Créditos:
En el título,
parafraseando el de la canción más famosa de Nancy Sinatra.
Fotografía de unas botas
en una bolsa de la librería París-Valencia,
junto a un contenedor para facilitar su reutilización, en diciembre de 2014,
del autor.
Visto que antes caia
Troya que mi pie se curara, tuve que recurrir a nuevos suministros de tiritas
para que, aun más allá de lo exigible, mi pie, gloriosamente, cumpliera con su
deber.
Si no para caminar, desde
luego, estas boots sí ayudaron para
poder hacerlo. Aunque, como en la canción, tuviera que parar de vez en cuando y
sentarme a descansar los pies.