«Murió un ingeniero y fue a las puertas del Cielo, pues es de sobra sabido es que los ingenieros por su honestidad siempre van al cielo.
- Lo lamento, no estás en las listas...
El ingeniero se fue a la puerta del infierno donde le dieron albergue y alojamiento inmediatamente. Al cabo de poco tiempo el ingeniero se cansó de padecer las miserias del infierno, y se puso a diseñar y construir mejoras.Con el paso del tiempo, ya tenían la ISO 9000, un sistema de gestión de las cenizas, aire acondicionado, inodoros con evacuación ecológica, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, redes de telecomunicaciones, programas de mantenimiento preventivo, sistemas de control visual, sistemas de detección de incendios, termostatos digitales, etc., etc., etc. ... con lo que el "Inge" se ganó una muy buena reputación.
Un día Dios llamó al Diablo por teléfono y -con tono de sospecha- le preguntó:
- ¿Cómo estáis por el infierno?
- ¡¡Estamos a todo trapo!!! Tenemos ISO 9000, sistema de gestión de las cenizas, aire acondicionado, inodoros con evacuación ecológica, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, Internet, etc. Por cierto, apúntate mi dirección de correo electrónico: eldiablofeliz @infierno.com. Y no sé cuál será la próxima sorpresa del ingeniero!- ¿Qué?, ¡¿QUÉ?!. ¿Tenéis un ingeniero ahí? Eso es un error, nunca debió haber llegado ahí un ingeniero. Los ingenieros siempre van al cielo, eso está escrito y resuelto ya. ¡Me lo mandas inmediatamente!
- ¡Ni loco!. Me gusta tener un ingeniero en la organización... y me voy a quedar con él eternamente.
- ¡Mándamelo, o...... ¡¡TE DEMANDARÉ!!
Y el Diablo, con la vista nublada por la tremenda carcajada que soltó, le contestó a Dios:
- ¡Ah! ¿Sí?... Y por curiosidad... ¿DE DÓNDE VAS A SACAR UN ABOGADO?»
Me he acordado esta tarde del chiste mientras oía, al principio del programa de Luis Herrero, la noticia de que el hijísimo había dicho que “se traspasará una línea roja si el Estado actúa restrictivamente cerrando el grifo”.
Y claro, se me ha ocurrido que la réplica adecuada hubiera sido:
“¡Ah! ¿Sí?... Y por curiosidad... ¿DE DÓNDE VAS A SACAR PARA LA PINTURA?”
Pero bueno, ahora ya lo sabemos.
Créditos:
Fotografía del horizonte con nubes, durante el vuelo de Valencia a Sevilla el 21 de enero de 2011, del autor.
Fotografía de La expulsión de Adán y Eva, fresco de Masaccio, en la Capilla Brancacci, en la iglesia de Santa Maria del Carmine, en Florencia, de marzo de 2007, del autor.
Infierno, escultura labrada en cera de Giovanni Bernardino Azzolini (Cefalú, 1556 – Nápoles, 1645), del Museo de Bellas Artes de Valencia
El Paraíso y los Cuatro Elementos, tabla de Denis van Alsloot, en el Museo del Prado.


























