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sábado, 21 de febrero de 2015

Hui, no…


…¡demà!

(La Cridà, vullc dir.)

Créditos:
Fotografía de las Torres de Serranos, en Valencia, durante la preparación de lo necesario para la Cridà de las Fallas de 2015, esta tarde, del autor.

domingo, 1 de febrero de 2015

Evolución (tecnológica) del idioma

Hace unas cuantas décadas, se puso de moda en el mercado automovilístico el segmento de los coches de gran tamaño en su modalidad de ‘el más grande que haiga’.

Como los tiempos cambian, y la ortografía también, ahora son otros coches los que ay.


Créditos:
Fotografía de un cartel publicitario del modelo Aygo, de Toyota, en Valencia, en enero de 2015, del autor.

domingo, 13 de abril de 2014

¡Zas, en toda la lengua!

Hace sus tres años y medio, publiqué una anotación sobre el sinsentido que se llevaba en Valencia en los relativo a la rotulación de las calles, tanto en lo que suponía tapar unas placas con otras, como en cuanto al idioma utilizado en la rotulación.

Pues bien, hace unos días me llamó la atención una cosa en la calle Pelayo, cuyo nombre supongo que se referirá a Don Pelayo, adalid del núcleo inicial de la Reconquista allá por Asturias, en una época en que aún se hablaba en latín, y las lenguas romances estaban comenzando a apuntar.

Como podemos ver, aún quedan placas históricas (lo digo por ser en cerámica azul), donde figura el nombre en español, aunque todas las renovadas de un tiempo a esta parte tienen la rotulación en valenciano, y «Pelayo» se ha convertido en «Pelai».

Entiendo que, a pesar de quien era el homenajeado con la calle, no deja de ser pertinente lo del idioma valenciano en una calle donde vivió y murió Constantino Llombart, “impulsor de la Renaixença valenciana i fundador de la Societat d’Amadors de les Glòries Valencianes”.

Esto lo sé pues en la fachada del número 32 de la calle figura una placa donde se conmemora esta circunstancia, placa que está redactada totalmente en valenciano.


Bueno, toda no: la calle se llama «Pelayo».

Créditos:
Fotografías de las placas de la calle Pelayo, y de la placa conmemorativa de homenaje en dicha calle, en Valencia, en abril de 2014, del autor.

lunes, 31 de marzo de 2014

Los que se fueron, ¿volverán?

Los judíos españoles que viven dispersos por diferentes partes del mundo serán un constante motivo de preocupación para toda inteligencia curiosa. Es un fenómeno que esconde muchos secretos. En primer término, esas gentes dispersas y desterradas podrían, si se las estudiara bien, revelarnos más de un secreto lingüístico relacionado directamente con los puntos principales de nuestra historia.
Quien escucha el habla que actualmente practican los judíos sefardíes queda desde luego sorprendido por el encanto de aquellas voces arcaicas, profundamente raciales, que suenan como voces antiguas trasladadas a través de un sueño. Pero la sorpresa aumenta cuando se descubre que todos los judíos hablan un idéntico lenguaje castizo. No obstante las diferencias de lugar y de clima, todos los sefardíes usan el mismo idioma arcaico español, aunque unos habiten la Macedonia y otros demoren en Marruecos, y aunque el lenguaje oficial sea en unos el servio, en otros el turco, en otros el griego, en otros el árabe.
Existe, pues, una unidad idiomática en el mundo hebreo de origen español. Este fenómeno halla fácil respuesta en cuanto se considere que los judíos fueron desterrados de España de una vez y en montón, y que el fuerte instinto tradicional y familiar ha hecho que el lenguaje de los antepasados se conserve sin importante alteración en todo el grupo sefardí.
Pero esta respuesta no puede satisfacernos por completo, pues deja al margen y sin contestación otras serias interrogaciones. Los judíos, en efecto, abandonaron España todos juntos y de una vez; pero nótese que no decimos que abandonaron a Castilla, sino a España. En España se hablaban al final del siglo XV los diferentes dialectos o idiomas que hoy mismo se hablan; ¿cómo es, sin embargo, que habiendo vivido aquellos judíos, en las varias regiones españolas donde se hablan dialectos o idiomas no llevaron al destierro más que una de las lenguas que se hablaban en España, la que llamarnos castellana?
No hay noticia de que algún grupo de judíos orientales, balcánicos o marroquíes hable hoy en catalán, en valenciano, en vascuence o en gallego. Todos usan un castellano castizo, que es el que aproximadamente correspondería a tierras de Segovia y Salamanca, o tal vez mejor a tierras de Toledo.
Entonces se piensa que la unidad española no es algo tan arbitrario y deleznable como algunos desean suponer. Los judíos españoles, sólo con la realidad de su fenómeno, pueden asegurarnos que aquella unidad estaba ya cumplida cuando ellos abandonaron las aldeas y las ciudades españolas donde vivieron tantos siglos. La misma naturaleza especial de los hebreos ayuda a dar valor al dato. Viajeros por necesidad comercial, trashumantes por tradición, y habitando generalmente en las poblaciones, los judíos recogían en su seno y naturalmente el tono más pronunciado de la civilización, de la vida común del país. Si la vida urbana de Cataluña, de Valencia o de Vasconia hubiese sido profunda y fuertemente catalana, valenciana o vascongada, los judíos habrían llevado al destierro los caracteres de esas vidas locales. No fué así, como hemos visto. Salieron de las distintas partes de España hablando un único lenguaje castellano, y esto nos debe hacer pensar, repito, en que la vida general, la vida urbana y civilizada de España, estaba ya entonces seriamente unificada.

También podría decirse que, sin entrar en cuestiones filológicas y lingüísticas, hay una explicación más sencilla: en algo se tendría que notar que, según es tradición, el pueblo judío es el más inteligente del planeta.

Aunque bien podría decir alguno que eso se demostrará conforme sea la respuesta a la propuesta de hace unas semanas.

Créditos:
Extracto del artículo La palabra de los judíos, de José María Salaverría, publicado en ABC el 27 de abril de 1923, tomado de la hemeroteca en internet del periódico.

martes, 7 de enero de 2014

Spoken un poken

Pensó Yahvé: «(…) Confundamos su lenguaje, de modo que no se entiendan entre sí.» Y desde aquel punto los desperdigó Yahvé por toda la faz de la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por eso se la llamó Babel, porque allí embrolló Yahvé el lenguaje de todo el mundo, y desde allí los desperdigó Yahvé por toda la faz de la tierra.

Luego, con el tiempo, aparecieron los traductores, e incluso la gente se decidió a aprender idiomas.


Bueno, un poco.

Créditos:
Extracto del Génesis (11, 6-9), tomado de la Nueva Biblia de Jerusalén, revisada y aumentada, editada en 1998 por Desclée De Brouwer, de la biblioteca del autor.
Fotografía de un cartel en un comercio de Fráncfort del Meno, en enero de 2014, del autor.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Señal… de los tiempos


Antes del cierre, ya se reclamaba que una señal/ideograma estuviera “en valencià”.

¿Tan amenzadas están las señas de «identitat»?

Créditos:
Fotografía de la señal en cuestión, en una entrada al Parque de Marchalenes, en Valencia, en noviembre de 2013, del autor.

lunes, 4 de noviembre de 2013

HUPyD

Resulta curiosa la portada de Livertad Dijital del mediodía de ayer, en plan Rosa Superstar.


Otra cosa que la estropea es el creciente desprecio que a la lengua española se hace desde las páginas de ese medio de comunicación (aunque a las cinco de la tarde ya estaba arreglada la ortografía).

Pero no es en lo único en lo que no han cedido al chantaje del idioma.

El partido político en cuestión (cuyo congreso –en algún momento, calificado como cónclave en la noticia de LD– es lo que finalizó ayer) decidió en su día que no era ni rojo ni azul ni negro, sino magenta (que no magesta), y van en ocasiones con unas bufandas de un color algo así como rosa fucsia.

Y es que, según se lee en la Wikipedia, hay varios tonos de magenta (uno, el fucsia), incluso bastante distintos si se trata del sustractivo o del aditivo, en que se trata de una combinación entre el rojo y el azul, filtrando lo verde.

Bueno, esto es en lo que respecta a lo cromático… y a la política, también.

Pero volviendo al chantaje al idioma, para quien no se haya preocupado de mirarlo, diremos que el magenta no es una tonalidad de rosa, sino un rojo bastante oscuro, semejante a la sangre, pues toma su nombre de una batalla.

Y esto no es política, creo.

Créditos:
Detalle de la captura de pantalla de la portada de Libertad Digital ayer a las 14:36.

sábado, 26 de octubre de 2013

La salida: un suceso con éxito

«EN CASO DE EMERGENCIA:
(…)
No corra ni grite»

En los carteles informativos que se exponen en los locales de pública concurrencia, en relación con qué hacer (y no hacer) en caso de emergencia, mostrando las rutas de evacuación y salida, y todo eso, una de las indicaciones que siempre está es la de no correr.


Entonces, ¿por qué SIEMPRE el muñequito del cartelito que nos indica la ruta de salida está dibujado CORRIENDO?

Nota:
Creo que algún falso amigo me ha liado con la traducción al inglés del título de esta anotación, pero espero que no haya interferido el runrún de la misma.

Créditos:
Fotografía de un cartel indicando la ruta de evacuación, en el Aeropuerto de El Altet, en julio de 2013, del autor.

jueves, 17 de octubre de 2013

Una traducción con diferente métrica

En varias estaciones del Metro de Madrid, aunque según de qué línea se trate, al acercarse el convoy a ellas, se puede escuchar el aviso de megafonía que dice:
«Atención: estación en curva. Al salir, tenga cuidado de no introducir el pie entre el coche y el andén.»


Eso también sucede, por ejemplo, en el Metro de Londres, y también en él avisan de ello, aunque, claro, traducido al inglés, lo que suena, más o menos, así:
«Mind the gap»

Lo que demuestra una vez más el peligro de las traducciones literales.

(Por cierto, hoy se cumplen 94 años de la inauguración del Metropolitano de Madrid por el rey Alfonso XIII. Por esas cosas de la vida, la primera línea con la que se inauguraba el Metro, en el tramo Cuatro Caminos-Sol, es la Línea ... 1.)

Créditos:
Detalle de la fotografía de la cancela en uno de los accesos a la estación de Plaza de España, en la línea… 3, en octubre de 2013, del autor.

martes, 15 de octubre de 2013

On / Over

Es sabida la dificultad que en ocasiones se plantea en el uso de las preposiciones en un idioma. La pareja del título es un ejemplo de ello.

Por eso resulta curioso que se presenten situaciones prácticas que ayuden a diferenciar los casos.

Por ejemplo, viendo cómo un barco flota en el mar… ¿o es sobre el mar?

Créditos:
Fotografía de un buque mercante visto desde la playa de El Saler, en Valencia, ayer por la mañana, del autor.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Un acento liberal

No es la primera vez que comento en estas páginas las faltas de ortografía que se cometen en los medios de comunicación españoles (escritos, claro -sobre la pronunciación y entonación también podría escribirse una enciclopedia-). Naturalmente, me centro más en aquellos casos que se producen en sitios donde tienen a gala la cultura y, especialmente, haber estudiado el bachillerato bueno y no estar influidos por la famosa LOGSE.

Hace tiempo, por ejemplo, comenté sobre uno de los habituales sinos ortográficos españoles. Aunque el sino del autor del artículo de marras recientemente ha cambiado, se ve que el sino del medio de comunicación sigue siendo el mismo: estar afectado por el virus logsiano (o algún otro tipo de indigencia cultural).


O eso, o es que, con tanto poner el acento en la libertad, no pueden quedar presos de unas ridículas normas de ortografía (pues no creo que se apoyen en que el género de la palabra tilde sea ambiguo).

Así, ¿quíen no es feliz?


(Eso sí, en la noticia la tilde en «Yésica» sí figura bien -siempre y cuando el nombre así se escriba, que no lo sé-.)

Créditos:
Detalle de la captura de pantalla de la noticia publicada el 23 de mayo de 2013 en Libertad Digital.
Detalle de la captura de pantalla de la noticia publicada ayer en el suplemento Chic de Libertad Digital.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Sequía… en la profesión

Una de las primeras cosas que se aprende en la clase de Lengua Española es que existen verbos irregulares, e incluso, podríamos decir, raros y especiales.

Uno de éstos es el verbo «asolar». Como vemos en la definición de la RAE, significa, en lo que aquí nos interesa:
  1. tr. Destruir, arruinar, arrasar.
También significa:
  1. tr. Dicho del calor, de una sequía, etc.: Secar los campos, o echar a perder sus frutos. U. m. c. prnl.
La diferencia en el significado, como es lógico, se deriva de la diferencia en el origen de la palabra, o sea, la etimología. En el primer caso es “(del lat. assolāre, derribar)”, y tiene su relación con «suelo» y relativas al mismo; en el segundo es tan simple como que procede “(de sol)”, pero en su primera acepción, es decir, el Sol, o sea, “m. Estrella luminosa, centro de nuestro sistema planetario”.

Debido a ello, este verbo presenta una conjugación distinta según sea el significado con que se utilice, en concreto, la habitual recuperación del diptongo ‘ue’ en las sílabas tónicas en sustitución de la vocal ‘o’ que se presenta en las átonas, para el primer caso, frente al mantenimiento de la ‘o’ en el segundo caso.

Sin embargo, es común ver cómo en la profesión periodística se “echan a perder sus frutos” (en el caso de que los haya), con titulares como el siguiente (y que no es un caso único y excepcional).

(Por no entrar en la contradicción, que no paradoja, de que la forma verbal utilizada sea la correspondiente al caso de una «sequía» cuando se está hablando de «riadas» e «inundaciones».)

Créditos:
Imagen de detalle conjunta de las páginas 2 y 3 de la edición del día 13 pero de octubre de 2007, del periódico Las Provincias, de la hemerotea del autor.

lunes, 19 de agosto de 2013

Esto… es… ¡España!

Pues yo, sí: de entrada, el español.


Nota. En el título me refiero al periodismo español de calidaz o calidá. Se entiende, ¿no?

Créditos:
Detalle del pantallazo de la noticia publicada en la página de internet de El Mundo.

lunes, 12 de agosto de 2013

Me neither

‘Ay, there was a man in a motor-cawr. He speired whae had ta’en my place that day, and I let on I thocht him daft. But he keepit on at me, and syne I said he maun be thinkin’ o’ my gude-brither frae the Cleuch that whiles lent me a haun’. He was a wersh-lookin’ sowl, and I couldna understand the half o’ his English tongue’

Likely… likewise.

(Aunque él ha cambiado casi menos que el idioma, habrá que llamar a cierto caledonio para que nos aclare el acento.)

Créditos:
Extracto de la conversación de Mr Turnbull, escocés, en el capítulo VII The Dry-fly Fisherman, de la obra de John Buchan The 39 Steps, tomado de la edición realizada en 2011 por Penguin Books en su colección Pocket Penguin Classic (pág. 97), de la hemeroteca del autor.

sábado, 10 de agosto de 2013

Y ahora, ¿dónde los pongo?: Pues en su habitación, ¿no?

Hace diez días fue la festividad de San Ignacio de Loyola, por lo que, aunque en dos tandas en esta ocasión, hubo la correspondiente celebración de la onomástica de mi hijo.




Con libros, claro.

Incluso alguno, patrocinado desde las antípodas.

Y no podía faltar, naturalmente, un recuerdo del reciente viaje.



Créditos:
Cubiertas y sobrecubiertas de los libros en cuestión.

miércoles, 17 de julio de 2013

Saltaron las noticias

Ayer, en un mismo día, se nos informó de dos noticias relativas a Australia.

Una, la llegada allí de un grupo de personas.

La otra, el descubrimiento de un nuevo idioma.

Y eso… no puede ser mera coincidencia.

Créditos:
Fotografía de un imán de nevera detalle familiar de un viaje anterior, del autor (la fotografía, no el viaje).

lunes, 24 de junio de 2013

San Juan Bautista y los nombres de pila


Tras la obertura, la acción de Los maestros cantores de Núremberg se desarrolla durante un día (Acto I, por la mañana; Acto II, en el atardecer y la noche) y la mañana del día siguiente (Acto III).

A poco de comenzar éste último, David, el aprendiz del zapatero Sachs, le recuerda de qué día se trata: “Wir feiern ja heut Johannisfest.

Es decir, la fiesta de San Juan; como hoy.

A continuación, comienza a ensayar el pregón que más tarde debe recitar por la fiesta: “Am Jordan Sankt Johannes stand, / all Volk der Welt zu taufen” («San Juan estaba en el Jordán / para bautizar a todos los hombres»); continuando con la historia de una peregrina de Núremberg, quien, al regresar con su hijo recién bautizado, se dio cuenta de que “daß wer am Ufer des Jordans / Johannes ward genannt, / an der Pegnitz hieß der Hans” («quien a orillas del Jordán / recibió el nombre de Juan, aquí,  / junto al Pegnitz, se llamaba Hans»).

Tras lo cual, David se queda un momento absorto, y dándose cuenta, exclama:
Herr - Meister! 's ist heut Eu'r Namenstag!

Y así, celebrando el santo de Hans Sachs, felicitamos a todos los Juanes, cualquiera que sea la forma que haya adoptado el nombre.

Créditos:
Extractos del libreto, y de la traducción, de Los maestros cantores de Núremberg, de Richard Wagner, tomados de Kareol.

martes, 28 de mayo de 2013

¿Y?


PERO gracias al tiempo, loco E imprevisible, que lleva días trayendo nubes… tarde, NI Mercurio, NI Venus, NI Júpiter, NI, casi, el Sol.

Otra vez será, O no.

Créditos:
Fotografía de la puesta de sol, con nubes, esta tarde, en Valencia, del autor.

lunes, 20 de mayo de 2013

Don de lenguas…


Créditos:
Viñeta de Joaquín Xaudaró, publicada en ABC, originalmente el 18 de diciembre de 1927, y reproducida este pasado 20 de abril, de la hemeroteca del autor.

domingo, 24 de marzo de 2013

Sin dar lumbre

Uno de estos días, en respuesta a no recuerdo ahora bien qué pregunta de mis hijos, he mencionado la palabra “lumbre”.


Resultó que ninguno de los dos la conocía, y eso que la mayor ya luce diecisiete años.

Lo que me lleva a pensar en el drástico empobrecimiento del vocabulario que existe en España.

Y es que, hay mucha lumbrera por ahí… apagada, claro.

Créditos:
Fotografía de la lumbre en la chimenea de casa de mi hermana, en abril de 2012, del autor.