domingo, 30 de junio de 2013

Érase una vez…

... un país donde reinaba un rey, el cual padecía diversos achaques y demás trastornos y alteraciones propios de una atribulada vida. Era padre de varias hijas y de un hijo, aunque por la reciente política de recortes presupuestarios, no podía meterlos en sendas botijas y botijo, al no tener con qué comprar éstos.

Dicho monarca llevaba tiempo atornillado en el trono, preocupándose intensamente por todo, todos y todas en su Reino. Miraba el futuro suficientemente confiado, pues ya eran varias las primaveras que entre los brotes verdes de los jardines de Palacio, correteaban sus nietas, hijas de su hijo y príncipe heredero.

Sin embargo, esta vez, el paisaje se presentaba con nubarrones de tormenta.

- Papi, he dezidido que voy a zer un hombre.
- ¿Pero qué dices?
- Lo que oyez. Con la nueva ley, parezida a la que un tal Jozé Luiz conziguió en zu paíz, puedo hazerlo.
- ¿Una ley? ¿Y cuándo nos ha importado a nosotros una ley? ¿No te han enseñado aquello de «ahí van leyes, donde quieren reyes»? Sí que está mal la enseñanza en este país, sí.
- Puez eztá la ley y la voy a uzar.
- Pero alma de cántaro, si esa ley obliga a unos requisitos que tú no cumples… Si se ve a la legua que tú eres una mujer…
- ¿Y qué máz da? No nezezito ninguna operación, ez todo interior, mental.
- ¿Y los certificados médicos de eso «mental» que dices?
- ¿Zertificadoz? Zi nezezito alguno, ya lo conzeguiré.
- ¿Y quién lo va a firmar, cuando no es así?
- ¿Tú no zabez que hay zitios donde ze conziguen zertificadoz médicoz, y no eztoy hablando del aborto, zin problemaz
- Pero hija mía… si además estás casada, bien que lo sabemos todos.
- Menoz problema aún. En loz Eztadoz Unidoz zeguiremoz unidoz zin problemaz.
- Bueno, haz lo que quieras.
- Como ziempre.

El monarca miró los nubarrones, y vio que la tormenta, además, iba a serlo de granizo.

- ¿Y cómo le digo ahora a mi nuera que esta hija mía, al hacerse hombre, adelanta a su marido en la sucesión al trono?

sábado, 29 de junio de 2013

Et ceciderunt catenae

Cuando ya Herodes le iba a presentar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas; también unos centinelas ante la puerta custodiaban la cárcel. De pronto se presentó el ángel del Señor y la celda se llenó de luz. El ángel golpeó a Pedro en el costado, le despertó y le dijo: «Levántate aprisa.» Y cayeron las cadenas de sus manos. Le dijo el ángel: «Cíñete y cálzate las sandalias.» Así lo hizo. Añadió: «Ponte el manto y sígueme.» Salió y se disponía a seguirle. No acababa de darse cuenta de que era real cuanto hacía el ángel, sino que se figuraba ver una visión. Habiendo atravesado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta y hierro que daba a la ciudad. Ésta se les abrió por sí misma. Salieron y recorrieron una calle. Y de pronto el ángel se apartó de él. Pedro volvió en sí y dijo: «Ahora me doy cuenta realmente de que el Señor ha enviado su ángel y me ha librado de las manos de Herodes y de todo lo que esperaba el pueblo de los judíos.»

Una lectura que se puede hacer de este episodio es que, como San Pedro, sus sucesores, es decir, los Papas, no pueden permanecer encadenados, sino en libertad para proclamar la Palabra de Dios.

La otra lectura, conociendo la Historia, es que ello no quita que el Papa sufra (como hizo San Pedro) martirio por ello, y por Ella llegue a morir.

Créditos:
Fotografía de San Pedro liberado por un ángel, óleo sobre lienzo, obra de Vicente Inglés, en la Catedral de Valencia, en octubre de 2012, del autor.
Extracto de los Hechos de los Apóstoles (12, 6-11), tomado de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer.
El título de la anotación es un fragmento del versículo 7, del mismo capítulo 12 Actus Apostolorum, tomado de la Biblia Vulgata, en edición de Colunga-Turrado, publicada por Biblioteca de Autores Cristianos (duodécima edición, de 2005).

Aquí había sitio

Créditos:
Imagen de la fotografía de Ruth Matilda Anderson, de la Biblioteca pública, en Val de San Lorenzo, en León, en 1926, tomada del catálogo de la exposición Atesorar España. Fondos fotográficos de la Hispanic Society of America, celebrada en el Centro Cultural de Bancaja, en Valencia, entre junio de 2011, y febrero de 2012.

jueves, 27 de junio de 2013

Y ahora, ¿dónde los pongo?: ¿Para preparar algún viaje?

El caso es que el viaje no creo que vaya a ser tan largo ni lejano.








Ni creo que vaya a durar tanto como para precisar una máquina del tiempo.








Ni una máquina excavadora.










¡Qué intriga! ¿Verdad?

Créditos:
Cubiertas de los libros en cuestión.

martes, 25 de junio de 2013

Igual que otros, al principio; distinto al final

Alarmados, los animales se detuvieron bruscamente. Era la voz de Clover. Relinchó de nuevo y todos se lanzaron al galope entrando precipitadamente en el patio. Entonces contemplaron lo que Clover había visto.
Era un cerdo, caminando sobre sus patas traseras.
(…) Y poco después, por la puerta de la casa apareció una larga fila de tocinos, todos caminando sobre sus patas traseras. Algunos lo hacían mejor que otros (…) pero todos ellos dieron con éxito una vuelta completa por el patio. Finalmente se oyó un tremendo ladrido de los perros y un agudo cacareo del gallo negro, y apareció Napoleón en persona, erguido majestuosamente, lanzando miradas arrogantes hacia uno y otro lado y con los perros brincando alrededor.
Llevaba un látigo en la mano.
Se produjo un silencio de muerte. Asombrados, aterrorizados, acurrucados unos contra otros, los animales observaban la larga fila de cerdos, marchando lentamente alrededor del patio. Llegó un momento en que (…) estaba a punto de saltar alguna palabra de protesta. Pero en ese preciso instante, como obedeciendo a una señal, todas las ovejas estallaron en un tremendo balido: «¡Cuatro patas sí, dos patas mejor! ¡Cuatro patas sí, dos patas mejor! ¡Cuatro patas sí, dos patas mejor!».
(…)
Benjamín sintió que un hocico le rozaba el hombro. Se volvió. Era Clover. Sus viejos ojos parecían más apagados que nunca. Sin decir nada, le tiró suavemente de la crin y lo llevó hasta el extremo del granero principal, donde estaban inscritos los siete mandamientos. Durante un minuto o dos estuvieron mirando la pared alquitranada con sus blancas letras.
- La vista me está fallando –dijo ella finalmente–. Ni aun cuando era joven podía leer lo que estaba ahí escrito. Pero me parece que esa pared está cambiada. ¿Están igual que antes los siete mandamientos, Benjamín?
Por primera vez Benjamín consintió en romper la costumbre y leyó lo que estaba escrito en el muro. Allí no había nada excepto un solo Mandamiento. Éste decía:
TODOS LOS ANIMALES SON IGUALES.
PERO ALGUNOS ANIMALES
SON MÁS IGUALES QUE OTROS.

Hoy le he preguntado a mi hija qué escena destacaría de Rebelión en la granja (que tuvo como lectura en el colegio hace unos años), y me ha dicho que ésta en la que aparece Napoleón mostrando su poder. Lógicamente, yo he continuado el extracto un poco más.

Todo esto porque hoy se cumplen 110 años del nacimiento de Eric Arthur Blair, es decir, George Orwell. Simplemente.

Aunque lo que se narre en sus novelas tras la guerra no sea nada simple, sino más bien terrorífico. Y se entiende muy claramente (no, no está en chino).

Créditos:
Extracto del capítulo 10 de Rebelión en la granja, de George Orwell, según traducción de Rafaef Abella, tomado de la edición realizada por Destino en 2006 (sexta reimpresión, en marzo de 2012), (pp. 149-150) de la biblioteca del autor.

Sabia decisión

Zadig quiso consolarse con la filosofía y la amistad de los males que le había causado la fortuna. En un barrio de Babilonia poseía una casa adornada con gusto, que reunía todas las artes y todos los placeres dignos de un hombre honesto. Por la mañana, su biblioteca estaba abierta a todos los sabios; por la noche, su mesa lo estaba a gentes de calidad; mas pronto supo cuán peligrosos son los sabios: (…)
Zadig exclamó: «¿En qué consiste la felicidad? Todo me persigue en este mundo, hasta seres que no existen». Maldijo a los sabios y en adelante no quiso sino vivir en buena compañía.

Créditos:
Extracto del Capítulo IV El Envidioso, de Zadig, o el destino, relato de Voltaire incluido en Cuentos completos en prosa y verso, según traducción de Mauro Armiño, tomado de la edición de éste publicada por Círculo de Lectores en 2006, de la biblioteca del autor (pág.123).

lunes, 24 de junio de 2013

San Juan Bautista y los nombres de pila


Tras la obertura, la acción de Los maestros cantores de Núremberg se desarrolla durante un día (Acto I, por la mañana; Acto II, en el atardecer y la noche) y la mañana del día siguiente (Acto III).

A poco de comenzar éste último, David, el aprendiz del zapatero Sachs, le recuerda de qué día se trata: “Wir feiern ja heut Johannisfest.

Es decir, la fiesta de San Juan; como hoy.

A continuación, comienza a ensayar el pregón que más tarde debe recitar por la fiesta: “Am Jordan Sankt Johannes stand, / all Volk der Welt zu taufen” («San Juan estaba en el Jordán / para bautizar a todos los hombres»); continuando con la historia de una peregrina de Núremberg, quien, al regresar con su hijo recién bautizado, se dio cuenta de que “daß wer am Ufer des Jordans / Johannes ward genannt, / an der Pegnitz hieß der Hans” («quien a orillas del Jordán / recibió el nombre de Juan, aquí,  / junto al Pegnitz, se llamaba Hans»).

Tras lo cual, David se queda un momento absorto, y dándose cuenta, exclama:
Herr - Meister! 's ist heut Eu'r Namenstag!

Y así, celebrando el santo de Hans Sachs, felicitamos a todos los Juanes, cualquiera que sea la forma que haya adoptado el nombre.

Créditos:
Extractos del libreto, y de la traducción, de Los maestros cantores de Núremberg, de Richard Wagner, tomados de Kareol.

domingo, 23 de junio de 2013

Silver bow… or buckler?

TESEO
Bella Hipólita, nuestra hora nupcial
ya se acerca: cuatro días gozosos
traerán otra luna. Mas, ¡ay, qué despacio
mengua ésta! Demora mis deseos,
semejante a una madrastra o una viuda
que va mermando la herencia de un joven.











HIPÓLITA
Pronto cuatro días se hundirán en noche;
pronto cuatro noches pasarán en sueños,
y entonces la luna, cual arco de plata
tensado en el cielo, habrá de contemplar
la noche de nuestra ceremonia.

Como podemos apreciar, no siempre hay Luna llena en la noche de San Juan

Créditos:
Inicio de El sueño de una noche de verano, de William Shakespeare, según traducción de Ángel-Luis Pujante, tomada de la edición realizada por Círculo de Lectores en un volumen bajo el título Comedias, en 2002, de la biblioteca del autor.
Fotografía de la Luna llena de esta noche, en Valencia, del autor.

Hablando de ciencia ficción (y III): El autor en cuestión

La charla debate acerca de la ciencia ficción, cuya reseña trajimos la pasada semana (sobre el género y sobre autores y obras) la desarrolló, como ya se dijo, Santiago González Carriedo, quien comenzó, sobre este particular, describiéndose:
«No soy experto, soy aficionado.»

Lo que pasa es que, además, también es escritor, y en concreto, en este género.

Su novela es El León errante (editada en formato electrónico por Intangible), y se desarrolla (en el futuro, claro, en el siglo XXVI) en León, más en concreto, en «los Estados Unidos de León».

Se trata de «ciencia ficción política», en la que se conjuga «trama política, inventos, humor,…»; incluso hay un argumento policíaco con «dos detectives (humano y robot, como Asimov)».

La novela, en conjunto, resulta «pesimista», y es que «cuánto cuesta que la Humanidad avance »,como ahora, cuando «el sistema actual ha quebrado y hay que sustituirlo por otro».

La charla fue amena, sin decaer el interés, aunque con el problema habitual en estos casos: los distintos frentes abiertos que en la charla se van quedando, en el momento del debate apenas pueden cerrarse, no ya por lo que se argumente o se replique, sino porque el reloj es inclemente, y loo que hay que cerrar es el local.

Por eso, es una buena noticia lo que, sobre la prolongada campanada de las nueve y media, casi bajando ya la persiana de Casa del Libro, consiguió decir: tiene entre manos una revista de ciencia ficción, en internet, cuyo nombre no recuerdo haber oído, y cuya presencia, ya actual o aún en proyecto, tampoco puedo concretar.

Pero bueno, para eso está esa internet que los escritores de ciencia ficción dejaron… sin imaginar.

Créditos:
Reseña (parcial) del encuentro celebrado de Casa del Libro, en el Paseo de Ruzafa, en Valencia, el pasado 16 de mayo, charla y debate sobre Escribir ciencia ficción hoy, con la participación de Santiago González Carriedo.

Nota:
La anotación es una elaboración a partir de los apuntes tomados por el autor durante el evento (salpimentados por lo que aún queda en su memoria).
Los textos en cursiva entre comillas latinas, aunque son transcripción literal de los apuntes, no necesariamente son una literalidad de lo manifestado.

Nota 2:
Por esas cosas de las coincidencias que no existen, la mesa literaria sobre el género de ciencia ficción que había tenido lugar, también en Valencia, unas semanas antes, lo fue en BiblioCafé, local donde, precisamente, tuvo lugar en su día la presentación de Agradecimientos, obra de… Santiago González Carriedo.

103… días

Hoy se cumplen, según la forma tradicional de contar de la Biblia, 103 días del Papa Francisco.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención en estos días, es ver cómo se insiste en ciertos ambientes en que se trata de un Papa, al contrario que los anteriores (en concreto, que los dos inmediatos anteriores), cercano a la gente y alejado del dogma (“actitudes de pastor más que de definidor dogmático”, en La revolución de la bondad, de Pedro Miguel Lamet).


Y es que parece que hay quien entiende la Doctrina desde una cosmovisión marxista (la de los hermanos, aunque también la otra), y se resuelven las cosas cortando lo que resulta molesto.

«Those are my principles, and if you don't like them... well, I have others.»

La ironía del asunto es que esta frase… no es marxista.

Créditos:
Fotograma de la película Una noche en la ópera, dirigida por Sam Wood e interpretada por los Hermanos Marx; en concreto, de la famosa escena de las partes contratantes entre Fiorello (a la izquierda) y Otis B. Driftwood (a la derecha), tomada de la videoteca del autor, y ligeramente retocada por mi hija.

sábado, 22 de junio de 2013

Tiempo de… tiempo

Las siete, las seis en Canarias. Bienvenidos a la segunda hora de la mañana en ((esRadio, y vamos rápidamente a contarles, con Iberdrola, cómo está el tiempo, que no está mal. [breve cuña de Iberdrola].
Bueno, hoy tocaaaa llover… pues en el área mediterránea, prácticamente desde Rosas hasta el cabo de Gata, en especial en Cataluña y en la Comunidad Valenciana, pues eeehh lloverá, pero en el resto de España ya se ha acabado la lluvia, va a habeeeer sol, y tambien en Canarias; Baleares, imagino que entre esta tarde y mañana eeehhh lloverá un poco. Las temperaturas: bajan ligeramente, ahora en Madrid tenemos 10 grados, camino de 20; la máxima, Las Palmas, ¡29! grados, esto es una temperatura muy alta en Canarias; y la mínima, Burgos y Palencia, dos grados. Hasta aquí, el tiempo. [cuña de Iberdrola]”

Así comenzaba su tiempo de las siete de la mañana, tras la reiterada sintonía de Suspiros de España, Federico Jiménez Losantes hace justo dos meses (y medio día).

- Y con Iberdrola conozcamos ya el pronóstico del tiempo. Maribel Sánchez, buenos días.
- Más nubes que lluvia para comenzar una semana típicamente primaveral, lo que toca. Hoy amanece con lloviznas en el Cantábrico, Pirineos, norte de Cataluña, Baleares; y precipitaciones algo más intensas en Alicante, Murcia, en Almería. En el resto del país, sol y más sol. Esta noche se han recuperado las temperaturas ligeramente, y durante el día veremos cómo bajan uno o dos grados, nada significativo, la verdad. Salvo en Canarias: allí sí que agradecerán ese descenso en el termómetro y la desaparición de la calima que les ha mantenido alerta durante el fin de semana. [cuña de Iberdrola]”

De este modo, tras la entrada de Ernesto Sáenz de Buruaga, se informaba, poco después de las siete de la mañana (minuto 08:02), en La mañana, en COPE, de la predicción meteorológica para el día en curso, también el 22 de abril último.

Como podemos ver, ni con el patrocinio de la misma empresa se consigue que las predicciones meteorológicas sean iguales ni siquiera para las pocas horas del día en que se leen.

Por tanto, no resulta nada extraño que para este verano recién iniciado, si bien hace cosa de un mes hubo unas previsiones totalmente drásticas, en el sentido de que no iba a haber verano en Europa Occidental (de lo que se contagió oportunamente la selección de anuncios de AccuWeather)...


... en vísperas de su inicio, las previsiones, al menos en este rincón de Europa Occidental, sean totalmente distintas, es decir, un verano… normal, con sus calores habituales, más grados en unos sitios, más humedades en otros (espero que este año sí haya las brisas que escasearon el pasado), y en la costa, pues nada, sólo con 30 ºC, notando que cada vez estamos más cerca de Navidad.

Nota 1:
No recuerdo ahora, qué tiempo hizo el famoso lunes 22 de abril, y tampoco es algo que ahora me preocupe sobremanera (lo que sí sé es que las lluvias llegaron tres días después).

Nota 2:
Lo que tampoco sé es si esta locura meteorológica es la causa de que, desde ese cambio de mes -de abril a mayo-, en vez de con Iberdrola, Federico, en el grupo Libertad Digital, dé el tiempo con RENFE, cantando y contando las bondades de una infraestructura como… el AVE (¡Ah!, y RENFE es… Ministerio de Fomento – Gobierno de España).

Créditos:
Extracto de Es la mañana de Federico, en ((esRadio, del 22 de abril de 2013, a las siete de la mañana, transcrito del archivo de internet.
Extracto de La mañana, en COPE, del 22 de abril de 2013, a las siete de la mañana, transcrito del archivo de internet.
Detalle del pantallazo de la previsión del tiempo de AccuWeather para Valencia este pasado 31 de mayo.

viernes, 21 de junio de 2013

Qué cosas tienen los amigos

El amigo fiel es un apoyo seguro,
quien lo encuentra, ha encontrado un tesoro.
El amigo fiel no tiene precio,
su valor es incalculable.
El amigo fiel es un elixir de vida,
los que temen al Señor lo encontrarán.

Créditos:
Extracto del Eclesiástico (6, 14-16), tomado de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer.

Un detalle que se agradece

El otro día me dieron en la parroquia un detalle: una imagen de la Mare de Deu dels Desamparats, con la bendición del Arzobispo de Valencia.


Detalle que resulta muy oportuno. pues hoy se celebra el santo de mi segundo nombre, es decir, San Luis Gonzaga.

Muchas gracias.

Créditos:
Fotografía de la imagen y bendición en cuestión.

jueves, 20 de junio de 2013

¿Se abre el baile?

«- Desde luego, respondió Zadig; sé un método infalible para daros un hombre que tenga las manos limpias.» El rey, encantado, le preguntó abrazándolo cómo debía actuar. «Basta, dijo Zadig, con que todos los que se presenten para la dignidad de tesorero bailen, y el que baile con mayor ligereza será infaliblemente el hombre más honrado.» (…) «¡Ah!, ese hombre es el honrado, ése es el hombre bueno», decía Zadig. El rey abrazó al buen danzarín, lo nombró tesorero, y todos los demás fueron castigados y multados con la mayor justicia del mundo; porque todos, durante el tiempo que habían estado en la galería, se habían llenado los bolsillos y apenas podían caminar. El rey se sintió dolido con la naturaleza humana porque entre aquellos sesenta y cuatro danzarines hubiera sesenta y tres bribones. La galería oscura fue llamado «el corredor de la tentación». En Persia se habría empalado a aquellos sesenta y tres señores; en otros países se hubiera formado un tribunal de justicia, que habría consumido en gastos el triple del dinero robado, y que no habría metido nada en los cofres del soberano; en otro reino, se hubieran justificado plenamente y habrían hecho caer en desgracia a aquel danzarín tan ligero; en Serendib, sólo fueron condenados a aumentar el tesoro público, porque Nabussán era muy indulgente.

Créditos:
Extracto del Apéndice-La danza, de Zadig, o el destino, relato de Voltaire incluido en Cuentos completos en prosa y verso, según traducción de Mauro Armiño, tomado de la edición de éste publicada por Círculo de Lectores en 2006 (pp.171-173).

miércoles, 19 de junio de 2013

Sí, hay que controlar el gasto

DOMIN: Y fabricar trabajadores artifíciales es como fabricar motores. El proceso ha de ser de lo más sencillo, y el producto de lo mejor desde el punto de vista práctico. ¿Qué tipo de trabajador cree usted que es el mejor desde un punto de vista práctico?
ELENA: ¿El mejor? Quizá el más honrado y trabajador.
DOMIN: No, el más barato. Aquel cuyas necesidades son mínimas. El joven Rossum inventó un obrero que tiene un mínimo de exigencias. Lo tuvo que simplificar. Rechazó todo aquello que no contribuía directamente al progreso del trabajo. De esa forma rechazó todo aquello que hace al hombre más caro. En realidad lo que hizo fue rechazar al hombre y hacer el robot. (…)
¿Ve usted?, la fábrica de Robots Universales Rossum no produce un tipo uniforme de robots. Los hay mejores y peores. Los mejores pueden llegar a vivir unos veinte años.
ELENA: ¿Y después se mueren?
DOMIN: Sí, se gastan.

Y además, cuando se gastan, las unidades aún activas de ese mismo lote de fabricación no tienen derecho a días de permiso.

Créditos:
Extracto del Primer Acto de R.U.R.-Robots Universales Rossum, de Karel Čapek, según traducción de Consuelo Vázquez de Parga, tomado de la edición publicada por Minotauro en su colección Utopías, en octubre de 2003, de la hemeroteca del autor (pp.29-30).
Detalle de la página 2 del catálogo nº 91 de la Librería Peter Harrington, que recrea a su vez la sobrecubierta de la primera edición de I, Robot, de Isaac Asimov, realizada en 1950 por Gnomo Press, Inc.

martes, 18 de junio de 2013

Y ahora, ¿dónde los pongo?: ¿Influencia… telepática?

Este pasado domingo finalizó la edición septuagésima segunda de la Feria del Libro de Madrid.

Al igual que otros, yo no he ido. Pero no nos vayamos por las ramas, y dejémonos de cuentos.

Recordemos que hay maravillosas historias, tanto en la fantasía como en la realidad.







Pero no olvidemos que no porque la historia llegue a terminar bien, el transcurso de ella haya sido una comedia.

(Aunque, como ya he dicho, no he aparecido por la Feria del Libro de Madrid, no por eso he dejado de interesarme por ellos, y según parece, ha resultado telepáticamente contagioso. Me alegro.)

Créditos:
Cubiertas de los libros en cuestión.

Escribo, escribo. ¿Cómo escribes?: Con intriga y misterio

Carlo's appointment marked a turning point in Christie's compositional methods and her success as a writer. "As soon as Rosalind [Christie's daughter] started school I began to prepare to start dictating a story. I was so nervous about it that I put it off from day to day. Finally the time came: Charlotte and I sat down opposite each other, she with her notebook and pencil. I stared unhappily at the mantelpiece, and began uttering a few tentative sentences. They sounded dreadful. I could not say more than a word without hesitating and stopping. Nothing I said sounded natural. We persisted for an hour. Long afterwards Carlo told me that she herself had been dreading the moment when literary work should begin. Although she had taken a shorthand-typing course she had never had much practise in it, and indeed had tried to refresh her skills by taking down sermons."
However hesitant the technique, both women found their stride together within the year and used the method to produce the first Christie masterpiece, The Murder of Roger Ackroyd, published in 1926 by her new publishers, Collins.

Miss Fisher from Agatha Christie May 1926. In memory of commas, colons & full stops!

(Complaciendo el gusto que tienen estas páginas por las maravillosas coincidencias, la de hoy es que la obra en cuestión es la primera que leí de Agatha Christie.)

Créditos:
Extracto del texto introductorio al catálogo Agatha Christie. Inscribed books from the library of Charlotte ('Carlo') Fisher (“Agatha Christie's secretary, amanuensis, and close personal friend”), editado por la librería Peter Harrington (100 Fulham Road, Chelsea – Londres).
Fotografía de Agatha Christie y reseña de la dedicatoria tomadas del referido catálogo.

domingo, 16 de junio de 2013

Hablando de ciencia ficción (II): Cuestión de autores

Además de comentar cuestiones generales del género de ciencia ficción, en la charla-debate se mostró un abanico de autores y obras, cuya relación, sin que el orden quiera decir nada (ni cronológica ni alfabéticamente, ni, desde luego, en cuanto a calidad de los mencionados), es la siguiente:

Ursula K. Le Guin: una de las pocas mujeres en el ‘sector’, aun cuando éste se iniciara con Mary W. Shelley.

Edgar Rice Burroughs [sí, el de Tarzán]: en sus novelas que se desarrollan en Venus [hay otra serie, más extensa y anterior, en Marte], nos muestra que «la estructura social allí es calcada de la terráquea, hay un paralelismo del desarrollo», lo que podría calificarse como «algo ingenuo».

Philip José Farmer: en su serie El mundo del río nos muestra que «toda la Humanidad despierta en otro planeta a la vez». Se trata de una pentalogía, «a destacar los dos primeros tomos» [A vuestros cuerpos dispersos y El fabuloso barco fluvial, donde coexisten «personajes ficticios e históricos»]. «¿Por qué 2 de 5?: La imaginación es feraz y feroz: comienzo fulgurante (100 primeras páginas), y luego decae, no sabe cómo acabar.»

Lester del Rey: en El undécimo mandamiento plantea una crítica tremenda a las estructuras religiosas y especialmente la católica; sin embargo, al final se pierde: hay una conversación entre el Papa y el protagonista, y éste cambia por completo». [Tal vez por esto mismo, me atrae la novela -aunque no está traducida-. Además, era gran amigo de Isaac Asimov.]

Robert Silverberg: muy interesante por los aspectos humanos y sociales (muy influido por la California de los sesenta).

Dan Simmons: su tetralogía Los cantos de Hyperion «es muy, muy buena». Hay que tener en cuenta que «Dan Simmons es profesor de creación literaria[, con una] cultura literaria inmensa. La primera parte es una especie de Cuentos de Canterbury: mezcla géneros: policíaco, poético, romántico,... [Sin embargo] hay mucho contraste entre los dos primeros y los siguientes. Escribe mucho en plan best-seller. Ilión lo tuve que dejar, aunque está bien escrito (es que cincuenta páginas de una batalla son muchas páginas)».

Frederik Pohl: [autor junto con Cyril M. Kornbluth de Mercaderes del espacio, y, en solitario, ya fallecido éste, de La guerra de los mercaderes], quien en estas obras muestra que «el futuro será de la publicidad, del comercio: vender (retrata los años 50). No se puede dejar, humor finísimo, apasionante».

Karel Čapek: autor de La guerra de las salamandras, pero conocido sobre todo por ser el introductor de la palabra ‘robot’ [en su obra de teatro R.U.R. Robots Universales Rossum, con una etimología a elegir: ‘esclavo’ o ‘trabajo’], y todo el consiguiente universo de robots, incluyendo las famosas Leyes de la Robótica de Isaac Asimov.


Isaac Asimov: además de su serie Fundación y sus Leyes de la Robótica, cabe señalar su novela El fin de la eternidad, «una de las grandísimas novelas de la ciencia ficción».

Sin embargo… «El futuro puede que no sea tan bueno. Aparecen las distopías: un futuro muy negro.» [¿Hay que recordar Un mundo feliz, 1984,…?] Con el tiempo llega el cyberpunk y los años 70, nihilistas y pesimistas. Curiosamente, un autor que comenzó en esta corriente, Jonathan Littell, se pasó con Las benévolas a la literatura ‘de prestigio’, ganando incluso el Premio Goncourt (premio dotado con la escalofriante cantidad de unos 10 euros).

Y poco después, se abrió el debate.

«Hay un problema con las traducciones.» O son de hace años, o no se cuidan, o las revisiones son deficientes,…

La mayoría de autores, «en un futuro, serán mujeres».

Sobre la diyuntiva tecnología-sociedad: «Tal vez los que tratan la condición humana no son tan comerciales».

En todo caso, es una forma de plantear «los seres humanos y sus relaciones, y su modo de enfrentarse al medio».

La pujanza de un género es «cuestión de moda: histórica, negra,...» Ante ello, no hay que olvidar el «ejercicio del lector: ya no es pasivo».

Frente al «peligro del encasillamiento peyorativo», hay que recordar que Carl Sagan comentó que «la ciencia ficción es un acicate para seguir investigando». Como ejemplo, en la física actual está la teoría de cuerdas: «hay quien trabajó sobre ella pero aún no se la cree».

[Tengo apuntado el nombre de Klein, pero con duda sobre a quién se refiere (¿Gérard Klein?) y por qué.]

Sobre la hibridación, en Guardianes del tiempo, de Poul Anderson, se mezcla la ciencia ficción y la novela histórica, por ejemplo, con la II Guerra Púnica.

«No hay problema con los híbridos, pero hay que hacerlo bien literariamente.»

[Por ejemplo, Isaac Asimov con el prestigioso género policíaco.]

Conclusión:
«El género es eterno porque el futuro siempre está ahí.»

Créditos:
Reseña (parcial) del encuentro celebrado de Casa del Libro, en el Paseo de Ruzafa, en Valencia, el pasado 16 de mayo, charla y debate sobre Escribir ciencia ficción hoy, con la participación de Santiago González Carriedo.
Cubiertas de varias de las obras mencionadas, de la biblioteca del autor.

Nota:
La anotación es una elaboración a partir de los apuntes tomados por el autor durante el evento (salpimentados por lo que aún queda en su memoria).
Los textos en cursiva entre comillas latinas, aunque son transcripción literal de los apuntes, no necesariamente son una literalidad de lo manifestado.
Los textos entre corchetes son del autor, adicionales a los apuntes, y complementarios a los mismos, durante la redacción de la anotación.

Hablando de ciencia ficción (I): Cuestión de género

Como siempre, el problema es saber de qué se habla cuando se habla de algo, en este caso, la ciencia ficción.

Y es que con esta denominación, ¿a qué nos referimos? Es más, ¿no está resultando el género -sea lo que sea- demasiado hibridado?, pues recientemente se observa mucha mezcla con otros géneros: policíaco, fantástico, incluso vampiros,…

La fabulación sobre otras sociedades, en cuya descripción se hace hincapié en aquello que las convierte en un mundo mejor que el contemporáneo de quien la escribe, es una constante en la literatura, recordemos Utopía [obra de Santo Tomás Moro que, además, dio el nombre a esas sociedades].

Por ello, este planteamiento no es un carácter diferencial de la ciencia ficción, ni siquiera cuando la fabulación se sitúa en un futuro. Lo que es propio en ella, y novedoso en la tradición literaria, es «el entronque con la ciencia», «lo importante es el encuentro con la ciencia y la tecnología».

Sin embargo, «no por ello ha logrado un renombre 'intelectual'», la literatura de ciencia ficción parece que «no tiene mayor importancia. ¿Por qué?».

Ese renombre, en cambio, sí lo ha conseguido la literatura policíaca. En efecto, «la trama policíaca nos habla de la condición humana y la sociedad en que se vive, como la tradición literaria», como la literatura normal, podríamos decir. Así, no resulta extraño que se presente un caso como el de Zadig, de un autor ‘de prestigio’ como es Voltaire, personaje que bien puede calificarse como «un precedente de Conan Doyle» [ver, por ejemplo, el proceso de deducción de lo que no ha visto a partir de lo que ha observado que se recoge en el capítulo III El perro y el caballo, aunque con resultados distintos a los del detective inglés].

¿Por qué, pues, la diferencia? Tal vez la propia historia de la ciencia ficción nos dé una idea.

La divulgación de las ideas de la Ilustración llevó a la creencia de que «la ciencia tiene explicación para todo», y, en cierto modo, hizo que la ciencia sustituyera a la religión. Esta circunstancia propiciaría la redacción de Frankenstein, o el moderno Prometeo, obra de Mary W. Shelley donde, mediante el acto de crear vida, se muestra precisamente esa sustitución. [Entonces, el concepto de ‘ciencia ficción’ no existía, por lo que no deja de ser motivo de reflexión que la novela haya sido calificado siempre como ‘de terror’.]

A finales de siglo, en los pioneros rusos de la ciencia ficción ya «la ciencia es la salvadora de la sociedad». [Mientras tanto, el desarrollo de este género nos trae a la memoria las figuras de Julio Verne y de H.G. Wells, quienes se encuentran en una situación intermedia, es decir, el uso de la ciencia puede resultar tanto positivo como negativo para la sociedad (Nemo, La Begún, Moreau,…).]

Una circunstancia social acerca de la ciencia ficción es que ésta se desarrolla en «épocas pre-revolucionarias e inmediatamente post», como el caso de Shelley tras la Ilustración y la Revolución Francesa, o los referidos pioneros rusos [o Wells] durante las convulsiones del cambio de siglo. «Pero sobretodo en EE.UU. entreguerras».

La especial característica de este boom es que se produjo en revistas específicas del género. [Y aunque eso tuvo su lado bueno, podía publicar (casi) cualquiera], «el problema es que en las revistas se metía de todo: el que más imaginación tuviera, mejor», criterio condicionado por que el segmento al que se dirigían era el «público adolescente». [De ahí, el prejuicio y también realidad en la ciencia ficción de que] «en multitud de ocasiones no presenta suficiente calidad literaria». No obstante, la publicación en estas revistas supuso un «entrenamiento importante para Asimov, Silverberg,... [pues] empezaron ahí su oficio». Por el propio entorno de publicación, «tardaron [en llegar] las novelas, eran más de relatos».

Pero llegaron.


La trilogía de la Fundaciónes la biblia») « no sólo está bien escrita sino que la trama absorbe».

«A partir de ahí empezó el interés por la calidad literaria.»

Un problema que presenta el género es precisamente una de las características que se han comentado: la ciencia y la tecnología. Son numerosas las obras que muestran «más interés por los inventos (p.e. formas de viajar) que [por] el reflejo de la sociedad”. Y, con esta perspectiva se plantean «¿cómo puede ser el futuro? [Pues bien,] tecnológicamente, los hay que aciertan y los que no». El problema con los inventos [y con aquello de que ‘cualquier tecnología suficientemente avanzada, siempre parece magia’, paradójicamente,] es que «hoy en día tenemos la tecnología tan al alcance que pierde la magia». Y aún así, entre tantos inventos inventados, resulta «curioso que gente con conocimientos técnicos no fabularan sobre el concepto de internet».

En general, «sigue faltando el aspecto humano y social». Tal vez por que, aceptando la distinción entre ciencias y letras (sabiendo que «es distinción falsa»), «la predicción de las ciencias 'duras' es impresionante; las letras, no». [Tal vez por eso, la respuesta que se dé a ‘¿cómo puede ser el futuro?’ desde una visión de la sociedad siempre será cuestionable, y casi nunca falsable, con toda la inquietud que ello supone.]

En resumen:
«Pérdida de la magia, sociedad humana... ¿merece la pena seguir escribiendo ciencia ficción hoy en día? Sí.»

No hay que dejar perder la gran «ventaja [de que] al alejarse, permite ver con mayor perspectiva lo que puede ser un mundo en un futuro. Con la cercanía, estamos perdidos, no se aprecia bien».

Sí, «aún es asignatura pendiente la integración como literatura: sigue sin estar bien considerada», «aún no ha llegado el escritor que haya hecho la unión de la LITERATURA junto con la ciencia ficción».

Pero recordemos, como señal de esperanza, que «entre la intelectualidad, sólo Borges y Bioy Casares reivindicaron el género policíaco y la ciencia ficción».

[El primero ya está reconocido; la segunda, juega en casa: el futuro.]

Créditos:
Reseña (parcial) del encuentro celebrado de Casa del Libro, en el Paseo de Ruzafa, en Valencia, el pasado 16 de mayo, charla y debate sobre Escribir ciencia ficción hoy, con la participación de Santiago González Carriedo.
Cubiertas de varias de las obras mencionadas, de la biblioteca del autor.

Nota:
La anotación es una elaboración a partir de los apuntes tomados por el autor durante el evento (salpimentados por lo que aún queda en su memoria).
Los textos en cursiva entre comillas latinas, aunque son transcripción literal de los apuntes, no necesariamente son una literalidad de lo manifestado.
Los textos entre corchetes son del autor, adicionales a los apuntes, y complementarios a los mismos, durante la redacción de la anotación.

Cuando lo que cuesta no es saber las cosas, sino decirlas

Todos los jueces quedaron admirados por el profundo y sutil discernimiento de Zadig: la nueva llegó hasta el rey y la reina. En la antecámara, en la cámara y en gabinete no se hablaba de otra cosa que de Zadig; y aunque varios magos opinasen que debían quemarlo por brujo, el rey ordenó que se le devolviese la multa de cuatrocientas onzas de oro a que había sido condenado. El escribano, los ujieres y los procuradores fueron a su casa con gran pompa para devolverle sus cuatrocientas onzas; de ellas sólo se quedaron con trescientas noventa y ocho en concepto de costas judiciales, y los escribanos exigieron sus honorarios.
Viendo Zadig cuán peligroso es a veces ser demasiaado sabio, se prometió, en la primera ocasión, no decir nada de lo que había visto.

Como puede observarse, lo de las costas judiciales no es sólo de aquí, ni de hoy.

Créditos:
Imagen de la sobrecubierta de The Best of Sherlock Holmes, antología de relatos de Sir Arthur Conan Doyle, editada por CRW Publishing Limited en el sello Collector’s Library en 2009, de la hemeroteca del autor.
Extracto del capítulo III El perro y el caballo, de Zadig, o el destino, relato de Voltaire incluido en Cuentos completos en prosa y verso, según traducción de Mauro Armiño, tomado de la edición de éste publicada por Círculo de Lectores en 2006.

sábado, 15 de junio de 2013

Libertad ¿sin ira o sin miedo?

Hace 36 años tuvieron lugar las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco.

Sois muy valientes cuando estáis juntos, pero no votéis ahora algo de lo que luego os arrepintáis cuando estéis a solas.


Durante un tiempo, las elecciones lo han sido, como la canción de entonces, en general, sin ira. Sin embargo, en varias zonas de España, nunca han dejado de serlo sin miedo.

Como ya nos avisó en su día, desde la pantalla de cine, Liberty (sic) Valance.

Créditos:
Transcripción y fotograma de la escena correspondiente tomados de la edición en DVD de El hombre que mató a Liberty Valance, producción de John Ford Pictures, distribuida por Paramount Pictures, y dirigida por John Ford sobre guión de James Warner Bellah y Willis Goldbeck, adaptación de una historia de Dorothy M. Johnson.

Hoy, toca



Una de las ventajas de tener que ir mirando por dónde se pisa es que hay quien se encuentra con piropos.

Créditos:
Fotografía de detalle de una trapa, en Valencia, en mayo, del autor.

viernes, 14 de junio de 2013

Entonados… perdiendo los papeles

Como se sabe, una orquesta la integran muchos instrumentos, de cuerda, de viento, de percusión… y uno que centra todas las miradas… aunque no suene: la batuta del director.

Además, hay abundantes herramientas, objeto también de numerosas miradas y que tampoco suenan: las partituras.

Pues bien, en noviembre pasado, se publicó lo siguiente:
La Orquesta Filarmónica de Bruselas ha ofrecido, en primicia mundial, el primer concierto en el que los músicos leen las partituras en la pantalla de una tableta en vez de hacerlo sobre el papel.

Curiosamente, durante la visita que pudimos realizar en un par de semanas antes al interior del Palau de les Arts, una de las cosas que se nos comentó fue el ‘problema’ de las partituras, no tanto las de la orquesta, sino las de los directores.

Y no por cuestiones de publicación, de volumen, del número de copias,…; no, la cuestión principal era… que la partitura la tenía anotada el director. En ella, marcaba su particular tempo, sus pausas, sus cadencias, sus protagonismos instrumentales,… en definitiva, su personalización.

Por eso, dirigen con sus propias partituras, que, naturalmente, son tan viajadas como ellos. Es más, en ocasiones, viajan con una segunda copia que, por seguridad, viaja… incluso en otro avión.

Aunque tal vez esto empiece a acabarse:
Ese software que permite al director escribir anotaciones sobre las partituras de cada miembro de la filarmónica y que éstas aparezcan en tiempo real en las pantallas de los músicos, un procedimiento que se antoja más laborioso con partituras en papel.

La personalización manuscrita de las partituras, claro. La personalidad de los directores de orquesta, ¡nunca!

Créditos:
Extractos de la noticia publicada en ABC en noviembre de 2012.
Fotografía de una de las partituras utilizadas el pasado viernes en el concierto de cumpleaños del Coro de la Generalidad Valencia, en el Palau de les Arts, del autor.

Curiosidades constitucionales (VII): Cuando es el que aprueba quien repite

CAPITULO VI
De la celebración de las Córtes
(…)
ART. 108. Los diputados se renovarán en su totalidad cada dos años.
(…)
ART. 110. Los diputados no podrán volver á ser elegidos, sino mediando otra diputacion.

¡Qué cosas tenían los que redactaron la Constitución de 1812! ¡Pues no nos hubieran impedido disfrutar de la (mitad) de la labor en el Congreso de gente como Alfonso Guerra… (ingente labor, por cierto)!

Y por si fuera poco…
ART. 129. Durante el tiempo de su diputación, contado para este efecto desde que el nombramiento conste en la permanente de Córtes, no podrán los diputados admitir para sí, ni solicitar para otro, empleo alguno de provision del Rey, ni aun ascenso, como no sea de escala en su respectiva carrera.
ART. 130. Del mismo modo no podrán, durante el tiempo de su diputación, y un año despues del último acto de sus funciones, obtener para sí, ni solicitar para otro, pension ni condecoración alguna que sea tambien de provision del Rey.

De esto último (o similar), hago gracia al lector de enlaces, pues se requeriría de una anotación excesivamente larga, para cuya lectura ni los dos siglos transcurridos darían.

Créditos:
Transcripción de los artículos reseñados, en el Capítulo indicado del Título III De las Córtes, de la Constitución de 1812, La Pepa, tomada de la edición facsímil realizada en el año 2001 por la Editorial Maxtor (de Valladolid), sobre un ejemplar de la biblioteca de Santiago Arribas Parra.

martes, 11 de junio de 2013

La Feria, en el metro

Invierno. Metro de Madrid. Línea 1: Pinar de Chamartín-Valdecarros. Subo en Tirso de Molina. Mi destino es Iglesia. Es de mañana, aunque pasado ya el ajetreo de la hora punta. El vagón huele a humanidad, pero hay asientos libres. El perfil del usuario es heterogéneo (estudiantes rezagados, amas de casa con carritos de la compra, turistas de distintas nacionalidades, algunas tipologías más ambiguas), si bien no abundan los maletines de negocios ni las barbillas recién rasuradas. Se respira un ambiente tranquilo.
Echo un vistazo más atento a los viajeros. Más concretamente a sus manos. Por vicio, que no por virtud, y de igual modo que al entrar en una casa ajena lo primero que busco es la biblioteca de quien vive en ella, cuando tomo un medio de transporte observo qué lee la gente. Esta mañana de invierno, en mi vagón, hay cinco lectores. Uno, excéntrico, se aplica al disfrute de Expiación, de Ian McEwan; los otros cuatro, disciplinados con los tiempos que corren, gregarios quizá sin sentirlo, llevan en sus manos uno de los dos primeros tomos de la trilogía Millenium, de Stieg Larsson (…)
Pienso que allá fuera, en las mesas de novedades de los cientos de librerías que existen, hay miles y miles de títulos ignorados, a cuyo lado cuatro de cada cinco lectores pasan como a junto a fantasmas. Y siento que esa es un pérdida lamentable. En un artículo de homenaje a John Cheever, Ray Loriga expresó semejante paradoja mediante una fórmula impecable: es mucho más complejo vender un único ejemplar de un millón de títulos distintos, que vender un millón de ejemplares de un único título. (…)
Queda en todo caso el consuelo, no exento de misterio, de que, en cierta ocasión, y dado que los caminos del libro, como los de la Providencia, son inescrutables, a este convencido pesimista le asaltara en otro vagón de metro la maravillosa imagen de dos lectores que, codo con codo e ignorantes el uno del otro, iban devorando, ensimismados en su mundo propio, Vida y destino, de Vasili Grossman.
Era de justicia contarlos.

Créditos:
Extracto del artículo La dictadura de un solo libro, de R. Menéndez Salmón, publicado en el número 1.089 de ABC Cultural, del pasado 20 de abril de 2013, de la hemeroteca del autor.

lunes, 10 de junio de 2013

Veo, veo. ¿Qué ves?


¡Sí, vamos, a ti te lo voy a decir!

Créditos:
Imagen tomada del twitter de Kim Dotcom, vía el de Isaac Jiménez.

¡Zas, en toda la cara!

Paseando, no hay mayor problema, aunque no deja de ser una molestia, por mucho que le inventen un nombre (Manhattanhenge), pero cuando vas conduciendo, encontrarte cara al sol, y además con reflejos en el asfalto… es que no sabes cómo poner el brazo, y te da lo mismo que atardezca o que empiece a amanecer.


Créditos:
Fotografía del Sol, poco después de amanecer, alineado con una calle, a finales de este pasado mayo, del autor.

domingo, 9 de junio de 2013

Florido y hermoso, ¿mayo?

¡Qué maravilla para la vista aquel verdor de los pastos después del blanco infinito! Había, además, otro verde que aún superaba en delicadeza y encantadora dulzura al de la hierba nueva. Eran los haces de agujas recién nacidas de los alerces. Hans Castorp, en sus obligados paseos, no podía evitar acariciarlos con la mano o frotar sus mejillas contra ellos, pues su frescura y su tierna suavidad eran irresistibles.


- Dan ganas de hacerse botánico –dijo el joven a su compañero–; ciertamente, se despierta el interés por esa ciencia por el mero placer que supone el despertar de la naturaleza después de un invierno aquí arriba. Eso que ves en la ladera de la montaña es genciana, y esto de aquí es un tipo de violeta que no conozco.Y aquí tenemos ranúnculos… Son todas muy parecidas dentro de la familia de las ranunculáceas, una planta preciosa, hermafrodita, por cierto. Mira, aquí hay un grupo de estambres y algunos ovarios, un androceo y un gineceo, según creo recordar. Me parece que acabaré comprándome algún libro de botánica para informarme un poco mejor sobre ese campo de la vida y de la ciencia. ¡Qué maravilla cómo se llena de colores la vida en primavera!
- En junio será mucho más bello –anunció Joachim–. La flora de estos prados es célebre.


El equinoccio de primavera había quedado atrás hacía tres meses, había llegado el solsticio de verano. Sin embargo, allí arriba, el año natural obedecía al calendario con cierto retraso: era ahora, en realidad, en estos días, cuando por fin reinaba un tiempo primaveral, una primavera aún fresca, ligera, sabrosa, carente de la pesadez del verano, con un resplandeciente cielo azul plateado y praderas tan cuajadas de flores multicolores como en los dibujos de un niño.
Hans Castorp encontró en las montañas las mismas flores que Joachim había colocado amablemente en su habitación a su llegada para darle la bienvenida: aquileas y campanillas, ahora eran las primeras y entonces habían sido las últimas de la temporada; un signo, para él, de que el año cerraba su ciclo. Toda suerte de formas  –estrellas, cálices, campanas… –, un prodigio de la vida orgánica, brotaban ahora entre la hierba nueva, de color esmeralda de los prados y las laderas de la montaña, llenando el aire soleado de olores y colores: macizos de glicinias y pensamientos silvestres, belloritas, margaritas, prímulas rojas y amarillas, mucho más grandes y hermosas de las que Hans Castorp creía haber visto nunca en el mundo de allá abajo, en la medida en que se había fijado en ellas; a ellas se sumaban las graciosas soldanelas, con esas campánulas que parecían rematadas en un volante, azules, púrpuras o rosadas, las flores típicas de aquella región.


Cogía de todas aquellas bellísimas flores y llevaba a su habitación ramos enteros, no sólo con fines decorativos, sino también más serios, pues se había propuesto un riguroso estudio de la botánica. Para ello se había hecho con un manual, una pequeña pala para extraer las plantas con raíz, un herbario, una potente lupa, y con todo esto se instalaba nuestro joven en la terraza, ya vestido de verano con uno de los trajes que había traído en la maleta desde el principio: un nuevo signo de que se había cumplido el ciclo del año.

Ya llegó el 40 de mayo. Y, según parece, la primavera.


Y con ella, todas esas flores cuyo nombre desconozco, aunque, lo siento, no pueda hacer como Hans Castorp, y ponerme a estudiar botánica.




Créditos:
Extractos de La montaña mágica, de Thomas Mann,, según traducción de Isabel García Adanes (de 2005), tomados de la séptima reimpresión (septiembre de 2012) de la primera edición (abril de 2009), realizada por Edhasa como número 233 de su colección Pocket Edhasa (pp. 526-527 y 533)
Fotografías de diversas flores o conjuntos de flores, en distintas zonas de Valencia, la antevíspera del solsticio de verano de 2005, dela autor.