miércoles, 16 de febrero de 2011

¿Huérfano de un recuerdo? Ya no

Para ‘compensar’ el despiste que sufrí, traigo un recuerdo a Charles Dickens, cuyo cumpleaños fue el pasado día 7, a través de Oliver!, película de Carol Reed, galardonada (en la edición correspondiente a 1968) con cinco estatuillas, incluidas las de mejor película y director, así como la de mejor banda sonora adaptada … ya que se trata de un musical.



Incluyendo una especial por la coreografía.





Y hasta aquí, un aperitivo de una futura anotación.

Cuando el gris no está en las células

Estas Navidades pasadas, en algún sitio, posiblemente en El Corte Inglés, vi, casi por el rabillo del ojo, una edición de las aventuras de Tom Sawyer y de Huck Finn, que supuse realizada con motivo del centenario de Mark Twain.

Tiempo después intenté localizarla visitando aquellos dos centros donde, en mi opinión, pude haberla visto. En ninguno de los dos me supieron dar fe de la obra, e incluso en uno de ellos mostraron una gran discreción, quiero suponer, pues no hicieron el menor gesto de extrañeza cuando, al explicar los detalles de la obra, mencioné como autor, en vez de al real, a Charles Dickens. Unas semanas después lo localicé en BiblioCafé.

“El negro grande de la señorita Watson, que se llamaba Jim, estaba sentado junto a la puerta de la cocina; (…)
Jim estaba tan orgullos de aquello que a duras penas hacía caso de los otros negros. Había negros que caminaban muchas millas para escuchar la historia de Jim, y él se convirtió en el negro más solicitado de la comarca. Los negros forasteros se quedaban boquiabiertos y lo miraban de arriba abajo como si fuera algo prodigioso. Los negros siempre hablan de brujas en la oscuridad, junto al fuego de la cocina, pero cada vez que uno de ellos comenzaba a hablar diciendo que sabía mucho de esas cosas, Jim metía baza y decía: «Bah, ¿qué sabrás tú de brujas?», y aquel negro tenía que callar y retirarse a un segundo plano.
”

La edición tiene formato de estuche, conteniendo dos volúmenes, uno con las aventuras de Tom Sawyer y el otro, las de su amigo, Huck Finn.

Como se ha leído, la versión es antigua, ya que se utiliza la palabra ahora ‘maldita’, y como también se ha podido ver en las ilustraciones, éstas son, claro, en blanco y negro.

La mezcla del blanco y el negro da el color gris, y, efectivamente, gris, cuanto menos, es esta gente con tales ‘modernas’ decisiones, dando ejemplo de qué puede suceder cuando no se hace trabajar a las células… grises, que decía aquél.

Créditos:
Portada del estuche (con contraportada) y volumen Las aventuras de Huckleberry Finn, y transcripción parcial de su capítulo II (pp. 12 y 14), según traducción de Luz Orihuela, editado, con ilustraciones de Meritxel Ribas Puigmal, por La Galera, en septiembre de 2010.

martes, 15 de febrero de 2011

Un tranquilo mes

Este último 3 de diciembre, viernes, a unos cuantos en este país nos bajaron de las nubes en que, más o menos, vivíamos. Durante unos cuantos días, en este diario me mostré inquieto por la situación, mientras otros vivían en la mayor de las felicidades y satisfacciones.

Afortunadamente, cumplidos sus últimos objetivos vacacionales, esa situación finalizó hace un mes.

Hace poco más de diez días se publicaba la noticia de que la fiscalía de Valencia había decidido archivar el caso por sedición y todo eso, contra los controladores del aeropuerto de Valencia, básicamente, porque en aquellos momentos ninguno de ellos faltó al trabajo.

Eso no obstante, no les evitó también ser militarizados y todo eso, supongo que por pereza del ejecutor, digo, ejecutivo y legislativo.

La alegría por el desarrollo de las vacaciones ha debido ser tal, que, salvo error, en Libertad Digital no han considerado oportuno reseñar esta decisión de la fiscalía.

En resumen, ha resultado todo plenamente satisfactorio, y el ensayo general con controladores, ha sido un éxito… preventivo.




En su día, podía hacernos gracia Polansky y el ardor. Ya llegarán otros ardores.

Créditos:
Fotografía tomada en el vuelo de Exeter a Alicante, en julio de 2010, del autor.

lunes, 14 de febrero de 2011

Quien siembra… recoge

Como ya comenté, este pasado julio estuvimos en Exmouth, pueblo inglés en Devon. Durante la visita que por el pueblo hicimos la mañana del sábado, pudimos entrar en la Iglesia de la Santísima Trinidad. En cada banco había un misal (anglicano, claro), el cual hojeé.

Hoy se ha establecido una pequeña polémica en las páginas de nuestra amiga S.Cid acerca del desánimo que le causa la actual situación española, y lo irreparable que la ve.

Entre otros comentarios contrarios a esta percepción, Bate introduce la cuestión de decirlo, exponerlo, ya que hay muchos lectores y todo esto irá calando (Bueno, no literalmente, pero es lo que he querido entenderle).

Cuando hojeé el misal anglicano, la lectura del Evangelio para esas fechas era del de San Mateo, y en concreto, se correspondía con la parábola del sembrador.

Justo lo que opina Bate. Bueno, y yo.

Seguro que muchas de las anotaciones caerán en un ribazo del camino, entre piedras, se las comerán los pájaros, o en medio de malentendidos. Pero algunas caerán en entendimientos propicios y, Dios mediante, darán pie a otras anotaciones o comentarios, extendiéndose poco a poco.

Así pues, sembremos.

Créditos:
Fotografía de la Holy Trinity Church, en Exmouth (Devon), en julio de 2010, del autor.
Imagen de El sembrador, de Jean-François Mollet, en el Museo de Bellas Artes de Boston, tomada de la Wikipedia.

Esto lo en-Marco

Hace una semana comenté la deriva que yo observaba, al menos, como forma de comunicación, de diversas organizaciones cristianas, y, en particular, católicas, hacia planteamientos meramente de oenegés.

Hoy leo una noticia con el siguiente titular:
“El presidente del Pontificio Consejo Cor Unum recuerda que la principal misión de la Iglesia es evangelizar
Card. Sarah: «La Iglesia no es una ONG ni una sociedad filantrópica»
”

Tal vez haya llegado la hora de leer, por ejemplo, el versículo 15 del capítulo 16 del Evangelio de San Marcos:

“Y les dijo: «Id por todo le mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación.»”

Créditos:
Detalle de la parte superior de la Torre dell’Orologio, en Venecia, con el León de San Marcos, soportando un libro en donde figura “Pax Tibi Marce, Evangelista Meus”, de septiembre de 2009, del autor.
Transcripción del Evangelio tomada de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer.

Calidez y no chica

Hace tres semanas que dejamos, temporalmente, Sevilla.

Desvivido, vital, sincero, leal, arte: así es Bate, con quien compartimos buenos momentos.

Ahora entiendo que la Catedral de Sevilla sea tan grande: tenía que caber su humanidad, siempre cálida.

Créditos:
Fotografía de una lumbre, en Benacazón, hace tres semanas, del autor.

Alit lectio: Microrreseña

Como no podía ser de otro modo, una exposición clara de los sucedido nos lleva a no saber qué pasó. ¿O sí?

Créditos:
Portada del segundo volumen de Microantología del microrrelato, editado por Ediciones Irreverentes, que contiene el titulado Conmemoración, del que es autor Guido Finzi, y al que se refiere, lógicamente, esta anotación.

domingo, 13 de febrero de 2011

¡Es cierto, es cierto! ¡He visto un lindo ratoncillo!

Anoche fuimos la familia, niños incluidos, al teatro.

En el descanso entre el segundo y tercer acto, y tras los aplausos del público, sobre el posible desenlace de la obra, los niños comentaban:
“No es el chico, es demasiado evidente”
“Es el italiano. Es más joven: recuerda que se maquilla mucho y está muy ágil”
“No es el chico. La mujer ha dicho: «¡Ah, es usted!», mostrándo respeto, cosa que no le tenía al chico”
“Es sospechoso que todos hayan venido a la casa andando, y ninguno haya entrado con nieve sobre el abrigo”

El caso es que empezó el tercer acto, y hasta el final, los niños estuvieron pendientes de la obra de teatro, estando sentados, incluso, ligeramente adelantados para no perderse ningún detalle.

Lo que creo que es una buena manera de criticar la representación de anoche, en el Teatro Olympia, de Valencia, de La ratonera, de Agatha Christie, en cartel ininterrumpidamente desde octubre de 1952 en Londres, y varias temporadas ya en cartel en España en la producción de Nearco Producciones S.L.

Créditos:
Fotografías previa al inicio, durante los saludos (y aplausos) finales, y del exterior del teatro Olimpia, en Valencia, del autor.
Imagen de una entrada para la función.

Aquellos polvos de los aprendices

Hace tiempo, cuando los años más rojos del terrorismo nacional-socialista con raíces en Vascongadas, continuos atentados asesinando muchas personas, hiriendo físicamente a muchas más, y emocional y psíquicamente a innumerables familiares y personas de bien; hace tiempo, digo, aunque estos miserables pusieran como motivo de sus crímenes, entre otras excusas, la independencia de Vasconia, anexionándose, además, Navarra; hace tiempo, vuelvo a decir, nadie con dos dedos de frente, defendía, propugnaba, ni alentaba, como forma para evitar los asesinatos, que se les concediera la independencia.

Cuando el entonces Presidente del Gobierno Vasco, Juan José Ibarreche, llevó al Congreso de Diputados una propuesta política que avanzaba en esa línea, se le contestó por (casi) todos los lados que no.

En plena coherencia con lo sucedido en aquel entonces y en relación con esa parte de España, la respuesta que está habiendo ante los planteamientos de los nacional-socialistas con raíces en Cataluña, en este caso, con un enfoque principalmente económico, sería propugnar la aplicación de la ley, bien para el que pide, bien para el que da, y mejor aún, para ambos.

Sin embargo, la reacción que se está extendiendo es justo la contraria. Hace años, se entendió por la inmensa mayoría de los españoles que no era la independencia la forma de evitar asesinatos, sino la aplicación de la ley; ahora, se está extendiendo la falacia de que la forma de evitar abusos fiscales y económicos, no es la aplicación de la ley, sino la independencia de Cataluña (momento 12:42 y ss.). Aunque algunos lo expresan con mucha vehemencia y ardor (momento 33:58 y ss.).

Y es que, claro, la vida, no, pero la pela es la pela. Sobre todo, si aquélla es de otros, y ésta es de uno mismo. Aunque se publique en Planeta, es decir, en esa Barcelona que tanto desean que se convierta en extranjera, para que no les compremos, tampoco esos libros.

Por todo esto, me alegra leer anotaciones como la del pasado miércoles, de elentir, donde recuerda que la solución frente a los que violan la ley y el sentido común, no es, precisamente, violar la ley y el sentido común. Concluye, de momento, en su último comentario, diciendo:
“El día que abandonemos a esos y a otros padres en manos de una Cataluña independiente gobernada por auténticos nazis, a esas familias les aguarda lo peor. No voy a quedarme de brazos cruzados ante eso ni mucho menos apoyarlo.”

Convendría recordar aquel relato de Goethe (que sólo conozco musical y cinematográficamente; aunque la versión de cine sea de Walt Disney, y se quede uno con la duda de si forzó el final para que fuera feliz).



Porque lo que sí tengo claro, es que el resultado de todos estos aprendices de brujo que están empeñados en que la escoba comienza a andar ella sola, no será feliz.

Ni siquiera viéndolo entre algodón y melocotoneros.

sábado, 12 de febrero de 2011

Buenas costumbres marianas

En una exposición celebrada en Valencia y de la que aíun no he comentado nada, vi un cuadro que me llamó la atención por varias cosas: el tema que representaba, el objeto material del mismo, las características de los personajes, y, finalmente, la personalidad de éstos.

En resumen: la escena mostraba a una persona enseñando a otra a leer, lógicamente, un libro; las personas eran mujeres, y las mujeres eran Santa Ana y su hija, es decir, la Virgen María.

Como no estaba permitido, no pude hacerle una foto, pero para solucionar los problemas está el ingenio, y unas semanas después estábamos en Sevilla, y en el Museo de Bellas Artes exponen un cuadro de Juan de Roelas, fechado sobre 1615, titulado Santa Ana enseñando a leer a la Virgen. Y esta vez, sí hice la foto.

Es normal que tan buena costumbre se enseñe de padres a hijos, por lo que, lógicamente, también se dio el caso de que la Virgen María enseñara a leer al Niño Jesús, aunque no sea éste el título del cuadro de Marcelo Coffermans, sino Virgen con el Niño, fechado sobre 1560 y también en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Por todo lo visto, es totalmente coherente que en Sevilla se encuentra la calle Virgen de los Buenos Libros, y encima… ¡con una librería!

Créditos:
Fotografías de los cuadros reseñados, del Museo de Bellas Artes de Sevilla, de enero de 2011, del autor.
Fotografía de la calle Virgen de los Buenos Libros, de Sevilla, de enero de 2011, del autor.

Leer… y andar: ¡Uf!

Los misterios de los calendarios han conseguido que este año la Semana Santa llegue bastante entrada la primavera, que la semana de Pascua dé entrada a la campaña electoral de las municipales y bastantes autonómicas, a pesar de ser en el tradicional mayo, “florido y hermoso”.

Esta situación ha conducido al Gremio de Libreros de Valencia, organizador de la Feria del Libro de esta Ciudad, a cambiar las tradicionales fechas de la Feria (cuyo inicio sí coincide con el Día del Libro, más o menos), trasladándolas a la segunda semana de abril (en concreto, del 7 al 17).

Vale con lo de las fiestas y vacaciones escolares (o no), vale con lo de la campaña electoral, pero lo que nunca hubiera yo pensado es la novedad de que, precisamente este año, en fechas algo más tardías “el sol puede ser molesto”, y de que “el mes de mayo implica la posibilidad de que haga demasiado calor para pasear por Viveros”.

Hablando del tiempo, nunca llueve a gusto de todos, y dos días después, a alguien se le ocurrió mirar el calendario, y se dio cuenta de que las nuevas fechas de la Feria del Libro coincidirán con las de la Mostra de Cine con su especialización de Mostra Cómic, que conlleva la presencia de casetas de editoriales y librerías especializadas en este sector.

La queja viene por tener que decidir dónde estar: si en un sitio, en cuál; y si en dos, el problema del doble gasto (de donde se deduce que ya era intención de quienes estuvieran en Mostra Cómic no estar en la Feria del Libro).

«No hay complementariedad, una le quita clientes a la otra», dicen.

“Un centenar de puestos, cerca de 80 en Viveros y una veintena en el Passeig Ruzafa, dos citas separadas por una veintena de semáforos y 1,9 kilómetros, el espacio que hay entre la zona ajardinada y la céntrica calle”, escribe el periodista.

Como creo haber comentado en alguna ocasión, no suelo acercarme a la Feria del Libro de Valencia (voy a mi librería de cabecera y pregunto, encargo y/o compro según las circunstancias), por lo que no me he encontrado nunca en la tesitura de, en el plazo de diez días, tener que ir a la Feria, y a otro sitio distinto, en mi misma ciudad, y a la friolera de veinte semáforos de distancia (sé, en cambio, de gente que con gran esfuerzo, coge el coche y carretera para ir a ver una película en un centro comercial en las afueras; aún hay héroes).

Todo esto me ha vuelto a recordar, tras haberlo hecho José Antonio con su comentario en otra anotación, el dibujo de Tono en La codorniz (sí, hace muchos años, pero para eso están las Antologías), y que ya traje a estas páginas, precisamente, con la inauguración de una Feria del Libro (pero la de Madrid).

Y como esta anotación es toda de letras, y no hay santos, tampoco hay créditos de los mismos. ¡Hala!

viernes, 11 de febrero de 2011

Lleno, por favor

El pasado 26 de enero, en el Ateneo de Madrid, Alberto Recarte pronunció una conferencia propugnando una reforma constitucional en los términos que ahora se han puesto de moda. Como recogió Libertad Digital, el salón estaba “abarrotado”. La fotografía que acompaña estas líneas muestra el grado de “abarrotamiento”.

Una semana antes, estuve en una jornada literaria en el Palau de la Música de Valencia, cuyo protagonista era Santiago Posteguillo. El acto estaba previsto en la sala Martín y Soler, aunque, directamente, se pasó a la sala Rodrigo, más en el estilo Salón de Actos tradicional, de mucha mayor capacidad, decisión que la realidad se encargó de demostrarla como correcta.

“La sala Rodrigo del auditorio valenciano estaba a rebosar. No cabía ni un alfiler”, dijo en su crónica Marta Palacios, con evidente exageración, al menos, para quienes allí estuvimos. Aunque sí es cierto que hubo un nivel de asistencia muy digno, y por comparación con la foto anterior, yo diría que superior, con ventaja. No tengo foto del público, pero sí tengo fotografía de otra ocasión que asistí a una charla de Santiago Posteguillo, en el Museo L’Iber, aunque el salón era mucho más reducido que la sala Rodrigo, claro, el lleno fue aún más significativo al tratarse de un centro un tanto “fuera de los circuitos habituales”.

No se trata de discutir si el vaso está medio lleno o medio vacío, sino, ya puestos, de hablar de lo exagerado del orgullo por llenar un vaso de agua cuando otros dejan a mitad un jarrón, y con menos publicidad.

De lo que sí se trata, hoy, es de reconocer el mérito en llenar una olla como la del Auditorio del Hotel Reina Petronila de Zaragoza.

Créditos:
Fotografía de la conferencia de Alberto Recarte, el 26 de enero de 2011, tomada de Libertad Digital.
Fotografía previa al inicio del acto celebrado en el Museo L’Iber, el pasado 18 de noviembre de 2010, del autor.
Fotografía del programa Es la mañana de Federico, del día de hoy, tomada de ((esRadio.

jueves, 10 de febrero de 2011

Es que es lo que hay

He visto un calendario de sobremesa, de éstos así como una cabaña, con tejado a dos aguas, hasta el suelo, sin paredes frontal y posterior, vamos, casi como una barraca abandonada, con un semestre en un lado y el otro en el otro, ilustrado, en particular, con la fotografía que acompaña estas líneas.

Sin entrar en la defensa de la tradición que supone el lema de la pancarta, quiero levantar mi voz, aun muy tardíamente, por la defensa de un sector tan tradicional y arraigado en su momento, y que lamentablemente se ha perdido, como es el de cazadores de mamut.

Créditos:
Fotografía del calendario en cuestión.
Viñeta del último episodio de la aventura Juanjo, de Carlos Cruz, publicada en la revista Trinca, en los números 52 a 62.

miércoles, 9 de febrero de 2011

¡Libros!

En la película El joven Lincoln, a poco de empezar, hay una encantadora escena, en la que participan Lincoln, y un matrimonio de pioneros:

“Ella: - Bueno, hay un viejo barril en el carro que debe valer por lo menos cincuenta centavos.
Él: - Desde luego, no tiene mucho dentro: algunas cosas viejas que había en la casa y libros que pertenecían a mi abuelo.
Lincoln: - ¿Libros?
Ella: - Sí, en el último barril.
Lincoln: - Libros… Bueno, tomen del almacén lo que necesiten. Yo me ocuparé de ese barril. (tras coger el barril y examinanado el primer libro) Comentarios, de Blackstone ¡Son leyes!
Ella: - Leyes. Ya sabía yo que ese libro trataba de algo.
Lincoln: - Nadie ha pasado sus páginas.
Ella: - No, señor. Lo hemos cuidado muchísimo."

Créditos:
Fotograma de El joven Lincoln, dirigida por John Ford en 1939, y protagonizada por Henry Fonda.

martes, 8 de febrero de 2011

Ni permiso… ni perdón

Este pasado domingo, el párroco nos presentó a otro sacerdote, cuyo nombre no capté bien, que nos expuso las necesidades de su, digamos, parroquia, y los esfuerzos que el obispo, aun retirado, hacía por ayudar a su feligresía, en una zona rural, sin ninguna infraestructura social ni asistencial. El sacerdote es cubano.

Ligeramente constipado, de lo que se disculpó, reconociendo que no conseguía adaptarse a estos frescos de por aquí, expuso las necesidades y las dificultades, la principal de las mismas, era la administración del régimen totalitario de Cuba.

“En Cuba, se pide perdón, no permiso” es la pauta para conseguir algo en Cuba, vino a decir. “Somos capaces de levantar una pared en una noche, y luego tenemos que estar dos semanas pidiendo perdón por ello para evitar que la derriben; si hubiéramos pedido permiso, aún estaría sin hacer”, más o menos, nos comentó.

Hoy se ha celebrado la entrega de los Premios Derechos Humanos organizados por la Asociación por la Paz Continental (Asopazco), con el pueblo y la libertad cubanos como protagonistas.

En la crónica de Libertad Digital (premiada en su faceta de televisión), se dice que entre el público había algunos de los recientes exiliados cubanos (mejor hubiera sido decir, desterrados), y varias representantes de las Damas de Blanco, colectivos precisamente, presos políticos y Damas de Blanco, con los que colabora continuamente el sacerdote, según nos comentó.

Lo triste de estos premios es que haya motivos para convocarlos, pero con ellos (y a través de los agraciados) queda claro que en relación con la libertad, sea donde sea, para reclamarla y defenderla, no hay que pedir permiso… ni perdón por hacer.

Créditos:
Bandera de Cuba, tomada de Wikipedia.

lunes, 7 de febrero de 2011

Pues no hay chiste

Hace justo cuatro años, dos días y cuatro horas, mi hermano me envió el siguiente chiste:

«Murió un ingeniero y fue a las puertas del Cielo, pues es de sobra sabido es que los ingenieros por su honestidad siempre van al cielo.
San Pedro buscó en su archivo, pero últimamente andaba un poco desorganizado y no lo encontró en la maraña de papeles, así que le dijo:
- Lo lamento, no estás en las listas...

El ingeniero se fue a la puerta del infierno donde le dieron albergue y alojamiento inmediatamente. Al cabo de poco tiempo el ingeniero se cansó de padecer las miserias del infierno, y se puso a diseñar y construir mejoras.
Con el paso del tiempo, ya tenían la ISO 9000, un sistema de gestión de las cenizas, aire acondicionado, inodoros con evacuación ecológica, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, redes de telecomunicaciones, programas de mantenimiento preventivo, sistemas de control visual, sistemas de detección de incendios, termostatos digitales, etc., etc., etc. ... con lo que el "Inge" se ganó una muy buena reputación.

Un día Dios llamó al Diablo por teléfono y -con tono de sospecha- le preguntó:
- ¿Cómo estáis por el infierno?
- ¡¡Estamos a todo trapo!!! Tenemos ISO 9000, sistema de gestión de las cenizas, aire acondicionado, inodoros con evacuación ecológica, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, Internet, etc. Por cierto, apúntate mi dirección de correo electrónico: eldiablofeliz @infierno.com. Y no sé cuál será la próxima sorpresa del ingeniero!
- ¿Qué?, ¡¿QUÉ?!. ¿Tenéis un ingeniero ahí? Eso es un error, nunca debió haber llegado ahí un ingeniero. Los ingenieros siempre van al cielo, eso está escrito y resuelto ya. ¡Me lo mandas inmediatamente!
- ¡Ni loco!. Me gusta tener un ingeniero en la organización... y me voy a quedar con él eternamente.
- ¡Mándamelo, o...... ¡¡TE DEMANDARÉ!!

Y el Diablo, con la vista nublada por la tremenda carcajada que soltó, le contestó a Dios:
- ¡Ah! ¿Sí?... Y por curiosidad... ¿DE DÓNDE VAS A SACAR UN ABOGADO?
»

Me he acordado esta tarde del chiste mientras oía, al principio del programa de Luis Herrero, la noticia de que el hijísimo había dicho que “se traspasará una línea roja si el Estado actúa restrictivamente cerrando el grifo”.

Y claro, se me ha ocurrido que la réplica adecuada hubiera sido:
“¡Ah! ¿Sí?... Y por curiosidad... ¿DE DÓNDE VAS A SACAR PARA LA PINTURA?”

Pero bueno, ahora ya lo sabemos.

Créditos:
Fotografía del horizonte con nubes, durante el vuelo de Valencia a Sevilla el 21 de enero de 2011, del autor.
Fotografía de La expulsión de Adán y Eva, fresco de Masaccio, en la Capilla Brancacci, en la iglesia de Santa Maria del Carmine, en Florencia, de marzo de 2007, del autor.
Infierno, escultura labrada en cera de Giovanni Bernardino Azzolini (Cefalú, 1556 – Nápoles, 1645), del Museo de Bellas Artes de Valencia
El Paraíso y los Cuatro Elementos, tabla de Denis van Alsloot, en el Museo del Prado.

Sus presencias continúan

Hace dos años recordamos en estas páginas la presencia de Martin Luther King en la defensa de los derechos humanos, haciendo uso de la no-violencia que unos años antes ya aplicó Gandhi.

Tanto uno como otro fueron asesinados, y ante el asesinato del Dr. King, en el Chicago Sun-Times, se publicó la viñeta de Mauldin que se adjunta.

«Lo malo de los asesinos, Dr. King, es que creen haberte matado», dice Gandhi.

Hoy me he re-encontrado con esta viñeta, muy oportuna tras la manifestación del pasado sábado (“el cinco a las cinco”), y, también, ante lo que se está preparando.

Nota: mientras depuraba la anotación para su publicación escucho que Martin Luther King es la figura histórica de referencia en el editorial de César Vidal de hoy. En esta presencia, al menos, coincidimos.

Créditos:
Viñeta tomada del Informatodo 1969 editado por Selecciones del Reader’s Digest.

Por fin

Se supone que hoy amanecía en Valencia a las ocho y tres minutos. Esta fotografía está tomada a siete minutos más tarde.

El sol luce perfectamente alineado con el eje de las calles amadeo de Saboya- Ernesto Ferrer-Santos Justo y Pastor. Lo que se adivina a la izquierda es el antiguo edificio de la Fábrica de Tabacos, y a la derecha, la antigua Fábrica de la Lanera.

Estoy contento no porque haya podido tomar esta foto (sin que me atropellaran, claro), sino porque… ¡por fin es lunes!

domingo, 6 de febrero de 2011

Fallo en la comunicación

Como ha recordado el sacerdote esta mañana, el próximo fin de semana se celebra elnoséqué de Manos Unidas.

Manos Unidas es una ONG (¿qué no lo es ahora?) de la Iglesia Católica Española, que tuvo su origen hace sus cincuenta años, si no recuerdo mal, como modesta asociación gestora de la Campaña contra el Hambre.

Lo que no entiendo es por qué se meten en historias del cambio climático. Historias que les llevan a preparar un anuncio como éste, en forma de video, aunque el audio de las cuñas radiofónicas es similar (leen lo escrito) y son las que me movieron a ‘rumiar’ esta anotación, cuya publicación ha ‘catalizado’ el sacerdote con su homilía de esta mañana.



Como puede observarse, este anuncio lo podría firmar sin problemas un Greenpeace de ésos,… pues ni siquiera mencionan que son una organización de la Iglesia Católica.

Mamma mia!

Es conocido el éxito, creo, del musical Mamma mia! Hace unas semanas estuvo, otra vez, aquí en Valencia.

Como ni he visto la película ni he asistido al musical, ignoro si entre las canciones de Abba que forman parte de la estructura de la obra, figura Fernando.



Hace unas semanas se comentaba en estas páginas sobre algunos aspectos de la liturgia actual, en particular, los musicales.

Pues bien, hace una semana, me encontré con que el rezo del Padrenuestro en misa estaba precedido y seguido con un cántico con la melodía del tal Fernando.

Hoy he ido a misa con un poco de prevención ante esto. Pero no, no ha sonado Abba… sino Simon & Garfunkel con su Sound of silence.



Menos mal que en el Museo de Bellas Artes de Sevilla me hice con una caja de seis cedés de Francisco Correa de Arauxo, ilustre desconocido del común de los mortales (Bate no entra en esta categoría, claro). Imagen que acompaño con un video del Todo el mundo en general, o Canto llano de la Inmaculada Concepción, composición que, de hecho, es la primera de las recogidas en la caja en cuestión. Para estar a tono, el video está grabado en la parroquia de San Bernardo, de Sevilla, en 2008, estando al órgano Santiago Sampedro Marquez, y cantando, el tenor, Manuel de Perea.



Créditos:
Carátula de la caja de cedés, de la Facultad Orgánica, de Francisco Correa de Arauxo, editada por el Centro de Documentación Musical de Andalucía.