Hoy es el regreso a la
actividad escolar, sea en forma de preparar la organización para el nuevo
curso, sea en la de recuperar asignaturas ahora en septiembre.
La duda que, cada vez vez
más, se aprecia en este mundo escolar es:
¿sigue habiendo alumnos
capaces de reconocer lo que los maestros hacen de bueno en ellos?
¿sigue habiendo maestros merecedores
de que sus alumnos los recuerden (bien) cuando sean adultos?
¿hay maestros y alumnos
en esta clase?
¿O la sociedad, en su
conjunto, ha conseguido que esta clase esté vacía?