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domingo, 26 de mayo de 2013

Estas firmas…

Hace algo más de tres meses, hubo quien estuvo sus tres horas esperando,...

aunque hace tres semanas sólo fueron dos horas (eso sí, a la sombra).



En cambio, hace esas tres semanas (y un día), el don de la oportunidad evitó otra larga espera.

Estas firmas, en definitiva, supusieron la autorización para, ¡en efecto!, acercarme a la Feria del Libro de Valencia.









Y así lo hice.


Y aunque los momentos de algunas firmas se me escaparon (como Houdini), en otro sí pude amoldarme, como si fuera plastilina.


Créditos:
Fotografía de las firmas de Blue Jeans, Laura Gallego, Ana Campoy y Sam, Pablo Llorens y Javier Llorens, la primera en febrero de 2013, y las demás, durante la referida Feria, en mayo de 2013, del autor.
Imágenes de las dedicatorias de José Luis Rodríguez-Núñez, Kilian Cuerda y Sam, Pablo Llorens y Javier Llorens, en la antedicha Feria.

lunes, 6 de mayo de 2013

Con F de firmas y…



… de muchísimas felicidades.



Créditos:
Imágenes de las dedicatorias de autores con que felicitamos en su día el cumpleaños, y felicitamos hoy el santo a mi hija.



Nota: No está el dibujo de Houdini porque… se escapó.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Años después, seguimos hablando

- Eh, un momento, ¿qué está pasando aquí?
Los intrépidos ladronzuelos miraron hacia arriba para identificar al recién llegado y sus bocas se apretaron al verle. Se trataba de un muchacho delgado, enfundado en un largo abrigo negro. Alfred y Agatha retrocedieron asustados, pues el nuevo era bastante más alto que ellos y que los pillastres. Si así lo deseaba sería bastante fácil para él hacerse con el botín.
- Os tengo dicho que no quiero veros por este barrio –el desconocido miraba amenazante al líder de la banda–. Así que ya os estáis esfumando.
Los tres niños andrajosos relajaron sus brazos y se quitaron las gorras en actitud de sumisión. Al verlos, Agatha y Alfred suspiraron aliviados.
(…)
Aquel chico de ojos risueños parecía casi de su edad, aunque tenía aspecto de ser mucho más experimentado. Lucía una cabellera castaña repleta de rizos y sus ropas, desgastadas por el uso, asomaban bajo un desaliñado abrigo de paño. Estaba claro que su aspecto no era el de alguien acostumbrado a las comodidades.

El genio que Alfred y Agatha conocen en su cuarta aventura, resulta ser Adolph (luego Arthur) Marx, más conocido como Harpo Marx, y es el personaje que los chiquillos dibujaron esa tarde en BiblioCafé.

Bueno, no sólo los chiquillos, pues además de la firma de Ana Campoy, mi hija le pidió también una dedicatoria al ilustrador de los libros, Álex Alonso, y cuando éste le preguntó qué personaje prefería que le dibujara, mi hija le pidió, precisamente, Harpo Marx, ante la sorpresa del ilustrador que no se lo tenía preparado.

Ahora ya puedo hablar y contarlo, y es que tal día como hoy pero de 1888, nacía, claro, Harpo Marx.

Créditos:
Extracto del capítulo 5, Una extraña enfermedad, de El pianista que sabía demasiado, cuarta de Las aventuras de Alfred&Agatha, de Ana Campoy, tomado de la primera edición, de octubre de 2012, publicada por edebé (pp. 90-93)
Imagen de la dedicatoria ilustrada por Álex Alonso, en el ejemplar de mi hija.

martes, 20 de noviembre de 2012

Pista… a la intriga y al ingenio

Como sabemos, Alfred Hitchcok y Agatha Miller (luego Christie) fueron amigos durante la infancia.

Durante ese periodo, vivieron diversas aventuras, las cuales nos están siendo narradas por Ana Campoy, e ilustradas por Álex Alonso.

Resulta curioso que en dichas aventuras ya se puedan apreciar pinceladas de su obra artística posterior. Así, por ejemplo, en la primera de ellas, Los diez pájaros Elster, tenemos referencias a Diez negritos, por un lado, y a Los pájaros y Vértigo, por otro.

Cosa de los genios es también su opción a conocerse entre ellos. Si en la segunda aventura (El chelín de plata) conocían a Sir Arthur Conan Doyle, en La caja mágica los amigos conocían a Thomas Alva Edison.

El pasado día 10 casi la familia al pleno pudimos conocer a Ana Campoy, la biógrafa de este par de amigos, con motivo del encuentro celebrado en BiblioCafé al hilo de la publicación de la cuarta aventura, El pianista que sabía demasiado.


La asistencia fue más que notable, destacando el segmento lector al que, teóricamente, van destinados los libros. Por ello, el encuentro se orientó más hacia un juego, el de los ‘libros escondidos’, de modo que a partir de unas primeras pistas, se obtenían otras, escondidas en libros, con lo que se conseguía una frase construidas con determinadas palabras de esos mismos libros.

El juego acabó con la chiquillería haciendo un dibujo de un personaje importante en esta cuarta aventura, y con la habitual firma de dedicatorias.

¡Ah! Y también hubo entrega del carnet de ‘Detective oficial’ de la Miller&Jones. Agencia de Detectives.


Mayores y menos mayores disfrutamos del momento y del buen ambiente, y nos trajimos más deberes para leer.

Finalmente, tengo que señalar que sobre quién era el personaje a dibujar… no puedo decir nada.

De momento.

Créditos:
Montaje de las cubiertas de los cuatro volúmenes (hasta la fecha) de Las aventuras de Alfred&Agatha.
Fotografías durante el encuentro en BiblioCafé, del autor.
Imagen de la dedicatoria firmada por Ana Campoy, en el ejemplar de mi hija.
Montaje del anverso y reverso del carnet de Detective oficial.