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martes, 4 de octubre de 2011

Hermana Jirafa

Hace muchos años, la empresa Cervezas El Turia sacó como promoción un álbum de cromos (que se conseguían junto con las botellas de dicha cerveza) con fotografías de los denominados ‘animales salvajes’. El álbum empezaba con varios individuos con su nombre, y el resto de especies a continuación.

Los individuos en cuestión se encontraban en el Zoo de Valencia, en el Jardín de Viveros: uno era el chimpancé Tarzán, otro era el león Numa (creo), y una jirafa, aún sin nombre. El resto de especies ya no recuerdo si eran sólo las que se encontraban en el Zoo, o el álbum era más amplio.

Ese zoo se inauguró un 10 de junio de 1965, aunque en unas instalaciones provisionales, que finalmente se cerraron un 31 de julio… de 2007. Cuarenta y dos años de provisionalidad es algo… definitivo.

El álbum en cuestión formaba parte de la colaboración de Cervezas El Turia con el Zoo, cosa habitual entonces (por ejemplo, la leche para alimentar los primeros cachorros de león era… de vaca, de Leche Cervera, otra empresa de la ciudad); y parte de esa colaboración era la jirafa, obsequio de la empresa cervecera.

Junto con el álbum se planteó cuál iba a ser el nombre de la jirafa, resultando por votación popular, Turita (no desentonaba, de todas formas, la ‘coincidencia’).

Todo esto que cuento, y que constituyen mis primeros recuerdos del Zoo de Valencia, viene a cuento de que, además del primer carrete de fotos, he encontrado otro, unos años más tardío, fechable en el verano de 1976, en el que figura la fotografía de la jirafa Turita.

Y hoy, festividad de San Francisco de Asís, es buen día para hablar de ello, ¿no?

Créditos:
Fotografía de la jirafa Turita (ca. verano de 1976), en el Zoo de Viveros, de Valencia, del autor.

martes, 5 de julio de 2011

Hermano Santo

“El lector no podrá empezar siquiera a ver el sentido de una historia que puede parecerle muy desaforada mientras no comprenda que para aquel gran místico su religión no era como una teoría sino como una historia de amor. Y este capítulo prologal no tiene otro propósito que el de explicar los límites del presente libro, que solo se dirige a esa parte del mundo moderno que halla en San Francisco cierta dificultad moderna: que es capaz de admirarle sin apenas aceptarle, o que es capaz de apreciar al santo casi sin la santidad. Y mi única excusa para intentar siquiera tarea semejante es el haberme encontrado también yo, durante tanto tiempo, en distintas fases de ese estado. Infinidad de cosas que ahora comprendo en parte las habría tenido por absolutamente incomprensibles, muchas cosas que ahora tengo por sagradas las habría ridiculizado como absolutamente supersticiosas, muchas cosas que ahora me parecen lúcidas y sabias al verlas desde dentro las habría calificado de oscuras y bárbaras desde fuera, cuando hace mucho tiempo, en aquellos días de la adolescencia, por primera vez prendió en mi fantasía la gloria de San Francisco de Asís.”

“Pues ése es el espíritu pleno y final con que deberíamos mirar a San Francisco: el espíritu de gratitud por lo que hizo. Por encima de todo fue un gran dador, y atendió especialmente a la mejor manera de dar, que es dar gracias. Si otro gran hombre escribió una gramática del asentimiento, de él se podría decir que escribió una gramática de la aceptación, una gramática de la gratitud. Conocía hasta sus profundidades la teoría del agradecimiento, y sus profundidades son un pozo sin fondo. Sabía que la alabanza a Dios se asienta en su base más sólida cuando se asienta sobre la nada. Sabía que cuando mejor medimos ese milagro imponente que es el mero hecho de la existencia es cuando nos damos cuenta de que, de no ser por una extraña merced, no existiríamos siquiera. (…) Fue la esencia y sustancia espiritual que anduvo por el mundo antes de que nadie viera aquellas cosas en formas visibles derivadas de ella: un fuego errante, como surgido de la nada, en el que hombres más materiales pudieron encender antorchas y candelas. Él fue el alma de la civilización medieval antes de que ésta encontrara cuerpo. Otro caudal muy distinto de inspiración espiritual procede en gran medida de él: toda esa energía reformista de los tiempos medievales y modernos que repite el estribillo Deus est Deus Pauperum.”

Un cinco de julio de 1182, hace 829 años, nacía en Asís, un pobrecillo.

Laus Deo.

Créditos:
Extractos del capítulo I El problema de San Francisco (pp. 20-21) y X El testamento de San Francisco (pp. 177-178), según traducción sin acreditar, de San Francisco de Asís, de G.K. Chesterton, en edición de Homo Legens (2009)
San Francisco de Asís, ilustración de José Benlliure de la serie realizada en 1926 para un libro conmemorativo del VII centenario del tránsito del Santo, tomada de San Francisco visto y soñado por Benlliure, catálogo de la exposición realizada en junio de 2004 en el Palau de la Música de Valencia.

lunes, 11 de abril de 2011

Hermano Franz

Al día siguiente de que nuestro amigo Bate nos recordara la figura vital, pianisística y espiritual de Franz Liszt, El Corte Inglés de Valencia celebró un concierto homenaje al ilustre músico con motivo del bicentenario de su nacimiento.



Al piano, Mara Álvarez-Maderna ofreció la sonata Claro de luna de Beethoven, y, en la segunda parte del concierto, cuatro obras de Liszt: San Francisco de Asís predicando a los pájaros (ya Bate nos había recordado que había tomado hábitos en la orden Franciscana), el Sueño de amor, y los Estudios Trascendentales nº 10 Appassionato y nº 12 Tormenta de nieve.



Mara Álvarez-Maderna es profesora superior de piano en el Centro Integrado de Música Francisca Pascual (La Purísima), en Valencia, y entiendo como buena señal que hubiera bastantes asistentes que, supongo, serán alumnos suyos.

Este video del Sueño de amor es en versión para piano y cello, en recuerdo agradecido a quien nos recordó a Liszt.



Créditos:
Imagen del folleto del concierto.
San Francisco predicando a los pajarillos, ilustración de José Benlliure de la serie realizada en 1926 para un libro conmemorativo del VII centenario del tránsito del Santo, tomada de San Francisco visto y soñado por Benlliure, catálogo de la exposición realizada en junio de 2004 en el Palau de la Música de Valencia.
Fotografía de un momento del concierto, del autor.

domingo, 4 de octubre de 2009

Aunque menor, el Hermano es Grande

Cuenta la tradición (yo no estuve allí) que sobre el año 1214, en peregrinaje hacia Santiago de Compostela, pasó por Madrid. Habiéndole precedido su fama, “se le ofreció terreno para fundar y, aceptada la oferta, levantó cerca de Puerta de Moros una pobre choza. Posteriormente, se construyó otro eremitorio más amplio, que llamaron «Cuarto viejo». En el mismo lugar había una fuente entre dos álamos, cuya agua sanaba los enferemos, y una ermita dedicada a Santa María”.

Con el tiempo, a expensas de distinguidos bienhechores, el complejo se amplió y transformó, y a mediados del XVI, por su notoriedad, el templo recibió el sobrenombre de «el grande».

En la familia, de siempre hemos llevado junto a cada uno, una medalla donde se puede leer:
“El Señor te bendiga y te guarde.
El Señor te muestre su rostro y tenga misericordia de ti.
Vuelva el Señor tu rostro hacia ti y te conceda la paz.
El Señor te bendiga
”

Fundador de una orden de frailes menores (que acabó tomando su nombre), y autor de la bendición trascrita, hoy celebramos su festividad.

El Hermano San Francisco de Asís.