martes, 30 de abril de 2013

Leyendo las leyes del mercado

-¿Por qué considera peligrosa la edición digital?
- Por la misma razón que los aficionados a los vinos aprecian más el Château Mouton en su botella que el château-carton en su práctico envase. Por igual razón que mis amigos preferían el caldo de buey que hacía en su casa Marlene Dietrich a las pastillas que disolvía en el agua Marilyn Monroe. Porque cada uno se gasta su dinero en lo que le da más placer. Y a mí me gusta el papel, y las librerías, y los encuadernadores, y el oficio de impresor. Cuando uno deja de ir al mercado deja de pertenecer al pueblo.

Créditos:
Fotografía de Mauricio Wiesenthal y extracto de la entrevista que le realiza Antonio Fontana, tomados del número 1.089 de ABC Cultural, de este pasado 20 de abril, de la hemeroteca del autor.

lunes, 29 de abril de 2013

Algo transpuesto


«Cerró los ojos y se durmió. Cuando el dinosaurio se despertó, era el hombre quien estaba ahí.»

Créditos:
Fotografía del esqueleto de un alosaurio (Allosaurus fragilis), dinosaurio terópodo del Jurásico superior, en el Museo de Ciencias Naturales de Valencia, en agosto de 2007, del autor.

domingo, 28 de abril de 2013

¿Pillando onda?

Cuatro meses después, estamos de nuevo con las cifras del EGM de la radio… según la muestra tomada en los taxis que utilizo en Valencia.


Cabe señalar un par de cosas:
- en este periodo, me he librado de los deportes de Radio Marca (aunque hubo un día que pillé, o fui pillado, por Julio Insa).
- a pesar de lo que diga el EGM, en ningún taxi estaba sintonizada la SER (generalista).

Sobre ((esRadio hago como ellos, o sea, no digo nada.

sábado, 27 de abril de 2013

Problemas de agenda

Luego dicen que no hay sintonía con los alemanes.


¿Cómo va a haberla, celebrando la fiesta de octubre en abril?

Créditos:
Fotografía del cartel de la Oktoberfest 2013, en un autobús de la EMT de Valencia, en abril de 2013, del autor.

viernes, 26 de abril de 2013

Reseña del Consejo de Ministros



Créditos:
Fotografía de una pintada, en abril de 2013, del autor.

Cambiando el carril

En su época, se les conocía como carril «Sólo Bus», y luego añadieron a los taxis.

Cuando las empresas de autobuses urbanos en varias ciudades españolas fueron conducidas a la quiebra, quedaron reconducidas como empresas municipales, sin más personalidad que la de sus correspondientes gestores (y/i-) responsables: perdieron sus nombres y colores, y pasaron a ser ‘EMT’ con autobuses rojos.

El carril, por tanto, cambió su denominación, y quedó en simple «EMT-Taxi».

Ahora, en Valencia, el Ayuntamiento ha decidido permitir que por dicho carril circulen también las motos, y así ha quedado reflejado en el carril, sólo que en vez de escribir ‘Amoto’ han colocado un dibujito (si no se tratara de asfalto, diríamos un ‘icono’).

Lo curioso es que parece que el habitual caos en la forma de conducir no debe influir en la forma de definir el carril, y por tanto, hay que mantener el orden: la EMT, luego el Taxis, y después las amotos.

Aunque eso suponga tapar con ‘tipex’ negro las indicaciones originales, y volver a ponerlas un poco antes, haciendo sitio a las amotos con su dibujito.

Créditos:
Fotografía de un carril «EMT-Taxi-Amotos», en la Avda. Pérez Galdós, en Valencia, en marzo de 2013, del autor.

jueves, 25 de abril de 2013

Y también llegó…


… en inglés, porque por algo viene de allá




Créditos:
Fotografías de la aproximación y aterrizaje en Valencia-Manises del avión en el viajaba… ¡ella!, esta tarde, del autor.

Y llegaron las lluvias


Por cierto, hoy me han dicho un refrán que no conocía:
«Si llueve el día de San Marcos, cuarenta días de charcos.»

Y, como vemos, lo ha hecho. Así que...

Créditos:
Imagen de la gráfica de lluvia en Valencia durante el día de hoy, tomada de la página de AEMET.

Y ahora, ¿dónde los pongo?: ¡Y el Día del Libro… llegó!

¡Libros, libros, libros!










¡Y Libros, y libros, y libros!









¡Y más libros, más libros, más libros!









Créditos:
Cubiertas de los libros en cuestión.

El parcial ha resultado total

Para esta noche, los astrónomos tenían previsto un eclipse parcial de Luna, visible desde España durante algo más de media hora.

Por su parte, los meteorólogos tenían previsto (bueno, en su momento, con una probabilidad del 55%), un episodio de lluvia (y por tanto, con nubes), sufrible y visible desde Valencia durante esta tarde noche.

Supongo que los astrónomos habrán acertado (no suelen equivocarse); mientras,los meteorólogos… también.

Y la Luna ha quedado totalmente eclipsada por las nubes.

A ver si dentro de un mes sí lo vamos a ver, y lo apuntamos en el haber.

Créditos:
Fotografía de la Luna entre nubes y el edificio de la, a pesar de la iluminación, Finca Roja, anoche, en Valencia, del autor.

De banderas... y banderías

Hace diez días se publicó en el Diario Oficial de la Comunidad Valenciana un Decreto para, ahí es nada, “la conmemoración del trigésimo aniversario de la aprobación y entrada en vigor de la Ley 8/1984, de 4 de diciembre, de la Generalitat, por la que se regulan los símbolos de la Comunitat Valenciana y su utilización”.

Hay un momento del Preámbulo del Decreto, donde se dice:
No en vano, el artículo 12 del Estatut d’Autonomia de la Comunitat Valenciana obliga a la Generalitat a velar por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del pueblo valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico.

Como puede observarse, no hay ningún problema en que vayan unidos el concepto de “respeto a la diversidad cultural” y las expresiones “Estatut d’Autonomia”, “Comunitat Valenciana” y “Generalitat”, en un mismo párrafo… redactado en español.

Olé por el “respecto a la diversidad cultural” (porque de la estupidez, ya hablaré en otro momento).

Créditos:
Fotografía de las banderas que coronan las Torres de Quart, en Valencia, cada una en una torre, y juntas (sólo) por la perspectiva, de noviembre de 2008, del autor.

martes, 23 de abril de 2013

¿Arcanos, primitivos? ¡No, libros!

Harlan sentía una vanidad oculta y casi vergonzante por su afición a los conocimientos arcanos. Desde sus primeros día en la escuela le interesó el estudio de la Historia Primitiva, y el Instructor Yarrow le había animado a ello. Harlan llegó a simpatizar con aquellos extraños y oscuros Siglos anteriores, no solo al establecimiento de la Eternidad en el 27º, sino incluso al descubrimiento del Campo Temporal, en el Siglo 24. Durante sus estudios había leído libros y periódicos Había viajado muy lejos en el pretiempo hasta los primeros Siglos de la Eternidad, para consultar viejas bibliotecas, siempre que pudo obtener permiso para ello. Desde hacía más de quince años estaba reuniendo una notable biblioteca privada, casi toda en papel impreso. Tenía un libro de un tal H.G. Wells, y otro de un llamado W. Shakespeare, y algunos libros de historia medio destrozados. Pero la joya de su colección era un juego completo de volúmenes encuadernados de una revista semanal primitiva. Ocupaban un espacio extraordinario pero nunca pudo decidirse a microfilmarlos.

La suave elegancia de Finge contrastaba con el severo aspecto del aposento de Harlan. Su siglo 95 natal tendía a lo espartano en el decorado de las viviendas, y Harlan nunca pudo acostumbrarse a otro estilo. Las sillas de tubo metálico estaban revestidas de un material mate al que se había intentado dar aspecto de madera (aunque con poco éxito). En un rincón de la habitación había un pequeño mueble aún más desacorde con las costumbres del Siglo donde se encontraba ahora.
Finge reparó en él al instante.
El Programador tocó el mueble con su dedo rechoncho, como si quisiera probar su consistencia.
- ¿Qué material es ese?
- Madera, señor –dijo Harlan.
- ¿Es posible? ¿Madera natural? ¡Sorprendente! Supongo que usan la madera en su Siglo natal.
- Ciertamente.
- Comprendo. El reglamento no lo prohíbe, Ejecutor.
Finge se limpió el dedo con los pantalones, para quitarse el polvo del objeto que había tocado.
(…)
Sus ojos se dirigieron de nuevo hacia el objeto de madera, pero ahora mantuvo sus dos manos en su espalda y continuó:
- ¿Qué es eso? ¿Para qué sirve?
- Es una librería –dijo Harlan.
(…)
Finge enarcó las cejas.
- Una librería. Por tanto, esos objetos colocados en los estantes deben de ser libros, ¿no es así?
- Sí, señor.
- ¿Ejemplares auténticos?
- Completamente, Programador. Los he obtenido en el Siglo Veinticuatro. Los pocos que tengo aquí datan del Siglo Veinte. Si… si quiere examinarlos, le ruego que tenga cuidado. Las páginas han sido restauradas e impregnadas, pero no son de metal. Requieren un trato cuidadoso.
- No voy a tocarlas. No tengo ningún deseo de examinarlos. Supongo que aún conservarán el polvo original del Siglo Veinte. Libros auténticos. Las páginas serán de celulosa, ¿no es cierto? Es lo natural –rió Finge.
Harlan asintió.
- Son de celulosa modificada por el tratamiento de impregnación a fin de darles mayor duración. Desde luego.
Respiró hondo, tratando de conservar la calma. Era ridículo identificarse tanto con aquellos libros, sentir que un desprecio hacia ellos era también un desprecio hacia él mismo.
- Me atrevería a decir –continuó Finge, insistiendo en el tema– que todo el contenido de estos libros podría ser microfilmado en dos metros de película y guardado en un dedal. ¿Qué contienen estos libros?
- Son tomos encuadernados de una revista del Siglo Veinte –dijo Harlan.
- ¿Usted lee esas cosas?
Harlan contestó con orgullo:
- Estos son solo algunos volúmenes de la colección completa que poseo. No existe otra colección como esta en todas la bibliotecas de la Eternidad.
- Ya comprendo. Se trata de una afición suya. Recuerdo que una vez me contó su interés hacia los Primitivos. Es raro que su Instructor autorizase una cosa semejante. Es malgastar su energía.

Harlan contempló cómo Twissell miraba con curiosidad los viejos y encuadernados volúmenes de la biblioteca y cómo luego tomaba uno entre sus manos. Eran tan antiguos que el frágil papel había sido protegido por métodos especiales, pero las páginas crujían entre las manos nerviosas de Twissell.
Harlan hizo un gesto. En cualquier otro momento le habría dicho a Twissell que se apartara de los libros, aunque se tratase del Jefe Programador de la Eternidad.
El anciano ojeó las viejas páginas y silenciosamente pronunció aquellas arcaicas palabras.
- ¿Este es el inglés de que siempre nos hablan los lingüistas? –dijo, golpeando con un dedo el volumen que tenía ente sí.
- Sí, es inglés –contestó Harlan.
Twissell volvío a colocar el libro en su lugar.
- Pesado e incómodo.
Harlan se encogió de hombros. En efecto, la mayor parte de los Siglos de la Eternidad usaban los microfilmes. Una pequeña parte utilizaba el registro molecular. A pesar de todo, la imprenta y el papel no eran desconocidos.
Harlan dijo:
- Los libros no precisan de equipos técnicos, como ocurre con los microfilmes, para leerlos.
Twissell se frotó la barbilla.
- Tiene razón. ¿Empezamos ya?

Bueno, pues este año ya ha empezado el Día del…, del..., del ¡¿qué?!

¡Ah, sí, el Día del Libro!

Créditos:
Extractos de los capítulos 2. El observador, 7. El preludio del crimen, y 15. Perdidos en los Tiempos Primitivos, de El fin de la Eternidad, de Isaac Asimov, según traducción de Fritz Sengespeck, tomados de la edición en la colección Best Seller del sello DeBols!llo, en abril de 2012 (pp.28-29, 102-105, y 234-235).
Imagen de Estudio para la decoración de la Biblioteca de El Escorial, de Pellegrino Tibaldi, dibujo a pluma y aguada, en tinta parda, sobre lápiz negro, 332 x 485 mm, c. 1588 - 1592 ©The Trustees of the British Museum 1846,0509.176, integrante de la exposición El trazo español en el British Museum. Dibujos del Renacimiento a Goya, tomada de la página de internet de la misma.

lunes, 22 de abril de 2013

Una fórmula matemática para pasarlo bien


Hace unos días pude 'apreciar' esta pintada.

Pocos días después, es decir, hace una semana, se conmemoraba el nacimiento de Leonhard Paul Euler, en concreto, 306 años.


Un número del que, recordando la famosa anécdota de los matemáticos Ramanujan y Hardy, podemos decir que tiene su (rebuscada) relación con Euler.

Y es que 306 es el producto de 17 y 18, que son las cifras correspondientes a los siglos transcurridos cuando nació (en el calendario cristiano, se entiende -o sea, 17); y la suma de las cifras (también en el mismo calendario) del año de nacimiento (1962) de Yoko Ogawa, autora de La fórmula preferida del profesor, la cual, naturalmente, es la Fórmula de Euler.

¡Ah, y otra cosa!

El famoso número del taxi de la anécdota (el 1729) también tiene su aplicación en esta anotación: es la suma del año de nacimiento de Euler y del día... en que se publica.

Créditos:
Fotografía de la pintada en cuestión, de abril de 2013, del autor.
Imagen del doodle de este año conmemorativo del nacimiento de Euler.

domingo, 21 de abril de 2013

Y ahora, ¿dónde los pongo?: ¡Y el Día del Libro se acerca!






¡Libros, libros, libros!





Créditos:
Cubiertas de los libros en cuestión.

sábado, 20 de abril de 2013

Self-service along the shelf

One of my favourite things to do (occasionally surreptitiously but usually unabashedly) when I am in a new friend’s home for the first time is to peruse their bookshelves.

Me sucede, no ya con frecuencia, sino siempre, que cuando hojeo un libro buscando un fragmento concreto, me suelo enganchar en otras partes del mismo, y, sin ningún problema, acabo leyéndome un capítulo entero… tras lo cual tengo que seguir buscando el fragmento en cuestión (que en ocasiones,… no existe).

Estos días me ha pasado algo parecido: buscando entre las notas y apuntes para preparar una de las anotaciones últimamente publicadas, me he encontrado con la referencia de un artículo de Beth Carswell publicado en septiembre de 2010,… y que estaba esperando su turno para llegar a estas páginas.

La introducción al mismo que figura en Abebooks nos plantea el problema de los libros electrónicos visto desde el punto de vista de qué dicen de nosotros (o, mejor dicho, ya no se nos muestra), eso sí, con humor: “we lose the alarm bells that go along with discovering your would-be new romance has a house full of home taxidermy books”.

Sí, bueno, será mejor que volvamos con Beth Carswell:
For me, books are part of my house, part of my decor, and part of who I am. When you come into my home (mind the clutter), I expect and welcome you to eye the shelves, laugh at some inclusions, ask about some inclusions (...) and to pull down copies, admire my few cherished collectible books, borrow, discuss, argue – and yes, even draw conclusions.
Don’t worry. I’ll do the same to you.

El caso es que... yo hago lo mismo.

Créditos:
Extractos del artículo Undercover: Judging People by Their Books, de Beth Carswell, publicado en Abebooks en septiembre de 2010, y de la introducción al mismo.

viernes, 19 de abril de 2013

Tampoco de las cuentas me libro

Iniciaba la anotación anterior diciendo que faltaba una semana para el comienzo de la Feria del Libro en Valencia. Pues no: la Feria comienza el jueves 25.

Sin embargo, no soy el único que se ha despistado echando cuentas.

Para esta edición hay contratadas 75 casetas, algunas menos que en 2012 [fueron 84], pero no una cifra significativa, según el nuevo presidente del Gremi [David Cases].”

Pues hombre, 75 frente a 84 supone un descenso superior al 10%, que yo sí calificaría como ‘cifra significativa’.

Sin embargo, el mayor despiste es el de la propia Feria: el año pasado se celebró la edición número 43, y este año se celebra la número… 48.


Así, ¿cómo van a salir las cuentas?

Créditos:
Imagen de la actual cabecera de la página de la Feria del Libro de Valencia, basada en el cartel para esta edición diseñado por Elías Taño.
Extracto del artículo de Alfons García publicado en Levante.

Libros con cuentas

Dentro de una semana comienza en Valencia la Feria del Libro. Lo nuevo para este año es… la novedad de que no salen las cuentas.

Y es que, según se ha publicado, el sector del libro se encuentra con una importante disminución en el volumen de ventas (un 40% en lo que llevamos de crisis, parece). A ello, hay que añadir que los índices de lectura tampoco son nada del otro mundo (parece que el índice de la Comunidad Valencia es tres puntos inferior a la media nacional, aunque no sé en qué unidades está medido, ni cómo, el índice en cuestión).

Otra cosa que sale también en las cuentas es el tema de las subvenciones y ayudas institucionales, aspecto sobre el que siempre se puede decir aquello de que “quien quiera peces, que se moje el culo”.

El sector del libro está capeando la crisis porque está acostumbrado a contar con pocos medios y, desde siempre, aplican a rajatabla el emprendedurismo [sic]. Los libreros saben que deben renovarse. (…)
Pese a la coyuntura económica sólo se han cerrado cuatro o cinco librerías en la provincia de Valencia, que se compensa con la apertura de otras tantas. Aún así desde la organización del certamen literario enfatizó en la necesidad de proteger a las librerías.

“[El presidente de la Associació d’Editors del País Valencià, Jesús] Figuerola ha insistido en que "los libros hay que comprarlos en las librerías y no en las grandes supeficies, y además hay que promocionar las librerías de proximidad, las de pueblos y barrios".

Ante lo cual uno no puede sino pensar en que, tal vez,:
- da la impresión de que los libreros quieran clientes, en vez de clientela, lo que no es exactamente igual.
- la clientela, en lo que veo por ahí, no se mueve por aquello que puede encontrar en otro sitio, no ya más barato, sino, tal vez, más fácilmente, que es la ventaja de las ‘grandes superficies’.
- si las librerías se limitan a ofrecer lo que les llega en las cajas del reparto de los distribuidores, vista una librería, vista todas.
- la clientela es de la tienda, del tendero; es decir, precisamente de aquello que hace un establecimiento totalmente distinto y diferente de los restantes.

Y por ello, la renovación tendrá que venir de la mano de la diferenciación: sea por añadir a la actividad de venta, la de editorial (como París-Valencia); sea por establecer una vinculación más personal a través de un Club de Lectura (como Casa del Libro); sea por ir más allá y convertirse, como BiblioCafé, más que en una librería, en un centro cultural con numerosas actividades, como bien suele reseñar caraguevo.

Sé que no es nada fácil pero consolidado el comercio en internet, y con el arranque de los libros electrónicos, creo que es el único camino.

Créditos:
Extracto del artículo de Carmen Velasco en Las Provincias.
Extracto de la noticia publicada en la página de la Feria del Libro de Valencia.

jueves, 18 de abril de 2013

Del fondo al primer plano

Hace una semana, al hilo de que el ensanche de Ruzafa está patas arriba por todas las obras de reurbanización que en él se han dado cita, pasé por la calle Puerto Rico, y no precisamente por ser esta calle una de las (pocas) que se reurbanizaron hace unos años, sino por encontrarse en ella la exposición Cómic y arquitectura, en concreto en su número 28 en el local de Arquitécnica Ruzafa.

Arquitécnica Ruzafa Sala Expo mostrará un buen número de planchas originales del dibujante de cómics e ilustrador Max Vento centrándose en los motivos arquitectónicos que aparecen en sus historias. Los protagonistas de las mismas se desenvuelven en un entorno urbano donde la arquitectura es un personaje más. Max Vento es un dibujante de cómics e ilustrador valenciano, autor de la serie `Actor Aspirante´, de la que lleva publicados tres álbumes, y co-autor del álbum colectivo ´Valentia’. En estos momentos Max trabaja en un volumen integral de ‘Actor Aspirante’ previsto para septiembre.

En las planchas expuestas faltan los bocadillos, lo que incentiva el objeto de la misma, es decir, no leer, sino ver, y no tanto los dibujos sino el fondo de las viñetas, es decir, el entorno de los personajes: la ciudad, las viviendas, los locales.

Las planchas, que son originales (en ambas acepciones), están a la venta, al igual que los libros de la serie ‘Actor Aspirante’. Como yo no tengo sitio en casa ni para una cosa ni para otra, compré los libros… pues lo que sí tengo es experiencia en no encontrar sitio para ponerlos… para lo que nunca hay prisa (aunque, de momento, lo he conseguido).

En lo que sí hay prisas es en la exposición: acaba con el mes, así que, ya sabéis, id allí (y mientras se anda por el barrio, se puede, con cuidado para no tropezar, ir mirando los edificios).

Créditos:
Nota de prensa de la exposición, tomada del blog de Max Vento.
Imágenes de las cubiertas de los tres álbumes de la serie ‘Actor Aspirante’, de Max Vento.

lunes, 15 de abril de 2013

Mostrando el camino


El origen de la canción del video fue un homenaje al esfuerzo de Rick Hansen quien, con una lesión de médula espinal, inició en 1985 una vuelta al mundo en silla de ruedas como campaña a favor de la investigación sobre, dotación de recursos para y superación de este tipo de lesiones.

Por esas cosas de la casualidad, la canción ‘acabó’ en una película de ese mismo año, a la que, según parece, dio incluso el nombre, y de la que recibió popularidad y éxito, los cuáles beneficiaron también a la campaña de Hansen,quien consiguió completar la vuelta al mundo en 1987, cuando los ecos de la película ya se habían desvanecido.

Hansen fue el portador de la antorcha olímpica que hizo la entrada en el estadio de Vancouver en la ceremonia de inauguración de los los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010.

En cierto modo, fue un regreso a años atrás, ahora sirviendo la llama olímpica como indicación del camino a seguir, como el que recorriera un cuarto de siglo antes, y recordando, como referencia en la ruta, a aquel ‘fuego de San Telmo’, cuya festividad, precisamente, se celebra este lunes (y que ¿explica? todo este discurso).

sábado, 13 de abril de 2013

Granadas historias

El pueblo español ama la fantasía y narra, a la manera oriental, historias maravillosas. En las noches de verano se agrupan en las puertas de sus casas, o alrededor de las grandes y profundas chimeneas de las ventas, durante el invierno, escuchan con verdadero deleite las leyendas de santos, las aventuras de los viajeros y las hazañas de los bandidos y contrabandistas. (…)
Los alcázares ruinosos de cualquier ciudad tienen todos su dorada tradición que se transmite de generación en generación por las gentes humildes del contorno.
Estas tradiciones, como la mayoría de las ficciones populares, están basadas en algún fundamento por pequeño que sea. (…)
Dadas las peculiares circunstancias de su historia, la Alhambra es, naturalmente, fuente inagotable para las consejas populares de este género, habiendo contribuido en gran parte a confirmarlas el hallazgo de las reliquias desenterradas alguna que otra vez. (…)
Paso ahora a relatar las maravillosas leyendas relacionadas con ella, leyendas que he dado forma cuidadosamente, de los apuntes e indicaciones recogidos durante mis correrías, lo mismo que haría un anticuario al reconstruir y ordenar un documento histórico descifrando unas letras borradas a medias, casi ininteligibles.
Debo pedirle al lector se muestre indulgente si su credulidad se ve lastimada en algún momento, y qu recuerde la naturaleza de estos lugares. No puede esperar aquí que rijan las mismas leyes de probabilidad que en la vida corriente. Tiene que tener en cuenta que se halla en los salones de un palacio encantado y que todo es maravilloso y fantástico.

En distintos puntos geográficos fueron naciendo taifas con variopintas dinastías y, así, en la región de Elvira se hizo poderosa la familia bereber de los Banu Ziri, los Ziríes procedentes de la Cabila argelina, que decidieron fundar su propia capital.
Para ello eligieron, como era de esperar en tiempos de guerra, un cerro situado en un lugar escarpado, conocido hasta esa fecha por hisn garnata, «el castillo de las granadas», posiblemente una pequeña torre o punto defensivo que se denominaba con el nombre latino de la fruta malum granatum, en plural mala granata. Aunque en seguida se tradujo el apelativo de aquella fortaleza y las fuentes se refieren a un hizn arrumán (rumán es granada en árabe), su nombre latino perduró en el topónimo de la ciudad, pues sin duda debió de resultarles hermoso y exótico.

Maravilloso y fantástico”, “hermoso y exótico”: algo más de siglo y medio separan estas parejas de calificativos aplicándose, en última instancia, a una ciudad que este año cumple el primer milenio de su fundación, Granada, topónimo con origen ‘plural’ pero aplicado a ciudad tan singular.

Y ciudad en la que, a pesar del tiempo transcurrido, aún no he estado (por lo que esta anotación no tiene ‘santos’).

Créditos:
Extractos del texto Tradiciones, a modo de introducción de los Cuentos de la Alhambra, de Washington Irving (cuyo 230º cumpleaños fue hace 10 días), según traducción de Guillermo Lorenzo, tomados de la edición conjunta con La leyenda de Sleepy Hollow (y bajo este título) realizada en febrero de 2003 para la Biblioteca El Mundo: Las 100 mejores novelas de la literatura universal contemporánea (pp. 77-80).
Extracto del artículo Granada, mil años y un día, de Cristina de la Fuente, publicado hoy en ABC Cultural.

Van… sesenta años… van


Tal día como hoy, pero de 1953, se publicaba Casino Royale, primera novela de Ian Fleming con un protagonista cuya fama se debe no tanto a su carácter literario sino a su plasmación cinematográfica, plasmación que quedó desde un principio claramente afirmada… contra el Dr. No.

Como no podía ser de otra manera, esta efemérides ha sido, discretamente, claro, celebrada en España: hoy mismo se ha publicado en el BOE el Real Decreto 240/2013, de 5 de abril, por el que se aprueba el Estatuto del personal del Centro Nacional de Inteligencia.

lunes, 8 de abril de 2013

Bona gent

Fray Vicente sueña con una era mesiánica en la que los cojos anden, los leprosos sean curados, los ciegos vean, los muertos resuciten. El texto de Mt. 11,6 –explica– puede leerse en un doble sentido: literal, al pie de la letra, tal cual Cristo lo pronunció; y espiritual o moral, es decir, aplicado a nosotros. Pues bien, Dios otorga siete gracias a quien se convierte y hace penitencia. Los ciegos ven: todo pecador es un ciego; Dios le abre los ojos; entonces puede llamarse iluminado. Los cojos andan: hay que avanzar, hay que caminar hacia delante. «Buena gente, para que sepáis si sois cojos y para que mejoréis vuestra vida, os doy ese consejo: examinaos, y si veis que hoy no sois mejores (en el ayuno, en la oración) que hace un año o dos, señal es de que andáis cojos y la gracia de Dios no es fuerte en vosotros». Los leprosos quedan limpios: hay que confesarse para ser purificados. Los sordos oyen: cuando el penitente acepta la penitencia que le impone el confesor es señal de que «oye». Los muertos resucitan: una persona iracunda o violenta es como si estuviera muerta; cuando perdona y hace las paces con el prójimo es como si resucitara. Los pobres son evangelizados: hay que restituir lo robado; devolver a los pobres lo que les pertenecía y se les ha quitado. Feliz el que no se escandaliza de mí: superar el respeto humano, ser valientes y comulgar, siquiera sea por Pascua. Se trata, en realidad, de una era mesiánica que cada uno ha de ir realizando al soplo del Espíritu de Dios. Si cada cual se deja conducir por Él, la sociedad cambiará.

Como ya sabemos, hoy, segundo lunes de Pascua, superada la Cuaresma, se celebra en Valencia la festividad de San Vicente Ferrer.

Festividad que, por cierto, aquí es de precepto, habiéndose celebrado en mi parroquia (salvo el Gloria y el Credo), en valenciano, es decir, la lengua en la que el Pare Vicent decía aquello de «Bona gent».


Créditos:
Fotografía del cuadro San Vicente Ferrer, óleo sobre lienzo,de Jerónimo Jacinto de Espinosa (1660-67), en el Museo de Bellas Artes de Valencia, en marzo de 2012, del autor.
Extracto del apartado 3.4.2 El san Vicente de los sermones, en el capítulo 3 Pensamiento de San Vicente sobre las Edades de la Historia y la Edad del Futuro, de la tercera parte San Vicente Ferrer, de la obra «Timete Deum». El Anticristo y el final de la Historia según San Vicente Ferrer, de Sebastián Fuster Perelló, o.p., tomado de la edición realizada por el Ayuntamiento de Valencia, en su colección San Vicent Ferrer, en 2004 (pp. 190-191).

domingo, 7 de abril de 2013

En dos (centenares de) palabras

Créditos:
Imagen del apartado dedicado al II Certamen de Microrrelatos convocado por la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios, junto con Ámbito Cultural de El Corte Inglés, tomada de la agenda de éste para el presente mes de abril de 2013.

sábado, 6 de abril de 2013

Y ahora, ¿dónde los pongo?: Fantástica y científica ficción

Y ya puestos,…










… que por imaginación no quede.









Créditos:
Imágenes de las cubiertas o sobrecubiertas de los libros en cuestión.

Cumpleaños principesco

«Síl vous plaît… dessine-moi un mouton!»

De este modo tan sencillo vino a presentarse ante nosotros (aunque en la persona de Antoine de Saint-Exupéry) un pequeño Príncipe procedente del asteroide B 612.

De ello se cumple hoy los primeros setenta años, y desde entonces, tenemos la mejor demostración de lo que, bien empleado, ayuda a que el mundo sea mejor: la imaginación.

(Bueno, la imaginación también ayuda a mejorar mucho ciertos dibujos de ovejas.)

Créditos:
Ilustración (acuarela) y extracto del capítulo II, de Le Petit Prince, de Antoine de Saint-Exupéry, tomados de la edición publicada por Gallimard en su colección Folio (reimpresión de agosto de 2012).

viernes, 5 de abril de 2013

Hay paseos y paseos

Esta tarde, sí, ha llovido, sí, en Valencia, sí.

Acontecimiento que por su oportunidad en el momento e intensidad en su demostración, ha supuesto optar por el vehículo privado en vez de por el transporte público para que mi hija se acercara a la (única) biblioteca pública abierta en Valencia en esos momentos.

Y es que no es lo mismo ir andando mientras te llueve encima que ir paseando bajo la lluvia.

(Y, también sí, para cuando hemos llegado a la esquina de la calle -la de la Biblioteca del Hospital-,… ya había parado la lluvia.)

Créditos:
Fotografía de The Ronettes, tomada del libreto del álbum recopilatorio Phil Spector. Back to Mono (1958-1969).

miércoles, 3 de abril de 2013

Filosofar no es… algo mecánico

Hoy, hace un siglo… y un mes, Albert Einstein pronunció la primera de las tres conferencias que dio en la Universidad Central, en Madrid.

Son las seis y media de la tarde; la fiebre de expectación agita al numeroso y distinguido auditorio reunido en la Universidad Central: entra Einstein y estalla una salva de aplausos. El gran sabio sube a la cátedra, coge el clarión como si fuese un cigarrillo, quita el sillón del medio, echa un poco adelante su poderosa cabeza característica e inconfundible…

Y esperó…, aunque no hiciera falta, a ser presentado.

… se vuelve hacia D. Pedro Carrasco y espera. El joven catedrático de Física matemática le presenta al público en algunas frases discretas y sentidas.

El “joven catedrático”, 4 años y medio más joven que Albert Einstein, ese mismo año cumpliría los cuarenta, pues Pedro Carrasco Garrorena había nacido, en Badajoz, un 17 de noviembre de 1883.

La Naturaleza ofrece al hombre una multiplicidad asombrosa de fenómenos, cuya variedad es tal, que difícilmente se concibe cómo ha podido ordenarlos, clasificarlos y hasta someterlos a leyes; sólo la labor incesante, durante siglos, de generaciones sucesivas, ha podido construir ese monumento del genio humano que se conoce con el nombre de Ciencias físico-naturales.

Dentro de su prolija producción científica, mayoritariamente en revistas especializadas, y, principalmente, en cuestiones relativas a la astronomía (fue nombrado Director del Observatorio Astronómico de Madrid en 1934), dio a la imprenta, cinco años más tarde de la presentación que hizo de Einstein, una obra sobre Mecánica, en un momento en que la popularidad de las teorías de Einstein, a pesar de apenas ser correctamente comprendidas, hacía del trabajo todo un reto.

La misteriosa verdad y nuestra inteligencia no marchan paralelamente, sino que podemos afirmar, sin temor a error, que avanzamos hacia la verdad de una manera asintótica: será preciso un caminar eterno para llegar a la meta, pero qué importa, si tan cerca de ella llegaremos a estar que podremos considerarla como nuestra y lo será prácticamente. Ni debe preocupar al investigador que, al conquistar una región rebelde de la Naturaleza, ésta le descubra, burlona, otras nuevas regiones inexploradas; lejos de aminorar esto el triunfo, lo amplía y lo estimula, haciéndoles conocer nuevas facetas del misterio y brindándole campo para nuevas hazañas.

En una reseña publicada sobre la obra, ésta era calificada como “original y atrevida, escrita con gran sencillez, para que todo el mundo pueda entender sus nuevos problemas.

Y es que, efectivamente, había nuevos problemas tras las recientes teorías, desafíos sobre los que también avisaba la reseña antedicha: “aventura la hipótesis de que la velocidad límite sea función de la masa mecánica o de un límite de energía, hipótesis que ha de ser muy discutida entre los aficionados a esta clase de estudios, porque roza las teorías de Einstein, que tanto predicamento tienen en la actualidad.

Como vemos, la presentación de cinco años antes no amilanó a Pedro Carrasco, de quien, así, bien podía decirse que ‘lo cortés, no quita lo valiente’.

Es indudable que lo primero y primordial para buscar las leyes mecánicas del Universo es admitir que tales leyes existen. Si sólo el azar, lo fortuito, rigiera el mundo físico, si no existiese ni siquiera un criterio de probabilidad, cuanto hiciera el hombre para construir una ciencia de la Naturaleza sería agitarse inútilmente en el vacío.

Este párrafo no deja de ser una explicación del título de la obra, Filosofía de la Mecánica, en tanto que expone que tiene sentido un planteamiento científico, en general (es decir, filosóficamente).

Curiosamente, también en esas fechas Einstein acabaría discutiendo filosóficamente diversas teorías científicas, especialmente en lo relativo a las implicaciones de la física cuántica precisamente sobre el azar, y sus famosos dados de Dios.

Pero dejémoslo por el momento, pues corremos el riesgo de ponernos muy filosóficos en esta anotación que no quería ser sino un pequeño recordatorio y sencillo homenaje.

Créditos:
Extractos del artículo publicado en ABC el 4 de marzo de 1923, tomado de la hemeroteca del periódico en internet.
Portada, fotografía de Pedro Carrasco, y extractos del apartado inicial, Marcha asintótica de la Ciencia, y La unidad de la solución, del capítulo I La geometrización de la Mecánica, de la obra Filosofía de la Mecánica. Hacia una concepción energética del Universo, de Pedro Carrasco, tomados de la edición realizada por Editorial Páez, en 1928.
Extracto de la reseña publicada en ABC el 5 de diciembre de 1928, tomado de la hemeroteca del periódico en internet.

lunes, 1 de abril de 2013

Abril lluvioso

Ya se sabe que, según el dicho, las características meteorológicas que corresponde, son un marzo ventoso, y un abril lluvioso.

Sin embargo, parece que este año se han juntado ambos meteoros en el mes de marzo, convirtiéndolo en el más lluvioso desde que se llevan registros de este tipo.

De hecho, el inicio del mes apuntaba maneras, aunque un poco exageradas. Sin embargo,…


Sin embargo, quedó claro que no eran maneras de llevar el mes, con lo que las lluvias se calmaron… durante la primera semana… y luego… desaparecieron.

Bueno, ya señalamos que el 17 por la noche sí cayeron unas gotas para molestar un poco en la ofrenda, a lo que podemos añadir que el 26 pasó lo mismo en el barrio de El Cabañal, que el 27 lloviznó justo cuando cogía el autobús por la tarde, habiendo parado ya cuando lo dejaba, y volviendo a hacerlo cuando busqué nuevamente el autobús a principios de la noche.

Y, finalmente, que el día 28 cayeron más de cuatro gotas a las siete de la mañana: se pueden contar en el parabrisas del coche.

Con todo esto, casi sería normal que los coches no tuvieran limpiaparabrisas, aunque, claro, a veces, llueve más, y resulta necesario. Lo que no entiendo es cómo, siendo también muy útil el limpiaparabrisas trasero, no lo equipen los vehículos de gama alta. ¿Qué pasa? ¿Que a ellos no les llueve? Si ni siquiera son de color azul polar.

Así, pues, sólo me cabe decir, aunque haya quien se queje, que a ver si este mes de abril… llueve (al menos, en Valencia).

Créditos:
Imagen de la gráfica de lluvia acumulada en la primera semana de marzo de 2013, en Valencia, tomada de la página de internet de AEMET.
Fotografía de las gotas de la llovizna de la mañana del 28 de marzo, en Valencia, en el limpiaparabrisas del coche, del autor.
Fotografía del parabrisas trasero (sin limpia) de un BMW, en un concesionario de la marca, en Valencia, en marzo de 2013, del autor.

Los locos de abril


Créditos:
Fotografía de una pintada en una tapia de Valencia, en marzo de 2013, del autor.

(Por cierto, ¿he dicho que, salvo en España, el día en que se gastan las inocentadas es el 1 de abril?)

¡Luz, más luz!


Como se puede observar con esta viñeta de Xaudaró, el “peso” del recibo de la luz no es algo que resulte novedoso.

Este primero de abril se va a producir un extraño fenómeno que ni siquiera la inteligencia de Einstein sería capaz de explicar científicamente: va a bajar el precio de la luz.

Según parece, por un lado, se debe a que ha bajado la demanda (curioso que se haya necesitado de tantos años para notarse la crisis económica); y por otro, a que las energías renovables han participado más en la generación eléctrica.

(Interesante, cambiando de enfoque, el paroxismo energético, digo, ahorro energético que supone repetir el último párrafo de una noticia con 12 días de diferencia.)

Precisamente, justo hace un año subió, pero bueno, dejemos lo pasado, pasado. Y dejemos también por imposible intentar entender la factura de la luz.

Lo que tampoco entiendo es lo del incremento de la participación de las energías renovables. Como se muestra en la tarta del folleto que acompaña la factura: en la tarta, en 2011 fue del 31,1%, mientras que en 2010 fue del 34%, según el mismo folleto… de entonces, claro.

Claro que… lo mismo se refieren al incremento del gasto público EN energías renovables. Por lo de las primas y todo eso…

El caso es que no parece que se vaya apagando todo esto de las ‘renovables’,… ni el eco de las quejas de nuestros bisabuelos por el recibo de la luz.

Créditos:
Imagen de la viñeta de Xaudaró publicada en ABC el 6 de marzo de 1923, tomada de la hemeroteca del periódico en internet.
Detalle del folleto que acompaña la factura de electricidad este pasado invierno.
Fotografía del letrero luminoso que corona por un lateral el edificio de Iberdrola en el complejo Aqua, en Valencia, en febrero de 2013, delautor.