; y que el no conseguirla seria ignominioso á unos hombres tan fuertes; por lo cual era preciso vencer valerosamente, ó perder la vida con honra. Habló en particular á cada una de las naciones, las recordó sus más heróicas hazañas, y las animó a la pelea. Otro tanto hicieron los generales de las armadas; y al mismo tiempo se publicó por los sacerdotes la indulgencia plenaria concedida por el pontífice a todos los que muriesen en tan piadosa empresa. La armada otomana navegaba en forma de media luna con viento en popa; pero la incomodaban mucho los rayos del sol que les daba de frente. (...) Al mismo tiempo de dar el combate, advirtió don Miguel de Moncada al Austriaco que en aquel dia se celebraba con mucha devocion la fiesta de nuestra Señora de los Remedios en la iglesia de los trinitarios de Valencia. Como aquel principe era tan devoto de la Madre de Dios, se encomendó á ella con fervorosa piedad, y habiendo hecho el enemigo la señal de la batalla, le correspondió con un cañonazo; y dispuestas ya todas las cosas, se encaminaron á la pelea. Luego que estuvieron á tiro de cañon, las seis galeazas venecianas descargaron su artilleria sobre la armada enemiga, y la desordenaron, haciendo en ella grande estrago, echando á fondo algunas galeras, y destrozando otras.


(…) El humo de la pólvora formó una niebla tan espesa, que oscureció enteramente el sol, y el dia parecia noche. Acaeció entonces una cosa admirable, y fue que de repente calmó el viento que soplaba á los turcos por la popa, y levantándose el de Poniente, que era favorable á los nuestros, arrojó el humo hácia el enemigo.  En el espacio de hora y media fueron rechazados por tres veces los genízaros por los españoles de la capitana, haciendo en ellos mucha mortandad; pero entrando por la popa otros de refresco en lugar de los heridos, rechazaron á los españoles otras tres veces. Cayó el almirante Alí herido en la frente de un balazo, y los españoles renovaron el combate con mucha gritería; derribaron y destrozaron todo cuanto les servia de estorbo para la victoria, y se apoderaron de la capitana enemiga. (…) Levantóse en toda la armada un gran clamor de los que con ánimo alegre proclamaban la victoria, aunque todavia se peleaba atrozmente en muchos parajes.

Créditos:
Extracto del capítulo XIV Dispone el Turco una grande armada contra los venecianos, y pierden estos á Nicosia y Famagusta en la isla de Chipre. Alianza de los principes cristianos contra el Otomano. Derrota de la armada de este en la célebre batalla de Lepanto, del Libro Sesto, de la obra del Padre Mariana Historia general de España, en la edición publicada por la Imprenta y Librería de Gaspar y Roig (en Madrid, calle del Príncipe, 4), en el año de Nuestro Señor de 1852, de la biblioteca del autor (Tomo 2 – pp. 451-452).
Fotografía del fresco sobre la Batalla de Lepanto, con representación del Papa San Pío V, en la Capital de la Virgen del Rosario, en la Iglesia de Santa María, de Requena, en abril de 2009,el autor.

martes, 2 de octubre de 2012

También hay que cuidar al cuidador

Vale que se confíe en los Santos Ángeles Custodios, cuya festividad se celebra hoy, pero tampoco se trata de obligarles a una dedicación excesiva.


Sobre todo, teniendo en cuenta lo que exige la situación actual de España.

Créditos:
Fotografía de la imagen, sobre azulejos, del Santo Ángel Custodio (o de la Guarda) y unos niños, arriba de la Cuesta del Ángel (Custodio, claro), en Requena, en abril de 2009, del autor.

lunes, 5 de marzo de 2012

Intriga tánica

- En primer lugar, ¿de qué distrito de Burdeos procede este vino? No es demasiado difícil de adivinar. Es excesivamente ligero par ser St. Emilion o Graves. Desde luego, es un Médoc, no cabe duda.
»Veamos, ¿de qué comarca de Médoc procede? Esto, por eliminación, tampoco es difícil de saber. ¿Margaux? No. No puede ser Margaux, no tiene el aroma violento de un Margaux. ¿Pauillac? Tampoco puede ser Pauillac. Es demasiado tierno y gentil para ser un Pauillac. El vino de Pauillac tiene un carácter casi imperioso en su gusto. Además, para mí, Pauillac contiene un curioso y peculiar residuo que la uva toma del suelo de la viña. No, no. Éste es un vino muy gentil, serio y tímido la primera vez que se prueba. Quizá sea un poco revoltoso a la segunda degustación, excitando la lengua con un poquito de ácido tánico. Después de haberlo saboreado, es delicioso, consolador y femenino, con la generosa calidad que se asocia a  los vinos de la comarca de St. Julien. Indudablemente, éste es un St. Julien.
(…)
- Bueno, veamos. ¿Dónde estábamos? – dijo él–. ¡Ah, sí! Este vino es de Burdeos, de la comarca de St. Julien, en el distrito de Médoc. Hasta ahora voy bien. Pero llegamos a lo más difícil: el nombre de la viña. Porque en St. Julien hay muchos viñedos y, como ya ha señalado nuestro anfitrión anteriormente, a menudo no hay mucha diferencia entre el vino de uno y de otro, pero ya veremos.
Hizo una pausa otra vez, cerrando los ojos.
- Estoy tratando de establecer la cosecha –dijo–, si consigo esto, tendré ganada la mitad de la batalla. Bueno, veamos. Evidentemente, este vino no es de la primera cosecha de una viña, ni de la segunda. No es un gran vino. La calidad. La…, el…, ¿cómo lo llaman?: el esplendor, el poder, eso falta. Pero la tercera cosecha, ésa sí podría ser. Sin embargo, lo dudo. Sabemos que es de un buen año, nuestro anfitrión lo ha dicho. Esto lo desfigura un poco. Tengo que ser muy prudente, muy prudente, en este punto.
Tomó el vaso y dio otro sorbo.
- Sí –dijo, secándose los labios–, tenía razón. Es de la cuarta cosecha, ahora estoy seguro. La cuarta cosecha de un año muy bueno, bueno de verdad. Eso es lo que le dio el gusto de tercera y hasta segunda cosecha. ¡Bien! ¡Esto está mejor! ¡Nos vamos acercando! ¿Cuáles son las viñas de las cuartas cosechas de la comarca de St. Julien?
Volvió a pararse, tomó el vaso y se lo puso en los labios. Luego le vi sacar la lengua, estrecha y rosada, con la punta metiéndose en el vino, escondiéndose otra vez; era un espectáculo repulsivo. Cuando dejó el vaso, mantuvo los ojos cerrados, el rostro concentrado, sólo los labios se movían, restregándose uno contra otro como dos piezas de húmeda y esponjosa goma.
- ¡Aquí está otra vez! –gritó–. Ácido tánico después de un sorbo y una sensación bajo la lengua. ¡Sí, sí, claro, ya lo tengo! El vino procede de una de esas pequeñas viñas de los alrededores de Beychevelle. Ahora recuerdo. El distrito de Beychevelle, el río, el pequeño puerto, anticuado y ridículo. Beychevelle… ¿Puede ser el mismo Beychevelle? No, no creo. No exactamente, pero debe de ser muy cerca de allí. ¿Château Talbot? ¿Puede ser Château Talbot? Sí, podría ser: esperen un momento.
Volvió a probar el vino y al fijarme en Mike Schofield le vi inclinarse más y más sobre la mesa, con la boca un poco abierta y sus ojos fijos en Richard Pratt.
- No. Estaba equivocado. Un Talbot viene más pronto a la memoria que ése; la fruta está más cerca de la superficie. Si es un «34», que creo que es, no puede ser un Talbot. Bien, bien. Déjenme pensar. No es un Beychevelle y no es un Talbot, y sin embargo está tan cerca de ambos, tan cerca, que el viñedo debe de estar en medio. ¿Qué podrá ser?
Dudó unos momentos. Nosotros esperamos, observando su rostro. Todos, hasta la esposa de Mike, le mirábamos. Oí a la doncella poner el plato de verduras en el aparador, detrás de mí, suavemente , para no turbar el silencio.
- ¡Ah! –gritó–, ¡ya lo tengo! ¡Sí, creo que lo tengo!
Por última vez probó el vino. Luego, con el vaso todavía cerca de la boca, se volvió hacia Mike y le dedicó una lenta y suave sonrisa, diciéndole:
- ¿Sabe lo que es? Éste es el pequeño Château Branaire-Duoru.
Mike se quedó inmóvil.
- Y del año 1934.
Todos miramos a Mike, esperando que volviese la botella y nos enseñara la etiqueta.
- ¿Es ésa su respuesta? – dijo Mike.
- Sí, creo que sí.
- Bueno. ¿Es o no es la respuesta final?
- Sí, es mi respuesta definitiva.
- ¿Me quiere decir su nombre otra vez?
- Château Branaire-Duoru. Una pequeña viña. Un viejo castillo, lo conozco muy bien. No comprendo cómo no lo he reconocido desde el principio.
- Vamos, papá –dijo la chica–, vuelve la botella y veamos qué pasa.

El objeto de la apuesta era adivinar el viñedo del que procedía el vino, y qué se apostaban, así como el resultado final del relato, quien lo quiera saber, mejor que lo lea. No va a estar la intriga sólo en determinar el viñedo, ¿no?

Créditos:
Extracto del relato Gastrónomos, de Roald Dahl, según traducción de Carmelina Payá y Antonio Samons, incluído en el volumen Relatos de lo inesperado, publicado como número 82 de la colección Compactos de la editorial Anagrama (pp. 17-20).
Fotografía de viñedos de la comarca de Requena-Utiel, desde el AVE de Valencia a Madrid, en octubre de 2011, del autor.

viernes, 10 de febrero de 2012

Embutido..., y demás chorizos

La XIX edición de la Muestra delEmbutido Artesano y de Calidad de Requena se celebrará entre el 10 y el 12 de febrero de 2012. Catalogada en 2010 por la Agencia Valenciana de Turismo como "Fiesta de Interés Turístico de la Comunitat Valenciana", la Muestra se ha convertido con el paso del tiempo en la Feria de invierno más importante de la Comunitat.

Dentro de cien minutos está programada la inauguración de la antedicha Muestra o Feria, aunque no sé si, en caso de retraso, se comportarán como Renfe con el AVE, llegando con el cual a Requena, por cierto, parece que hay descuentos.


El cartel que acompaña estas primeras líneas es el de esta edición de la Feria. Al ver tan honroso puerco, lo primero que me ha venido a la memoria es la elegancia de los andares del gorrino; sin embargo, después, recordando que en mi tierra tan noble animal, del que recordemos se aprovecha todo, es también conocido como 'chino', me ha entrado una duda.

Y es que la mezcla de 'aprovechar' y 'chino' induce a pensar que algún aprovechado se ha dedicado a engañar a mucha gente como a chinos, y...

En resumen, que hay que desmentir categóricamente que el cartel previsto para esta edición de la Muestra del Embutido fuera éste otro.

Más que nada, por la falta de calidad del supuesto chorizo en cuestión.

Créditos:
Cartel de la XIX Muestra del Embutido de Requena, tomado de su página de internet.
Montaje fotográfico recibido en su día por correo electrónico.

lunes, 18 de julio de 2011

En dos palabras

Hace hoy setenta y cinco años que empezó la continuación de lo que llevaba unos años sucediendo en España.

Cuando las cosas llegaron a mayores, unos, al grito de “¡Viva España!”, fueron contestados por los otros con el de “¡Viva Rusia!”.

Hay quien opina que esa falta de conciencia propia, de identidad, es lo que hizo inevitable el final con el que acabó la guerra.

Se ha hablado mucho de si llegó a haber o no reconciliación. En mi opinión, está claro que ahora no la hay, simplemente, por esa falta de identidad propia: decir “¡Viva España!” ha vuelto a estar mal visto por un sector de la sociedad, mientras que, por otro, es algo a lo que no se atreven.

Así pues, en dos palabras:

¡VIVA ESPAÑA!

Créditos:
Fotografía de una pintada, con plantilla y con tipo de letra art-decó de los años 30, realizada en la época en cuestión, en la fachada de un importante edificio de Requena, en la Navidad de 2001, del autor.

viernes, 7 de enero de 2011

Santos contra nos

Y así llegó el año 1465, reinando en España desde 1454 D. Enrique IV el Impotente con su esposa doña Blanca. Figuraba en la corte entre los ricos homes y validos de S.M., don Alvaro de Mendoza, conde de Castro Jeriz, hijo de D. Pedro, Sr. de Almazán, quien, con sus falsas relaciones y amañada sorpresa, obtuvo del rey la donación de Requena y su término (…) de la que se posesionó como de su castillo y fortaleza, nombrando y poniendo en ella gobernador y guarnición. Los vecinos de más reputación de la villa, en vista de esta sorprendente é irritante novedad, marcharon presurosos á la corte, y con su valor honroso, en consorcio con su sumisión y amor á la realeza castellana, representaron al monarca la situación aflictiva en que les había colocado su moderno señor. Advertido S.M. del lazo en que había caído, despachó su real Provisión, en la cual dejaba sin efecto la cesión que de Requena hizo al Mendoza en cambio de los lugares que éste le dió, exhortando á sus habitantes á que sacudieran el yugo que tenían sobre sí. El rey quiso venir en ayuda de los requenenses, pero no lo hizo porque se opusieron á su voluntad acontecimientos y razones de mayor magnitud; pero no hizo falta: los habitantes de dentro y fuera de la villa se pusieron de acuerdo, y en un día de antemano señalado, se alzaron contra la guarnición y en porfiada lucha se apoderaron de la población, retirándose y haciéndose fuerte la guarnición con su gobernador en el castillo y su fortaleza. Todos estos acaecimientos los pusieron en conocimiento del monarca los representantes de Requena, y S.M. acudiendo solícito y proveyendo al auxilio de los leales habitantes de esta heróica villa, expidió otra real orden mandando á D. Alonso González y Salinas, Provisor de Cuenca, y á D. Juan Figueroa, capitán de las tropas reales, que en su nombre se intimase al gobernador del castillo de Requena, entregara la plaza á sus vecinos y la evacuase como perteneciente á la Corona. La intimación se hizo previo el toque de una trompeta en el año 1467, pero no surtió el efecto deseado, pues el representante de Mendoza se negó á darle cumplimiento, y tanto fué así que recogiendo este Conde todas las gentes de armas que le fué posible, alistando entre ellas hasta súbditos turcos, vino el mismo sobre Requena, talando su término durante una larga serie de asedios y batallas continuadas, que sus naturales sostuvieron con su heróica resistencia.
Así las cosas y bloqueados y sitiados estos por dentro, porque el gobernador y guarnición ocupaban, como acabo de decir, el castillo y plaza de armas, y por fuera por el numeroso ejército del rebelde Conde, llegó el 7 de Enero del año 1468, y haciendo éste un supremo esfuerzo, intentó un asalto por una excavación que en el muro había practicado durante la larga noche anterior. Abandonados los requenenses á sus propias fuerzas, ya muy quebrantadas por la contínua lucha que con sus enemigos sostenían durante tres años, se resistieron cuanto pudieron contra fuerzas tan formidables; pero como tenían fe en Dios, y eran aun más religiosos que valientes, se invocaron al santo del día para que les ayudara á resistir tan atroz ataque; y hé aquí que en el mismo instante apareció San Julián, cuya memoria y martirio se celebraba en dicho día por la Iglesia Católica, que en forma de guerrero luchaba en favor de nuestros abuelos, echando y ahuyentando de Requena á sus opresores, que confesaban que contra el poder divino son impotentes los esfuerzos humanos. Conseguida la victoria, y libre Requena de tales enemigos y crueles tiranos, lo primero en que pensaron sus habitantes fué en nombrar al mencionado Santo compatrono ó segundo patrono de ella, toda vez que por primero ya tenían a San Nicolás de Bari, bajo el honroso título de defensor de Requena, instituyendo para perpétuamente una festividad religiosa en conmemoración de su aparición milagrosa en ocasión tan oportuna, presidida y pagados sus gastos por su Ayuntamiento, y aprobada por el Ilmo. Sr. Obispo de esta diócesis D. Enrique Pimentel, quien estableció que el 7 de Enero fuese día de fiesta solemne de guardar por los hijos de Requena, y en erigir una ermita ó capilla en el mismo hueco del muro abierto por sus enemigos, para colocar la imagen del santo mártir, y venerarla también perpétuamente por los hijos de Requena, lo que se efectuó en seguida, y es la que aún subsiste en la citada cuesta de las Carnicerías, poniendo encima de la puerta de su entrada la siguiente inscripción: «
Populi custos hostis expulsor ab ómnibus collaudator. Tanquam Patronus etiam colitus.» Que en castellano dice: «Todos lo proclaman defensor del pueblo, ahuyentador del enemigo. También como Patrono es venerado.» Y en segundo lugar, volver como volvieron voluntaria é inmediatamente á la obediencia de su legítimo monarca, entregándole la llave de Requena y su fortaleza, reconociéndole como á su único y legítimo soberano y señor.

Los opresores de Requena, en su huída, “confesaban que contra el poder divino son impotentes los esfuerzos humanos”. Según la tradición, las palabras que vino en decir el Conde de Castro Jeriz fueron: “Si los santos son contra nos, volvámonos”, abreviadas en su momento por los veteranos requenenses, al recordar el día de San Julián, como “Santos contra nos”.

Ni qué decir tiene, el día de San Julián hace muchos años que no es fiesta de guardar en Requena, ni siquiera fiesta, y aunque la fotografía tenga ya sus años, puede observarse el cuidado que se dedica a la capilla,… al no poder observarsse la figura del santo patrón.

Y eso que en el escudo de Requena, el bueno, sigue figurando el año 1468 y el yugo roto, en recuerdo de estos acaecimientos.

Créditos:
Portada y transcripción parcial del capítulo Requena (su casco) de la obra Historia de la tres veces Muy Leal, dos veces Muy Noble y Fidelísima Ciudad Real de Requena, de Enrique Herrero y Moral, según edición facsimilar de 2001 por Librerías París-Valencia, de la edición de 1891, en la Imprenta de Manuel Alufre, en Valencia (pp. 36-39)
Fotografías de la Torre del Homenaje, de la capilla de San Julián y de su inscripción, de la Cuesta de las Carnicerías (sin los edificios que la cerraban a la izquierda, derruidos) y de su placa, de Requena, de abril de 2009, del autor.
Detalles de puertas y poternas de acceso en la Torre del Homenaje, de octubre de 2001; y de la imagen del santo en la capilla de San Julián, de enero de 2009, de Requena, gentileza de vinagre63.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Campanadas para 2011. 09: Cuestión de nombres

A las diez y cuarenta y dos minutos de la noche, la Dirección General de Coordinación Informativa del Ministerior de Información y Turismo facilitó la lista oficial de senadores de libre designación por su Majestad el Rey Don Juna Carlos I.

Así comenzaba la noticia correspondiente ABC en su edición del 16 de junio de 1977, tras las primeras elecciones democráticas de la Transición.

Uno de los ‘agraciados’ fue Camilo José Cela y Trulock, de quien el 10 de julio siguiente publicaba el mismo periódico una entrevista realizada por Isabel Montejano.

- ¿Pensó alguna vez que iba a ser senador?
- No, qué va. La verdad: no se me había pasado por la cabeza. Ni lo intenté jamás. La noticia la recibí con estupefacción y con gratitud. Como ustedes saben, me llamó el Rey personalmente, como a todos, y me dijo más o menos si yo quería aceptar un puesto, por designación suya, de senador. Naturalmente le dije que sí, y que muy honrado. Yo estaba haciendo el yoga ibérico, que es la siesta. Me desperté, me hicieron senador, y me di la vuelta para seguir durmiendo.


Es decir, el séptimo (de la lista de senadores) descansó.

Esta respuesta es más literaria y sólo parcialmente Cela que aquella que recuerdo y no he localizado (creo que fue en la radio), y que aproximadamente decía:

- ¿Por qué cree que el Rey le ha nombrado senador?
- ¡Odo, yo qué sé!


Como sí se sabe, yo soy de Requena, tierra donde la interjección habitual era precisamente ‘odo’, y de ahí a malescribir ‘Pues odo…’ como ‘posodo’, no había más que un paso.

Sin embargo, como dice Patricia, la sobrina irlandesa del Duque, en Magia, de G.K. Chesterton:

Cuando sabemos el nombre de una persona es que no la conocemos.

Créditos:
Transcripción parcial de la entrevista de Isabel Montejano a Camilo José Cela, y fotografía de éste, de Naranjo, publicadas en ABC el 10 de julio de 1977.
Transcripción parcial (pág. 40) según la traducción de Vicente Corbí, de Magia, de G.K. Chesterton, en edición de Espuela de Plata.

jueves, 12 de agosto de 2010

Independientemente de lo que se depende

El pasado mes de julio publiqué una anotación sobre el rodaje en Valencia de lo que habían dado en llamar “una película mileurista”.

Por si no tuviéramos bastante, hoy se ha publicado la noticia de que se empezaba el rodaje de otra película más. Por lo menos, en esta ocasión una noticia es realmente breve, mientras que la otra está algo más desarrollada, pero tampoco se pasa.

En cualquier caso, lo único que conozco de todos los nombres que se mencionan es el pueblo, y eso porque es el mío (bueno, técnicamente hablando, tiene el título de ciudad, pero en estos tiempos, eso ya no cuenta).

Lo que me ha hecho gracia es que en la primera noticia se habla de “drama independiente”, sin más, mientras que en la segunda se nos explica mejor el tema: lo independiente es el filme, según se expresa en el titular.

Lo que no es incompatible con el hecho de que “el filme está coproducido por Radiotelevisió Valenciana (RTVV), el Ministerio de Cultura y el Instituto Valenciano de Cinematografía Ricardo Muñoz Suay”.

¡Así cualquiera es independiente!

Créditos:
Aunque no tenga nada que ver, ilustro la anotación con una fotografía de la Torre del Homenaje del antiguo Castillo de Requena, para quien no la conozca, de abril de 2009, del autor.
(conforme con los criterios de las leyes vigentes, la reconstrucción de la izquierda es, coloquialmente hablando, un pegote).

viernes, 10 de abril de 2009

Un sonoro pasado presente

Ayer pudimos asistir a uno de los conciertos de la XII Semana de Música Sacra de Requena.








Conseguimos hacerlo merced a dos pequeños milagros y medio: uno, comprar las entradas en esa multinacional francesa que es FNAC, pues tras hacerlo ya sólo les quedaban seis; y el otro, llegar a tiempo, y eso que conseguimos evitar el atasco de la A-3 hasta Requena, describiendo multitud de curvas por en medio del monte (que sólo pude apreciar por el parabrisas) a través de Turís, Yátova, Hortunas y La Portera, hasta El Pontón y Requena.

El medio milagro fue que, a pesar de la cola (luego pregunté y me contestaron que se habían puesto a la venta 500 entradas, todas vendidas), pudimos entrar antes de que empezara el concierto (hubo otras personas que llegaron para aplaudir… el final del concierto – aunque menos mal que hubo un bis).



El programa tenía por título Mare Nostrum y lo integraban diversas composiciones, instrumentales o cantadas, de diversos orígenes (hispanos, sefardíes de Rodas, Esmirna., Sarajevo,…, griegos,…, todo de alrededor del Mar Mediterráneo). Los intérpretes, Hespèrion XXI con Jordi Savall y Montserrat Figueras.



El programa estaba estructurado en unas cuatro partes. Al final de la tercera, hubo una explicación por parte de los intérpretes de los distintos instrumentos que estaban utilizando, lo que nos permitió comprobar que toda la buena acústica que estaba demostrando la nave de la iglesia con los instrumentos, la perdía cuando, simplemente, hablaban. De hecho, yo apenas conseguía, no ya entender, sino incluso, a veces, oír qué decían.



El concierto fue un éxito, que es lo que se suele decir, cuando no se sabe qué decir. Pues tengo que reconocer que la música medieval o renacentista, o étnico-folklórico-costumbrista, no es que me atraiga en demasía. Pero tras esta experiencia, veré en interesarme más.

Tras los aplausos, hubo un bis. Según explicaron, la pieza que nos ofrecían se basaba en una melodía típica de… todos los sitios: habían comprobado que en Grecia continental o insular, Balcanes, Turquía,… esa misma melodía formaba parte de la tradición musical de la región. Así pues, hago extensivos 50 segundos de ese bis tan extendido.




Finalizado el concierto, hubo acercamientos al estrado, donde se profundizó en las explicaciones de los instrumentos, en particular, por parte de Dimitri Psonis.



Lo que se me pasó comentar con alguien de allí fue que más bien se trataba de música antigua, en vez de sacra.

jueves, 9 de abril de 2009

Las Cantigas de Santa María

El Rey Alfonso X el Sabio actuó como director y editor, así como creador directo de muchas, si no lo hizo de la totalidad, de un conjunto de más de cuatrocientas composiciones en honor de la Virgen María. Esta obra es conocida como Cantigas de Santa María.

Entre composición y composición, siguió, dentro del desempeño de sus funciones como monarca español cristiano, la labor de sus antepasados, prosiguiendo el avance de la Reconquista en España. Si su padre había conseguido recuperar Córdoba y Sevilla, él no fue menos, y en 1238 incorporaba a su corona la entonces villa de Requena.

Un tiempo después, se construyeron tres iglesias, teniendo una de ellas por tutelar, a María Santísima en su advocación de la Asunción, en resumen, la iglesia o templo de Santa María.

Y unos cuantos años más tarde, bueno, hoy, en el templo, ya desconsagrado, ha sonado una de las cantigas del Rey Sabio, en concreto la nº 181, en la que se narra un milagro de la Virgen al ayudar en una batalla a un rey frente a otro,… en Marrakech.

No, no se trataba de un congreso de la Alianza de Civilizaciones, sino de uno de los conciertos de la XII Semana de Música Sacra de Requena, que bajo el lema Beati Paupere se ha celebrado este año.

lunes, 2 de marzo de 2009

Un recuerdo deportivo

Hace ya más de treinta años, recuerdo que la liga de fútbol (al menos, la primera división), se jugaba los domingos por la tarde (salvo la U.D. Las Palmas, que en su campo jugaba los sábados por la noche). No había problemas para retransmitir un partido los domingos por la noche (creo recordar que a las ocho), salvo los estrictamente técnicos.

De hecho, en su momento, antes de empezar la retransmisión, aparecía en pantalla un cartel con una figura parecida a un "8", pero tumbado y perfilado con tres o cuatro líneas; junto a ella, la palabra conexión, nos informaba de que un amplio operativo (como se dice ahora) nos permitía ver el partido que se jugaba donde fuera, y que con cierta dedicación, se conseguía hacer llegar la señal a Prado del Rey (sede de la televisión; o en su día, al Paseo de la Habana - ambos en Madrid, claro), y de allí, se reenviaba a la Bola del Mundo, en la sierra de Guadarrama, cerca de Navacerrada, o sea, Cercedilla.

[Aquí tendría que venir una foto de la Bola del Mundo, pero como no la encuentro, pongo una de Siete Picos]

La técnica entonces no disponía de los micrófonos de ambiente, por lo que todo lo que se oía era la voz del comentarista. Y, por supuesto, era en blanco y negro.

Y en blanco y negro es también mi recuerdo del primer partido (y creo que único) que vi en un campo de fútbol, aunque sólo sea por tratarse de los colores del equipo local. Sería sobre el año 1970, naturalmente acompañaba a mi padre, y lógicamente era un partido del Sporting Club Requena. No sé contra quién era, ni en qué división militaba el equipo entonces. Lo que sí recuerdo era la cercanía al campo de juego (separado sólo por una valla metálica corrida, a lo largo del perímetro del campo), lo que me permitió algo que luego comentaré.

Ese campo de juego era de tierra, y lo que ahora se diría como "gol sur", lo recuerdo no ya como una continuación del terreno, sino como campo propiamente dicho, con sus árboles y todo, tal vez, incluso, con un pequeño terreno de huerta.

El campo de fútbol estaba al lado de la plaza de toros, y digo estaba porque ahora, naturalmente, se ha construido en esos terrenos. Otro mérito del campo de fútbol es que sirvió como helipuerto improvisado a finales de 1976 con motivo de la visita a Requena de los Reyes de España.

A lo que me refería más arriba, es que con motivo de la asistencia a ese partido me di cuenta de algo que la retransmisión por televisión entonces no me permitía saber: ¡los jugadores hablaban entre sí!

Estos recuerdos en blanco y negro, y con audio, simplemente vienen a cuento de que ayer domingo, asistí por primera vez a ver un partido de fútbol de primera división, al campo de Mestalla, en Valencia.

lunes, 16 de febrero de 2009

Deberes escolares... de antes

Hace treinta y un (31) años estudiaba en el Instituto lo que entonces era 2º de BUP (o sea Bachillerato Unificado Polivalente). Por un par de años, no estaba estudiando 6º de Bachillerato (sin más), y por muchos años, no estudiaba 4º de ESO (Enseñanza Secundaria Obligatoria).

En ese curso, una de las asignaturas era Literatura, no recuerdo si a secas o con el complemento de Española.

Como cosa curiosa del programa (aún no estaba vigente esta Constitución que nos alumbra), no sólo había que leer, sino que había que leer libros. Con la consecuencia directa de que hace 31 años exactos compré, creo que en la Librería-Papelería-Artes Gráficas A. (de Antonio) Molina, en la calle del Poeta Herrero (antes calle Olivas), esquina con la antigua del Río Grande (nombre mantenido sólo por la peluquería que en ella se encontraba, y por los veteranos de Requena, pues naturalmente, aunque la calle seguía, el nombre había cambiado); compré, como decía, un libro, precisamente ése al que recurrí en el episodio del que hablé en un comentario anterior sobre deberes escolares y poetas (e Internet).

Curiosa, casual o necesariamente, el tema del famoso soneto, basado en el relato contenido en la también famosa obra de Ovidio Metamorfosis, es el motivo de la imagen de la portada del ejemplar que de dicha obra compré muchos años después, y por causa que ya comentaré.

Esos serán ya otros recuerdos; hasta aquí, unas memorias.

martes, 13 de enero de 2009

Quedar expuesto

Desde hace un tiempo, se han extendido las políticas de fidelización de clientes. Incluso El Corte Inglés tiene una tarjeta en relación con los departamentos de música, cine y videojuegos, y también tuvo en el supermercado (aunque ahora no sé si sigue con ella).

Sin embargo, ésta no es una práctica novedosa. Hace ya más de treinta años que se practicaba, al menos, aquí en Valencia, mediante el conocido Cupón Regalo Comercial.

Esta campaña de entonces, consistía, como ahora, en que según el volumen de compra, el establecimiento adherido te daba unos cupones, que debidamente adheridos (en este caso, en su acepción de pegados) en una libreta (pues de eso se trataba, de una verdadera libreta con no sé cuántas páginas para rellenar), se conseguía un acopio de "libretas al portador" canjeables en su momento por diversos regalos, valorados según una determinada escala.

En la base de datos de mi memoria, figura que el principal establecimiento proveedor de cupones en Requena era el supermercado Jócar (que, aunque ya no existe, resultó novedososo en su día pues la caja para pagar se situaba junto a la puerta de salida, habiendo otra puerta para la entrada -estamos hablando del entorno de 1970 y en un pueblo), y que la central de los cupones, en Valencia, estaba en la conocida como Finca de Hierro (nombre motivado por cuestiones que no vienen al caso, aunque tal vez en su momento hablemos de ello), y cuyo nombre oficial es Edificio Valencia.

En el caso concreto de mi familia, tras mucho tiempo de disciplina y dedicación, y capeando la crisis de entonces como se pudo (básicamente con sacrificio en el trabajo y en la calidad de vida, e imaginación en la cesta de la compra), se consiguió ahorrar el número suficiente de cartillas para conseguir completa una vajilla, y creo que también cristalería. Y como muestra, una bandejita.



Hace exactamente dos meses, visité una exposición organizada por el Ayuntamiento de Valencia, en la sala de exposiciones del edificio principal del mismo (antiguo Museo Paleontológico, para los de más edad, aunque sin llegar a tanta). La exposición tenía por título "Bombay Sapphire Design Exhibition, by Javier Mariscal", y entre los 50 objetos expuestos, se recogía una muestra de vasos de Duralex.

En la peana sobre la que se situaban los vasos, se encontraba un texto explicativo, supongo que del comisario/presentador de la exposición, c'est à dire, Javier Mariscal.

Tras leerlo, y recordando lo más arriba expuesto, yo, como soy de ciencias (versión de antes de la LOGSE, y parcialmente, incluso de antes de la EGB), he dado varias vueltas a la Finca de Hierro, mirándola por todos los lados.

Por fin, aunque bien arriba, he encontrado un par de triángulos rectángulos con sus correspondientes catetos, e hipotenusas, claro.



En resumen, los únicos catetos son los de las fotos,... junto con el redactor de la nota de la exposición. Y es que el título de aquella película, también de 1970, es plenamente vigente, aunque no precisamente aplicable al protagonista.