viernes, 31 de enero de 2014

MMD

No es mérito mío, sino, en todo caso, de la Magnánima Misericordia de Dios, que se haya alcanzado en este diario el número de 2.500 anotaciones.

Y muchas gracias a quienes, leyéndolo y comentándolo (o no), han ayudado a conseguirlo.

Laus Deo.

Aunque ni sombra ni reflejo…



… del de Abbey Road, pero queda bien.

Si bien, a eso de que, cuando unas sombras van, otras vengan, no sé qué sentido encontrarle.

Sobre todo, estos últimos días.

Créditos:
Fotografía con sol, reflejos y sombras, tras la lluvia, en Valencia, en enero de 2014, del autor.

jueves, 30 de enero de 2014

… and a Happy New Yeal

Con el inicio de esta luna nueva, entra un nuevo año chino.

(Aunque no lo celebraremos rompiendo vajillas, más que nada porque serían de porcelana china, y no está el horno para… cerámicas.)

Créditos:
Fotografía de un kendi de porcelana china de Swatow, al norte de la provincia de Guandong, (de finales del siglo XVI) -junto con reflejos y sombras-, que forma parte del cargamento recuperado del galeón San Diego expuesto en el Museo Naval, en Madrid, en octubre de 2013, del autor.

[Nota: lo pertinente sería que el motivo del kendi fuera un caballo (de madera, a poder ser), pero este tipo de porcelana sólo tenía como motivos habituales las flores o los pájaros.]

miércoles, 29 de enero de 2014

Cuando la profesión va por dentro... muy dentro

Hace como una semana tuve que coger un taxi, coincidiendo el momento en que lo hice con un boletín informativo, en el cual, al poco, debieron de dar alguna noticia de economía, impuestos o similar, porque el taxista se quejó de la situación de la profesión:

«¡Sí! ¡Montoso…! Y a mí, que ahora me acaban de subir un 15% el módulo del taxi…»

más o menos, tras lo cual, me dijo:

«Cuando estemos por allí, ya me indica usted cuál es la calle…»

eso sí, también muy pofesionalmente.

martes, 28 de enero de 2014

¡Tiempo era…!... o no

Hoy, finalmente, he aceptado en el trabajo cambiar mi veterano terminal móvil por uno de esos modernos con muchas cosas.


Sic transit…

Créditos:
Fotografía de una pegatina muy repartida en Fráncfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

¿Qué más alta razón?

- Además, debo confesarle a usted, que otra condición de mi oficio me convenció de que usted no era sacerdote.
- ¿Y qué fue? – preguntó el ladrón, alelado.

Créditos:
Parte de la escena final del relato La cruz azul, primer relato de Gilbert Keith Chesterton sobre el Padre Brown, publicado en 1910 y recopilado en 1911 en La inocencia del Padre Brown, según traducción de Alfonso Reyes, tomado de la edición El padre Brown. Relatos completos, realizada por Ediciones Encuentro en 2008 (pág. 44), de la biblioteca del autor.

La ciencia con sentido, ¿es dirigida?

El campo de competencia de la ciencia es el mundo natural, es decir, la realidad observada por nuestros sentidos o por los instrumentos que los potencian. Trabaja proponiendo explicaciones de los fenómenos y sometiéndolas luego al contraste con el experimento o la observación para que sean confirmadas o refutadas. De ese modo ha sido capaz de construir el inmenso y maravilloso edificio de la ciencia de hoy y ha llegado a ser imbatible en su propio terreno. Pero, fuera de esos fenómenos cuantificables, la ciencia no tiene competencia especial ni hay razones para que tome una postura oficial. En relación con el tema de este libro, la ciencia no tiene nada que decir sobre las creencias religiosas ni sobre el sentido de la vida o sobre la ética, excepto para defenderse cuando la religión interfiere con la ciencia, negando por ejemplo alguna idea científica probada o reclamando una autoridad que no tiene. En este caso, los científicos hacen bien en oponerse con energía como hicieron Carl Sagan o Stephen Jay Gould en varias ocasiones, por poner algún ejemplo. En otras palabras, la existencia de Dios no es un problema científico sobre el cual la ciencia tenga competencia especial.
A pesar de ello, para una parte de la opinión pública y del mundo intelectual, la ciencia se opone necesariamente a la fe en cualquier forma de Dios y los científicos son todos necesariamente ateos. Pero hay también quien lo ve de otra manera, asegurando que la ciencia puede acercar al hombre a Dios pues le permite comprender mejor su obra, del mismo modo que quienes tienen educación musical aprecian mejor un cuarteto de Beethoven. Se da también una tercera posición intermedia, defendida por ejemplo por el gran químico y biólogo francés Louis Pasteur (1822-1895), considerado como el fundador de la microbiología y uno de los científicos que más han influido en nuestras vidas, quien decía que «un poco de ciencia aleja de Dios, mucha ciencia acerca de nuevo a Dios».

Y luego, también están las posiciones, por ejemplo, de un divulgador de la ciencia, y de los comentaristas en internet de la entrevista en cuestión.

Créditos:
Extracto del apartado Por qué este libro, de Mirada y pregunta, primer capítulo de Los científicos y Dios, obra de Antonio Fernández-Rañada, tomado de la edición realizada en 2008 por Editorial Trotta, en su colección Estructuras y procesos (pág. 44), de la biblioteca del autor.

lunes, 27 de enero de 2014

Memoria de barbarie histórica


Créditos:
Fotografía del monumento contra la barbarie nacionalsocialista, junto a la antigua Paulskirche, en Fráncfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

domingo, 26 de enero de 2014

Cayendo


Créditos:
Fotografía del proceso de retirada del trencadís de la cubierta del Palau de les Arts, en Valencia, mostrando el momento en que cae uno de los fragmentos retirados, en enero de 2014, del autor.

¡Qué curiosas!


Créditos:
Fotografía de unas aves curioseando desde lo alto del Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, en el complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, en Valencia, la zona de los escenarios y de rodaje de la película Tomorrowland, en enero de 2014, del autor.

sábado, 25 de enero de 2014

¿Veremos que recobren la vista?

Entonces, gritando fuertemente, se taparon sus oídos y todos a una se abalanzaron sobre él; le arrastraron fuera de la ciudad y empezaron a apedrearle. Los testigos depusieron sus mantos a los pies de un joven llamado Saulo. Mientras le apedreaban, Esteban hacía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.» Después dobló las rodillas y dijo con fuerte voz: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.» Y diciendo esto, se durmió.

Según nos narra la escena San Lucas, el “joven llamado Saulo” se limitó a presenciar cómo San Esteban era lapidado. Razonablemente, habría otras personas con la misma actitud; San Lucas ni las menciona ni nos narra nada sobre ellas, pero, sin embargo, sí presta atención al joven Saulo: “Saulo aprobaba su muerte”, nos dice justo a continuación, lacónicamente, y continúa:
Aquel día se desató una gran persecución contra la iglesia de Jerusalén. Todos se dispersaron por las regiones de Judea y Samaría, a excepción de los apóstoles.
Unos hombres piadosos sepultaron a Esteban e hicieron gran duelo por él.
Entretanto Saulo hacía estragos en la Iglesia; entraba por las casas, se llevaba por la fuerza hombres y mujeres, y los metía en la cárcel.

Un tiempo después, Saulo para proseguir las detenciones, se dirigió a Damasco, donde ya sabemos qué sucedió en el camino.

¿Y qué sucedió en Damasco?

Pues que: “Había en Damasco un discípulo llamado Ananías” a quien el Señor envió al encuentro de Saulo para que éste recobrara la vista, aunque “respondió Ananías: «Señor, he oído a muchos hablar de ese hombre y de los muchos males que ha causado a tus santos en Jerusalén y que aquí tiene poderes de los sumos sacerdotes para apresar a todos los que invocan tu nombre.»” Sin embargo, ante la respuesta del Señor, “fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: «Saúl, hermano, me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, para que recobres la vista y te llenes del Espíritu Santo.» Al instante cayeron de sus ojos unas como escamas, y recobró la vista; se levantó y fue bautizado.

Como podemos ver, por muy simplificado que esté el relato de San Lucas para recoger lo esencial, no se nos dice que Ananías fuera a ver a Saulo para reclamar venganza, ni siquiera justicia; es más, tampoco se nos dice que Saulo le contestara mostrándole su arrepentimiento y pidiéndole perdón. De hecho, cuando Saulo “se puso a predicar a Jesús en las sinagogas” fue un tiempo después.

Tampoco se nos dice que Ananías fuera objeto de críticas y desprecios por hablar con quien había causado “muchos males”, y, además, diciéndole “hermano”.

Pero bueno, ya sabemos que hay quienes están como Saulo aquellos tres días, quien “aunque tenía sus ojos bien abiertos, no veía nada”, y, tal vez por hechos como éstos, consideran los Evangelios y la Biblia en general, como obras de ficción.

Créditos:
Extractos de los Hechos de los Apóstoles (7, 57-60; 8, 1-3; y 9, 10, 13-14, 17-18 y 8), tomados de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer, de la biblioteca del autor.
Fotografía de la Conversión de San Pablo, óleo sobre tabla de Vicente Macip (principios del XVI), en el museo de la Catedral de Valencia, en agosto de 2010, del autor.

viernes, 24 de enero de 2014

Cazador… ¡fotografiado!

Orión, un cazador de Hiria, en Beocia, y el hombre más bello de todos los mortales, era hijo de Posidón y Euríale. Llegando un día a Hiria, en Quíos, se enamoró de Mérope, hija de Enopión y nieta de Dioniso. Enopión había prometido a Mérope en matrimonio con Orión si conseguía liberar a la isla de las peligrosas bestias salvajes que la infestaban, a lo cual él se dedicó con empeño llevando todas las noches a Mérope las pieles de los animales que había matado. Pero cuando al final acabó de cumplir su tarea, y la reclamó como esposa, Enopión sacó a relucir que había rumores de leones, osos y lobos rondando aún por las colinas y se negó a entregarle a su hija debido a que en realidad él mismo estaba enamorado de ella.
(…)
Después de visitar Delos en compañía de Eos, Orión regresó para vengarse de Enopión, al cual, no obstante, no pudo encontrar en ningún lugar de Quíos porque se estaba escondiendo en una cámara subterránea que le había construido Hefesto. Puso rumbo a Creta pensando que Enopión podía haber huido allí buscando la protección de su abuelo Minos, pero se encontró con Ártemis, que compartía con él su pasión por la caza, y enseguida le convenció para que se olvidara de la venganza y saliera a cazar con ella.
Para entonces Apolo ya se había enterado de que Orión no sólo no había rechazado la invitación de Eos a su lecho en la isla santa de Delos -la Aurora aún se ruboriza cada día al recordar esta indiscreción-, sino que además se jactaba de que iba a liberar toda la tierra de animales salvajes y monstruos. Así pues, temiendo que su hermana Ártemis pudiera resultar tan voluble como Eos, Apolo se dirigió a la Madre Tierra y, cotilleándole la vanidad de Orión, consiguió que un monstruoso escorpión lo persiguiera. Orión atacó al escorpión primero con flechas, luego con su espada, pero, al darse cuenta de que su coraza resistía cualquier arma de los mortales, se tiró al mar y nadó en dirección a Delos, donde esperaba que Eos le protegiese. Entonces Apolo llamó a Ártemis: «¿Ves esa cosa negra que se ve ahí en el mar, a lo lejos, cerca de Ortigia? Es la cabeza de un villano llamado Candaón, que acaba de seducir a Opis, una de tus sacerdotisas hiperbóreas. ¡Te desafío a que lo atravieses con una de tus flechas!». Candaón era el apodo beocio de Orión, pero Ártemis no lo sabía. Apuntó certeramente, disparó, y, cuando salió nadando para recoger su presa, descubrió que había atravesado a Orión por la cabeza. Con gran dolor imploró a Asclepio, hijo de Apolo, que lo reviviera, y él accedió, pero fue destruido por el rayo de Zeus antes de que pudiera completar su tarea. Entonces Árternis colocó la imagen de Orión entre las estrellas, eternamente perseguido por Escorpión. Su alma había descendido ya a los Campos de Asfódelos.

Créditos:
Extracto del apartado dedicado a Orión, en Los mitos griegos, obra de Robert Graves, según traducción de Esther Gómez Parro, tomado de la edición realizada por RBA para la colección distribuida en kioscos Grandes obras de la cultura (pp. 169-171), de la biblioteca del autor.
Fotografía del cuerpo central, el más identificativo de la constelación de Orión, con (de norte a sur y de este a oeste -o sea, de arriba a abajo, y de izquierda a derecha-), Betelgeuse y Bellatrix, en los hombros; las Tres Marías en el cinturón; y Saiph y Rigel, pie -levantado- y rodilla, respectivamente; y, entre éstas y el cinturón, las Nebulosas M43 de De Mairan, y M42, de Orión, más brillante; esta noche, del autor.

¡Cómo viene la prensa!

Excluyendo la tarde-noche de cuando llegamos a Fráncfort, hubo otro día en que visité la estación central de ferrocarril, en idioma propio del lugar, la Hauptbahnhof.

Dado que el tiempo no era propicio para pingüinos, en vez de libros, compré el periódico.


Al irme hacia la sala de sesiones, en el quiosco del hotel compré unos periódicos locales, como siempre acostumbro hacerlo, aunque no en todos los países, claro está; pero una persona bastante ilustrada siempre puede descifrar el sentido del idioma castellano, aunque no lo domine perfectamente.

Además de reconocer cuánta razón tenía Tip, y diga lo que diga Ijon Tichy, debo decir que no consigo entender los periódicos,….  tampoco en Alemania.

Créditos.
Imagen de la cabecera del Frankfurter Allgemaine, del sábado día 4 de enero de 2014, de la hemeroteca del autor.
Extracto de Congreso de futurología, obra de Stanislaw Lem, según traducción de Melitón Bustamante, tomado de la edición realizada por Bruguera, como número 847 de su colección Libro Amigo (pág. 31), de la biblioteca del autor.

jueves, 23 de enero de 2014

Vestiduras no terrenales, sino del tesoro del Cielo

Fue así que dos hombres llamados Pelagio y Helvidio, por la parte de la Gallia Góthica venidos en España, decian y enseñaban que la madre de Dios no fue perpetuamente vírgen. San Ildefonso porque esta locura y atrevimiento no fuese en aumento, acudió á hacerles resistencia y disputar con ellos parte con un libro que compuso en que defiende lo contrario, parte con diversas disputas que con ellos tuvo. Con esta diligencia se reprimió la mala semilla de aquel error, y se desbarataron los intentos de aquellos dos hombres malvados.
El premio deste trabajo fue una vestidura traida del cielo. La misma noche antes de la fiesta de la Anunciacion, que poco antes ordenaron los obispos se celebrase en el mes de diciembre [en concreto, el día 18; se decidió en 656, en el X Concilio de Toledo, para que no coincidiera con Cuaresma], como fuese á maitines y en su compañía muchos clérigos, al entrar de la iglesia vieron todos un resplandor muy grande y maravilloso. Los que acompañaban al Santo vencidos del grande espanto huyeron todos: solo él pasó adelante, y púsose de rodillas delante del altar Allí vió con sus ojos en la cátedra en que solía él enseñar al pueblo, á la madre de Dios, con representacion de magestad mas que humana. La cual le habló de esta manera: «El premio de la virginidad que has conservado en tu cuerpo, junto con la puridad de la mente y el ardor de la fé, y de haber defendido nuestra vírginidad, será este don traido del tesoro del cielo.» Esto dijo, y juntamente con sus sagradas manos le vistió una vestidura con que le mandó celebrase las fiestas de su hijo y suyas. Los que le acompañaban, sosegado algun tanto el miedo, vueltos en sí y animados llegaron do su prelado estaba á tiempo que ya toda aquella vision era pasada y desaparecida: halláronle casi sin sentido que el miedo y la admiracion le quitaron con la habla, solos sus ojos eran como fuentes, y se derretian en lágrimas por no poder hablar á la Vírgen, y dalle las gracias de tan señalado beneficio. Cixila, sucesor de Ildefonso, refiere todo esto como oido de Urbano que fue tambien arzobispo de Toledo, y de Evancio que fue arcediano de la misma iglesia: personas que conforme á la razon de los tiempos y de su edad se pudieron hallar presentes al milagro. Las palabras de la Virgen que refiere Cixila, son estas: «Apresúrate y acércate carísimo siervo de Dios, recibe este pequeño don de mi mano, que te traigo del tesoro de mi hijo.» La piedra en que la gloriosa Virgen puso los pies está hoy dia en la misma entrada de aquel templo con una reja de hierro para memoria de cosa tan grande.

Créditos:
Extracto del capítulo X De la vida de San Ildefonso, del Libro Sesto, de la obra del Padre Mariana Historia general de España, en la edición publicada por la Imprenta y Librería de Gaspar y Roig (en Madrid, calle del Príncipe, 4), en el año de Nuestro Señor de 1852, de la biblioteca del autor (Tomo 1 - pág. 177).
Fotografía del altorrelieve de La Descensión de la Virgen, obra de Manuel Álvarez (1783), en el retablo principal de la Capilla de San Ildefonso, en la Catedral de Toledo, en octubre de 2011, del autor.

miércoles, 22 de enero de 2014

Doblemente doble

Hace trece días fue el centésimo sexto aniversario del nacimiento de Simone de Beauvoir.

Hace seis años, por tanto, tuvo lugar el centenario de la famosa autora del famoso El segundo sexo, aunque no parece que se celebrara por todo lo alto.

Del artículo en ABC de Juan Pedro Quiñonero se desprende que la moza en cuestión (y no sólo ella) más parecía que fuera dos personas (aunque del mismo sexo, tal vez), por la doble vida que en realidad vivió.


Y, en cierto modo, el subtítulo del artículo, en la edición impresa de entonces, lo reconoce, al hablar de que “se cumplen cien años del centenario”.

Créditos:
Fotografía e imagen del título y subtítulo, tomadas de la edición impresa del artículo Beauvoir, la caída de un mito de Juan Pedro Quiñonero, publicado en ABC el 9 de enero de 2008, de la hemeroteca del autor.

martes, 21 de enero de 2014

Sin valores, también a la vida quitó el valor

El problema de Lenin era que creía que se podían conseguir cosas mediante la coerción, el terror y el asesinato. «Dictadura -y apréndase esto de una vez para siempre- significa poder ilimitado basado en la fuerza, no en la ley» (enero de 1918). «Es una gran equivocación creer que la NEP [Nueva Política Económica] pondrá fin al terror. Volveremos al terror y al terror económico» (marzo de 1922).Y así sucesivamente; hay docenas de declaraciones parecidas. Lenin, durante su primer día de mandato, prefirió no enterarse cuando el Segundo Congreso de los Sóviets abolió la pena de muerte. [Nota al pie: Restablecida por el gobierno provisional de Kerenski para castigar las deserciones del frente. Los bolcheviques habían hecho campaña anteriormente con la consigna «Abajo la pena capital, restablecida por Kerenski».] «Bobadas -decía Lenin-: ¿cómo se puede hacer una revolución sin ejecuciones?» Pensar de otro modo era «debilidad intolerable», «ilusión pacifista», etc. Hacía falta la pena capital o no sería una revolución «de verdad», como la francesa (pero no como la inglesa, la de Estados Unidos ni, desde luego, la rusa de febrero de 1917). Lenin quería ejecuciones; tenía el corazón puesto en las ejecuciones. Y las tuvo. Se ha sugerido la posibilidad de que en el período 1917-1924 muriera más gente a manos de la policía política que en todos los frentes de la guerra civil.
Dicho escuetamente: con Lenin, el «valor de la vida humana se vino abajo», en palabras de Alain Brossat. Y así quedó zanjado el asunto durante treinta y cinco años.

Tal día como hoy, unos conmemoran el nonagésimo aniversario del fallecimiento de Vladimir Ilich Uliánov, Lenin.

Otros, en cambio, aunque su régimen continuara, celebramos el fin de su inicio.

(Lo más triste es que, hoy en día, el “valor de la vida humana” sigue en manos de la “política”.)

Créditos:
Extracto de la sección Diez tesis sobre Ilich (en concreto, se trata de la resis X), en la primera parte, El hundimiento del valor de la vida humana, de Koba el Temible. La risa y los Veinte Millones, obra de 2002 de Martin Amis, según traducción de 2004 de Antonio-Prometeo Moya, para la edición de la obra publicada por Anagrama con el número 577 de su colección Panorama de Narrativas (pp. 42-43), de la biblioteca del autor.

lunes, 20 de enero de 2014

Volver a cantar...le

En la primavera de hace veinte años, se estrenaba, dirigida por José Luis Garci, su adaptación (junto con Horacio Valcárcel), de la obra de teatro Gregorio Martínez Sierra, Canción de cuna.

En ese entonces, Garci ya no estaba para que le cantaran canciones de cuna. Sin embargo, cincuenta años antes, sí.

Y es que tal día como hoy, de hace justo setenta años, José Luis García Muñoz nacía en Madrid.

Por lo que toca cantarle... otra canción,claro.

Créditos:
Portada del librillo incluido en la edición de Canción de cuna, en la colección Los imprescindibles de El Corte Inglés, de la bibliovideoteca del autor.

Expresión de vida

Resulta históricamente extraño que una iniciativa española tenga éxito en Francia. Sin embargo, el (de momento) intento de revisar la vigente ley del aborto ha sido protagonista, gracias a Derecho a Vivir, en la Marcha por laVida que ha tenido lugar este domingo en París.


Lo que sí es más habitual es que se reconozca en el extranjero lo que dentro de España se cuestiona, o incluso, se desprecia. En este sentido, hay que reconocer al señorMonago su empeño en recrear los tópicos más negativos del carácter español.

Reconocimiento que no excluye el lamento por ello; y lamento que no tendría que excluir algo más firme.

Todo lo anterior sin perjuicio de que el señor Monago tenga su derecho a expresarse con total libertad, derecho que se puede ver muy limitado en Francia para los partidarios de la vida e, incluso, ¡en Estados Unidos!

Créditos:
Viñeta de Antonio Mingote, publicada en ABC el 4 de enero de 2008, de la hemeroteca del autor.

domingo, 19 de enero de 2014

¡Hogar, dulce hogar!

Hace dos semanas, regresábamos de Alemania.


Créditos:
Fotografía de un cajero automático del aparcamiento público en el aeropuerto de Manises, en Valencia, en enero de 2014, del autor.

Latine autem et perspicue loquendum

1. En las elocuciones convendrá utilizar los términos que sean apropiados al tema, al lugar, al momento y a la persona que escucha. (…) Hay que expresarse con pureza latina y con claridad. 2. Habla con pureza latina quien utiliza las palabras apropiadas y genuinas sin apartarse de la manera de hablar y de la elegancia propia de la época en que vive. Al que de tal manera se expresa no le resulta suficiente considerar qué es lo que dice, sino que, además, lo dirá con claridad y de manera grata; y no solo esto, sino que llevará a la práctica lo que dice.

Esta semana se ha presentado en España un nuevo proyecto político, VOX.

De momento, el nombre ya lo tiene en latín, y el manifiesto suena claro “y de manera grata”.

Sólo queda llevarlo a la práctica.

Créditos:
Extracto (en el título, frase final del apartado 1) de la sección decimosexta (Sobre la elocución) del Liber II De Rethorica et Dialectica (Acerca de la retórica y la dialéctica), de las Etymologiae (Etimologías), de San Isidoro de Sevilla, tomado de la edición bilingüe preparada por José Oroz Reta y Manuel A. Marcos Casquero, publicadas en dos volúmenes por la Biblioteca de Autores Cristianos (vol. I, pp. 378-379), de la biblioteca del autor.

Y ahora, ¿dónde los pongo?: Es que ni con ayuda

En estos dos últimos meses, se han acumulado en casa regalos de cumpleaños, Navidad y Reyes.





Me parece que encontrar hueco para ellos se está convirtiendo en algo ‘homérico’.

Vamos, que ni los dioses del Olimpo,…









… ni conjuros mágicos,…










… ni lógicos raciocinios,…










… ni toda la anchura de Castilla, ni expulsión alguna, lo conseguirán,








Créditos:
Cubiertas y sobrecubiertas de los libros en cuestión.

Tiempo al tiempo

- ¡La vuelta al mundo! – murmuró.
- En ochenta días –respondió el señor Fogg–. Así es que no tenemos un instante que perder.
- Pero ¿las maletas? –preguntó Passepartout, que balanceaba inconscientemente la cabeza de derecha a izquierda.
- Nada de maletas. Solo una bolsa de viaje. Ponga dentro dos camisas de lana y tres pares de calcetines. Otro tanto para usted. Compraremos lo que sea necesario por el camino.

Cuando no podemos recurrir al sencillo sistema de Phileas Fogg, preparar la maleta de cara a un viaje de unos días necesariamente obliga a plantearnos una pregunta: «¿Qué tiempo va a hacer?».

Una de las ventajas de estos tiempos modernos es que, además de que existen, son fácilmente accesibles las previsiones meteorológicas, algo sumamente útil cuando se viaja. El problema surge si dichas previsiones, continuamente revisadas, no terminan de apuntar con claridad qué ambiente es el que cabe esperar.

Que si mucha lluvia o poca; que si muy nublado o con algún claro; que si las temperaturas bajas o altas, normales o anormales; que si algún amago de nieve, o nada en absoluto;… así las cosas, para los primeros días del año decidí preparar la maleta recordando otro enero alemán.


El resultado no fue solamente el que se aprecia en la gráfica de la temperatura de esos días. Con el añadido de que, incluso, las mínimas fueron superiores a las máximas habituales.


El resultado, pues, fue que sobró la mitad de lo que llevaba en la maleta. Pues no es excesiva exageración decir que casi iba paseando por Fráncfort en mangas de camisa, disposición sólo alterada en alguno de los breves momentos en que la débil llovizna pasó a escasa lluvia.

No obstante, sí se mantuvo cierto paralelismo con el viaje de Berlín: si entonces la maleta ‘engordó’ unos trece kilos, en esta ocasión lo hizo en unos quince.

«- ¿Qué lleva en la maleta? ¿Hormigón?
- No, libros.»

Créditos:
Extracto del capítulo IV En el que Phileas Fogg asombró a Passepartout, su criado, de La vuelta al mundo en ochenta días, de Julio Verne, según traducción de Javier Torrente Malvido, en edición de Anaya de octubre de 2005 (pág. 32), de la biblioteca del autor.
Gráficos tomados de internet y de la página de AccuWeather.
Traducción de la conversación, aproximada, con el taxista cuando amablemente se ofreció a cargar la maleta en el maletero.

sábado, 18 de enero de 2014

Una nueva Luna llena

Hace cuatro meses, hablábamos de que la Luna llena de septiembre recibía el nombre de “luna de la cosecha”, y “del cazador” la de octubre.

Hace un par de días se completó la Luna, que en esta ocasión, por coincidir con el apogeo, se aprecia (si no hay nubes), más pequeña de lo habitual.

Por tanto, resulta que con este año nuevo tuvimos, el mismo día 1, también nueva, la Luna.


No he leído que las Lunas nuevas tengan nombres, como aquéllas llenas del otoño. Lo que sí he leído es que todas las Lunas llenas lo tienen. En concreto, la de enero, es la “luna del lobo”, el de verdad, el que la aúlla en los desolados paisajes invernales, no el hombre-lobo,… ni el de la calle del muro (bueno, en realidad, de éste no estoy tan seguro).

Créditos:
Fotografía de la Luna nueva vista desde Fráncfort del Meno, el día 2 de enero de 2014, del autor.

Quare facta est lex

Las leyes se dictan para que, por temor a ellas, se reprima la audacia humana; para que la inocencia se sienta protegida en medio de los malvados y para que, entre esos mismos malvados, el miedo al castigo refrene su inclinación a hacer daño.

Otra cosa no, pero desde luego que San Isidoro (ca. 562 - 636)… suena anticuado.

Créditos:
Título y cuerpo de la sección vigésima del Liber V De legibus et temporibus (Acerca de las leyes y los tiempos), de las Etymologiae (Etimologías), de San Isidoro de Sevilla, tomados de la edición bilingüe preparada por José Oroz Reta y Manuel A. Marcos Casquero, publicadas en dos volúmenes por la Biblioteca de Autores Cristianos (vol. I, pp. 516-517), de la biblioteca del autor.

viernes, 17 de enero de 2014

Animalitos

Hoy se ha celebrado San Antonio Abad, o San Antón, santo patrono protector de los animales.

Es posible que por ello, el alcalde de Burgos haya decidido saltarse un acuerdo del Pleno del Ayuntamiento, y “apostar por la convivencia de la ciudad”.

No deja de ser una curiosa forma de tramitar las propuestas de la famosa ‘sociedad (in)civil’: en vez de hacer el recuento de votos, recontemos los contenedores quemados y las lunas rotas; en definitiva, la histórica propuesta de «un hombre, un roto».

También ha dicho (el alcalde; eso sí, sin romper nada -¡qué estilo más poco democrático!-) que ha “entendido el mensaje”.

Yo también lo he entendido.

En su momento, también había quien, para lamentar y condenar la “efervescencia social”, sólo necesitaba dos palabras:
«Estos chicos…»

Créditos:
Citas tomadas de la noticia publicada en internet por ABC.

jueves, 16 de enero de 2014

Con ‘V’ de «Vogel»

Ihr lobt ihn, Meister Vogelgesang,
wohl weil vom Vogel er lernt' den Gesang?

En la tercera escena del primer acto de Los maestros cantores de Núremberg, uno de los maestros (Beckmesser), con este juego de palabras, se burla de otro maestro (Vogelgesang) ante su comentario laudatorio para Walter, candidato a ser reconocido como maestro cantor, por describir éste en su canción el canto («Gesang») del pájaro («Vogel»).


Al igual que los propios maestros, y el público en general, expectantes ante el resultado de la prueba, podría que decirse que estaban estos pájaros esperando la correspondiente noticia, para así poder volar tranquilos.

Créditos:
Extracto del libreto de la mencionada ópera de Richard Wagner, tomado de internet.
Fotografía de un conjunto de pájaros, sobre el tejado del edificio de la antigua Hauptwache, en Fráncfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

miércoles, 15 de enero de 2014

Todo es del color…

… del cristal


… que se tira.

Créditos:
Fotografía de un contenedor para reciclado de cristal, en Limpurgergasse, en Fráncfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

Me reservo la opinión

El pasado lunes me reincorporé al trabajo tras agotar 'oficialmente' los últimos días de vacaciones (y, más o menos, de asueto).

Durante la mañana, noté unas molestias en la espalda; lo comenté, y vine a entender que eso se debía a que era «un vago». Interpreté la explicación como un sarcasmo ante los recientes días de vacaciones.

Sin embargo, ayer, decidí pedir una 'segunda opinión', la cual, más concluyentemente, fue: «es lumbago».

O sea, que mejor no vuelvo a preguntar.

martes, 14 de enero de 2014

Los 14 del 14

Era 29 de diciembre. Viajaba a Kioto con el propósito de escuchar las campanas que señalaban el comienzo del nuevo año.
¿Cuántos años hacía que escuchaba el tañido de aquellas campanas por radio? ¿Cuánto hacía que se habían iniciado esas retransmisiones? Probablemente las había escuchado todos los años desde que comenzaran y también había escuchado los comentarios de los diversos locutores que anunciaban el sonido de famosas campanas de los templos más antiguos del país. Durante la retransmisión, un año expiraba para dejar paso a otro, de modo que los comentarios tendían a ser floridos y sentimentales. El tañido profundo de una enorme campana de templo budista resonaba con largos intervalos y la prolongada reverberación traía a la conciencia el Japón de antaño y el tiempo transcurrido. Primero eran las campanas de los templos del Norte, luego las de Kiushu; pero todas las vísperas del Año Nuevo concluían con las de Kioto. Eran tantos los templos de Kioto que a veces la radio transmitía los sones entremezclados de cientos de campanas diferentes.
A medianoche, su esposa y su hija estaban todavía en pleno trajín, preparando manjares en la cocina, ordenando la casa o, quizá, disponiendo sus quimonos y arreglando las flores. Oki se sentaba en el comedor y escuchaba la radio. Cuando sonaban las campanas hacía un repaso del año que concluía. Siempre le resultaba una experiencia inquietante. Algunos años la emoción era violenta y dolorosa. A veces se sentía abrumado por la pesadumbre y los remordimientos. Aunque detestaba el sentimentalismo de los locutores el tañido de las campanas despertaba un eco en su corazón. Desde hacía mucho tiempo se sentía tentado por la idea de pasar el Año Nuevo en Kioto, para escuchar de cerca las campanas de los templos.

Catorce días ya. El nuevo año se escapa a la carrera.

Créditos:
Extracto de Campanas del templo, primer capítulo de la obra Lo bello y lo triste, de Yasunari Kawabata, según traducción de Nélida M. de Machain, tomado de la edición realizada por Emecé Editores como número 735 de la actual colección Austral, de la biblioteca del autor.

es-Fever-sciencia

Segunda jornada de disturbios en Burgos, y la verdad es que resulta sorprendente. (…) Pero que el intento de crear una avenida en la ciudad, un bulevar, convertir en bulevar una calle de la ciudad, origine unos disturbios de la gravedad que estamos viendo… pues no deja de sorprenderme. Aquí me da la sensación de que ya hay quien se apunta a un bombardeo; es decir, está llegando el grado de efervescencia social hasta tal punto, que por cosas que, aparentemente, no deberían desembocar en disturbios, pues se organiza la marimorena. Supongo yo… pues eso, que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, pues algunos dicen… «¡hay que protestar!» (…) Estas dos jornadas que viendo el número de detenidos y de policías heridos, y contenedores quemados, escenas que parecen sacadas de los disturbios que hemos visto en otras ciudades, por ejemplo, inglesas hace no demasiado tiempo, o francesas, pues… en fin, no sé…, nos lleva a una situación un tanto peculiar de desasosiego social. Yo creo, y no pretendo exagerar con el tema, que alguien debería empezar a pensar en que cuando a una olla a presión la aumentas el fuego durante demasiado tiempo y la taponas las válvulas de escape, pues, por regla general, se termina produciendo un estallido, y los españoles somos bastante expertos en terminar estallando por las estupideces más increíbles, después de haber estado aguantando infamias de todo tipo durante años y años…, pero ¡bueno!, estamos gobernados por gente muy inteligente que por supuesto que sabe mucho más que nosotros, el populacho, así que… ¡pf!, seguro que es una tontería lo que estoy diciendo.

Este pasado domingo, Luis del Pino, al principio de su programa Sin complejos, en ((esRadio,  comentó de esta manera los ‘incidentes’ nuevamente sucedidos la noche anterior en Burgos.

Poco antes, había hecho el siguiente comentario (entre otros muchos), lo sucedido también el día anterior, un poco más al norte, en Bilbao:
Y tuvimos ayer… pues una exhibición de exaltación del terrorismo… pues como pocas veces se han visto, con pasillo a los asesinos etarras recientemente amnistiados por Rajoy, aplausos, en ese pasillo que les hicieron a esos asesinos etarras y a sus familias, aplausos a canallas asesinos y a familiares de canallas asesinos, tuvimos gritos a favor de la amnistía, o sea, que se saque de la cárcel a los asesinos etarras que todavía no han sido amnistiados por Rajoy, y que se acerque a los etarras al País Vasco, para que así puedan estar en una cárcel dependiente del Gobierno vasco y no del Gobierno nacional; bueno,… y a todo esto, ¿cómo permite nuestro Gobierno esa segunda exaltación proetarra en ocho días?

Como se puede comprobar la “efervescencia social” de unas 200 personas, no tiene punto de comparación frente a la “exhibición” de… 110.000.

No sólo vuelve, pues, Luis del Pino a su época pro – 15-M (al poco, igual que entonces, el propio grupo en el que trabaja le lleva la contraria), sino que evalúa de muy distinta manera el “desasosiego social” según quién lo exprese, o qué uso se pueda hacer de él.

Y es que, también se puede comprobar, el ánimo de condena de ‘lo de Bilbao’ no existe en absoluto en relación con ‘lo de Burgos’.

En resumen, que cada vez más me encuentro ante un ‘desasosiego mediático’.

Créditos:
Transcripción (salvo error) de lo expresado por Luis del Pino en su programa Sin complejos, el domingo día 12 de enero de 2014, tomado del archivo de internet de ((esRadio (momentos 19:08 y 02:44, y siguientes, respectivamente).

Más bien delicada… y con carácter

El primer recuerdo que tengo de Tosca, la ópera de Giacomo Puccini, es, curiosamente, del cine, a través de su inserción en la trama de no sé qué película, que vi cuando la televisión era la española.

Luego, ya tengo los recuerdos de oírla en casa, en una grabación (en vinilo, claro), donde, si no estoy equivocado, era Renata Tebaldi la protagonista, realizada por Decca, figurando en la portada el Castillo de Sant’Angelo de Roma.

Una de sus arias más conocidas es Vissi d’arte, vissi d’amore que canta Tosca hacia el final del segundo acto, y que podemos apreciar ahora en la voz de la Callas, en una representación de la ópera en el Covent Garden hace tan solo medio siglo.


Otra representación distinta es la que tuvo lugar en el Teatro Constanzi, en Roma, algo más de medio siglo antes.

Sencillamente, se trataba del estreno de Tosca, tal día como hoy, en 1900.

domingo, 12 de enero de 2014

Estamos…

… que nos salimos.


Tendré que acercarme yo también, ya puestos…

Créditos:
Viñeta de Puebla, publicada en D7, suplemento de ABC el 20 de enero de 2008, de la hemeroteca del autor.

Seis años, seis


(Bueno, menos dos semanas)

Créditos:
Viñeta de Antonio Mingote, publicada en ABC el 26 de enero de 2008, de la hemeroteca del autor.

Hic est filius meus dilectus

Una vez bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y venía sobre él.


En su día, en estas páginas se conmemoró la efemérides del bautismo de Beethoven, pues, en realidad, es la fecha que está documentada, suponiéndose que habría nacido el día anterior, por la costumbre en aquella época. Esta situación curiosa, vista desde estos días de ahora, en realidad no es tal, pues durante muchos siglos, los únicos registros que realmente se llevaban eran los parroquiales de los bautismos (y bodas y fallecimientos), donde podía reflejarse, o no, la fecha real del nacimiento de la criatura.

Ahora, gracias al registro civil, ya no es tan imprescindible el registro parroquial, con el resultado de que el otro día, el Papa Francisco tuviera que plantearnos unos deberes:
Buscad cada uno hoy en casa la fecha de vuestro bautismo. ¿Lo haréis?

El problema es que, como en casa (con todas las mudanzas que haya habido o dejado de haber) no se encuentre, no sé si los archivos parroquiales estarán suficientemente disponibles.

Pero bueno, ya tenemos deberes.

Créditos:
El título de la anotación es la parte intermedia del versículo 17, del capítulo 3 del Evangelium secundum Matthaeum, tomado de la Biblia Vulgata, en edición de Colunga-Turrado, publicada por Biblioteca de Autores Cristianos (duodécima edición, de 2005), de la biblioteca del autor.
Extracto del Evangelio según San Mateo (3, 16), tomado de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer, de la biblioteca del autor.
Fotografía del Bautismo de Jesús, en la Catedral de Exeter, en julio de 2013, del autor.

Ten amigos…

En mi última visita al Museo del Prado, finalmente, me hice ‘amigo’ del Museo; en definitiva, me uní a una asociación (o fundación, en este caso) para dar un cierto apoyo económico (y moral) al Museo.


Al cabo de un tiempo, recibí una carta con dos sorpresas:
La primera, que a pesar de estar la fundación en Madrid, el sobre había sido franqueado en la provincia de Barcelona, o, al menos, esa era la dirección del gestor postal que lo había hecho.

La segunda, que la dirección de marras era en la calle… ¡Pablo Iglesias!

Salvo esto, todo lo demás, muy bien.

Créditos:
Imagen del logotipo de la Fundación Amigos del Museo del Prado, que figura en el sobre en cuestión.

sábado, 11 de enero de 2014

Y ahora, ¿dónde los pongo?: … por los rincones


Dicen que lo que no se llevan los ladrones, aparece por los rincones.



Y así es.



Aunque no creo que éstos libros lleven escondidos mucho tiempo.







Pero dejémonos de escribir, y pasemos a los libros.








¡Ah! Y ante la duda de que lo que rime con ‘rincones’ sea ‘ratones’, mejor estar preparado.


Créditos:
Cubiertas de los libros en cuestión.

Mááá, m’abuuuuurrroo

En el prólogo a La oficina en The New Yorker, Jean-Loup Chiflet pone como ejemplo del jefe que no tiene nada que hacer (y por tanto, se entiende que se aburre) la siguiente viñeta.


Lo que yo no sabría decir es si el aburrimiento de Felipe González ha sido tal que le ha dificultado saber con quién le interesaba hablar, fuera por teléfono o en persona (no es cuestión de discriminar, que por algo es socialista).

Créditos:
Viñeta de Henry Martin, publicada no sé cuándo en The New Yorker, tomada de la selección realizada en 2012 por Jean-Loup Chiflet con el título La oficina en The New Yorker, publicada en 2013 por Libros del Asteroide, de la biblioteca del autor.

There and Back Again

P’allá…


P’acá…


Aunque del «Back Again»…


… mi suitcase tardó en enterarse.

Créditos:
En el título, el subtítulo de The Hobbit, de J.R.R. Tolkien.
Fotografías de diversos monitores en los aeropuertos de Barajas y Manises, en enero de 2014, del autor.

viernes, 10 de enero de 2014

Cifras y letras

¡Pero…! ¡Pero…! ¡Pero…! ¡Pero…!

¡Pero… ¿esto qué es?!

Científicos de Estados Unidos han desarrollado un algoritmo que puede predecir con hasta un 84 por ciento de fiabilidad cuando un libro se puede convertir en un éxito comercial.

La verdad, a veces me pregunto si la velocidad del avance de las capacidades de los ordenadores no irá en paralelo con (o, incluso, arrastrará a) la del desperdicio de tales recursos.

Estos científicos han llegado a la conclusión de que una serie de factores predicen el éxito de un libro: el interés, la novedad, el estilo de escritura y cuánto enganche la historia. No obstante han admitido que también influyen factores externos a la novela, como la suerte.

Y… Y… Y…Y…

Y… ¿dónde queda el talento?

¡Ah, es verdad! Que sólo cuantifican el ‘éxito’ (de ventas, se entiende), algo concreto y material.

Para la calidad no hay algoritmos.

Créditos:
Extractos del cuerpo de la noticia publicada en ABC.es.

esUna apología de la eugenesia

Se han metido en esta historia de la ley del aborto… Yo esperaba que esto, pues, se cursara en alguna… antes de manifestarme, porque es tan evidente que el proyecto está hecho con los pies, es una cosa mostrenca y ridícula,… y digan lo que digan, ahora lo van a oír, NO estaba en el programa electoral del partido; en el programa electoral del partido decían que revisarían la ley del aborto, no decían lo que iban a hacer, y desde luego no decían que la ley iba a obligar a tener a una mujer un hijo si el feto estaba malformado o incluso muerto. Eso no venía en ningún programa electoral del Partido Popular. (…) Se mete en un asunto que compete, que afecta directamente a las conciencias, y ¿qué han hecho con la ley del aborto? Pues yo me lo he leído, y me parece que es una chapuza igual que la del 85. En el 85 era una ley del aborto limitado, en el que no era un derecho, pero ¿qué más me da que sea derecho o no, que se proclame derecho o no, eso es una bobada de la izquierda, si lo ampara la ley? Si lo ampara la ley está sujeto a derecho, y por lo tanto, pues sí, es un derecho dentro de los cauces que marque la ley. (…) El PP no lucha contra el aborto. El PP quiere cambiar la ley del aborto, la ley de plazos de Zapatero, para volver a algo parecido a la ley de consenso, que votaron todos, del 85: eran tres casos de despenalización del aborto. (…) Ante una malformación de feto, que es donde se ha encasquillado estúpidamente Gallardón, ¿puede el Estado obligar a una mujer que siga adelante el embarazo? ¡Pero hombre…! ¡Pero hombre…! La que quiera seguir, pues que siga; y si tiene un niño muerto, o quiere tenerlo, pues lo tenga, o espera un milagro, pues lo espere. ¡Muy bien! ¿Pero se puede obligar? ¡Pero hombre, no, por favor! O sea, ¡pero de ninguna de las maneras!
¿Tiene que haber una ley del aborto en España? ¡Pues claro que tiene que haber una ley del aborto! ¡Naturalmente!¿Lo más restringida posible? Sin duda. ¿Pero esta chapuza? (…) ¿Venir en el programa electoral del PP? ¡Mentira! Esto no venía en el programa electoral del PP. Lo que decían, las pocas veces que hablan, es que iban a volver a la ley del 85. Pero la ley del 85 tenía un coladero que era lo de la salud psíquica de la madre (…) Pero no…, no afecta a lo fundamental. La ley del 85 fue consensuada, y ese agujero se podía haber remediado. Y punto. ¿Lo han remediado? ¡No! ¿Lo han agravado? ¡Sí! ¿Es peor lo de Gallardón que lo del 85? Es ¡todavía peor!, porque es todavía más estúpida. ¿Es regresiva como dice la izquierda? No, es estúpida. ¿Priva de derecho? Pero ¿qué… qué derecho? Si está protegido por la ley, pues será un derecho, ¿qué más da la nomenclatura, o la denominación?

Todo lo anterior lo dijo Federico Jiménez Losantos en su discurso de las siete de la mañana de ayer, hace sus 26 horas (aunque no es todo lo que dijo). Como suele suceder, el problema no es la verdad que dijera, sino lo que dijo con apariencia de verdad (además de aquello que no es ni una cosa ni otra); es más, lo que de verdad hay, aunque él no lo sepa.

No es difícil resumir la esencia de la eugenesia, por mucho que algunos de sus partidarios se salgan por la tangente. El movimiento consiste en dos partes: una base moral, común a todos, y un esquema de aplicación social que varía bastante. En cuanto a la base moral, es evidente que la responsabilidad ética de cada hombre varía según su conocimiento de las consecuencias. Si yo estuviera cuidando a un niño, y si éste enfermase después de haber comido jabón, es posible que mandara llamar al médico. También podría ocurrir que mi llamada apartase al profesional de otros casos mucho más serios, impidiéndole atender a niños cuya dieta hubiese sido bastante más letal; pero mi actitud estaría justificada. Nadie podría exigirme que estuviese enterado de la situación de los demás pacientes hasta el extremo de que me sintiese obligado (o aun de que tuviese derecho) a sacrificar en favor de ellos al niño de cuyo cuidado soy directa y esencialmente responsable. Ahora bien, el fundamento moral de la eugenesia es el siguiente: que el niño del que somos directa y esencialmente responsables es aquel que aún no existe. Es decir, que sabemos (o podemos llegar a saber) lo suficiente de ciertas tendencias biológicas inevitables, como para reflexionar sobre el fruto de una unión presunta con la misma conciencia directa y clara que ahora sólo podemos aplicar al otro miembro de esa unión. Puede concebirse que el deber que dicho conocimiento nos impone sea tan definido como el otro, o más definido aun. (…)
De lo que se trata aquí es de que una nueva escuela opone la eugenesia a la ética. Lo demuestra un hecho corriente: los heroísmos de la historia son en realidad los crímenes de la eugenesia. Los libros y los artículos de los eugenistas sugieren a cada paso que las uniones no eugenésicas deben y pueden ser consideradas actitudes pecaminosas; y que debemos comprender realmente que desposar a un inválido es una forma de crueldad hacia los hijos. Pero la historia abunda en elogios hacia quienes hicieron honor a los vínculos que los unían a inválidos; (…). No examino aquí cuál de los dos conceptos morales me parece acertado; me limito a insistir en que son contradictorios. En realidad, los eugenistas tienen por santos precisamente a los hombres que para centenares de familias no serían más que unos canallas. Si quisieran ser consecuentes, deberían levantar estatuas a los hombres que abandonaron a la amada a causa de una desgracia física; o descubrir placas de bronce que celebren la actitud del buen eugenista, que rehusó noblemente desposar a su novia después que ésta se cayese de la bicicleta; o la del joven héroe que, al enterarse de que un pariente de su prometida padecía erisipela, quebrantó magnánimamente su palabra.

Hace un siglo Europa vivía un crecimiento de los postulados eugenésicos, contra los que se manifestaron, entre unos pocos, Chesterton. Naturalmente, como suele suceder con planteamientos totalitarios, tenían sus argumentaciones científicas: para evitar que como consecuencia de “ciertas tendencias biológicas inevitables” los nacidos no estuvieran ‘correctamente’ sanos (es decir, deficientes, o… malformados), había que evitar que sus progenitores lo fueran, aislándolos o, mejor aún, científicamente hablando, esterilizándolos.

Desde el punto de vista práctico, la definición general más breve de la eugenesia señala que esta escuela se propone controlar a ciertas familias como si se tratara de familias de esclavos paganos.

El progreso de la ciencia en aquellos tiempos permitía suponer la herencia genética, que es como se planteaba (inicialmente) la eugenesia. Ahora, las técnicas resultado del actual conocimiento científico permiten llegar más al detalle, comprobar cada embarazo concreto, aunque aún con amplios márgenes de error. Por tanto, los propósitos que en aquel entonces se resolvían con la llamada ‘eugenesia’, ahora se resuelven con el llamado ‘aborto’.

Tal vez haya quien diga este enfoque es una evidente exageración. Pues vale. El planteamiento inicial de los eugenistas en el cambio de siglo de 1900 era muy científico, poniendo como ejemplos claros las enfermedades mentales hereditarias.

Abordaré más adelante otro problema, el de las personas sobre las cuales puede aplicarse esta clase de presión; y otra cuestión mucho más desconcertante, quiénes serán las personas que la apliquen. Pero el caso es que alguien tiene que ejercerla sobre alguien, y ha de hacerlo sobre la base de ciertos cálculos respecto de los resultados, los que según se afirma son demostrables. Valga lo dicho con respecto al tema. Afirmo que la cosa existe. La defino con la precisión admisible en los asuntos de carácter moral; la denomino eugenesia. Si después a alguien se le ocurre afirmar que la palabra «eugenesia» no es el término griego apropiado... bueno, (…)

Como señalaba en 1913 Chesterton, el problema de esa ‘ciencia’ (dándola como buena) era quién decidía sobre quién se aplicaba,y cómo se llevaba a efecto. Veinte años después, los científicos nazis le resolvieron todas las dudas.

De los embaucados hablaré naturalmente como hablamos todos de tales instrumentos, juzgándolos por el bien que creen que hacen, y no por el mal que hacen en realidad.

Repetimos, pues:
Si lo ampara la ley está sujeto a derecho, y por lo tanto, pues sí, es un derecho dentro de los cauces que marque la ley. (…) Pero ¿qué… qué derecho? Si está protegido por la ley, pues será un derecho, ¿qué más da la nomenclatura, o la denominación?

En efecto, ¿qué más da? Una declaración tan contundente a favor del derecho positivo, basado en lo que se establece en las leyes, no puede sino recordarnos las leyes de Alemania a partir de 1933, o las de la URSS (y sus sanatorios mentales, científicos, eso sí), o las de la Revolución Cultural en China.

[Por cierto, la sexta medida del apartado 3.1 La familia: primera sociedad del bienestar, del programa electoral del Partido Popular en 2011, dice:
La maternidad debe estar protegida y apoyada. Promoveremos una ley de protección de la maternidad con medidas de apoyo a las mujeres embarazadas, especialmente a las que se encuentran en situaciones de dificultad. Impulsaremos redes de apoyo a la maternidad. Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida, así como de las menores.

Tal vez lo de “Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida” no sea muy concreto, pero se entendió bastante bien, tanto como para que muchos grupos hayan estado dos años recordando al Gobierno que aún no había hecho nada sobre esta ‘regulación’.

Pero entrar en matices con quien dice, por dos veces, que la ley del 85 era una ley “consensuada”, lo que quedó rotundamente demostrado con la presentación de un recurso de anticonstitucionalidad por parte de… Alianza Popular, y firmado por… el padre del actual Ministro Gallardón; entrar en matices, así, digo, es tontería.

Otra cosa es que se refiera a que su, a ratos, admirado Aznar, aceptara ese “consenso” cuando en ocho años (ocho, que se dice pronto), no hiciera nada.]

Créditos:
Extracto de lo manifestado por Federico Jiménez Losantos, tomado de la página de internet del programa de ((esRadio (a partir del instante 15:49).
Extractos (desordenados) del capítulo I ¿Qué es la eugenesia?, de la obra de Gilbert Keith Chesterton La eugenesia y otras desgracias, según traducción de Aurora Rice, tomado de la edición realizada en noviembre de 2012 por Espuela de Plata como número 10 de su colección Clásicos y modernos (pp. 42-48), de la biblioteca del autor.