viernes, 21 de septiembre de 2012

De ovejas… o lobos

Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entreréis en el Reino de los Cielos.
Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal. Pues yo os digo: todo aquel que se encolorice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano ‘imbécil’, será reo ante el Sanedrín; y el que le llame ‘renegado’, será reo de la gehenna de fuego.

Este jueves se celebra la festividad de San Mateo, Evangelista.

No juzguéis, para que seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzguéis seréis juzgados, y con la medida con que midáis seréis medidos.

Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los conoceréis.

El pasado martes día 18 fallecía Santiago Carrillo.

No es ésta la primera anotación en hablo de él: ya hemos traído testimonios sobre su actuación al frente del Partido Comunista, bien novelados, bien biográficos. Asimismo, también hemos recordado, aunque sin mencionarlo a él, el genocidio de Paracuellos.

Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?» Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete».

¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada? Y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tiene más alegría por ella que por las noventa y nueve no descarriadas. De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños.

Ahora ya no es asunto de la justicia humana, pero nos queda la duda: ¿se habrá dejado, a tiempo, encontrar la oveja?

Actualización del 24 de septiembre:
Todo lo anterior no quita que siga habiendo grandes borregos.

Créditos:
Extractos del Evangelio según San Mateo (5, 20-22; 7, 1-2; 7, 17-20; 18, 21-22 y 18, 12-14), tomados de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer.
Fotografía de la Cruz y Monasterio del Valle de los Caídos, tomada desde Cercedilla en julio de 2008, por el autor.

6 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. "¿se habrá dejado, a tiempo, encontrar la oveja?".

    NO. Evidentemente, no. Y ni siquiera en el crepúsculo de sus días, en las postrimeras horas de su definitivo viaje al Padre, este hombre dio señales de que la misericordia divina comenzaba a tantearlo, a recogerlo y acercarlo de nuevo a su regazo misericordioso. El Juicio, el que cuenta a ojos de Dios, que le espera es menudo. Vivió ensoberbiado y engañado -el demonio realizo expresivamente bien su trabajo- en la complacencia de creerse un dios. Un dios del horror, del dolor y la guerra.

    ResponderEliminar
  3. Lo mejor, y más apropiado para esta entrada, es la hora de publicación. ¡Joder, Posodo! ¡Cuidas hasta los más pequeños detalles!

    ResponderEliminar
  4. Bate:
    Gracias, pero dejémoslo en 'entrada'.
    El caso es que dudé unos días en cómo enfocar la anotación, hasta que vino en mi socorro San Mateo... aunque tuve que leerme casi todo el Evangelio para elegir las citas; y acabar con una pregunta que, desde luego, no es retórica.

    Gavion:
    Gracias. La verdad es que es un recurso que suelo utilizar a menudo ;-)

    Un saludo a ambos.

    ResponderEliminar
  5. Y tanto que no es una pregunta retórica. Es más, nos va la vida en la respuesta.

    ResponderEliminar