sábado, 18 de enero de 2014

Una nueva Luna llena

Hace cuatro meses, hablábamos de que la Luna llena de septiembre recibía el nombre de “luna de la cosecha”, y “del cazador” la de octubre.

Hace un par de días se completó la Luna, que en esta ocasión, por coincidir con el apogeo, se aprecia (si no hay nubes), más pequeña de lo habitual.

Por tanto, resulta que con este año nuevo tuvimos, el mismo día 1, también nueva, la Luna.


No he leído que las Lunas nuevas tengan nombres, como aquéllas llenas del otoño. Lo que sí he leído es que todas las Lunas llenas lo tienen. En concreto, la de enero, es la “luna del lobo”, el de verdad, el que la aúlla en los desolados paisajes invernales, no el hombre-lobo,… ni el de la calle del muro (bueno, en realidad, de éste no estoy tan seguro).

Créditos:
Fotografía de la Luna nueva vista desde Fráncfort del Meno, el día 2 de enero de 2014, del autor.

Quare facta est lex

Las leyes se dictan para que, por temor a ellas, se reprima la audacia humana; para que la inocencia se sienta protegida en medio de los malvados y para que, entre esos mismos malvados, el miedo al castigo refrene su inclinación a hacer daño.

Otra cosa no, pero desde luego que San Isidoro (ca. 562 - 636)… suena anticuado.

Créditos:
Título y cuerpo de la sección vigésima del Liber V De legibus et temporibus (Acerca de las leyes y los tiempos), de las Etymologiae (Etimologías), de San Isidoro de Sevilla, tomados de la edición bilingüe preparada por José Oroz Reta y Manuel A. Marcos Casquero, publicadas en dos volúmenes por la Biblioteca de Autores Cristianos (vol. I, pp. 516-517), de la biblioteca del autor.

viernes, 17 de enero de 2014

Animalitos

Hoy se ha celebrado San Antonio Abad, o San Antón, santo patrono protector de los animales.

Es posible que por ello, el alcalde de Burgos haya decidido saltarse un acuerdo del Pleno del Ayuntamiento, y “apostar por la convivencia de la ciudad”.

No deja de ser una curiosa forma de tramitar las propuestas de la famosa ‘sociedad (in)civil’: en vez de hacer el recuento de votos, recontemos los contenedores quemados y las lunas rotas; en definitiva, la histórica propuesta de «un hombre, un roto».

También ha dicho (el alcalde; eso sí, sin romper nada -¡qué estilo más poco democrático!-) que ha “entendido el mensaje”.

Yo también lo he entendido.

En su momento, también había quien, para lamentar y condenar la “efervescencia social”, sólo necesitaba dos palabras:
«Estos chicos…»

Créditos:
Citas tomadas de la noticia publicada en internet por ABC.

jueves, 16 de enero de 2014

Con ‘V’ de «Vogel»

Ihr lobt ihn, Meister Vogelgesang,
wohl weil vom Vogel er lernt' den Gesang?

En la tercera escena del primer acto de Los maestros cantores de Núremberg, uno de los maestros (Beckmesser), con este juego de palabras, se burla de otro maestro (Vogelgesang) ante su comentario laudatorio para Walter, candidato a ser reconocido como maestro cantor, por describir éste en su canción el canto («Gesang») del pájaro («Vogel»).


Al igual que los propios maestros, y el público en general, expectantes ante el resultado de la prueba, podría que decirse que estaban estos pájaros esperando la correspondiente noticia, para así poder volar tranquilos.

Créditos:
Extracto del libreto de la mencionada ópera de Richard Wagner, tomado de internet.
Fotografía de un conjunto de pájaros, sobre el tejado del edificio de la antigua Hauptwache, en Fráncfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

miércoles, 15 de enero de 2014

Todo es del color…

… del cristal


… que se tira.

Créditos:
Fotografía de un contenedor para reciclado de cristal, en Limpurgergasse, en Fráncfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

Me reservo la opinión

El pasado lunes me reincorporé al trabajo tras agotar 'oficialmente' los últimos días de vacaciones (y, más o menos, de asueto).

Durante la mañana, noté unas molestias en la espalda; lo comenté, y vine a entender que eso se debía a que era «un vago». Interpreté la explicación como un sarcasmo ante los recientes días de vacaciones.

Sin embargo, ayer, decidí pedir una 'segunda opinión', la cual, más concluyentemente, fue: «es lumbago».

O sea, que mejor no vuelvo a preguntar.

martes, 14 de enero de 2014

Los 14 del 14

Era 29 de diciembre. Viajaba a Kioto con el propósito de escuchar las campanas que señalaban el comienzo del nuevo año.
¿Cuántos años hacía que escuchaba el tañido de aquellas campanas por radio? ¿Cuánto hacía que se habían iniciado esas retransmisiones? Probablemente las había escuchado todos los años desde que comenzaran y también había escuchado los comentarios de los diversos locutores que anunciaban el sonido de famosas campanas de los templos más antiguos del país. Durante la retransmisión, un año expiraba para dejar paso a otro, de modo que los comentarios tendían a ser floridos y sentimentales. El tañido profundo de una enorme campana de templo budista resonaba con largos intervalos y la prolongada reverberación traía a la conciencia el Japón de antaño y el tiempo transcurrido. Primero eran las campanas de los templos del Norte, luego las de Kiushu; pero todas las vísperas del Año Nuevo concluían con las de Kioto. Eran tantos los templos de Kioto que a veces la radio transmitía los sones entremezclados de cientos de campanas diferentes.
A medianoche, su esposa y su hija estaban todavía en pleno trajín, preparando manjares en la cocina, ordenando la casa o, quizá, disponiendo sus quimonos y arreglando las flores. Oki se sentaba en el comedor y escuchaba la radio. Cuando sonaban las campanas hacía un repaso del año que concluía. Siempre le resultaba una experiencia inquietante. Algunos años la emoción era violenta y dolorosa. A veces se sentía abrumado por la pesadumbre y los remordimientos. Aunque detestaba el sentimentalismo de los locutores el tañido de las campanas despertaba un eco en su corazón. Desde hacía mucho tiempo se sentía tentado por la idea de pasar el Año Nuevo en Kioto, para escuchar de cerca las campanas de los templos.

Catorce días ya. El nuevo año se escapa a la carrera.

Créditos:
Extracto de Campanas del templo, primer capítulo de la obra Lo bello y lo triste, de Yasunari Kawabata, según traducción de Nélida M. de Machain, tomado de la edición realizada por Emecé Editores como número 735 de la actual colección Austral, de la biblioteca del autor.

es-Fever-sciencia

Segunda jornada de disturbios en Burgos, y la verdad es que resulta sorprendente. (…) Pero que el intento de crear una avenida en la ciudad, un bulevar, convertir en bulevar una calle de la ciudad, origine unos disturbios de la gravedad que estamos viendo… pues no deja de sorprenderme. Aquí me da la sensación de que ya hay quien se apunta a un bombardeo; es decir, está llegando el grado de efervescencia social hasta tal punto, que por cosas que, aparentemente, no deberían desembocar en disturbios, pues se organiza la marimorena. Supongo yo… pues eso, que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, pues algunos dicen… «¡hay que protestar!» (…) Estas dos jornadas que viendo el número de detenidos y de policías heridos, y contenedores quemados, escenas que parecen sacadas de los disturbios que hemos visto en otras ciudades, por ejemplo, inglesas hace no demasiado tiempo, o francesas, pues… en fin, no sé…, nos lleva a una situación un tanto peculiar de desasosiego social. Yo creo, y no pretendo exagerar con el tema, que alguien debería empezar a pensar en que cuando a una olla a presión la aumentas el fuego durante demasiado tiempo y la taponas las válvulas de escape, pues, por regla general, se termina produciendo un estallido, y los españoles somos bastante expertos en terminar estallando por las estupideces más increíbles, después de haber estado aguantando infamias de todo tipo durante años y años…, pero ¡bueno!, estamos gobernados por gente muy inteligente que por supuesto que sabe mucho más que nosotros, el populacho, así que… ¡pf!, seguro que es una tontería lo que estoy diciendo.

Este pasado domingo, Luis del Pino, al principio de su programa Sin complejos, en ((esRadio,  comentó de esta manera los ‘incidentes’ nuevamente sucedidos la noche anterior en Burgos.

Poco antes, había hecho el siguiente comentario (entre otros muchos), lo sucedido también el día anterior, un poco más al norte, en Bilbao:
Y tuvimos ayer… pues una exhibición de exaltación del terrorismo… pues como pocas veces se han visto, con pasillo a los asesinos etarras recientemente amnistiados por Rajoy, aplausos, en ese pasillo que les hicieron a esos asesinos etarras y a sus familias, aplausos a canallas asesinos y a familiares de canallas asesinos, tuvimos gritos a favor de la amnistía, o sea, que se saque de la cárcel a los asesinos etarras que todavía no han sido amnistiados por Rajoy, y que se acerque a los etarras al País Vasco, para que así puedan estar en una cárcel dependiente del Gobierno vasco y no del Gobierno nacional; bueno,… y a todo esto, ¿cómo permite nuestro Gobierno esa segunda exaltación proetarra en ocho días?

Como se puede comprobar la “efervescencia social” de unas 200 personas, no tiene punto de comparación frente a la “exhibición” de… 110.000.

No sólo vuelve, pues, Luis del Pino a su época pro – 15-M (al poco, igual que entonces, el propio grupo en el que trabaja le lleva la contraria), sino que evalúa de muy distinta manera el “desasosiego social” según quién lo exprese, o qué uso se pueda hacer de él.

Y es que, también se puede comprobar, el ánimo de condena de ‘lo de Bilbao’ no existe en absoluto en relación con ‘lo de Burgos’.

En resumen, que cada vez más me encuentro ante un ‘desasosiego mediático’.

Créditos:
Transcripción (salvo error) de lo expresado por Luis del Pino en su programa Sin complejos, el domingo día 12 de enero de 2014, tomado del archivo de internet de ((esRadio (momentos 19:08 y 02:44, y siguientes, respectivamente).

Más bien delicada… y con carácter

El primer recuerdo que tengo de Tosca, la ópera de Giacomo Puccini, es, curiosamente, del cine, a través de su inserción en la trama de no sé qué película, que vi cuando la televisión era la española.

Luego, ya tengo los recuerdos de oírla en casa, en una grabación (en vinilo, claro), donde, si no estoy equivocado, era Renata Tebaldi la protagonista, realizada por Decca, figurando en la portada el Castillo de Sant’Angelo de Roma.

Una de sus arias más conocidas es Vissi d’arte, vissi d’amore que canta Tosca hacia el final del segundo acto, y que podemos apreciar ahora en la voz de la Callas, en una representación de la ópera en el Covent Garden hace tan solo medio siglo.


Otra representación distinta es la que tuvo lugar en el Teatro Constanzi, en Roma, algo más de medio siglo antes.

Sencillamente, se trataba del estreno de Tosca, tal día como hoy, en 1900.

domingo, 12 de enero de 2014

Estamos…

… que nos salimos.


Tendré que acercarme yo también, ya puestos…

Créditos:
Viñeta de Puebla, publicada en D7, suplemento de ABC el 20 de enero de 2008, de la hemeroteca del autor.

Seis años, seis


(Bueno, menos dos semanas)

Créditos:
Viñeta de Antonio Mingote, publicada en ABC el 26 de enero de 2008, de la hemeroteca del autor.

Hic est filius meus dilectus

Una vez bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y venía sobre él.


En su día, en estas páginas se conmemoró la efemérides del bautismo de Beethoven, pues, en realidad, es la fecha que está documentada, suponiéndose que habría nacido el día anterior, por la costumbre en aquella época. Esta situación curiosa, vista desde estos días de ahora, en realidad no es tal, pues durante muchos siglos, los únicos registros que realmente se llevaban eran los parroquiales de los bautismos (y bodas y fallecimientos), donde podía reflejarse, o no, la fecha real del nacimiento de la criatura.

Ahora, gracias al registro civil, ya no es tan imprescindible el registro parroquial, con el resultado de que el otro día, el Papa Francisco tuviera que plantearnos unos deberes:
Buscad cada uno hoy en casa la fecha de vuestro bautismo. ¿Lo haréis?

El problema es que, como en casa (con todas las mudanzas que haya habido o dejado de haber) no se encuentre, no sé si los archivos parroquiales estarán suficientemente disponibles.

Pero bueno, ya tenemos deberes.

Créditos:
El título de la anotación es la parte intermedia del versículo 17, del capítulo 3 del Evangelium secundum Matthaeum, tomado de la Biblia Vulgata, en edición de Colunga-Turrado, publicada por Biblioteca de Autores Cristianos (duodécima edición, de 2005), de la biblioteca del autor.
Extracto del Evangelio según San Mateo (3, 16), tomado de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer, de la biblioteca del autor.
Fotografía del Bautismo de Jesús, en la Catedral de Exeter, en julio de 2013, del autor.

Ten amigos…

En mi última visita al Museo del Prado, finalmente, me hice ‘amigo’ del Museo; en definitiva, me uní a una asociación (o fundación, en este caso) para dar un cierto apoyo económico (y moral) al Museo.


Al cabo de un tiempo, recibí una carta con dos sorpresas:
La primera, que a pesar de estar la fundación en Madrid, el sobre había sido franqueado en la provincia de Barcelona, o, al menos, esa era la dirección del gestor postal que lo había hecho.

La segunda, que la dirección de marras era en la calle… ¡Pablo Iglesias!

Salvo esto, todo lo demás, muy bien.

Créditos:
Imagen del logotipo de la Fundación Amigos del Museo del Prado, que figura en el sobre en cuestión.

sábado, 11 de enero de 2014

Y ahora, ¿dónde los pongo?: … por los rincones


Dicen que lo que no se llevan los ladrones, aparece por los rincones.



Y así es.



Aunque no creo que éstos libros lleven escondidos mucho tiempo.







Pero dejémonos de escribir, y pasemos a los libros.








¡Ah! Y ante la duda de que lo que rime con ‘rincones’ sea ‘ratones’, mejor estar preparado.


Créditos:
Cubiertas de los libros en cuestión.

Mááá, m’abuuuuurrroo

En el prólogo a La oficina en The New Yorker, Jean-Loup Chiflet pone como ejemplo del jefe que no tiene nada que hacer (y por tanto, se entiende que se aburre) la siguiente viñeta.


Lo que yo no sabría decir es si el aburrimiento de Felipe González ha sido tal que le ha dificultado saber con quién le interesaba hablar, fuera por teléfono o en persona (no es cuestión de discriminar, que por algo es socialista).

Créditos:
Viñeta de Henry Martin, publicada no sé cuándo en The New Yorker, tomada de la selección realizada en 2012 por Jean-Loup Chiflet con el título La oficina en The New Yorker, publicada en 2013 por Libros del Asteroide, de la biblioteca del autor.

There and Back Again

P’allá…


P’acá…


Aunque del «Back Again»…


… mi suitcase tardó en enterarse.

Créditos:
En el título, el subtítulo de The Hobbit, de J.R.R. Tolkien.
Fotografías de diversos monitores en los aeropuertos de Barajas y Manises, en enero de 2014, del autor.

viernes, 10 de enero de 2014

Cifras y letras

¡Pero…! ¡Pero…! ¡Pero…! ¡Pero…!

¡Pero… ¿esto qué es?!

Científicos de Estados Unidos han desarrollado un algoritmo que puede predecir con hasta un 84 por ciento de fiabilidad cuando un libro se puede convertir en un éxito comercial.

La verdad, a veces me pregunto si la velocidad del avance de las capacidades de los ordenadores no irá en paralelo con (o, incluso, arrastrará a) la del desperdicio de tales recursos.

Estos científicos han llegado a la conclusión de que una serie de factores predicen el éxito de un libro: el interés, la novedad, el estilo de escritura y cuánto enganche la historia. No obstante han admitido que también influyen factores externos a la novela, como la suerte.

Y… Y… Y…Y…

Y… ¿dónde queda el talento?

¡Ah, es verdad! Que sólo cuantifican el ‘éxito’ (de ventas, se entiende), algo concreto y material.

Para la calidad no hay algoritmos.

Créditos:
Extractos del cuerpo de la noticia publicada en ABC.es.

esUna apología de la eugenesia

Se han metido en esta historia de la ley del aborto… Yo esperaba que esto, pues, se cursara en alguna… antes de manifestarme, porque es tan evidente que el proyecto está hecho con los pies, es una cosa mostrenca y ridícula,… y digan lo que digan, ahora lo van a oír, NO estaba en el programa electoral del partido; en el programa electoral del partido decían que revisarían la ley del aborto, no decían lo que iban a hacer, y desde luego no decían que la ley iba a obligar a tener a una mujer un hijo si el feto estaba malformado o incluso muerto. Eso no venía en ningún programa electoral del Partido Popular. (…) Se mete en un asunto que compete, que afecta directamente a las conciencias, y ¿qué han hecho con la ley del aborto? Pues yo me lo he leído, y me parece que es una chapuza igual que la del 85. En el 85 era una ley del aborto limitado, en el que no era un derecho, pero ¿qué más me da que sea derecho o no, que se proclame derecho o no, eso es una bobada de la izquierda, si lo ampara la ley? Si lo ampara la ley está sujeto a derecho, y por lo tanto, pues sí, es un derecho dentro de los cauces que marque la ley. (…) El PP no lucha contra el aborto. El PP quiere cambiar la ley del aborto, la ley de plazos de Zapatero, para volver a algo parecido a la ley de consenso, que votaron todos, del 85: eran tres casos de despenalización del aborto. (…) Ante una malformación de feto, que es donde se ha encasquillado estúpidamente Gallardón, ¿puede el Estado obligar a una mujer que siga adelante el embarazo? ¡Pero hombre…! ¡Pero hombre…! La que quiera seguir, pues que siga; y si tiene un niño muerto, o quiere tenerlo, pues lo tenga, o espera un milagro, pues lo espere. ¡Muy bien! ¿Pero se puede obligar? ¡Pero hombre, no, por favor! O sea, ¡pero de ninguna de las maneras!
¿Tiene que haber una ley del aborto en España? ¡Pues claro que tiene que haber una ley del aborto! ¡Naturalmente!¿Lo más restringida posible? Sin duda. ¿Pero esta chapuza? (…) ¿Venir en el programa electoral del PP? ¡Mentira! Esto no venía en el programa electoral del PP. Lo que decían, las pocas veces que hablan, es que iban a volver a la ley del 85. Pero la ley del 85 tenía un coladero que era lo de la salud psíquica de la madre (…) Pero no…, no afecta a lo fundamental. La ley del 85 fue consensuada, y ese agujero se podía haber remediado. Y punto. ¿Lo han remediado? ¡No! ¿Lo han agravado? ¡Sí! ¿Es peor lo de Gallardón que lo del 85? Es ¡todavía peor!, porque es todavía más estúpida. ¿Es regresiva como dice la izquierda? No, es estúpida. ¿Priva de derecho? Pero ¿qué… qué derecho? Si está protegido por la ley, pues será un derecho, ¿qué más da la nomenclatura, o la denominación?

Todo lo anterior lo dijo Federico Jiménez Losantos en su discurso de las siete de la mañana de ayer, hace sus 26 horas (aunque no es todo lo que dijo). Como suele suceder, el problema no es la verdad que dijera, sino lo que dijo con apariencia de verdad (además de aquello que no es ni una cosa ni otra); es más, lo que de verdad hay, aunque él no lo sepa.

No es difícil resumir la esencia de la eugenesia, por mucho que algunos de sus partidarios se salgan por la tangente. El movimiento consiste en dos partes: una base moral, común a todos, y un esquema de aplicación social que varía bastante. En cuanto a la base moral, es evidente que la responsabilidad ética de cada hombre varía según su conocimiento de las consecuencias. Si yo estuviera cuidando a un niño, y si éste enfermase después de haber comido jabón, es posible que mandara llamar al médico. También podría ocurrir que mi llamada apartase al profesional de otros casos mucho más serios, impidiéndole atender a niños cuya dieta hubiese sido bastante más letal; pero mi actitud estaría justificada. Nadie podría exigirme que estuviese enterado de la situación de los demás pacientes hasta el extremo de que me sintiese obligado (o aun de que tuviese derecho) a sacrificar en favor de ellos al niño de cuyo cuidado soy directa y esencialmente responsable. Ahora bien, el fundamento moral de la eugenesia es el siguiente: que el niño del que somos directa y esencialmente responsables es aquel que aún no existe. Es decir, que sabemos (o podemos llegar a saber) lo suficiente de ciertas tendencias biológicas inevitables, como para reflexionar sobre el fruto de una unión presunta con la misma conciencia directa y clara que ahora sólo podemos aplicar al otro miembro de esa unión. Puede concebirse que el deber que dicho conocimiento nos impone sea tan definido como el otro, o más definido aun. (…)
De lo que se trata aquí es de que una nueva escuela opone la eugenesia a la ética. Lo demuestra un hecho corriente: los heroísmos de la historia son en realidad los crímenes de la eugenesia. Los libros y los artículos de los eugenistas sugieren a cada paso que las uniones no eugenésicas deben y pueden ser consideradas actitudes pecaminosas; y que debemos comprender realmente que desposar a un inválido es una forma de crueldad hacia los hijos. Pero la historia abunda en elogios hacia quienes hicieron honor a los vínculos que los unían a inválidos; (…). No examino aquí cuál de los dos conceptos morales me parece acertado; me limito a insistir en que son contradictorios. En realidad, los eugenistas tienen por santos precisamente a los hombres que para centenares de familias no serían más que unos canallas. Si quisieran ser consecuentes, deberían levantar estatuas a los hombres que abandonaron a la amada a causa de una desgracia física; o descubrir placas de bronce que celebren la actitud del buen eugenista, que rehusó noblemente desposar a su novia después que ésta se cayese de la bicicleta; o la del joven héroe que, al enterarse de que un pariente de su prometida padecía erisipela, quebrantó magnánimamente su palabra.

Hace un siglo Europa vivía un crecimiento de los postulados eugenésicos, contra los que se manifestaron, entre unos pocos, Chesterton. Naturalmente, como suele suceder con planteamientos totalitarios, tenían sus argumentaciones científicas: para evitar que como consecuencia de “ciertas tendencias biológicas inevitables” los nacidos no estuvieran ‘correctamente’ sanos (es decir, deficientes, o… malformados), había que evitar que sus progenitores lo fueran, aislándolos o, mejor aún, científicamente hablando, esterilizándolos.

Desde el punto de vista práctico, la definición general más breve de la eugenesia señala que esta escuela se propone controlar a ciertas familias como si se tratara de familias de esclavos paganos.

El progreso de la ciencia en aquellos tiempos permitía suponer la herencia genética, que es como se planteaba (inicialmente) la eugenesia. Ahora, las técnicas resultado del actual conocimiento científico permiten llegar más al detalle, comprobar cada embarazo concreto, aunque aún con amplios márgenes de error. Por tanto, los propósitos que en aquel entonces se resolvían con la llamada ‘eugenesia’, ahora se resuelven con el llamado ‘aborto’.

Tal vez haya quien diga este enfoque es una evidente exageración. Pues vale. El planteamiento inicial de los eugenistas en el cambio de siglo de 1900 era muy científico, poniendo como ejemplos claros las enfermedades mentales hereditarias.

Abordaré más adelante otro problema, el de las personas sobre las cuales puede aplicarse esta clase de presión; y otra cuestión mucho más desconcertante, quiénes serán las personas que la apliquen. Pero el caso es que alguien tiene que ejercerla sobre alguien, y ha de hacerlo sobre la base de ciertos cálculos respecto de los resultados, los que según se afirma son demostrables. Valga lo dicho con respecto al tema. Afirmo que la cosa existe. La defino con la precisión admisible en los asuntos de carácter moral; la denomino eugenesia. Si después a alguien se le ocurre afirmar que la palabra «eugenesia» no es el término griego apropiado... bueno, (…)

Como señalaba en 1913 Chesterton, el problema de esa ‘ciencia’ (dándola como buena) era quién decidía sobre quién se aplicaba,y cómo se llevaba a efecto. Veinte años después, los científicos nazis le resolvieron todas las dudas.

De los embaucados hablaré naturalmente como hablamos todos de tales instrumentos, juzgándolos por el bien que creen que hacen, y no por el mal que hacen en realidad.

Repetimos, pues:
Si lo ampara la ley está sujeto a derecho, y por lo tanto, pues sí, es un derecho dentro de los cauces que marque la ley. (…) Pero ¿qué… qué derecho? Si está protegido por la ley, pues será un derecho, ¿qué más da la nomenclatura, o la denominación?

En efecto, ¿qué más da? Una declaración tan contundente a favor del derecho positivo, basado en lo que se establece en las leyes, no puede sino recordarnos las leyes de Alemania a partir de 1933, o las de la URSS (y sus sanatorios mentales, científicos, eso sí), o las de la Revolución Cultural en China.

[Por cierto, la sexta medida del apartado 3.1 La familia: primera sociedad del bienestar, del programa electoral del Partido Popular en 2011, dice:
La maternidad debe estar protegida y apoyada. Promoveremos una ley de protección de la maternidad con medidas de apoyo a las mujeres embarazadas, especialmente a las que se encuentran en situaciones de dificultad. Impulsaremos redes de apoyo a la maternidad. Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida, así como de las menores.

Tal vez lo de “Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida” no sea muy concreto, pero se entendió bastante bien, tanto como para que muchos grupos hayan estado dos años recordando al Gobierno que aún no había hecho nada sobre esta ‘regulación’.

Pero entrar en matices con quien dice, por dos veces, que la ley del 85 era una ley “consensuada”, lo que quedó rotundamente demostrado con la presentación de un recurso de anticonstitucionalidad por parte de… Alianza Popular, y firmado por… el padre del actual Ministro Gallardón; entrar en matices, así, digo, es tontería.

Otra cosa es que se refiera a que su, a ratos, admirado Aznar, aceptara ese “consenso” cuando en ocho años (ocho, que se dice pronto), no hiciera nada.]

Créditos:
Extracto de lo manifestado por Federico Jiménez Losantos, tomado de la página de internet del programa de ((esRadio (a partir del instante 15:49).
Extractos (desordenados) del capítulo I ¿Qué es la eugenesia?, de la obra de Gilbert Keith Chesterton La eugenesia y otras desgracias, según traducción de Aurora Rice, tomado de la edición realizada en noviembre de 2012 por Espuela de Plata como número 10 de su colección Clásicos y modernos (pp. 42-48), de la biblioteca del autor.

‘Ave’ es con uve

Viendo esta formación, alguien diría de Alemania aquello del Tu quoque, fili mi!


(También es posible que Chesterton nos recordara que Hesse no es Prusia.)

Créditos:
Fotografía de una bandada de aves, en formación (o casi), sobre el cielo de Francfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

jueves, 9 de enero de 2014

Alit lectio: Novedosos relatos de Misterio

Tiene que haber sido una terrible equivocación. En ocasiones ocurre algo así. Habrá sido confundido con otra persona; seguro que lo han tomado por otro. Está siendo castigado por crímenes ajenos.

Conociendo a la persona que escribió estas frases, tras ellas no puede sino seguir una investigación para exonerar al inocente y encontrar al culpable. Y es que estamos hablando de Agatha Christie.

Sin embargo, en esta ocasión  no es así; mejor dicho, no es exactamente así. En todo caso, tan importante en el relato es la ‘investigación’, como quien pronuncia las frases: la Virgen María.

Y es que nos encontramos con un grupo de seis breves relatos (junto con cinco poemas) cuya temática no es la habitual de su autora, lo que no quita que su marido los calificara como de los más encantadores de ella.

No es que sean relatos propiamente navideños, sino más bien, relatos con fondo religioso y con presencia, en su trama, de lo sobrenatural.

Uno de los relatos tiene por protagonista al pollino del Nacimiento. Otro, los problemas de una señora que no aprecia el trato con la gente, incapaz de sentir empatía con nadie. El cuarto, cómo se vive un problema familar. El quinto, el curioso planteamiento de un grupo de Santos en cuanto a su presencia en el Cielo.

El último de los relatos regresa al mundo evangélico, recreando cómo el apóstol Juan acogió a la Virgen María como madre, y ésta a aquél como hijo.

El primer relato, cuyo título da referencia al conjunto es, en su idea inicial, aterrador, y, en su desenlace, totalmente maravilloso. Y es que, siendo conocidas las tentaciones que se le ofrecieron a Jesucristo, el relato nos plantea una posible tentación a la Virgen María justo tras el Nacimiento de Jesucristo. Lo aterrador del relato es cómo la tentación se sustenta en la verdad, contundente, aunque muy rápidamente mostrada, lo que nos recuerda la cita de La Rochefoucauld:
No hace tanto bien en el mundo la verdad como daño hacen sus apariencias.

Y lo maravilloso del desenlace es cómo se destruye la tentación: simplemente, dedicando un poco de tiempo en ver ciertos detalles de esa verdad que tan contundente y rápidamente se ha mostrado con toda intención.

Un libro curioso, de cuyos relatos se puede obtener interesantes reflexiones, una de las primeras, lógicamente, es que en este mundo no todo es crimen. Ni siquiera en el mundo de Agatha Christie.

Créditos:
Extracto del relato Estrella sobre Belén, de Agatha Christie, según traducción Jesús Aguado, tomado de Estrella sobre Belén y otros cuentos navideños, editado por Confluencia, con ilustraciones de Javier Fornieles Ten, de la biblioteca del autor.
Cubierta del libro en cuestión.
Sexagesimocuarta reflexión moral, o máxima, de François de La Rochefoucauld, según traducción de Esther Benítez, tomada de la edición de las Máximas, realizada en 2012 por Akal como número 248 de su colección Básica de bolsillo, de la biblioteca del autor.

¡A desayunaaaar!


(Lástima que cuando yo pasé por ahí, era más bien la hora de comer.)

Créditos:
Fotografía del escaparate de Tiffany&Co. en la Goethestraße, en Francfort del Meno, en enero, del autor.

miércoles, 8 de enero de 2014

NYPD Fashion Week: ¿De incógnito…, o con la incógnita?

Como ya vimos hace tiempo, cierta inspectora de abrigo entre su vestuario tenía blusas, cuando, en aquel entonces, volvía la cazadora. Sin embargo, a poco de comenzar diciembre, y no por las temperaturas precisamente, la cazadora se fue.

Tal vez es que la cazadora se encuentre ahora ocupada, por lo que no tendríamos que molestarla.


Tal vez sea que, como su amiga Lanie, tiene vida social más allá del trabajo.

Tampoco querríamos molestarla, en tal caso.

(Por cierto, también podía dejar el móvil tranquilo, ¿no? No sólo molesta sino que se va a descargar,… o eso debiera.)

Es posible que haya aprovechado estos días para ir a actos sociales,… o una boda (no, no es la suya).





Incluso… ¡una librería!



En cualquier caso, como puede comprobarse, aun yendo de incógnito, se la puede identificar, porque, como cuando va de servicio, precisamente, no va vestida.


Ahora sólo falta que se resuelva la incógnita de cuándo vuelve.

Créditos:
Fotogramas de las temporadas primera y segunda, de la serie Castle, tomados de la videoteca del autor.

Sombras chulas: Las casitas… por el tejado


Créditos:
Fotografía del juego de sombras sobre el tejado de la Alte Nikolaikirche (es decir, la - antigua- Iglesia de San Nicolás), en Fráncfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

Un humilde propósito

- Veo el duende de los carillones entre nosotros –exclamó Trotty designando a su guía y hablando con el acento de una especie de inspiración que extraía de la mirada que le dirigían los fantasmas–. Sé que nuestra herencia está reservada para nosotros en los tesoros del Tiempo. Sé que un día el propio Tiempo ha de levantarse como un vasto océano que barrerá a su paso a todos aquellos que nos ultrajan o nos oprimen. A lo lejos diviso sus primeras olas. Sé que debemos tener confianza y esperanza, no dudar de nosotros mismos ni de los buenos sentimientos de nuestros semejantes. Es una lección que he recibido de la criatura más querida de mi corazón...

Podemos ver que Trotty (es decir, Toby), ha cambiado de opinión, aunque…

¿Había soñado Trotty? ¿Es un sueño el relato de sus alegrías y de sus penas? ¿No son más que los personajes de un sueño los protagonistas de este relato y el propio Trotty? ¿No habrá sido también el propio narrador un soñador que al fin se despierta?... Si así es, vosotros que lo habéis escuchado, vosotros que le sois tan queridos en todas sus visiones, acordaos de las severas realidades desde las cuales le han llegado estas sombras,y, dentro de vuestro ámbito –no hay ninguno demasiado vasto ni demasiado limitado para eso–, esforzaos en corregirlas, en mejorarlas y en suavizarlas. ¡Pueda así el Año Nuevo ser feliz para vosotros, feliz para todos aquellos cuya dicha depende de vosotros! ¡Pueda, en fin, cada año ser más feliz que el último! ¡Que, sobre todo, el más humilde de nuestros hermanos o la más humilde de nuestras hermanas no se vean nunca privados de su parte legítima en la felicidad que nuestro Padre común les ha destinado al crearlos!

Créditos:
Extracto del Cuarto cuarto y último párrafo de la obra Los carillones, de Charles Dickens, según traducción de Adrià Edo, tomado de la edición realizada por Barataria en su colección Bárbaros minus (pp. 168-169 y 176), de la biblioteca del autor.

martes, 7 de enero de 2014

Saliendo por ahí

Sí, ya sabemos que Zara tiene una importante implantación en el extranjero,…


… pero no hace falta ponerlo tantas veces en los escaparates.

Créditos:
Fotografía de uno de los no sé cuántos locales de Zara (éste, en la Große Bockenheimer Straße) que hay en Fráncfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

Ya lo tengo claro

Ya sé cómo hacerlo.

Gracias a este flujograma correspondiente al programa de vida para este nuevo año.


Créditos:
Fotografía de nubes y estelas de avión en el cielo de Valencia, esta mañana, del autor.

Spoken un poken

Pensó Yahvé: «(…) Confundamos su lenguaje, de modo que no se entiendan entre sí.» Y desde aquel punto los desperdigó Yahvé por toda la faz de la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por eso se la llamó Babel, porque allí embrolló Yahvé el lenguaje de todo el mundo, y desde allí los desperdigó Yahvé por toda la faz de la tierra.

Luego, con el tiempo, aparecieron los traductores, e incluso la gente se decidió a aprender idiomas.


Bueno, un poco.

Créditos:
Extracto del Génesis (11, 6-9), tomado de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer, de la biblioteca del autor.
Fotografía de un cartel en un comercio de Fráncfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

lunes, 6 de enero de 2014

Et venimos adorare eum

Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra.

Créditos:
El título de la anotación es la parte final del versículo 2, del capítulo 2 del Evangelium secundum Matthaeum, tomado de la Biblia Vulgata, en edición de Colunga-Turrado, publicada por Biblioteca de Autores Cristianos (duodécima edición, de 2005), de la biblioteca del autor.
Extracto del Evangelio según San Mateo (2, 11), tomado de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer, de la biblioteca del autor.
Fotografía del detalle de la Adoración de los Reyes Magos, de la representación de la vida de Jesucristo, pintura mural (1514-1523) de Jörg Ratgeb en el claustro del Convento de los Carmelitas (Karmeliterkloster), en Fráncfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

Un clásico

Al hilo de la noche que es, sí me convendría terminar (del todo, je, je) un propósito de hace ya unos años.


Créditos:
Fotografía (parcial) de la biblioteca en la casa natalicia de Goethe (Goethehaus), en Fráncfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

domingo, 5 de enero de 2014

Una buena recomendación… cazada al vuelo

Como ejemplo de que una buena recomendación se puede encontrar del modo más curioso…


… y en el momento más oportuno, como puede ser estrenando el año… camino de...

Créditos:
Fotografía de la cola del avión (donde se aprecia la matrícula del mismo), que nos llevó a Fráncfort del Meno, este pasado Primero de Año, aún en Barajas, del autor.

Parole, parole, parole…

Tras los propósitos de Año Nuevo, y teniendo en cuenta (para esta noche) que hemos sido muy buenos, no está de más no olvidar (se esté o no de acuerdo) al clásico:

Prometemos conforme a nuestras esperanzas, y cumplimos conforme a nuestros temores.

Y no temamos en reconocer que:

Poseemos más fuerza que voluntad, y a menudo imaginamos que las cosas son imposibles para excusarnos con nosotros mismos.

Y me voy a hacer la lista de cosas para este año.

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¡Ja, ja! ¡Era broma! ¡Ya tengo todo hecho!

Créditos:
Trigesimooctava y trigésima reflexiones morales, o máximas, de François de La Rochefoucauld, según traducción de Esther Benítez, tomada de la edición de las Máximas, realizada en 2012 por Akal como número 248 de su colección Básica de bolsillo, de la biblioteca del autor.

viernes, 3 de enero de 2014

We, we know

BIRLING: (...) And we're in for a time of steadily increasing prosperity.
GERALD: I believe you're right, sir.
ERIC: What about war?
BIRLING: Glad you mentioned it, Eric. I'm coming to that. Just because the Kaiser makes a speech or two, or a few German officers have too much to drink and begin taIking nonsense, you'll hear some people say that war's inevitable. And to that I say - fiddlesticks ! The Germans don't want war. Nobody wants war, except some half-civilized foIks in the BaIkans. And why? There's too much at stake these days. Everything to lose and nothing to gain by war.
ERIC: Yes, I know - but still-
BIRLING: Just let me finish, Eric. You've a lot to learn yet. And I'm talking as a hard-headed, practical man of business. And I say there isn't a chance of war. The world's developing so fast that it'll make war impossible. Look at the progress we're making. In a year or two we'll have aeroplanes that will be able to go anywhere. And look at the way the automobile's making headway - bigger and faster all the time. And then ships. Why, a friend of mine went over this new liner last week - the Titanic- she sails next week - forty-six thousand eight hundred tons - forty-six thousand eight hundred tons - New York in five days - and every luxury - and unsinkable, absolutely unsinkable. That's what you've got to keep your eye on, facts like that, progress like that - and not a few German officers talking nonsense and a few scaremongers here making a fuss about nothing. Now you three young people, just listen to this - and remember what I'm telling you now. In twenty or thirty years' time - let's say, in 1940 - you may be giving a little party like this - your son or daughter might be getting engaged - and I tell you by that time you'll be living in a world that'll have forgotten all these Capital versus Labour agitations and all these silly little war scares. There'll be peace and prosperity and rapid progress everywhere - except of course in Russia, which will always be behindhand, naturally.
MRS BIRLING: Arthur!
[As MRS BIRLING shows signs of interrupting]
BIRLING: Yes, my dear, I know- I'm talking too mucho But you youngsters just remember what I said. We can't let these Bernard Shaws and H. G. Wellses do all the talking. We hard-headed practical business men must say something sometime. And we don't guess - we've had experience - and we know.

Aunque escrita en 1946, la acción de la obra de teatro se sitúa en 1912, y este discurso nos muestra cómo el ambiente general en Europa, a pesar de las señales que hubiera o dejase de haber, era, en general, de que en ningún caso se llegaría a la guerra, de que, avalados por el progreso de la técnica, siempre se encontraría una salida suficientemente pacífica a tiempo.

Hasta que llegó el verano de 1914, y los que sabían, se encontraron de golpe, de estar en paz a estar en guerra.

Créditos:
Extracto del primer acto de An Inspector Calls, obra de teatro de J. B. Priestley, tomado de la edición realizada por Penguin, en su colección Modern Classics, de la biblioteca del autor.

miércoles, 1 de enero de 2014

Que el nuevo año…


… no sea tan oscuro, sino más luminoso.

Créditos:
Fotografía del reloj de, en su tiempo, Gobernación, en la Puerta del Sol de Madrid, en octubre de 2013, del autor.