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miércoles, 3 de octubre de 2012

Sugerencia para hacer amigos

Este martes de celebró en Mestalla un partido de fútbol de la Champions. Jugaron el Valencia y el Lille. Según parece, la asistencia al campo no fue para tirar cohetes, ni siquiera en Valencia.


Y sin embargo, las calles estaban llenas de coches, naturalmente, mal aparcados, por la comodidad de la gente (y eso que no puede decirse precisamente que no haya ni autobuses ni metro para ir a Mestalla). Pero da lo mismo, la Policía Local (antes Municipal) estaba para poner un poco de orden, pero no mucho.

Hoy precisamente, se ha publicado una noticia sobre la previsión del Gobierno en los Presupuestos, en relación con las multas de tráfico.

Con lo fácil que lo tienen los Ayuntamientos, cada quince días como mucho, sin más que los mismos agentes que ordenan el tráfico rodado, cuando éste se calme, en pleno partido, empiecen a multar los coches mal aparcados (ni siquiera hace falta que se los lleve la grúa, más que nada, porque no cabrían en las distintas bases).

Créditos:
Fotografía de unos coches mal aparcados, de los muchos que lo estaban, sobre la acera, entre los árboles, en la Prolongación de la Alameda, a algo más de un kilómetro del estadio, en la tarde del martes día 2, del autor.

domingo, 9 de mayo de 2010

Con P de ‘pagar’


En el pasado viaje a Berlín pude observar la existencia de una señal indicadora de ‘Aparcamiento’ con un acento circunflejo encima de la ‘P’. Acabé suponiendo que indicaba que se trataba de un aparcamiento cubierto, cosa muy conveniente cuando de zonas frías y sometidas a la inclemencia de la nieva, se trata.

Lo anterior viene a cuento, aunque algo traído por los pelos, es cierto, porque en el periódico Las Provincias, de Valencia, de hoy, figura la noticia de que por parte del Ayuntamiento de Valencia se están imponiendo multas a los gorrillas que “regulan” el aparcamiento en diversas zonas de la ciudad.

Se acompaña con lo que titulan: “La historia contada desde el otro lado”, donde, entre otras declaraciones, se destaca la de uno que lleva 21 años en el ‘oficio’:
«Si no tengo ni para comer, ¿cómo esperan que pueda pagar una multa de 90 euros?»

Esta frase me ha traído a la memoria otra, que he encontrado estos días pasados, y volvemos a Berlín, intentando confirmar la frase de Federico II de Prusia con que titulaba una anterior anotación.

Según parece, le pasaron a la firma una sentencia por la que se condenaba a un soldado raso al pago de una elevada multa, y Federico II comentó, más o menos:

Antes de ratificar la sentencia, tengo la curiosidad de oír las medidas que queréis emplear para hacer que un simple soldado pague 2.000 táleros

Y es que, a veces, la curiosidad es el mejor remedio frente el absurdo.

Créditos:
Fotografía de una señal de Aparcamiento en Berlín, de enero de 2010, del autor.