“Porque, al fin y al cabo, es normal que
un hombre «descubra», que vea a Dios también fuera del templo: allí donde vive,
donde trabaja, donde descansa. La Iglesia siempre se preocupó por despertar
semejante conciencia en los fieles. Llevamos muchos años enseñándoles: reza
trabajando y por medio de tu trabajo, para que Cristo esté presente en tu mesa
de trabajo. Es lo que pedía el Papa: «Abrid las puertas a Cristo». Todas las
puertas, las de los estados, las de los sistemas, y también las de las oficinas
y las fábricas. Y así ocurrió. Pues fueron ellos mismos, los trabajadores, quienes
nos pidieron celebrar Santas Misas en sus lugares de trabajo.”
Créditos:
Extracto de una respuesta del sacerdote
Jerzy Popieluszko, en una conversación con el sacerdote Antoni Poninski,
publicada en Lad Bozy, bisemanario polaco para familias católicas, en su número
9, del 1 de mayo de 1983, según la traducción de Helena Panteleeva, tomado de
Sermones en Varsovia, recopilación de homilías, textos litúrgicos y otros textos,
de las ‘misas por la Patria’ oficiadas por el sacerdote Jerzy Popieluszko entre
febrero de 1982 y septiembre de 194, editado por Arín en octubre de 1985.
Imagen de Sagrada Familia en el taller de
carpintero, óleo sobre lienzo, de Jerónimo Jacinto de Espinosa (1640 – 1660),
existente en el Museo de Bellas Artes de Valencia, tomada de internet.