viernes, 18 de noviembre de 2011

… but it’s Law

Ayer se cumplieron 72 años y un día, como si se tratara de una condena, de un hecho suficientemente histórico.

Al Capone, el más famoso gánster en la historia del gansterismo,… fue puesto en libertad.

Hace poco más de once años, en un artículo publicado en el suplemento Ideas, de Libertad Digital, César Vidal Manzanares nos contaba que Al Capone “nació hace ciento un años en Nápoles, Italia y su familia le impuso en el bautismo el nombre de Alfonso. Siendo un niño, sus parientes emigraron a Estados Unidos y se establecieron, como tantos otros compatriotas, en Brooklyn, Nueva York.

No obstante, en la Wikipedia se empeñan en llevar la contraria a tan insigne historiador, y se puede leer que sus padres emigraron en 1894, por lo que, naciendo Al Capone en 1899, no tuvo más remedio que hacerlo en América, aunque, eso sí, en Brooklyn. Lo malo es que en la Wikipedia sí hacen referencia a unas fuentes, por si alguien quiere comprobarlo:
Capone nació en Brooklyn, Nueva York. Era hijo de Gabrielle y Teresina Capone, inmigrantes italianos del sudoeste.[2] Gabriele era un humilde barbero italiano, proveniente de Castellammare di Stabia, una ciudad situada a 24 km del sur de Nápoles, Italia. Teresina Raiola, mujer de Gabriele, era una mujer inmigrante, que nació en un pequeño pueblo de la provincia de Salerno, al sudoeste de Italia. Ambos, tendrían nueve hijos.
Los Capone emigrarían desde Italia a Nueva York en el año 1894, y se trasladarían a una casa situada en la calle Navy Street, en el número 25. Esta calle estaba situada en la Navy Yard, una sección de las calles del sur de Brooklyn, cerca de la barbería donde trabajaba Gabrielle.[3]
(…)
2. Kobler, John (1971). "Los Capone". Da Capo Press. pp. 23. ISBN 0-306-80499-9.
3. Schoenberg, Robert L. (1992). Mr. Capone. New York, New York: William Morrow and Company. pp. 18-19. ISBN 0-688-12838-6.


Pero no se trata de discutir sus orígenes, sino de hablar del final de su carrera. Como, ahora sí, bien dice César Vidal en su artículo:
Sin embargo, a pesar de su inmenso poder corruptor que ejercía sobre la judicatura, la clase política y los medios de comunicación, acabó siendo atrapado por el largo brazo de la ley.

Y en efecto, volviendo a la Wikipedia:
El proceso y acusación ocurrieron en 1931. Al Capone fue encontrado culpable, el 17 de octubre, en cinco de los 23 cargos y sentenciado a 11 años en una prisión federal.

Instigador de numerosos asesinatos, entre ellos, los de la famosa Noche de San Valentín, gestor/protector de abundantes garitos de juego ilegal, donde además, en la época de la Ley Seca, las bebidas espirituosas impregnaban el espíritu social, Al Capone, lógicamente, dio con sus huesos en la cárcel.

Y es que no se puede violar continuamente la ley, ni la ética, sobre todo si es protestante ésta y el violador un supuesto católico: Al Capone, como correspondía, fue condenado… por no pagar impuestos. Lo demás… estaba de más.

Es decir, con el dinero, digo, con la ley, tonterías, las justas.

Créditos:
Fotografía de Al Capone tomada de la noticia de Las Provincias, publicada con motivo de los 80 años de su condena.

jueves, 17 de noviembre de 2011

¿Por qué no 112?

Hoy he visto que se anunciaba la promoción del “producto oficial” de la Cesta de Navidad de Libertad Digital.

La promoción ofrece hasta cinco lotes, de los cuales lo realmente de calidad es el cava, y porque es de Requena.

El precio, considerando el descuento a los Socios, es a partir de 115 euros.

Yo creo que, teniendo en cuenta la que está cayendo, el precio apropiado sería el de 112, ya que, al fin y al cabo, estamos en situación de emergencia ¿no’

Por cierto, por cierto, ¿cómo es que en los lotes, ni siquiera en el número 5 (¡datos, datos, necesito datos!), existen libros de César Vidal?

Créditos:
Imagen del lote número 5, tomada de la página de la promoción.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Un hombre, un voto

Es conocida la expresión del título de esta anotación, a efectos del desarrollo de la democracia y todo eso.

Un sitio clásico que nos suelen restregar por la cara como paradigma de la democracia es, claro está, Estados Unidos. Aunque no nos cuelen contar todo.

Por ejemplo, si no estoy mal informado, allí no es que se tenga derecho a votar per se; si no te apuntas al colegio electoral, y de no sé qué manera, olvídate, que no votas. Y ya puedes pagar todos los impuestos que quieras, que te quedas con tu papeleta en la mano. Pero no voy a hablar aquí de eso.

Son las elecciones presidenciales las más conocidas de las de allí. La verdad es que tampoco sé exactamente qué es lo que votan en cada estado, pero el resultado es que lo que sale de las elecciones no es realmente el presidente, sino lo que llaman el “Colegio Electoral”. ¿Y cómo se forma éste?

Pues muy sencillo: cada estado, conforme a su población, tiene una determinada representación en el Colegio Electoral, y esta representación es el resultado de las, ahora sí, famosas elecciones. ¿Cómo se determina la representación? Lo más sencillo del mundo: todo para el ganador.



De este modo, si un estado tiene 15 votos electorales, por ejemplo, la opción política que gane en el estado, se lleva los 15 votos en disputa. Eso explica durante sus campañas, la pelea que se llevan en ciertos estados con suficiente población, pues ahí sí, un voto que se pierda, puede suponer un descalabro muy importante.

En definitiva, un hombre, un voto

Y ahora, viene la pregunta: ¿Qué resultado hubiera supuesto para España este procedimiento tan democrático, en pasadas elecciones?

Pues si nos vamos a las históricas de 1996, en las que José María Aznar ganó por escasos 300.000, y necesitó de acuerdos de legislatura para gobernar, el resultado, según elaboración propia a partir de los datos del Ministerio del Interior, hubiera sido el de la tabla siguiente:

Es decir, mayoría absoluta del Partido Popular, con la presencia testimonial de los partidos nacionalistas “pata negra”, ya que consiguieron ganar en alguna provincia.

Si alguien quiera sacar alguna conclusión, sólo diré que el mismo criterio aplicado en 2008 hubiera supuesto un Congreso muy divertido: un mano a mano PSOE-PP con 179-171 diputados respectivamente, es decir, también mayoría absoluta del aún Presidente de Gobierno, y, aunque dependiendo mucho de alguna que otra epidemia de gripe, a saber lo que hubiera sido capaz de “gobernar” en esas condiciones.

En conclusión, que no hay nada como eso de “un hombre, un voto”.

Tota pedra fa paret

Ayer recibí la ficha del censo con la indicación del colegio electoral y todo eso, y hoy he recibido por correo los ‘tradicionales’ “envíos postales de propaganda electoral”.

¡Menos mal! Ya creía yo que me estaban diciendo, ‘oficialmente’, que mi voto no va a servir para nada. Y se ve que no, o no es tan oficial. Bueno, el sobre rosa sí dice, en el reverso, que “cada voto cuenta”.

Lo cual me viene muy para mostrar un pequeñito estudio que hacía tiempo que quería traer a estas páginas, y así, además, aprovecho una fotografía que me ha llegado por correo electrónico, precisamente, hoy.

Según los datos de la Wikipedia, en las pasadas elecciones generales del año 2008, los resultados fueron, a efectos de escaños en el Congreso, los siguientes:

No voy a fijarme en la cuestión de la proporcionalidad o no ni otras cosas que cada partido argumenta cuando le beneficia y se calla cuando no lo hace. El ejercicio es otro.

Si nos fijamos en los votos en cada circunscripción (provincias más Ceuta y Melilla), y los vinculamos con el hecho de que el partido en cuestión haya obtenido representación o no, y por tanto, le han sido “útiles” o no, la tabla resumen es la siguiente, donde también figura la anterior, para facilitar la comparación.

Podemos ver, por tanto, que casi el 10% de los votos válidos emitidos (bueno, el 9,297%) resultaron “inútiles”, es decir, no contribuyeron a dar representación al partido en cuestión (incluyendo los votos en blanco, claro).
La ‘eficiencia’ del voto también es muy dispar:
Se pasa de, prácticamente, un 100% de eficiencia en los votos nacionalistas “pata negra” (CiU y PNV – NaBai es un caso muy particular), y un buen aprovechamiento de los partidos nacionales (PSOE y PP), a un ‘desperdicio’ notable en los partidos nacionalistas “complementarios”, y un descalabro total (más de la mitad del voto no tuvo repercusión) en los partidos nacionales de, mucha o poca, izquierda (IU y UPyD).

¿Cuáles son las conclusiones de este estudio?

Pues… ninguna.

Porque para ver la ‘inutilidad’ del esos votos, habría que comprobar si su presencia o ausencia hubiera supuesto un resultado distinto, por el tema de los restos y todo eso (lógicamente, en las provincias donde ha habido más de dos partidos con representación).

Pero como para eso ya no tengo ganas ni tiempo, sólo diré que cada voto cuenta (es lo que hay, sea del color que sea el porquero),… en teoría.

Porque después de ver lo de Grecia e Italia, más parece que el primer gasto a prescindir sea el de unas elecciones.

Nota:
La traducción del título, aunque creo que muy sencillo de entender, es «toda piedra hace pared», es decir, como el grano que forma parte del granero.

Créditos:
Fotografía recibida por correo electrónica, de autor desconocido (al menos, por mí).

martes, 15 de noviembre de 2011

Y ahora, ¿dónde los pongo?: Esta biblioteca no se rinde

Hace un mes, pude, gratamente acompañado, visitar por fin el Alcázar de Toledo.


Naturalmente, acabamos haciendo una parada final en la tienda-librería.



Curiosamente, este libro sobre la Historia de España se terminó de imprimir tal día como hoy de hace siete años.

Créditos:
Portadas de los libros en cuestión.

¿Descalzados por el parque?

El pasado viernes, el famoso once del once del once, dediqué la mañana a hacer un recorrido por diversas obras en curso en Valencia.

Todo fue bien hasta que en una de ellas, en el Jardín del Turia, nos encontramos unos enigmáticos restos, como muestra la fotografía.

Tal vez la obra en cuestión fuera de Serie B, y le resulte de aplicación el comentario de Guido Finzi a la anotación de hoy de Caragüevo sobre la película La mujer y el monstruo.

O tal vez sea resultado del contenido de la lata vecina.

Tal vez.

Quizás.

(Casi prefiero la primera opción, ¿no?)

Créditos:
Fotografía de un zapato en medio de la tierra (y una lata de Coca-Cola), en el Jardín del Turia, en lugar que no especificaré (de momento, je, je), del 11 de noviembre de 2011, del autor.

El peso de la carga lectiva

Isaac Newton escaló la pirámide académica de Cambridge con la rapidez que le aseguraban sus aptitudes. En 1669, cuando contaba veintiséis años, su antiguo profesor, Isaac Barrow, renunció a la cátedra Lucasiana de Matemáticas a favor de él. El puesto, del que sería titular todo el tiempo que quisiera, le procuraba alojamiento y comida, así como una retribución anual de unas cien libras: no estaba nada mal para un soltero sin apenas gastos diarios. A cambio sólo tenía que dar un curso cada tres trimestres, y ni siquiera esta tarea le ocupaba mucho tiempo: según Humphrey Newston, el catedrático no solía hablar más de media hora, si es que algún estudiante se presentaba, pues «a menudo, por falta de público, se ponía a leer a las paredes».
Aparte de estas concesiones mínimas a la instrucción de los jóvenes, hacía lo que se le antojaba. Odiaba las distracciones, era poco inclinado a la conversación trivial y recibía pocas visitas. Las horas de vigilia las dedicaba casi enteramente a la investigación. (…) Las exigencias de su cuerpo parecían ofenderlo. Humphrey contaba que Newton «se quejaba de tener que comer y dormir, por más que apenas dedicaba tiempo a ninguna de las dos cosas» (…). Su única diversión era el pequeño jardín que cultivaba en los terrenos del Trinity, y «que nunca estaba descuidado; de tarde en tarde daba un paseo por allí, y no soportaba ver hierbajos». Eso era todo: una vida enteramente consagrada al estudio, exceptuando alguna conversación ocasional con uno de sus pocos conocidos y los ratos perdidos que dedicaba a desyerbar el jardín.
Pero ¿para qué trabajaba tanto? Pasaban los años y seguía sin publicar apenas nada; sus hallazagos tenían muy escasa resonancia entre sus contemporáneos. Como ha señalado Richard Wetsfall, «de haber fallecido Newton en 1684, y de haberse conservado sus escritos, sabríamos por ellos que aquel hombre era un genio. Sin embargo, en lugar de ensalzarlo como el creador de la inteligencia moderna, a lo sumo […] [lamentaríamos] que se hubiese malogrado».


Este pasado mes de agosto publiqué una anotación en la que venía a alabar el nivel académico del profesorado de enseñanza media (bachillerato) hace sus cuarenta años. Como si hubiera sido una premoción.

El inicio de este curso lectivo ha sido especialmente agitado y polémico en la Comunidad de Madrid, a partir de una decisión político-organizativa, en mi opinión, totalmente fuera de tiempo, lo que ha dado opción a poner a los pies de los caballos mediáticos a los profesores de secundaria y bachillerato, especialmente en lo relativo a su dedicación laboral medida en minutos de reloj.

Menos mal que ninguno de esos comunicadores y tertulianos vivieron en Cambridge a mediados del XVIII: seguro que gracias a ellos, Isaac Newton no hubiera tenido ni para manzanas.

Nota:
Publico esta anotación, con toda intención, en la festividad de San Alberto Magno, Doctor de la Iglesia, y santo patrón “de los estudiantes de ciencias naturales, ciencias químicas y de ciencias exactas”.

Créditos:
Párrafos iniciales del Capítulo 3 «Lo he calculado», de Newton y el falsificador, de Thomas Levenson, según traducción de Pablo Sauras, en edición de Alba Editorial, de octubre de 2011 (pp.43-44)
Retrato de Sir Isaac Newton, realizado por Geoffrey Kneller, existente en la National Portrait Gallery de Londres, tomado del artículo de la Wikipedia.

En la Estación de Toledo, afables delicias

Modo de hacer el viaje.
El viaje á Toledo, generalmente se emprende desde Madrid.


Y en efecto, así fue.

Tiene su salida el tren de la estación de las Delicias á las horas y con los precios que á continuación se expresan, entre otras de diversas poblaciones.
Los viajeros que traten de estar un solo día en la Imperial Ciudad, habrán de salir necesariamente de la mencionada estación de las Delicias (Madrid) en el tren de las ocho de la mañana, si bien pueden venir también por Aranjuez (Atocha-Madrid); pero en este caso no pueden visitar en el día lo principal de la población.


Hace exactamente un mes empezaba mi primer día completo en la Imperial Ciudad. Y aunque no lo sabía, resultó el viaje coherente con lo expresado, pues llegábamos desde la estación de Atocha y estuvimos más de un día (y menos de lo que se merece).

El carácter de los habitantes es afable”, se dice, y bien dicho está, en la guía (y de la guía).

Y desde luego, así es. Llevado, además, al extremo de serlo, incluso en su ausencia.

Pues es el caso que, en la misma estación de ferrocarril a la que llegábamos en la tarde del día 14, teníamos el inicio del viaje de regreso. Y en un pequeño paseo que di por ella, esperando el momento en que pudiéramos acceder al tren, me encontré con una placa conmemorativa que, por la afabilidad de los lugareños, no se encontraba colocada con gran ostentación, y además, esperaron a que nos fuéramos para mostrárnosla.

Y hay que reconocer que, sea con Alta Velocidad o no, el tiempo pasa volando. ¡Seis años ya!

Por cierto, como se puede ver, el viaje desde Madrid en 1892 suponía, cuanto menos, tres horas de duración. ¡Y ahora, sólo treinta minutos!

Así que...

Créditos:
Extractos y tabla de horarios de tren, tomados de Nueva guía de Toledo, de Juan Marina, publicada por la Imprenta y Librería de Menor Hermanos, en Toledo, en 1892, según edición facsimilar de París-Valencia de 1995.
Fotografía de la placa conmemorativa del viaje inaugural del AVE a Toledo, en la Estación de Toledo, del 16 de octubre de 2011, del autor.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Aunque con baja, el saber sube

El pasado jueves, día 10, César Vidal se despidió en su estilo habitual:
Pero en cualquier caso, mañana, Dios mediante, a las ocho, aquí clavados. Hasta mañana, amigos.

Al día siguiente, en cambio, no estuvo. Hoy, sí ha estado de cuerpo presente en su programa. Con su estilo habitual, ni al principio del programa del viernes, ni al principio del programa de hoy, se ha explicado el motivo de la ausencia.

Hace ya meses, un ocho de marzo de este mismo año, el programa Es la noche de César tuvo dos tertulias políticas, si hacemos caso de lo que se ve en su archivo de internet.

Sin embargo, no fue así. La tertulia que vale, o al menos, a la que me quiero referir, es en la que hablaron de la huelga en AENA, aunque ahora no trataré sobre ello.

Si en el desarrollo de la tertulia llegamos al minuto 28:00, podremos escuchar cómo se comenta que el ministro de Trabajo se encontraba de baja. Ante ello, César Vidal, sin ningún problema, dice (minuto 28:46):
“¿Me podría alguien explicar qué es la baja? (…) ¿La baja es una periodista que sale en La Noria? Yo, ni idea.

Hoy puedo alegrarme por don César Vidal Manzanares por dos motivos:
- La primera, por su sabiduría y conocimiento: el motivo de su ausencia, según he leído, es que estaba muy afectado por un catarro/constipado; por tanto, ya sabe lo que es una baja.
- La segunda, por su salud: por lo que parece, se encuentra recuperado.

Si es que este hombre nunca dejará de aprender. Y mira, lo mismo se saca un libro de la manga.

Créditos:
Pantallazo de la búsqueda en la sección Tertulia política de César, en Es la noche de César, para el día 8 de marzo de 2011.

domingo, 13 de noviembre de 2011

¿Hay forma de librarse?

Bernat vive un mal momento en casa. Al padre lo han despedido del trabajo y la difícil situación económica obliga a la familia a mudarse a casa del abuelo. Harto de la situación, el joven se une a un grupo local antisistema y pronto es captado por las ideas del moviemiento francés Terre Nouvelle, que prepara un acto de protesta en París. Allí se enamorará de Céline, una violinista de la Place du Tetre, y con ella comenzará una aventura por Bretaña sin saber que está buscado por la Interpol. Y es que un amigo suyo ha sido asesinado y Bernat es la última persona que lo vio con vida.

Hace poco más de un mes, se comentaba en estas páginas sobre las lecturas que mandan/recomiendan a los alumnos de ESO. Estos días las novedades en mi caso han sido los libros en valenciano/catalán/lo que sea.

El párrafo con el que se abre esta anotación es traducción mía de lo que figura en la contraportada del libro que han mandado leer a mi hijo en 2º ESO, La violinista de París, de Joan Pla.

En cambio, a mi hija, en 4º ESO, le han mandado Rebelión en la granja, de George Orwell, aunque en valenciano/catalán/lo que sea, claro. ¡Ah! Y en Lengua (española), Trafalgar, de don Benito.

Da la sensación de que hasta finales de la ESO, haya en el profesorado quien no piense que los alumnos merezcan leer algo que valga la pena.

Por cierto, mi hijo ya me ha adelantado la crítica literaria sobre la violinista (y el criterio profesoril): «Aburrido, como casi todos».

Créditos:
Portada de los libros en valenciano/catalán/lo que sea, en cuestión.

Gira y gira… hasta que se para

Uno de los artilugios más antiguos que se conocen es la noria.

Gracias a ella, se ha obtenido de una manera suficientemente sencilla, agua de los ríos, de modo que, impulsada por la propia corriente de éste, la rueda giraba y giraba, llenándose de agua los cangilones mientras estaban dentro de la corriente del río, y la vertían a un canal cuando estaban fuera.

Este artilugio ha inspirado, trasladándolo al plano filosófico-moral, el concepto de la rueda de la fortuna: en unos momentos una persona (un cangilón) está arriba, en lo alto de la fama y del poder; y en otro momento, está abajo; y al revés, o cíclicamente (en algún caso que otro, que también los hay).

No sé cuál sería el motivo de titular como tal artilugio hidráulico el programa de televisión tan famoso antes, y, gracias a la iniciativa de Pablo Herreros en su blog, especialmente ahora. Son días en los que ha mudado cual rueda de la fortuna, y el cangilón correspondiente parece que está ya en medio de la corriente del río.

Esperemos que el mecanismo de la rueda se atore, y el cangilón se quede bajo al agua. Cosa que parece suceder.

Por cierto, en algunos casos, el funcionamiento de la noria, ante la escasa corriente de agua (como en una acequia, por ejemplo), se conseguía merced a bestias de carga.

Créditos:
Fotografía de una noria del siglo XVIII para recoger agua de acequias, recuperada por el Ayuntamiento de Alboraya (Valencia), instalada en un paseo del pueblo, el 19 de octubre de 2011, del autor.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Y ahora, ¿dónde los pongo?: Vendimia de libros

Al preparar la anotación sobre el calendario revolucionario francés, me di cuenta de que tras el regreso de Roma, había empezado a comprar libros, precisamente, el 22 de septiembre, es decir el día en el que empezaba dicho calendario, con el mes de vendimiario.

Así, pues, aquí se muestra una vendimia de libros.





Créditos:
Portadas de los libros en cuestión.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Puertas

Hace dos semanas llegaba por tercera vez en el mes, sólo que en esta ocasión era para quedarme en Madrid, a la estación de Madrid-Puerta de Atocha.

Y, maravillas del AVE, me encontré con puertas… abiertas.

Sintiéndome como un liliputiense, todavía (ni mi cámara ni yo) no ha habido recuperación ante la emoción.

Y esta otra, desde luego, es otra Historia.

(Y claro, yo entré, y el león… se escapó.)

Créditos:
Fotografía (desenfoca, movida,… emocionada), del nombre de la Librería Gulliver, en la calle León de Madrid, el 28 de octubre de 2011, del autor.
Fotografía de la fachada de la Real Academia de la Historia, también en la calle León de Madrid, también el 28 de octubre de 2011, también del autor… y también abierta la puerta.

Hacer de su capa… dos

El soldado estaba haciendo la ronda de guardia durante una noche del frío invierno del año 338. Suficientemente abrigado por la capa que le protegía del frío, y que de tan apretada que la llevaba apenas le permitía respirar en medio del gélido viento, el soldado avanzaba lentamente, lastrado por insistentes pensamientos acerca de una extraña filosofía que esa misma tarde le habían comentado.

La víspera, un nuevo centurión se había incorporado a su unidad, procedente de las lejanas tierras de las fronteras de Siria. Durante el escaso tiempo que llevaba en Samarobriva, en la Galia Bélgica, había dado buena relación del exotismo de aquellas lejanas (y cálidas) tierras. Pero lo que más impresionó al soldado fue lo que contó acerca de un viajero que procedía de remotas tierras, más allá del Indo, más allá de las junglas que se encuentran allí, más allá de las grandes montañas que se elevan hasta superar todos los límites del cielo.

Ese viajero habló de una extraña filosofía, y una frase que la ilustraba era algo así como: «Si das un pez a un pobre, comerá un día; si le enseñas a pescar, comerá toda la vida».

Mientras avanzaba, con estos pensamientos, en su ronda, Bóreas, el viento del norte, intensificó su violencia, y el frío se hizo mucho más presente. Una racha de viento más fuerte de lo habitual le hizo girar la cabeza para proteger sus ojos, lo único de su rostro que mantenía al descubierto. Coincidió el momento con el avance de las pocas nubes que había en el cielo, iluminando la luna llena una curva del río y una pequeña franja de terreno entre éste y la muralla de la ciudad. Y ahí, avanzando pesadamente, una persona intentaba buscar cobijo junto a los muros, sin ninguna esperanza, dado lo avanzado de la noche, de encontrar una poterna abierta por donde escapar de la muerte que, entre ráfaga y ráfaga, se le iba acercando.

El soldado se detuvo, desanduvo parte de la ronda efectuada, bajó del muro, y se llegó a la poterna que abría el paso hacia el río. Consiguió desplazar los cerrojos a pesar del frío que se había acumulado en esas piezas de metal; una nueva ráfaga de viento hizo batir violentamente la hoja de la puerta contra el muro, no siendo sino un milagro lo que impidió que el soldado quedara aplastado con el golpe.

Aseguró la puerta, y salió a ayudar al desamparado, probable viajero accidentado, supuso, aunque ya cerca de él comprobó que sólo se trataba de un pobre más, un mendigo que se cubría malamente con algo que ni siquiera podía calificarse como harapos.

El soldado, recordando lo que había comentado el centurión, mientras ayudaba a caminar al pobre, comenzó a explicarle cómo debía negociar con los pastores por la lana de sus ovejas; cómo debía trabajar los vellones; cómo debía hilarlos y tejerlos para conseguir así finalmente una adecuada prenda de abrigo para esas ocasiones.

Sin embargo, se dio cuenta de que, aún estaban los vellones en el campo, sin recoger, cuando el pobre le miró, y se desvaneció.

El soldado, entonces, decidió que ya estaba bien de filosofías, se desprendió de la capa, abrigó al pobre con ella, y consiguieron cruzar la puerta y entrar en la ciudad.

Una vez a salvo de las ráfagas del viento del norte, el soldado dividió la capa en dos partes, manteniendo en una de ellas lo mínimo que el reglamento le obligaba en virtud de las insignias del cargo, y entregó el resto al pobre, disculpándose por no disponer de algunas monedas con que acompañarlo, pues el frío del día le había supuesto hacer un reparto de limosnas superior al habitual.

Una vez cerrada la poterna, el soldado se volvió hacia el mendigo para indicarle que, no obstante, al día siguiente lo buscaría para ayudarle en lo que pudiera. Sin embargo, el mendigo ya no estaba ahí.

Entonces el soldado se dio cuenta de que no estaba solo, y nunca lo estaría.

Créditos:
Fotografía de la estatua de San Martín compartiendo la capa con un pobre, en la fachada principal de la Iglesia de San Martín, en Valencia (restaurada en 2009), en octubre de 2011, del autor.

jueves, 10 de noviembre de 2011

¡Qué cruz!

Hace una semana, la fiesta de la banderita, o sea, la colecta callejera a beneficio de la Cruz Roja.

Lo sé, porque vi a más de uno con la banderita pegada en el suéter, y no por cruzarme con un coche cuyas ocupantes fueran claras candidatas a una multa de la D.G.T.



Bueno, también lo sé porque al día siguiente, el Ayuntamiento se hizo autopromoción al respecto.

Precisamente la tarde de ese día de la banderita vi al pasar que delante de la sede de la Cruz Roja en Valencia, había un ambulancia de la Cruz Roja Española… más o menos.

Y digo «más o menos» porque se ve que la Cruz Roja también tiene sus remilgos con lo de los idiomas, y por muy «Española» que sea, debe considerar de mal gusto escribirlo en español.

Sea usted socio para encontrarse con estas ‘exquisiteces’.

Créditos:
Fotografía de un ambulancia de la “Creu Roja Espanyola”, en Valencia, del autor.

Une fontaine pour se rafraîchir (et raviver)

Después de mil años, y aun más, de guerra á muerte, hicieron paz los Lobos y las Ovejas. Ambas partes ganaban, porque si es verdad que los Lobos devoraban de vez en cuando alguna res extraviada, no es menos cierto que los pastores los desollaban y hacían con sus pieles las zamarras. Ni las Ovejas tenían tranquilidad para pacer, ni los Lobos para cazar. Unos y otras estaban en continua zozobra. Firmóse, pues, la paz, y dieron en rehenes, los Lobos á sus lobeznos, las Ovejas á sus perros. Hízose el cambio con toda la solemnidad, y al cabo de algún tiempo que los señores lobeznos se vieron convertidos en lobos hechos y derechos, hambrientos y voraces, aprovecharon la ocasión de no estar los pastores en el hato, degollaron la mitad de los mejores corderos, y arrastrándolos con los colmillos, retiráronse al espesor de la selva. Habían avisado bajo mano á los suyos, y los perros, que dormían confiados, fueron tambien pasados á degüello. La matanza se hizo en un abrir y cerrar de ojos; ni uno solo escapó.

Esta lección nos demuestra que á los malvados hay que hacerles continua guerra. Buena es la paz, convengo en ello; pero, ¿de qué sirve, si el enemigo es desleal?


Hoy se cumplen tres semanas de la famosa excreción realizada por la ETA, y entusiásticamente recogida por numerosos individuos como si se tratara de las propias de sus mascotas en plena calle.

Sin embargo, cuán necesario, conveniente y esclaredor es, en estas ocasiones, consultar las fuentes.

Créditos:
Fábula XIII, Los Lobos y las Ovejas, del Libro Tercero, de la recopilación Fábulas de La Fontaine, tomada de la edición facsimilar publicada por Ediciones Atlas en mayo de 2007, de la edición de Montaner y Simón, en 1885, con traducción de Teodoro Llorente, y con ilustraciones de Gustavo Doré.
Ilustración de Gustavo Doré, a plana completa fuera de texto, que antecede a la fábula en cuestión.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Ad calendas… gallae

Una de las cosas más o menos conocidas de la Revolución Francesa fue, no la reforma, sino la implantación de un nuevo calendario: “Éste fue introducido no para corregir alguna discrepancia astronóminca, sino para marcar una ruptura con el pasado. La Iglesia –guardián del calendario con sus fiestas y fastos y días de los Santos– era una de las fuentes de poder del odiado antiguo orden; había que acabar con ello.” Es decir, un claro propósito totalitario.

Con este planetamiento, el 6 de noviembre de 1792, aún encarcelado Luis XVI y pendiente de ver iniciarse su juicio, los diputados Louis Pierre Manuel y Antoine Joseph Garsas pidieron al Comité de Instrucción Pública la reforma del calendario. Aceptó el Comité y se creó una subcomisión al efecto. Entre los integrantes de la misma, cabe destacar a Giuseppe Lodovico Lagrangia, ya entonces famoso matemático y astrónomo, y más conocido en la actualidad como Louis Lagrange.

El resultado de los trabajos fue presentado al Comité los días 17 y 18 de septiembre de 1793, y pasaron a ser oficiales en virtud de un decreto de la Convención el 8 de octubre siguiente. Sin embargo, este decreto no supuso el inicio del calendario: como buenos revolucionarios, lo establecieron… con carácter retroactivo.

Así, la nueva era, el año I, empezó el 22 de septiembre de 1792, momento en el que se dio inicio a la República. Hecho histórico que coincidió con el astronómico del equinoccio de otoño, lo que ha permitido también “decir mucho de esto proclamándolo como el día en el que los franceses fueron iguales, y que los días y las noches eran también iguales, y todo eso”.

De este modo, quedó establecido que el año empezaría en la medianoche en que se iniciara el día en el que se observara el equinoccio de otoño… en el Observatorio de París. El año se compondría de doce meses de 30 días cada uno, completándose hasta el año común con cinco días más, al final del año, los “días complementarios”, aunque originalmente, en homenaje a los famosos “sans-culottes”, fueron llamados “sansculotides”. El fenómeno de los años bisiestos también se mantenía, mediante la adición de un sexto día complementario tras los cinco habituales; en el calendario revolucionario, aunque el año bisiesto también era cada cuatro años, el primer año de esta clase, para distinguirse, fue el año III.

Los meses se dividieron en tres semanas de diez días cada una; los días, en 10 horas; las horas en 100 minutos; y los minutos en 100 segundos. Estas decisiones han perdurado a través del tiempo, aunque sólo sea en forma de relojes con las esferas ajustadas de este modo.

En el subcomité que estudió el tema había un poeta y dramaturgo, Fabre d’Eglantine, al que encargó el Comité, no que bautizara, claro, sino que pusiera nombre a cada uno de los meses… ¡y a cada uno de los días! Bueno, pues éxito, ocurrencia o imaginación, el caso es que el 25 octubre de 1793, los 12 meses y los 366 días (también los bisiestos tenían sus derechos), estaban nombrados, siendo oficiales con otro decreto del 24 de noviembre (de antes).

Los doce meses tomaron sus nombres, venía a entenderse, del carácter propio del mes, en Francia, claro. Y así, se tuvo: vendimiario, brumario, frimario, nivoso, pluvioso, ventoso, germinal, floreal, pradial, mesidor, termidor y fructidor.

Sobre el nombre de los días, hago gracia a los lectores y no los relaciono. De hecho, “no hay constancia de que alguien tuviera éxito memorizándolos todos”. No obstante acabaron siendo llamados de un modo tan sencillo como matemático: según el orden, es decir, primedi, duodi, tridi,… y así hasta decadi.

Los que tuvieron más aceptación fueron los “días complementarios” o “sanculotides”, ya que, además de ser menos, eran fiestas oficiales. Así, tuvieron su Fiesta de la Virtud, del Genio o Talento, del Trabajo, de la Opinión y de las Recompensas; y cada cuatro años, de la Revolución.

Sin embargo, los nombres de los días corrientes tenían su aquél, pues no dejaban de ser una muestra de la vida rural de la Francia de finales del XVIII. Los nombres tenían una estructura, de modo que los quintidis eran nombres de animales; los decadis, herramientas de la granja; y el resto, plantas en general, o minerales. Hubo ardientes revolucionarios que pusieron a sus hijos el nombre del día, aunque ignoro si algún nacido el 15 de vendimiario acabó siendo llamado Asno.

No creo que fuera culpa del calendario, pero el caso es que varios de los que intervinieron en su confección, perdieron la cabeza por la doncella de hierro, aunque Lagrange consiguió salvarse.

Al final, en septiembre de 1805, con trece años de vida del calendario revolucionario, otra comisión, nombrada ésta por Napoleón, y con otro insigne científico en ella, Pierre Simon Laplace, decidió que ya estaba bien, y, primero, restableció el domingo, y luego, cuando en el resto de Europa occidental empezó el año 1806, en Francia, también.

Esta aventura totalitaria acabó, como hemos dicho, con Napoleón, quien curiosamente, fue el protagonista de la fecha más famosa de todo el calendario revolucionario: el 18 de brumario (año VIII), fecha en la que se fraguó el golpe de estado que llevó a Napoleón a la dignidad de Cónsul, y de ésta, a la Historia.

Y todo esto, simplemente, porque ese 18 de brumario, en España, era un tranquilo 9 de noviembre de 1799. Hace, pues, 212 años, y Napoleón es Historia, así como la Revolución, el Terror, el Totalitarismo,… ¿o no?

Créditos:
Extractos (traducción libre del autor) del capítulo XX The French Republican Calendar, e imagen de un reloj decimal y tradicional, tomados de la obra de E.G. Richards, Mapping Time. The Calendar and its History, según edición de 2005 de Oxford University Press.

Dirección General de ¿Tontadas?

Hace unos días nos encontramos con la noticia de que la Dirección General de Tráfico iba a sancionar a una distribuidora de cine por el cartel de la película Larry Crowne, ya que en dicho cartel se aprecia a los dos actores/personajes principales de la película sobre una motocicleta sin casco.

El cartel, o por lo menos, lo que se ve de él en la imagen que acompaña estas líneas, no permite deducir que vayan circulando sin casco, sino sólo que están encima de una moto, y que, posiblemente, haga bastante aire por cómo se agita la melena de la actriz.

Pero bueno, pensé, si la gente de la D.G.T. no tiene otra cosa que hacer, es buena señal.

Sin embargo, sí tenían otra cosa que hacer. Anoche pude oír en el Resumen de actualidad inicial del programa Es la noche de César, justo al final (en concreto, a partir del minuto 22:12) que se había presentado la “Campaña de vialidad invernal”:

- Hoy el Director de Tráfico recomienda, ha recomendado, trabajar en casa cuando nieve.
- Así lo ha anunciado Pere Navarro con el objetivo de reducir los desplazamientos y así mejorar la situación del tráfico cuando se produzcan grandes nevadas. Durante la presentación de la campaña de vialidad invernal 2011-2012 el Director General de Tráfico también ha añadido que otra medida para los temporales son los neumáticos de invierno que poco a poco, dice, se irán incorporando y se sumarán al uso de las cadenas.


Lo que pensé en esta ocasión es que el señor Navarro se había pasado al bando de los que piensan en las maravillas del teletrabajo, por lo de “trabajar en casa”, cosa muy loable, aunque sigo sin ver su aplicación en los servicios básicos, como es el colmado de la esquina.

Como puede observar quien oiga el audio completo, el titular del programa apenas comentó noticia alguna (aparte de quejarse del caso que se hace a la campaña electoral, noticia, precisamente, con la que había abierto él la sección). Pero esta noticia no la dejó escapar.

Y no, no hizo un comentario en la línea de lo que he expuesto más arriba, no. Dijo lo siguiente:

Total, nada. O sea, cuando nieve, que la gente se quede en casa. No saben qué inventar para que no se dé ni golpe en este país. Forma parte de una larga tradición histórica, que no sabemos si empezó en Atapuerca, pero que desde luego ha llegado hasta el día de hoy sin níngún género de dudas.

Se ve que este señor tampoco presta atención a sus propias noticias, y eso que la frase en cuestión, incluyendo el error en la locución, no es muy larga, Aunque sí, tal vez sea por eso mismo, y mientras hacía otra cosa no le dio tiempo a escuchar bien. Y encima, son trece palabras.

Y en todo caso, ¿cómo perder la satisfacción de seguir con su campaña sobre la ética en el trabajo?

Créditos:
Imagen del cartel de la película Larry Crowne tomada de la noticia de Libertad Digital.

lunes, 7 de noviembre de 2011

¿Se controlará el caos?

Comprobando el funcionamiento de la señal de televisión, he podido ver en Veo7/Teletienda el inicio de la conexión del famoso debate de hoy.

La apertura de la puerta para entrar en el plató me ha recordado los esfuerzos de Control para vencer a la malvada organización Kaos.



La duda, en efecto, es quién interpreta el papel fundamental de… la Agente 99.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Qué ganas con echarnos


Hoy se ha publicado en Libre Mercado, el suplemento económico de Libertad Digital, una entrevista en línea con lo bueno que es ser emprendedor.

El subtítulo del artículo dice:
El legendario inversor recibe a Libre Mercado en Singapur, donde pronostica la decadencia de EEUU y explica por qué descartó España como destino para vivir.

Tengo que reconocer que yo no sabía nada de este mozo, pero claro, para leyendas, prefiero otras.

El artículo empieza bien, alabando las propuestas educativas bilingües y trilingües de Esperanza Aguirre… ¡uy, no! que es en Singapur.

Luego nos hablan de cómo se autoexplotó en el trabajo infantil a la edad de cinco años, en un campo de ‘baseball’. A mí me suenan los campos de algodón en su Alabama infantil y otros estados del sur, pero campos de ‘baseball’… ¡ah! que se refieren a ‘béisbol’ (¡Ay, estas palabras al aire!)

El caso es que se fue a Yale y en seguida encontró trabajo en Wall Street. Quince años después, se retiró, ya millonario, y con tratos con Georges Soros (a éste sí lo conozco, y creo que no me gustaría invitarle a mi próximo cumpleaños). Tras otro negocio (y eso que estaba retirado) creando un ‘índice’ (se ve que le faltaban dedos en la mano para contar sus millones), “se mudó a Singapur para escolarizar a sus hijas en chino y estar más cerca del nuevo "centro del mundo"”. La opinión de sus hijas, no la sé, pero la del profesor de geografía me la imagino: “¿Singapur? ¡Pekín, hombre!” (Ya, pero eso sí que es la China).

Tras una Korea (sic), empieza la entrevista.

Lógicamente, dice cosas interesantes (se trata de un “legendario inversor”), y llega la clásica pregunta sobre España:
P: Según ciertas encuestas, el 70% de los jóvenes españoles quiere ser funcionario. ¿Qué le dice eso sobre el país?
R: [Se ríe, entre sorprendido y sarcástico]. Me dice todo lo que hace falta saber. Qué deprimente. En la mayoría de los países los jóvenes quieren ser estrellas del rock, artistas o futbolistas.


¿Cómo? ¿En la mayoría de los países los jóvenes no quieren ser emprendedores? Pues así, con esas expectativas, con esa juventud, yo no arriendo las ganancias a esa otra mayoría de países.

P: Durante su última vuelta al mundo, en el año 2000, pasó por España. ¿Qué impresión se llevó?
R: Se notaba un fuerte resurgimiento, el país y la economía iban muy bien. Ahora sabemos que se estaban gastando un dinero que no tenían. Volví unos años después, cuando mi mujer y yo estábamos buscando un lugar para vivir fuera de Estados Unidos. Pensábamos que España podría ser un buen destino y llegamos a mirar alguna casa en el año 2004 ó 2005. Pero entonces vi la burbuja inmobiliaria, que estaba por todas partes, así que tachamos España de la lista.


Pues lo siento, pero se trata de un “legendario inversor” muy mal informado. En el chat del 6 de julio de 2005 de Federico Jiménez Losantos con los lectores, teníamos:
- ¿Cree usted que la burbuja inmobiliaria tiene posibilidad de estallar en menos de 4 años?
- En España no hay tal burbuja. Lo que hay es bastante agua y no poco jabón. Y poco suelo edificable y mucha corrupción política.


Poco después, ya cambian la ‘K’ por la ‘C’, y hablan de Corea:
P: ¿A qué destinos de Asia en particular?
R: Myanmar, un país que se está abriendo y tiene un futuro espectacular. Y Corea del Norte.
P: Perdón... ¿ha dicho Corea del Norte?
R: Sí. Corea del Norte está haciendo hoy lo mismo que hizo China en 1978, cuando Deng Xiao Ping decidió que el sistema no funcionaba y que había que cambiarlo. El joven que va a dirigir el país (Kim Jong Un, hijo y supuesto sucesor de Kim Jong Il) ha sido educado en una escuela privada de Suiza. ¿Usted cree que este tipo, de 28 años, acostumbrado a la buena comida, bebida, mujeres, coches, películas de Hollywood, etc., va a querer que su país siga como hasta ahora?


(Él seguro que no va a querer cambiar; lo que le pase a su país, ¿qué tiene que ver con él? ¿Ha tenido que ver algo con su padre o con su abuelo? Pues entonces…)

Corea del Norte va a cambiar, se va a unir a Corea del Sur y allí van a surgir innumerables oportunidades. Será un país de 75 millones de personas, con trabajadores baratos y disciplinados en el norte y experiencia empresarial y capital económico en el sur. Japón quiere impedir esa unión porque sabe que no podrá competir con la nueva Corea.

(También eran disciplinados los esclavos, pero un tal Espartaco echó abajo el balance de la empresa)

Sin embargo, debo reconocer que hay una respuesta que me ha llamado mucho la atención.

En estos temas siempre me viene a la memoria esa escena de la película Pretty woman, en la que ella le pregunta a él sobre qué hace… de verdad, qué fabrica, qué cosas nuevas genera. Esta pregunta marca la línea final de la película, y me he acordado de ella de nuevo a leer lo siguiente (la negrilla es mía):
P: ¿Qué sectores tienen más futuro en estos destinos?
R: Los bienes reales, y en particular la agricultura. (…) En ciertos períodos las grandes fortunas se crean en las finanzas, y en otros períodos en la producción de bienes reales como la agricultura o la minería. Ahora estamos en uno de esos cambios.


Siguen hablando de lo divino y de lo humano, y al final, se habla un poco sobre él:
P: Usted se hizo millonario antes de cumplir 40 años. ¿El dinero da la felicidad?
R: Lo que el dinero sí me ha dado ha sido libertad. Libertad para hacer lo que quiero, para viajar, para no tener que ser simpático con nadie si no quiero serlo.


Me dejo para el final, lo que ha constituido el títular de la entrevista:
P: El desempleo juvenil roza el 50%. ¿Algún consejo para los jóvenes españoles?
R: Márchense a Asia. España es un país maravilloso, pero no soy optimista respecto a su futuro, ha cometido demasiados errores graves. Dentro de cien años ni siquiera quedarán españoles, a no ser que ustedes empiecen cuanto antes a tener muchos hijos. Es una lástima: ¿dónde comeremos esas tapas tan estupendas? ¿Dónde encontraremos esas mujeres tan bonitas?


Pues eso, ¡qué ganas con echarnos de España!

Se ve que a nadie le interesa que sean los mismos españoles quienes la saquen adelante, o que, en general, salga adelante España.

Y me callo lo que me sugiere con esas dos preguntas que el “legendario inversor” se formula.

Quien quiera leer la entrevista completa, éste es el enlace. Y puede disfrutar con los comentarios de los lectores.

Desconcierto desconcentrado

¿Me sigue Usted, don César?

En unos comentarios a una anotación de Caragüevo sobre una entrevista de César Vidal a la psicóloga Pilar Muñoz se trataron las antiestéticas (siendo finos) posturas del titular del programa durante el desarrollo del mismo, en el sentido de que da la impresión (al menos) de pasar totalmente de lo que se dice y opina. Y además, sin ningún rubor, delante de las cámaras.

En particular, yo comenté:
La verdad es que tampoco disimula mucho César Vidal durante las tertulias, sean económicas o políticas.
Seguro que puede hacer varias cosas a la vez, y además escribir diversos libros también, pero en televisión queda muy feo.


El otro día me enteré de una escena similar, sólo que en este caso, se lo echaron en cara (y además, lo convirtieron en protagonista de la sección). Y es que era en la sección Palabras al aire, con Sagrario Fernández Prieto, sobre cuyo gusto literario infantil ya mostré mi opinión a mediados del verano.

La escena resultó así:
- ¿Me sigue Usted, don César?
- Le estoy siguiendo, le estoy siguiendo.
- Es que a veces una se desconcentra con Usted.
- No, no se desconcierte, no, no se desconcierte.
- No me desconcierto, me desconcentro.
- Siga usted concentrada.
- Y entonces él dijo «No se desconcierte Usted», pero no quería decir…


Queda muy divertido verlo, a partir del minuto 4:34.



Pues eso, que no se puede estar escribiendo libros todo el rato.

Sudar sangre

Aunque la situación del país está propicia para el título de esta anotación, no es el objeto de ésta.

El próximo jueves miércoles, día 9, se presenta una nueva oportunidad para donar sangre, siguiendo la costumbre de que hemos dado varias referencias en estas páginas.

Esta ocasión, además, me permite estrenar un regalo de hace tres semanas.

Y es que, como tal vez diga el texto en chino que hace de pie de la ilustración:
«Donar sangre es un honorable deber del ciudadano.»

Nota:
Para los curiosos, el edificio de la derecha, con la Cruz Roja sobre la puerta es un centro para donar sangre (eso es lo que pone el cartel en chino que corona el edificio).

Créditos:
Cartel a favor de la donación de sangre, publicado por la Cruz Roja China en 1980, tomado de Chinese propaganda posters, editado por Taschen GmbH en 2008.

sábado, 5 de noviembre de 2011

De nuevo, una vieja ¿polémica?

Creo que fue el pasado lunes, día 24, cuando, escuchando Es la noche de César, le oí al titular del programa algo así como que “Es más, aprovecho para anunciar que dentro de una semana se iniciará la publicación de una serie mía sobre los motivos por los que España es diferente”. Resultado de ello, pensé inmediatamente: “Ya está. El próximo lunes 31 tendremos una invectiva anticatólica”. Nada nuevo, por otra parte, desde que hace algo más de dos años saliera de COPE (mientras tanto, no, claro).

Pues no. Me equivoqué en eso de «El próximo lunes 31 tendremos una invectiva anticatólica». Fue el domingo día 30. Y además, la ‘noticia’ del artículo se mantuvo en portada durante varios días (aunque con achaques)

Se ve que el resultado del debate de este pasado verano no ha desanimado a ninguno de los pesos pesados intervinientes, y el mismo lunes ya teníamos la respuesta de Pío Moa en su blog.

Curiosamente, ese lunes, día 31, se cumplía el aniversario de la famosa colocación por Lutero de sus 95 tesis en la puerta de… ningún sitio, porque según parece toda esa historia no deja de ser una leyenda hagiográfica a favor de Lutero, por más que cierto historiador tenga un libro sobre él en cuya contraportada sea precisamente lo que se destaca.

El caso es que, también en InfoCatólica, el día 1 de noviembre Bruno Moreno Ramos publicaba una anotación comentando, punto por punto, el artículo de marras, y el día 2 ya publicaba también Pío Moa su segundo comentario al mismo.

De momento, así está la cosa: el número de comentarios en el artículo inicial es impresionante, para lo que se estila en Libertad Digital, y desde luego, apenas hay alguno favorable, no ya a las conclusiones, sino ni siquiera al proceso argumental del mismo.

Hay que señalar que la gran mayoría de los comentarios son bastante ‘sentimentales’, lo que podría explicarse por el impacto que habría supuesto la exposición de tales conclusiones en un medio, en principio, no beligerante contra la religión católica.

Sí llama la atención del artículo una cosa curiosa, y es la cantidad de citas de personas (a las cuáles yo no conozco, todo sea dicho), como apoyo a la tesis del artículo, cuyo autor, cuando la famosa ‘crisis de los controladores’, descalificaba a Luis del Pino en sus tertulias por utilizar ‘argumentos de autoridad’, con la evidente réplica de que a una opinión se puede oponer otra contraria (sólo hay que buscarla durante el tiempo necesario).

Veremos cómo sigue la cosa, aunque todo apunta a que está tomando fuerzas, como se deduce de varios comentarios que le he oído algún que otro día, que sólo pueden ir dirigidos contra Pío Moa.

Créditos:
Imagen de la estatua sedente de César Vidal Manzanares, obtenida de la página de la promoción correspondiente en La tienda de Libertad Digital.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Encuestas ¿en cuesta?

Es sabido que las encuestas son una herramienta que, bien utilizada, resulta muy útil saber de gustos, opiniones, tendencias, e incluso intenciones de voto.

Las encuestas utilizadas en relación con elecciones de lo más diverso, no es algo reciente, y las ha habido muy famosas. Por ejemplo, las de 1948 sobre las elecciones presidenciales en Estados Unidos, con motivo de las cuáles, el dibujante estadounidense Clifford K. Berryman publicó esta caricatura, a mediados de octubre de 1948.

Ese año, las elecciones tuvieron lugar muy pronto, el día 2, y en esta foto, vemos cómo un alegre ciudadano muestra la portada correspondiente al día 3, del Chicago Daily Tribune, titulando la noticia, en línea con lo que habían avanzado las encuentas: “Dewey defeats Truman”.

Ese ciudadano, publicaría sus memorias, una vez dejaba la Casa Blanca, precisamente con ese título, Mr. Ciudadano, sólo que no lo hizo en 1948, sino en 1952.

A pesar de todo lo que decían las encuentas, y de la gran diferencia que mostraban, quien ganó en 1948 no fue Dewey, sino Truman, y de ahí la alegría ante la noticia de su ‘derrota’.

Estos días, las encuestas dicen algo parecido en relación con las elecciones generales del próximo día 20, y la campaña electoral acaba de empezar.

Veremos cómo acaba todo.

Créditos:
Caricatura y fotografía tomadas del sitio de internet dedicado a Clifford K. Berryman, en particular, de la página 45.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Y ahora, ¿dónde los pongo?: ¿Feriados o lectivos?

Hace una semana me pasé por la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, recién inaugurada en su trigesimocuarta edición.

Esta tarde lo he vuelto a hacer, y ya por fin, he conseguido un tríptico de la Feria, en el que figuran el cartel y la relación de los treinta expositores.

De todas formas, lo importante, como es de entender, no es el folleto, sino los libros. Y de éstos, de momento, ya tengo tres.



Nota:
Por cierto, interesante el lío que se lleva la Real Academia Española con los días feriados.

Créditos:
Imagen de la portada del tríptico de la Feria.
Portadas de los libros en cuestión.

Alit lectio: Dibujos para la eternidad

La vida no es mucho más que eso: la fe de ella que dan quienes nos conocen. El día que nadie nos pudiera conocer seríamos como muertos sin enterrar. Vivimos en tanto que vivimos en alguien. Tiene sólo sentido la vida en tanto que alguien nos ama o nos estima. La muerte es el desconocimiento, la indiferencia. A los muertos los han querido, pero ya no los quiere nadie. Si alguien les siguiera queriendo en todo el vigor de la actualidad, de la realidad del amor, resucitarían.

En su Lauda de entrada, Ignacio Ruiz Quintano trae esta cita de César González Ruano en la que se nos muestra cómo es el recuerdo lo que hace que, aun fallecidas, las personas sigan vivas.

En el libro recopilatorio se recogen 159 viñetas de Mingote publicadas en ABC de homenaje a diversas personalidades tras su fallecimiento, salvo una: Antonio Machado, que es con motivo del cincuentenario.

El abanico de homenajeados abarca desde Pío Baroja (la primera, el 1 de noviembre de 1956) hasta Carlos Luis del Valle-Inclán Blanco (la última, el 28 de julio de 2006), y cubre los ámbitos más diversos: poetas, novelistas y autores de teatro; periodistas y críticos; actores y actrices, directores y productores, de teatro y de cine; escultores y pintores; músicos, cantantes y bailaores; historiadores, filólogos, filósofos y científicos; futbolistas; economistas y empresarios; religiosos; políticos y realeza; y destacando, el humor, sea escrito, en literatura o en prensa, dibujado, en prensa o en tebeo, o en la intangibilidad de la radio.

Cabe señalar que el formato de las viñetas es el habitual que se publica en el periódico, es decir, apaisado, salvo en una, en vertical: la correspondiente a Ramón Areces, debido a que constituyó la portada de ABC de ese día.

Traigo como ejemplo el penúltimo homenaje de la recopilación: el escultor Juan de Ávalos, de quien se ha cumplido hace poco el centenario de su nacimiento, efemérides poco o nada celebrada, aunque no puede decirse que se hayan olvidado de su obra más famosa, y muy apropiada para el día de hoy.

Cada viñeta se acompaña de un breve texto de Ignacio Ruiz Quintano sobre el personaje en cuestión. Aquí es donde aprecio un nivel distinto: el cariño que trascienden los dibujos de Mingote, se torna protocolo y citas de terceros en el texto de Ruiz Quintano. O al menos, ésa es mi sensación en general.

Bueno, y que la vida eterna que se muestra en la mayoría de los dibujos, está prácticamente ausente en los textos que los acompañan.

No obstante lo dicho, el libro resulta interesante como recopilación, temática, se diría, del trabajo diario de Antonio Mingote. Que al fin y al cabo, es por lo que lo compré.

Créditos:
Portada de Serán ceniza, mas tendrá sentido, obra de Antonio Mingote, editada por Luca de Tena Ediciones, y terminada de imprimir “el Quince de Octubre de Dos mil Seis, festividad de Santa Teresa de Ávila, patrona de España y del Carmelo, de los Gastrónomos, de la Intendencia Militar, de las Misiones, de la Universidad, de los Escritores Católicos y de los Ajedrecistas Españoles”.
Viñeta de homenaje a Juan de Ávalos, publicada el 9 de julio de 2006 en ABC.

Trece días

Un cocodrilo, después de haber matado a un hombre que dormía bajo una palmera, derramó muchas lagrimas.
- Ves –dijo una mangosta a su hijo–, el cocodrilo es un hipócrita porque ahora llora y dentro de unos instantes devorará a su víctima.
Así que poco después el cocodrilo se puso a comer tranquilamente su presa.
Concluida la comida, se adormeció sobre la orilla del río, con la boca abierta, para permitir a un pajarillo amigo suyo, llamado Troquilo, que entrase a picotear en su boca lo que le había quedado entre los dientes.
Dejándose escarbar plácidamente por el diligente pajarillo, el cocodrilo, en su sueño, abrió aún más sus poderosas mandíbulas.
Entonces la mangosta dijo a su hijo:
- Presta mucha atención. Así es como se matan los traidores.
Y tomando carrera se precipitó en la boca del cocodrilo, enfilando rápidamente la garganta. De allí pasó al estómago, mordiéndole con sus agudos dientes, hasta que llegó al intestino, donde hizo otro tanto.
El cocodrilo despertó sobresaltado y empezó a revolcarse por tierra, lleno de dolor; aulló sintiéndose arrancar las vísceras, hasta que, destrozado por la mangosta, quedó panza arriba, tieso.


Esta leyenda de Leonardo de Vinci figura en el Códice H, con las referencias 17 r Cocodrilo: Hipocresía, y 25 v, Mangosta y cocodrilo.

El equipo de Ediciones Nauta hizo la siguiente moraleja:
Ningún enemigo, por invencible que pueda parecer, está libre de flaquezas. Las fauces del cocodrilo, su arma mortífera, fueron también su punto débil.

Hace trece días que se dio publicidad y propaganda a un documento excretado por, según dicen, la ETA.

La reacción de unos cuantos fue llorar, según decían, de la emoción y alegría.

No es que lo dude, es que sé que no es verdad.

También sé que ha sido la sociedad entera española quien “dormía bajo una palmera”; pero lo que no sé es quién puede hacer de mangosta.

Créditos:
Transcripción de la leyenda tomada de Fábulas y leyendas, de Leonardo de Vinci.
Ilustración de la leyenda, obra de Adriana Saviozzi Mazza.

martes, 1 de noviembre de 2011

Quien busca, algo encuentra

Una de las prestaciones que ofrece Blogger es cómo llega la gente a las páginas de un blog.

Hace unos días comenté entre amigos, que me había llamado la atención, sobre este particular, que en varias ocasiones el origen era la búsqueda en Google con las palabras “Santísima Trinidad”, y decía que era extraño que con tan pocas palabras alguien hubiera tenido la paciencia de buscar hasta la página tropecientos, en la que saldría la referencia a este blog.

Hoy he visto que nuevamente ha sido visitado este diario con el mismo motivo, aunque la búsqueda era más precisa: “Santísima Trinidad navío” (aunque sin tildes).

Y, comprobándolo, he visto que el resultado obtenido podría haber sido la imagen de la bandera de España que ondeaba en el navío Santísima Trinidad durante el combate de Trafalgar, imagen que forma parte de la anotación No es cuestión de trapos, de hace dos años.


Esta referencia aparecía en la quinta página de resultados, es decir, aún puede encontrarse… que es lo que parece haber sucedido.

Pues nada. Espero que, a quien fuera, le resultara interesante y útil.

Créditos:
Imagen de la maqueta del navío Santísima Trinidad, mandada realizar por el Marqués de la Ensenada en el siglo XVIII, tomada del primer fascículo de una colección de kiosco de hace cuatro años.

¿Qué o quién es La cosa?

Hace casi treinta años, se estrenó una película titulada, sencilla y enigmáticamente, La cosa.


Esta tarde, intentando entrar en un artículo en Libertad Digital, me he encontrado con este aviso.

No tengo ni idea de qué demonios puede ser ese tal MySQL (aunque imagino parte de ello).

Lo que más me ha intrigado es la continuación del aviso:
Si la cosa persiste…

No sé si es consecuencia de la noche pasada de Jalogüín; si la cosa en cuestión es el artículo o el autor del mismo; o qué, pero el artículo de marras es el titulado:

«César Vidal aborda las razones históricas que hacen a España ‘diferente’»

¡Ah! Y espero que el Departamento Informático solucione el problema, aunque en él no esté Isaac Jiménez, en su momento ‘muso’ informático del autor del artículo, hasta que… dejó de serlo.

Créditos:
Imagen de la pantalla de error, de esta tarde.