Esta noche me he
enterado, oyendo la radio, de que se ha celebrado el «Día del Gato».
(Propiamente, tendría que
celebrarse, más bien, la «Noche del Gato», ¿no?)
“La vida es ritmo es un espectáculo de Camut Band donde se mezclan la percusión africana, el tap-dance, la voz y el baile sobre arena. Durante más de una hora, seis intérpretes juegan con sus papeles, intercambian sus habilidades y mezclan sus ritmos para conseguir un espectáculo original, fresco, sorprendente y tan lleno de energía que hace que los espectadores tengan ganas de levantarse y ponerse a bailar, embriagados por la magia de lo que está sucediendo en el escenario. Fusionando las técnicas del claqué más moderno con la percusión de diferentes culturas y construyendo nuevos instrumentos sonoros, Camut Band creó en 1999 un espectáculo original y diferente, La vida es ritmo, cuya gira mundial ha cosechado aplausos y elogios de todos los públicos.”
El pasado día 13 se estrenó (todo lo estrenable que es un espectáculo de hace diez años) en el Teatro Musical…, exacto, La vida es ritmo (era fácil adivinarlo, ¿verdad?). Gracias a que mi hermano es amigo o similar del Teatro a través del feisbuc, recibió un par de invitaciones para el estreno, y allá que nos fuimos.
Según se señala en la ficha del espectáculo, los intrumentos utilizados son: Tap agudo, tap medio, tap grave, djembe, thioungs, udu, cajón, bongos, piano, voz, arena y muxutxs. Ahí es ná.