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jueves, 27 de marzo de 2014

Dejemos el tema aparcado

Hace una semana que, finalizadas las Fallas, la ciudad de Valencia ha recuperado su normalidad.

En esta normalidad se incluye la dificultad para aparcar en ciertas zonas. Dificultad que no existe en Fallas pues queda anulada por la propia dificultad para circular.

El aparcamiento, como sabemos, está más o menos regulado por el Código de la Circulación (o como se llame la ley que hace sus funciones), pero, con estas cosas de las nuevas tecnologías, más parece que esté a su vez codificado, y nadie entienda cómo aparcar (me refiero al sitio, no a la forma). No obstante, se siguen reconociendo fácilmente algunos lugares destinados a ello. Por ejemplo, las bicicletas (en la acera, claro).

Si el peatón no consigue encontrar su sitio en la acera, tampoco es recomendable que lo busque en la calzada, pues, aunque parezca increíble, son muchos los coches que consiguen aparcar en ella, sin necesidad de hacerlo también en la acera.

Incluso tienen sus zonas marcadas, las más de las veces, en colores: naranja, azul y… ¡blanco! Repetimos: naranja, azul y… ¡blanco! Muy bien, una vez más: naranja, azul y… ¡blanco!

¡Y amarillo!


¡Sí, amarillo! Y es que hay zonas de aparcamiento en cordón (o línea), que también tienen pintada línea amarilla a trazos la cual prohíbe… ¡aparcar!

Si es que esto del aparcar es una cosa muy perra.

Créditos:
Fotografías en varias calles de Valencia, en marzo de 2014, del autor.

Actualización del 5 de abril:
El autor quiere hacer constar la total y absoluta coincidencia entre la publicación de esta tan demorada anotación y lo sucedido hace dos días en la Gran Vía de Madrid.
Sobre lo cual tal vez escriba algo… si consigo parar en algún sitio.

lunes, 10 de junio de 2013

¡Zas, en toda la cara!

Paseando, no hay mayor problema, aunque no deja de ser una molestia, por mucho que le inventen un nombre (Manhattanhenge), pero cuando vas conduciendo, encontrarte cara al sol, y además con reflejos en el asfalto… es que no sabes cómo poner el brazo, y te da lo mismo que atardezca o que empiece a amanecer.


Créditos:
Fotografía del Sol, poco después de amanecer, alineado con una calle, a finales de este pasado mayo, del autor.

sábado, 8 de junio de 2013

Paseante en Corte


(Al hilo del comentario de MGae.)

Créditos:
Viñeta de Antonio Mingote publicada en XL Semanal, suplemento dominical de ABC, el 4 de noviembre de 2007, de la hemeroteca del autor.

martes, 4 de junio de 2013

Tentación… es…

¿saltarse un semáforo?

Créditos:
Fotografía de un autobús de transporte público, saltándose un semáforo en rojo, en Valencia, en mayo de 2013, del autor (mientras esperaba el cambio de semáforo).

jueves, 2 de mayo de 2013

¿Alegoría?

Si sí, porque sí; y si no, porque no.


Esta habitual disyuntiva, tan típicamente española, se encuentra, en forma de señalización de tráfico, en Valencia, precisamente en la Plaza de… España.

Créditos:
Fotografía en la Plaza de España con la Gran Vía de Ramón y Cajal, de Valencia, de la línea de detención de un semáforo, precedida con la retícula de prohibición de detenerse, bloqueando el cruce, esta tarde, del autor.

viernes, 26 de abril de 2013

Cambiando el carril

En su época, se les conocía como carril «Sólo Bus», y luego añadieron a los taxis.

Cuando las empresas de autobuses urbanos en varias ciudades españolas fueron conducidas a la quiebra, quedaron reconducidas como empresas municipales, sin más personalidad que la de sus correspondientes gestores (y/i-) responsables: perdieron sus nombres y colores, y pasaron a ser ‘EMT’ con autobuses rojos.

El carril, por tanto, cambió su denominación, y quedó en simple «EMT-Taxi».

Ahora, en Valencia, el Ayuntamiento ha decidido permitir que por dicho carril circulen también las motos, y así ha quedado reflejado en el carril, sólo que en vez de escribir ‘Amoto’ han colocado un dibujito (si no se tratara de asfalto, diríamos un ‘icono’).

Lo curioso es que parece que el habitual caos en la forma de conducir no debe influir en la forma de definir el carril, y por tanto, hay que mantener el orden: la EMT, luego el Taxis, y después las amotos.

Aunque eso suponga tapar con ‘tipex’ negro las indicaciones originales, y volver a ponerlas un poco antes, haciendo sitio a las amotos con su dibujito.

Créditos:
Fotografía de un carril «EMT-Taxi-Amotos», en la Avda. Pérez Galdós, en Valencia, en marzo de 2013, del autor.

viernes, 1 de marzo de 2013

Lluvia… ¿de exageraciones?

Según la gráfica disponible esta mañana temprano en la página del Ayuntamiento de Valencia, ayer la lluvia supuso (donde fuera que estuviera el pluviómetro), la cifra de siete (7) mm, es decir, 7 l/m².


Sin embargo, según las gráficas disponibles en esos mismos momentos en la página de la AEMET, los 7 mm era lo que había llovido (donde fuera que estuviera este otro pluviómetro), a la una de la tarde, mientras que el total acumulado en el día de ayer suponía algo más de 60 mm, es decir, algo más de 60 l/m².


¿Quién exagera? ¿O es un sencillo error en la aplicación del factor 10?

Por otro lado, el Ayuntamiento ha manifestado, en relación con las lluvias en cuestión, (dando cifras ‘municipales’, por cierto, del mismo orden que las de la AEMET), que:
Esto supone que los colectores municipales han evacuado un total de 2.340.000 metros cúbicos de aguas pluviales, "sin que por el momento se haya detectado ninguna incidencia, ya que todo está discurriendo con normalidad, en especial los sistemas de drenaje, que funcionan correctamente", ha explicado la Concejala delegada del Área de Medio Ambiente, Mª Àngels Ramón-Llin.

Sin embargo, aunque la fotografía que acompaña estas líneas sea de otras lluvias, sí he sido testigo (aunque sin pensar en hacer fotos, bastante tenía con conducir) de cómo esta mañana, cuando ya hacía rato que no llovía, la Avenida Instituto Obrero de Valencia era una inmensa piscina en la que los coches levantaban olas como la de la foto, semejando la apertura de las aguas del Mar Rojo ante los israelitas.

¿Quién exagera? ¿La Concejala por aportar datos, o yo, por carecer de fotografías?

Finalmente, ayer se pudo leer en Las Provincias, en relación con la XXXVI Feria del libro antiguo y de ocasión, que:
El certamen, que se iba a ubicar, como es tradicional, en el paseo central de la Gran Vía Marqués del Turia de esta ciudad, mostraba, a través de 37 casetas, la oferta de librerías y coleccionistas procedentes de distintos puntos de España.

Así, en pasado, mientras que hoy mismo, en la página del Ayuntamiento se da la noticia de que:
Pese a las adversas condiciones climatológicas que han marcado la jornada de ayer, los libreros, llegados desde toda España, ofrecieron sus novedades desde las 10:30 horas.

¿Quién exagera? ¿El periódico, cuyo primer titular, como aún muestra el texto de la URL, anunciaba que era la Feria y no su inauguración, quien había sufrido la suspensión, y de ahí el párrafo en ‘pasado’; o el Ayuntamiento, hablando de que “la convocatoria ha comenzado, y algunos ciudadanos han desafiado al frío y al viento, y se han acercado a la Gran Vía”?

¿O el exagerado (y quisquilloso, vale) soy yo?

Créditos:
Imágenes de las gráficas de lluvia tomadas de las correspondientes páginas de internet del Ayuntamiento de Valencia y de la AEMET en relación con la estación meteorológica de Valencia.
Fotografía de José Cuéllar, corespondiente al temporal de lluvias en Valencia (y en general, en la Comunidad Valenciana), de octubre de 2007, publicada en El Mundo (edición de Valencia), el 21 de octubre de 2007, de la hemeroteca del autor.

martes, 26 de febrero de 2013

… aunque también fallan los enchufes

El otro día, Orlando Márquez nos informaba de que el punto de recarga para vehículos eléctricos existente en la Plaza del Ayuntamiento nunca había funcionado, mediante un amable comentario precisamente a la anotación donde di cuenta de que ¡por fin! yo había visto un coche ‘repostando’.

Curiosamente, tras haber tardado tanto en ver un coche, a los diez días vi una cola de… dos, aunque tras el comentario de Orlando Márquez, más que ‘cola’ bien pudiera ser ‘doble fila’.

Donde aún no he visto ningún vehículo (también es cierto que me prodigo poco por ahí), es en las plazas con puntos de recarga eléctrica, en el aparcamiento de Cánovas-Salamanca.

Recuerdo que lo del vehículo eléctrico ya empezó a ponerse de moda allá por 1975, como consecuencia del impacto de la crisis del petróleo de 1973. Bueno, de moda, más bien, su investigación, pues llegar al mercado no ha sido sino hasta hace unos años.

Otras investigaciones curiosas fueron las del motor de agua, que, en realidad, tampoco era propiamente de agua, sino de hidrógeno (que se obtenía del agua, claro).

El caso es que a pesar de las informaciones de la agencia Tass, no parece que los esfuerzos de los científicos soviéticos consiguieran un resultado más esperanzador que un único Moskvich circulando un rato.


En resumen, que nos quedamos esperando el motor de agua… tanto, que incluso ayer se hizo la presentación por el Ayuntamiento de Valencia de unos vehículos ecológicos para su uso por la Empresa Gestora del abastecimiento de agua , y los coches son eléctricos: los de Aguas no tienen el motor de agua.

Y además, la presentación fue, sí, en la Plaza del Ayuntamiento, pero ante el edificio que le da nombre, no junto al punto recarga eléctrica.

Créditos:
Fotografía de la ‘cola’ de vehículos eléctricos para recargar en el punto de la Plaza del Ayuntamiento, de Valencia, en abril de 2012, del autor.
Fotografía de las plazas con puntos de recarga eléctrica, en el aparcamiento de Cánovas-Salamanca, en Valencia, en abril de 2011, del autor.
Imagen de la noticia sobre un motor de agua en un coche, fechada el 19 de febrero de 1977, y publicada en ABC, de la hemeroteca del autor.

jueves, 25 de octubre de 2012

Física ¿cinemática o cinegética?

Sea el vehículo V1 que circula a una velocidad c1, y el vehículo V2 que lo hace a c2, resultando que éste cada vez está más cerca de aquél.

Supongamos que, mientras, circula un vehículo V3 a una velocidad c3, y se encuentra que por delante de él circula un vehículo V4 a una velocidad c4, por la misma vía y en el mismo sentido de circulación, de modo que, siendo zona urbana donde la velocidad está limitada a cn = 50 km/h, no da alcance al vehículo V4, aun cuando la velocidad c3 es ligeramente superior a cn.

En estas condiciones, ¿cuando se encontrarán los vehículos V1 y V2? Razona tu respuesta, o al menos (¡venga, haz algo!), subraya la palabra vehiculo cada vez que figure en el enunciado (del mismo color o distinto, a discreción, lo que quiere decir "a tu elección o criterio").




(En realidad la pregunta del problema de física cinemática es:
«En estas condiciones, ¿qué vehículo de todos acabará saliendo en la foto del radar una vez estacione el vehículo v4 sobre la acera de la mediana central?»
pero queda poco científica.)

Créditos:
Fotografías de un vehículo (V4) de la Dirección General de Tráfico, en el Bulevar Sur de Valencia (zona del paso inferior de cruce con Ausias March –o sea, rotonda de los anzuelos), circulando, frenando con las luces puestas para maniobrar, y estacionado sobre la mediana, preparando la física cinegética habitual de la zona, todas del pasado lunes a primeras horas de la tarde, por un científico imparcial en el vehículo V3.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Sugerencia para hacer amigos

Este martes de celebró en Mestalla un partido de fútbol de la Champions. Jugaron el Valencia y el Lille. Según parece, la asistencia al campo no fue para tirar cohetes, ni siquiera en Valencia.


Y sin embargo, las calles estaban llenas de coches, naturalmente, mal aparcados, por la comodidad de la gente (y eso que no puede decirse precisamente que no haya ni autobuses ni metro para ir a Mestalla). Pero da lo mismo, la Policía Local (antes Municipal) estaba para poner un poco de orden, pero no mucho.

Hoy precisamente, se ha publicado una noticia sobre la previsión del Gobierno en los Presupuestos, en relación con las multas de tráfico.

Con lo fácil que lo tienen los Ayuntamientos, cada quince días como mucho, sin más que los mismos agentes que ordenan el tráfico rodado, cuando éste se calme, en pleno partido, empiecen a multar los coches mal aparcados (ni siquiera hace falta que se los lleve la grúa, más que nada, porque no cabrían en las distintas bases).

Créditos:
Fotografía de unos coches mal aparcados, de los muchos que lo estaban, sobre la acera, entre los árboles, en la Prolongación de la Alameda, a algo más de un kilómetro del estadio, en la tarde del martes día 2, del autor.

viernes, 31 de agosto de 2012

En ruta hacia…

En estos momentos quedan 100 minutos (160 en Canarias) para que finalice el mes de agosto. Y con él, la sensación del final del verano… y de las vacaciones. Aunque aún quede este fin de semana o, incluso, más vacaciones para quienes no las hayan agotado, por no hablar de las tres semanas que restan de verano astronómico.

Pero el caso es que es ahora cuando se produce la, más o menos, gran avalancha de desplazamientos de regreso, lo que da pie a la tradicional ‘Operación Retorno’ que se coordina desde la Dirección General de Tráfico.

Ayer, precisamente, S.M. el Rey se acercó a esta Dirección para enterarse sobre el particular, y parece que tuvo sus problemas en el momento del aparcamiento.

Lo que me ha recordado esta fotografía que vi el otro día en internet, donde se aprecia que los problemas de aparcamiento, al menos del coche en cuestión, serían de otra índole.

Y si S. M. el Rey pareció un poco gruñón, la fotografía anterior, según indican, es en Griñón, un pueblo del sur de Madrid, en el que, siguiendo con las cuestiones de aparcamiento, parece que hace años se materializó lo que dicen que en realidad es una leyenda urbana.

Créditos:
Viñeta de Enrique Ventura con guión de M. Ángel Nieto de la historieta El largo y cálido veraneo, publicada en el número 42, del 15 de julio de 1972, de la revista Trinca.
Fotografía de un automóvil aparcado tomada de internet.

sábado, 30 de junio de 2012

También en esto hay que saber conducirse

Y es que ya ha llegado.

Ayer comenzó la primera de las Operaciones Salida de este verano, aunque las previsiones de la DGT contemplan un 3,6% menos de desplazamientos de larga distancia que el año pasado (IVA incluido).

Si bien en estas ocasiones no está de más recordar la necesidad de prudencia en la conducción, también hay que recordar que la mayoría de los accidentes ocurren en los pequeños trayectos, en donde, por ser recorridos habituales, nunca mejor dicho lo de ‘la confianza da asco’.

Pues eso, quien comience vacaciones, a disfrutarlas, pero recordando siempre el cuidado al volante. Incluso ante las columnas que se mueven en los garajes, o similares.
Créditos:
Viñeta de Mena, con su personaje Cándido, publicada en ABC el 18 de noviembre de 1983, de la hemeroteca del autor.

jueves, 17 de mayo de 2012

Justo a tiempo

¡Uf! Menos mal que tardo algo menos en llegar al trabajo.

Si no, llegaría con los deberes ya hechos, y entonces, ¿qué? ¡Vaya aburrimiento!

¡Y adiós productividad!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Dirección General de ¿Tontadas?

Hace unos días nos encontramos con la noticia de que la Dirección General de Tráfico iba a sancionar a una distribuidora de cine por el cartel de la película Larry Crowne, ya que en dicho cartel se aprecia a los dos actores/personajes principales de la película sobre una motocicleta sin casco.

El cartel, o por lo menos, lo que se ve de él en la imagen que acompaña estas líneas, no permite deducir que vayan circulando sin casco, sino sólo que están encima de una moto, y que, posiblemente, haga bastante aire por cómo se agita la melena de la actriz.

Pero bueno, pensé, si la gente de la D.G.T. no tiene otra cosa que hacer, es buena señal.

Sin embargo, sí tenían otra cosa que hacer. Anoche pude oír en el Resumen de actualidad inicial del programa Es la noche de César, justo al final (en concreto, a partir del minuto 22:12) que se había presentado la “Campaña de vialidad invernal”:

- Hoy el Director de Tráfico recomienda, ha recomendado, trabajar en casa cuando nieve.
- Así lo ha anunciado Pere Navarro con el objetivo de reducir los desplazamientos y así mejorar la situación del tráfico cuando se produzcan grandes nevadas. Durante la presentación de la campaña de vialidad invernal 2011-2012 el Director General de Tráfico también ha añadido que otra medida para los temporales son los neumáticos de invierno que poco a poco, dice, se irán incorporando y se sumarán al uso de las cadenas.


Lo que pensé en esta ocasión es que el señor Navarro se había pasado al bando de los que piensan en las maravillas del teletrabajo, por lo de “trabajar en casa”, cosa muy loable, aunque sigo sin ver su aplicación en los servicios básicos, como es el colmado de la esquina.

Como puede observar quien oiga el audio completo, el titular del programa apenas comentó noticia alguna (aparte de quejarse del caso que se hace a la campaña electoral, noticia, precisamente, con la que había abierto él la sección). Pero esta noticia no la dejó escapar.

Y no, no hizo un comentario en la línea de lo que he expuesto más arriba, no. Dijo lo siguiente:

Total, nada. O sea, cuando nieve, que la gente se quede en casa. No saben qué inventar para que no se dé ni golpe en este país. Forma parte de una larga tradición histórica, que no sabemos si empezó en Atapuerca, pero que desde luego ha llegado hasta el día de hoy sin níngún género de dudas.

Se ve que este señor tampoco presta atención a sus propias noticias, y eso que la frase en cuestión, incluyendo el error en la locución, no es muy larga, Aunque sí, tal vez sea por eso mismo, y mientras hacía otra cosa no le dio tiempo a escuchar bien. Y encima, son trece palabras.

Y en todo caso, ¿cómo perder la satisfacción de seguir con su campaña sobre la ética en el trabajo?

Créditos:
Imagen del cartel de la película Larry Crowne tomada de la noticia de Libertad Digital.

viernes, 29 de julio de 2011

¿Quién conduce?

Varios días de este final de julio he podido observar cómo, a primera hora, era muy elevada la afluencia de vehículos a una estación de ITV situada en el casco urbano de Valencia. La cola, lógicamente, se empezaba a formar con la estación aún cerrada, y la afluencia, en esas ocasiones, era tal que la cola giraba la esquina de la manzana, que es lo que muestra la foto que acompaña estas líneas. Resulta digno de encomio el interés de estos conductores por hacer oficial el buen estado de sus vehículos para la conducción y el tráfico.

El tema de la conducción siempre es importante, y más en estos días de operaciones salida/retorno/mediopensionistas. El problema que presenta es que conlleva implicaciones económicas (y no me refiero al sector industrial/comercial/de servicios) de difícil entendimiento.

Por ejemplo, hace un par de meses, pudimos conocer los criterios de incentivo salarial para la Guardia Civil de Tráfico: de acuerdo con ellos, resulta más a cuenta del agente multar por exceso de velocidad que prevenir un accidente. En cierto modo, es lógico, ya que esta última actuación, en términos utilitaristas inmediatos, es más gravosa ya que implica una mayor dedicación de tiempo, sin certeza absoluta de que haya un retorno económico tangible por ello, mientras que la multa por exceso de velocidad supone un ingreso claro para la Administración.

Aunque no todas las multas supongan ingresos claros. Por ejemplo, hace unos días se conoció que la Dirección General de Tráfico había sido condenada al haber multado a un vehículo por circular sin las luces reglamentarias… en un día y lugar en que se demostró que lucía un esplendoroso sol.

El aspecto de llevar o no llevar, tener o no tener luces, en estas cuestiones del tráfico ha sido muy de actualidad este año, especialmente a raíz de la modificación/desmodificación del límite de velocidad.

Lo curioso de este caso ya no es, por ejemplo, los titulares de portada de ABC cuando se rebajó (“El Gobierno frena a España”), o cuando volvió a elevarse (“Rubalcaba lanza su campaña a 120”). Lo curioso es que en esta última foto estaba la solución al enigma de la temporada.

Porque vamos a ver: ¿qué y quién molesta más al tal Rubalcaba?

Pues por un lado, por la izquierda (más bien extrema izquierda, visto el programa), el jefe, el único, el primero, el ‘uno’. Y por otro lado, por la derecha (extrema también, que dicen los otros), más bien ella misma, ya que a Rajoy lo ningunean, no lo consideran, es un ‘cero’.

Así pues, siendo el objetivo de Rubalcaba quitar al ‘uno’ por la izquierda, y despreciar al ‘cero’ por la derecha, en la foto de ABC resulta… 20 / 11.

Nota: Por cierto, los coches del final de la cola de la ITV… están circulando contradirección.

Es decir, ¿quién conduce España?

Pues Freddy, naturalmente.

Créditos:
Fotografía de la cola para la revisión en una ITV, en julio de 2011, del autor.
Imagen de la portada de ABC del 25 de junio de 2011, con dos ‘detalles’ del autor.

domingo, 6 de marzo de 2011

Mira por dónde…

Una de las cosas que se pueden apreciar en Londres es que, a la hora de cruzar el peatón una calle, se puede leer en la calzada hacia dónde hay que mirar para evitar que te atropellen.

Esta gentileza no es un detalle hacia los del continente (por lo de conducir por la izquierda, digo), sino, supongo, que se debe a la relativa escasa circulación de vehículos en las calles del centro de la capital, por lo que no es fácil saber de dónde te va a llegar el coche (o autobús) que te puede atropellar.

El pasado 17 de febrero, en el programa de Luis Herrero, explicó César Vidal el motivo de esta forma de conducir tan británica. Se remontó a la Edad Media y a las batallitas entre los caballeros, que se suponen eran diestros (además de preferirlas rubias), y por eso, se tenían que acometer conduciendo su brioso corcel por la izquierda.

Yo me sabía la explicación de una forma más pacífica: se trata de que al conducir el carro (sí, se nota que aún hay clases, ¿verdad?), el látigo para convencer al tiro, se manejaba con la derecha (el pueblo también era generalmente diestro), y si se circulaba por el lado derecho de caminos, y especialmente, calles, había muchas posibilidades de fallar el gesto y darle un latigazo a algún transeúnte que hubiera junto a los edificios; yendo por la izquierda, el látigo quedaba en el lado de la calzada, y, como mucho, podías darle al de otro carro (que al fin y al cabo, podía ser un competidor en el negocio, o sea que…).

Bueno, se trate de caballeros belicosos, o de tranquilos conductores de carros de bueyes, mulas o pencos, ya sabemos por qué los británicos conducen por la izquierda.

Ahora bien, si la cosa es tan clara, ¿por qué conducimos nosotros por la derecha?

Créditos:
Detalle de una fotografía de la estación de Russell Square, del Metro de Londres, con la leyenda en la calzada “Look Left”, de octubre de 2006, del autor.

sábado, 26 de febrero de 2011

Faltan dos

La gran noticia a partir del mediodía de ayer se resume en la cifra que han llevada a la portada todos los periódicos impresos de este sábado, es decir, 110. De todos ellos, traigo aquí la de ABC, quien saca punta al tema, diciendo que “El gobierno frena a España”.

Entre los comentarios (y suspicacias oportunas) se encuentran los relativos al coste de cambiar todas las señales. Pues no, el Gobierno, como en la zarzuela, se ha reunido y ha decidido que no se cambian, sino que se pondrán unas pegatinas encima con la nueva cifra.

En definitiva, que más que un Gobierno del cambio, es un Gobierno de pega.

Bueno, y que nos la pega, también.

Pero es un poco burdo este intento de, evitando superar los 110, no llegar al 112, es decir, el teléfono de emergencias,… aunque el pobre hace tiempo que suena sin que nadie lo atienda.

Actualización del 27 de febrero:
Según la portada de La Gaceta, las famosas pegatinas ya estaban encargadas, lógicamente, antes de hacer pública la decisión.

De otras cosas tal vez, pero desde luego, nadie podrá acusar a este Gobierno de falta de previsión.

Créditos:
Detalle de la portada de ABC del 26 de febrero de 2011… y de La Gaceta del 27 de febrero.

viernes, 25 de febrero de 2011

La prisa, presa

El viernes pasado, recogiéndonos ya en casa, aparcando el coche en el garage, sentí cómo el vehículo no disponía de un motor a gasolina, sino ese famoso Sistema Operativo, porque a punto de salir del auto observé que se me había quedado colgada una window, o mejor dicho, descolgada. Es decir, se había roto el mecanismo, y el cristal se había desplomado como dos tercios del recorrido, sin opción de desplazamiento ni hacia arriba ni hacia abajo.

El pasado lunes lo llevé al taller, donde me dijeron lo previsible: si no era nada, estaría en seguida; si era algo, la pieza se tendría que pedir a otra ciudad española, lo que, en contra de lo que cualquiera pudiera suponer, ya que se trataba de una ciudad que, como Valencia, se encuentra en la Península, supondría que llegaria al cabo de… 48 horas.

Mentalmente, hice un recuento de las calles cercanas al taller, para comprobar si alguna se encontraba en la zona 30 definida por el Ayuntamiento de Valencia, o si, al menos, se le podría aplicar, con carácter preventivo, las intenciones del Gobierno, de modo que se explicara tanta demora.

La cuestión es que al día siguiente, me dirigí a mi trabajo en transporte público, en concreto, un taxi, dado el ‘especial’ diseño de la red de autobuses en Valencia.

El recorrido seguido fue, salvo la última manzana, exactamente el que sigo diariamente con mi vehículo, invirtiendo unos veinticinco minutos en hacerlo. Gracias a las ventajas del transporte público, el martes tardamos unos diez minutos menos.

Gracias a las ventajas… o a que los límites de velocidad (y algún semáforo en rojo que otro) parece que no se aplican a los taxistas.

Créditos:
Tradicional pantallazo azul.
Fotografía de señal de tráfico, en el Barrio del Carmen, de Valencia, indicando que se sale de una zona 30, de diciembre de 2008, del autor.

jueves, 5 de agosto de 2010

Con L de…




Recuerdo una historieta, en no sé qué tebeo de Bruguera, claro, pero de origen extranjero, en la que a un chiquillo le pasaba algo de lo que ahora no me acuerdo; sólo del final, y porque en su momento no lo entendí.

La cuestión es que el chiquillo se acercaba demasiado a un cartel recién pintado, de modo que se le quedó manchada la chaqueta con una ‘L’, y él acababa la historieta quejándose de que tendría que estar aprendiendo todo el rato.

Por un lado, no entendía lo de la ‘L’ de learning, ya que yo soy de la generación del francés, y por otro, porque en España, entonces, los novatos con el carné de conducir no llevaban la ‘L’ sino un disco de ‘80’ para el primer año, y de ‘90’ para el segundo, limitándose así la velocidad (cosa que ahora no pasa).

Como casi todo el mundo sabe, la ‘L’ quiere decir, además de learning, el número romano correspondiente al 50.

Y 50 son precisamente los años que acaba de cumplir, ayer, este mozo. Hay quien dice que estas Bodas de Oro sobre el planeta (que es del viento, recordemos), las va a donar al Banco de España, muy escaso de oro últimamente.

Pero no creo. La ‘L’ en este caso es evidente que no quiere decir learning, tampoco leal,… pero tampoco ese otro adjetivo que comparte con el anterior tres letras y sólo cambia la ‘a’ por una ‘o’.

¿Tal vez letal?

Nota: me viene a la memoria, no sé por qué, un comentario de hace un mes, aproximadamente. Estábamos mi hijo, mi hermano y yo tomando algo a principio de la mañana, cuando oímos a una niña algo así como que “los barrenderos se llaman así porque barren”, y nos quedamos con la duda, etimológica, de si los que ladran son los laddrones.
Pero esto tampoco tiene que ver con la ‘L’, más que nada porque el chiquillo de la historieta es ficticio.

Nota 2: se comprenderá que esta anotación haya tenido que esperar para no coincidir, el mismo día, con la anterior, mucho más importante, honrada y verdadera.

Nota 3: Y es que, efectivamente, no es lo mismo. ¡Faltaría más!

Créditos:
Fotografía de una ‘L’ en un vehículo, en Valencia, del autor.
Cartel del PSOE para la campaña electoral de 2008, tomado de Diario crítico.

lunes, 15 de marzo de 2010

Ir pa’ ná, es tontería

Una de las ventajas de estar (de turista) en Venecia es que te olvidas del tráfico al que estás habituado, con sus semáforos, coches llenando las calles, motos llenando también las aceras, y todo eso. Salvo que te acerques a la Estación de Santa Lucia, y a Piazzale Roma, donde se encuentra la Estación de Autobuses; pero viéndolos de lejos,… no perjudican.

Como vas andando todo el rato, no tienes ni siquiera señales de tráfico que te afecten. Sólo a los vaporetos y a las góndolas, para lo que viene muy bien la existencia de puentes, lo que permite ahorrar en soportes.

Pero ojo, que el ir andando no exime de riesgos, y ahí hay una señal (casera e improvisada) para avisar de ello.

Aunque eso sí, incluso hay ocasiones en que también las góndolas sufren embotellamientos.

Berlín es otra cosa, aunque tampoco sufrimos atascos y se pasea bien (tal vez la escasez de temperatura ambiente influyera en la escasez de transeúntes). En la Potsdammer Platz se encuentra una replica del primer semáforo de la ciudad, instalado en 1924. Tal invento era para descubrirse, lo que obligaba, naturalmente, a ir tocado de un sombrero.

Eso sí, me quité 35 años de encima: efectivamente, los semáforos en Berlín todavía tienen eso de “rojo, amarillo y… ¡verde!”.

Todo esto viene a cuento de que en Valencia ya es definitivo el caos de tráfico por las Fallas. La circulación está prohibida desde la ronda de las Grandes Vías hacia el centro, y en algún momento, desde la de Tránsitos (en particular, con motivo de la Ofrenda). Por no hablar de todas las calles que total o parcialmente se encuentran cortadas por el montaje de la falla o carpas festivas.

En la normativa emitida por el Ayuntamiento al respecto, lo primero que se dice es que “no se autorizarán en ningún caso por razón de la asistencia al puesto de trabajo”. ¡Incluso las valijas de los bancos necesitan autorización para circular en las zonas restringidas!

Así pues, desde mañana me tomo vacaciones. Yo, a lo que diga el Ayuntamiento…