sábado, 20 de noviembre de 2010

Y tú, ¿de quién eres?

Una de las grandes consecuencias para la vida ciudadana que trajo la constitución de los primeros ayuntamientos de la Democracia fue el que, durante un cierto periodo de tiempo, hubiera numerosos de esos vecinos que no sabían fácilmente el nombre de la calle en la que vivían.


Valencia no fue una excepción, aunque sí las hubiera a la hora de aplicar lo dispuesto. Así, por ejemplo, todavía queda una placa, cerámica, azul (claro), recordando a Ramiro de Ledesma, por mucho que la vía lleve ahora el decimonónico nombre de Avenida de la Constitución.



Un caso curioso es el de la Avenida que pasó a ser llamada del Antiguo Reino de Valencia. Cuando el poder municipal pasó de las izquierdas a las derechas, fue nuevamente rebautizada como Avenida del Reino de Valencia, sin el ‘Antiguo’. No obstante, a pesar de que este cambio lleve casi veinte años, la mayoría de la gente no se ha enterado aún. Eso sí, las placas también son cerámicas, pero no azules, sino blancas con grecas vegetales.

Digo lo de curioso porque nadie sabe, casi empezando por el mismo Ayuntamiento, que todavía quedan placas, sí, de las de cerámica azul, con el nombre que llevaba dicha avenida durante muy poco más de cuarenta años exactos (1939-1979). Y no es porque hayan olvidado cambiarlas, no.

Es que se trata de una calle distinta, con el famoso nombre, que si no es casual, es desde luego una coincidencia digna de estudio. La calle se encuentra en la pedanía de Mahuella, y se llama, efectivamente,… José Antonio.

Claro, que lo mismo es el nombre del alcalde pedáneo...

Créditos:
Fotografías de placas de calles en Valencia, con nombre de Ramiro Ledesma, Reino de Valencia y José Antonio, de mayo, octubre y junio de 2010 (respectivamente), del autor.

Hay rima: sigue el poema…

“Durante meses, las burradas de la extrema derecha fueron denunciadas con la natural indignación, porque los asesinatos y los crímenes debidos a tan execrables comandos ofendían los sentimientos de todo ser civilizado. En esa misma línea, las burradas de la extrema izquierda merecían la natural comprensión, toda vez que aquellos grupos incontrolados actuaban desorientados y cuando ejecutaban a cualquier guardia, lo cual, desde luego, era condenable, lo hacían movidos por disculpables, aunque inadmisibles, motivaciones políticas. Y los chicos de la E.T.A., equivocados, si bien llenos de buena fe, atracaban fábricas, volaban edificios y mataban (mejor dicho, volaban edificios) impulsados por un conjunto de factores sociales, políticos y anímicos residuales del franquismo que no podían desdeñarse.
El diario, como muchos otros diarios del país, tenía prevista la noticia, dada su constante reiteración. Y así, cuando el G.R.A.P.O. o la E.T.A. cometían una de sus «ejecuciones», el redactor-jefe llamaba a la sección de Información Nacional y pedía:
-Mándame el modelo 2 de atentados…
Y el modelo 2 llegaba y se pasaba a la platina, donde quedaba confeccionada, en primera, una nota que ya se sabían de memoria todos los lectores: «Enérgica y unánime repulsa ante los asesinatos de ayer. Todos los partidos y grupos políticos se han sumado a la protesta. Estos criminales actos no detendrán, sin embargo, el proceso democratizador del país. Se concede a las víctimas la Medalla de Oro. El ministro del Interior presidirá las solemnes exequias fúnebres.» Esto se completaba con las fotografías de las víctimas y con otras del lugar donde fueron asesinadas (si bien el verbo asesinar no era demasiaado utilizado, sustituyéndose por otros menos violentos).
(…)
En realidad, se trataba de un tema rutinario que, a fuerza de repetirse había dejado de tener interés informativo para el veraz diario democrático, que con evidente hastío repetía su editorial de «enérgica condena», publicaba las fotos de siempre y quedaba a la espera de la próxima ocasión. Lo importante era que al pobre
Apala no le dejaban tranquilo en Francia, empeñados en que se presentase los martes y los viernes en la prefectura, y que todavía quedaban tres vascos presos en Carabanchel, dos en Puerto de Santa María y uno en Segovia.”

“Como medida diplomática, se acordó enviar una txapela de lujo al presidente del Consejo de Ministros de la Comunidad y nombrarle socio de honor del Athletic, a ver si se ablandaba. La Comisión nombrada al efecto la presidiría el abogado Bandrés y de ella formarían también parte Iríbar, más conocido por el Chopo, así como los «extrañados», que aunque, desde la tímida amnistía aprobada por las Cortes en octubre del año anterior, podían considerarse enteramente libres, mantenían su actitud rebelde y negaban virtualidad a una medida que bajo ningún aspecto podía llenar sus aspiraciones. Por ello, estaban en gira permanente por Euzkadi, interviniendo en shows político-musicales en los cuales, tras el baile de los espatadantzaris y otras muestras del rico folklore vasco, se lanzaban enérgicas proclamas pidiendo la «total, auténtica, plena e ilimitada amnistía para todos los delitos futuros de intencionalidad política, autonómica o democrática», así como la concesión de la Gran Cruz del Mérito Civil a Apala.”

Créditos:
Transcripción parcial de los capítulos IV y VI de … y al tercer año, resucitó, de Fernando Vizcaíno Casas (pp.77-79 y 106-107)
Imagen de la noticia publicada en ABC el 24 de junio de 2007, en relación con un homenaje al terrorista Argala.

¿Hablando se entiende la gente?

“No, no había sido fácil conseguirlo. Pero finalmente todos los esfuerzos recibieron la debida compensación y el bellísimo, espléndido aspecto que ofrecía el Palau de Montjuich de Barcelona, repleto de congresistas, con las banderas flotando al viento en la fachada, las infinitas luces brillando como las consabidas ascuas de oro en el interior del gran salón, los equipos de televisiones (no sólo R.T.V.E. y R.T.V.G.C., es decir, Radiotelevisió de la Generalitat de Catalunya, sino también más de veinte emisoras de europa y América), las lindas azafatas yendo y viniendo, la megafonía y las traducciones simultáneas funcionando sin un fallo, y, sobre todo, el alegre fervor, el frenético júbilo de los millares de ciudadanos que, estacionados en la gran explanada de la antigua Plaza de España (hoy, del Estado Español), aguardaban la llegada de los presidentes, justificaba con creces tanto esfuerzo, tanto sacrificio, tanta dificultad vencida por el entusiasmo común.
Mientras el Lincoln presidencial avanzaba lentamente por la Avinguda de Francesc Maciá (antes, José Antonio), el Honorable, entornados los ojos, media sonrisa en su apacible y nobel rostro, dejaba volar la imaginación muchos años atrás; hasta los difíciles tiempos del exilio mejicano. ¡Si aquel grupito de amiguetes que le confirieron por aclamación la Presidencia, bien es verdad que de una manera simbólica, absolutamente teórica, pudiesen verle ahora! Por desgracia, ellos no habían alcanzado las horas victoriosas; murieron creyendo que nunca sería factible el retorno, y no se diga el retorno triunfal. Claro que ellos tampoco pudieron prevenir la existencia de don Adolfo; el único Adolfo notable que conocieron fue Hitler, tan distinto a este muchacho que pactó con las fuerzas más diversas de los países del Estado Español, reconociendo sus legítimas aspiraciones autonómicas y propiciando así la magna jornada que iba a vivirse aquel 17 de noviembre de 1978.
Nada menos que la solemnísima inauguración de la Primera Asamblea de la O.E.I., es decir, de la Organización de Estados Ibéricos, un organismo comunitario creado con el noble fin de reforzar los lazos de amistad, cooperación económica, intercambio cultural y vínculos espirituales entre los distintos países autonómicos integrantes del Estado Español o de los Pueblos Ibéricos, como también solía denominarse aquel conglomerado de nacionalidades diversas que, bajo el terror del franquismo, se había llamado absurdamente España, sin más.
Eran miembros natos de la O.E.I., es decir, por derecho propio y como socios fundadores de la Organización Comunitaria, Catalunya, Euzkadi, Cantabria, O Pobo Galego (Galizia), las Canarias (Islas Mayores y Menores), la Rioja, el Estado Bético (Andalucía Occidental), el País Valencia`, el enclave autonómico de Fregenal de la Sierra, el cantón de Cartagena y la Federación Manchega. A título de observadores, ya que todavía no reunían los requisitos de personalidad independiente suficientes para ser admitidos como socios de pleno derecho en le O.E.I., participaban también en la Asamblea representantes de Andalucía Oriental, la Agrupación Autónoma de Soria-Las Batuecas-Campo Charro, la Agrupación Astur-Leonesa, la Unión de Tierras del Segura y el Municipio Libre y Autogestor de Venta de Baños y Adyacentes.
(…)
Los congresistas abarrotaban el salón, con sus carpetas y sus blocks y las sinopsis de las ponencias que iban a debatirse a lo largo de varios días de Asamblea (la clausura estaba prevista para el 21 de noviembre). Llevaban colocados los auriculares para la traducción simultánea y gracias a ellos pudieron entender todos (incluidos los vascos) las palabras en recio eúskaro del Lendakari y la breve pero sustanciosa intervención del Primer Mandatario de Galizia, que vino a decir (con un acento digno de Rosalía) que sí, pero quizá no, aunque probablemente, quién iba a asegurar nada.
”

Créditos:
Fotografía del palacio de Montjuich, en Barcelona, con motivo de la Exposición Internacional de 1929, tomada de la Wikipedia.
Fotografía del Palacio del Senado, en Madrid, circa 1892.
Transcripción parcial del capítulo III de … y al tercer año, resucitó, de Fernando Vizcaíno Casas (pp.45-49)

Enteramente irreal...

“Obviamente, ésta es una historia absolutamente inventada, enteramente irreal; es una farsa, en clave de humor.
Pero si ustedes piensan más en las anécdotas del contorno que en el inverosímil que las motiva, quizás coincidan conmigo en que, a lo mejor, algunas reacciones, algunas conductas, se harían reales si se diese esa imposible causa.
Saliendo al paso de susceptibilidades y enfados, comienzo declarando con la necesaria solemnidad que en este libro sólo se pretende plantear un juego burlesco, una broma. Como decimos los juristas, aquí únicamente existe animus jocandi; ganas de pasar el rato, de sonreir.
Mis literarias excusas a quienes no entendiéndolo así, puedan enojarse.
”

Fernando Vizcaíno Casas abre su novela con esta, digamos, advertencia. A continuación, se inicia la novela:

“La prensa daba noticias como éstas:”

Y siguen diversas noticias totalmente disparatadas, aunque supongo que reales. No puedo asegurarlo ahora, ya que se tratarían de acontecimientos de 1977, pues la novela se escribió en ese año, publicándose en enero de 1978 con el resultado de que en junio de ese mismo año (es decir, cinco meses antes del momento de la novela), iba ya por la undécima edición (o mejor dicho, supongo, décima reimpresión).

La novela, naturalmente, es … y al tercer año, resucitó.

Sí, y las escenas (y las noticias), totalmente disparatadas... entonces y treinta y tantos años después.

Créditos:
Fotografía de Fernando Vizcaíno Casas, tomada de internet.
Portada de … y al tercer año, resucitó.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Eguiguren, y Audiencia,... sin hache de humor

Suele considerarse un cumplido, una calificación positiva, decir de alguien que es sociable. El problema suele presentarse cuando se pasa de lo general a lo particular, en concreto, respecto de qué personas gusta tratar el calificado.

Es el caso de Jesús Eguiguren, persona a lo que se ve altamente sociable, pues se relaciona con mucha gente, de naturaleza diversa y variopinta, “inclinado al trato”, como nos dice la RAE. El problema que se presenta es que, en numerosas ocasiones, cuando algo está inclinado es que está torcido, desviado, incorrectamente dispuesto o situado. Y este es el caso.

Si hace tiempo ya salió a relucir su natural inclinación al trato, estos días pasados hemos visto más de lo mismo, bien con unos, bien con otros, alguno de ellos calificado incluso como inteligente por quien parece gustarle ponerse en evidencia.

En cambio, en la Audiencia Nacional no parece que disfruten en exceso de las reuniones, y en ocasiones deciden que ya está bien, y que lo mejor es que cada uno se quede en su casita, por lo que ¿qué mejor que ahorrar el viaje para los juicios?

Hace ya tiempo, en una novela de Jardiel Poncela se llegaba a la conclusión de que sólo aquello que se escribía con hache tenía valor e importancia. Está claro que ni Eguiguren ni Audiencia se escriben con hache…

… aunque sí lo hace el humor ‘hinteligente’.



Créditos:
Fotografía de Jesús Eguiguren tomada de La Gaceta.
Viñetas publicadas en ABC, según se ven, por Antonio Mingote y Martínmorales, en junio de 2007, con motivo de la temporal (el calificativo es mío) ruptura de las negociaciones entre el Gobierno del Reino de España y el grupo terrorista ETA, a mediados de 2007.

Volando alto con alas de plomo

La calle Caballeros de Valencia toma su nombre del hecho de que, más o menos, en ella se establecieron los caballeros que acompañaban al Rey Jaime I en su campaña para la conquista de Valencia. Consecuencia de ello es la existencia de numerosos palacetes, aunque un poco más tardíos.

En mayo de 2007, en dos de esos palacetes góticos, se inauguró un curioso museo, tanto por la temática, como por tratarse de un museo privado. Se trata de L’Iber-Museo de los soldaditos de plomo.

El hecho fue recogido en diversas ocasiones por varios de los periódicos editados o con edición en Valencia, como, por ejemplo, hizo ABC el domingo 12 de mayo, noticia de la que traigo algunos datos.

Los fondos del Museo se nutren del millón de soldaditos atesorados por Álvaro Noguera Giménez durante más de sesenta años, aunque en su inicio el Museo “sólo” dispuso de unas 600.000 piezas, entre las que también se incluían otros tipos de muñequitos, como por ejemplo, los que permiten mostrar escenas cotidianas europeas de principios del siglo XX.

El diorama «estrella» es el correspondiente a la Batalla de Almansa, momento decisivo durante la Guerra de Sucesión, en la que “intervienen” unas diez mil figuritas.

Como bien se dice en el artículo, “en un momento en el que los conocimientos de humanidades parecen declinar en el ámbito escolar, este tipo de recreaciones son un buen método didáctico para conocer el pasado. Sin embargo, para recomponer estos fragmentos de la historia es necesaria una intensa labor de investigación previa, no exenta de polémica en tanto las interpretaciones en este campo son en ocasiones no sólo distintas, sino contradictorias.”

El Museo no dispone de la clásica tienda; en realidad, se trata de una librería con todas las de la ley (incluso con una zona para descansar y tomar un cafelito), con una temática lógicamente especializada en historia en general y militar en particular, así como en novela histórica. Incluye también secciones dedicadas a maquetas, modalismo y manualidades. Por supuesto, hice efectiva mi visita.

Es además sede del Instituto Valenciano de Estudios Clásicos y Orientales.

Como bien recordarán muchos lectores, el famoso cuento de Andersen finalizaba con los corazones, juntos, del soldadito de plomo y de la bailarina. Ahora, es con el corazón de Álvaro Noguera Giménez como su familia ha empezado este nuevo cuento de hadas.

Un mes después de su inauguración lo visité con hijos, aunque no he vuelto al Museo hasta esta noche.

Créditos:
Folleto y tarjeta de L’Iber-Museo de los soldaditos de plomo.
Imagen con foto y titular, datos y transcripción parcial, de la noticia de Marta Moreira, con fotos de Mikel Ponce, publicada en ABC el 12 de mayo de 2007.
Portada de Cinco miradas sobre la novela histórica.
Fotografías del arranque de la escalera (junio de 2007) y general del patio (noviembre de 2010), del Palacete sede de L’Iber, del autor.

martes, 16 de noviembre de 2010

¿Respirar por la herida?

No sé si alguien entre quienes leen estas páginas habrá escuchado al programa de César Vidal de esta noche.

El hilo sobre el que se ha movido el director, conductor y titular del programa ha sido las declaraciones de Mariano Rajoy en relación con el deporte, en un acto con deportistas.

Conforme avanzaba el programa iba yo apreciando una excesiva, incluso cansina, reiteración en dichas manifestaciones, llegando a despreciar directamente a quienes tengan intensas aficiones deportivas (con la consiguiente aplicación a no sé cuánta gente de su propio grupo de comunicación).

No seré yo quien defienda encarecidamente las actividades deportistas, pero de ahí a decir “mucho, mucho deporte, mucho deporte, no sepan ustedes nada, embrutézcanse con el deporte, atóntense con el deporte, no piensen nada más que en partidos de fútbol y en el deporte, cuanto más idiotas sean, mejor para la casta que nos gobierna, agilipóllense con el deporte” (a partir del minuto 18:41), creo que hay un trecho.

Al final, creo que lo he entendido.

Resulta que ‘gracias’ a las elecciones catalanas, el partido de fútbol entre el Barcelona y el Madrid se disputará en lunes, creándosele a César Vidal el problema que ya se le presentaba en su época de la COPE: hay que decidir qué sse emite. En la COPE al final lo resolvieron emitiendo La Linterna en frecuencia modulada y el deporte en onda media. Claro que ((esRadio no tiene esta dualidad, por lo que…

Por lo que han planteado una encuesta entre los oyentes para que muestren su opinión. El otro día, si no recuerdo mal, la encuesta iba por un noventaypico por ciento a favor de Es la noche de César.

Esta noche, el resultado de la encuesta según ha dicho ya es del 42% a favor del fútbol, el 42%, supuestamente, de los propios oyentes de César Vidal, y en todo caso, de ((esRadio.

Vamos, es mi opinión.

Créditos:
Imagen de Es la noche de César, recordando que está en emisión, en las páginas de internet de Libertad Digital y ((esRadio.

Hay diferencias en las Bellas Artes

“Pilar había llamada a José Félix a su casa de la plaza de la Independencia. Le recibió agitada.
- ¿Sabes? Hace dos días que no sabemos nada de Miguel. Ha desaparecido de la pensión. Me han dicho que está en la checa de Bellas Artes.
Fingió José Félix, cortésmente, una contrariedad; pero en el fondo la alegría le inundaba. Reprimió aquel movimiento instintivo.
- ¿Qué puedo hacer yo?
- Me han asegurado que en la Dirección de Seguridad está Vicentito Arellano, un antiguo compañero tuyo. ¿Por qué no le hablas?
Y como notara un silencio embarazoso, le miró dulcemente.
- Ahora ya sólo se trata de la vida de un hombre, ¿comprendes? Y no podemos dejarle.
Salió José Félix de aquella casa ensimismado. Una lucha feroz se libraba en las zonas más oscuras y profundas de su conciencia. Iba a salvar una vida que había torcido definitivamente la suya. ¡Cómo lamentaba el haber ido a la casa de Pilar! Si no se hubiese enterado, Miguel Solís moriría y Pilar sería libre. Se casaría con ella.
Marchaba hacia la Dirección de Seguridad a destruir su felicidad. Pero los posos de honor de su sangre, de educación cristiana, atávica, se rebelaban. Si lo dejaba morir cometía un crimen, y Miguel, muerto, sería más temible que vivo porque su sombra ensangrentada se interpondría entre los dos definitivamente. Y para un hombre espiritual como José Félix era más doloroso un fantasma que aquél hombre vulgar vivo, con su sangre y su sudor.
Decidió subir. Pero subconscientemente se había trazado un plan irrevocable. Iba a subir; hablaría con Arellano para tranquilizar a Pilar, le pediría la vida de Miguel Solís, pero se la pediría tibiamente para que no se la concediera.
Entró.
- ¿Don Vicente Arellano?
- Pase.
El antedespacho estaba lleno de milicianos, detenidos y guardias de asalto. Arellano le recibió con los brazos abiertos.
- ¡Qué alegría verte, José Félix! Tú dirás.
Le expuso su pretensión.
Arellano le replicaba:
- Has tenido suerte en venir hoy, porque dentro de unos días dejo el cargo y salgo para París. ¿En qué checa está?
- En la de Bellas Artes.
- Menos mal; ahí todavía nos hacen algún caso. Vamos a salir ahora mismo con una camioneta de guardias de asalto.
Bajaron por la calle de la Reina y llegaron al Círculo. Milicianos armados se asomaban a los grandes ventanales de los socios, que daban a la calle de Alcalá. Un tribunal de descamisados juagaba entre carcajadas. Era vocal un limpiabotas de la calle de Olózaga.
- Tú me pareces que eres Cambó.
Y el señor barbudo balbuceaba:
- No; yo, no. Me llamo Manuel Martínez. Nunca me he metido en política.
Se reían.
- Menudo susto te hemos dado.
Juzgaban a continuación a todos los detenidos de la Pensión Llera, al final de Lista. Eran unos treinta.
Detrás del tribunal se alzaba, casi hasta el techo, un enorme montón con los despojos de los pisos saqueados. Miles de papeles de cartas, revueltos con armas absurdas, gumías de la guerra de África, espadas, pistolones de chispa, escopetas de caza, sables carlistas, espadines de corte y revólveres de marfil y de nácar. Entre ellos asomaban puntas de tapices o el brazo de marfil de un crucifijo.
Saludó Vicentito Arellano al tribunal. Enseñaba su carnet de Unión Republicana. Porque aunque tenía un cargo importante en la Dirección de Seguridad, se sentía pequeño e impotente ante aquellos limpiabotas y lavacoches erigidos en jueces. El Estado no era nada frente a los sindicatos.
Les adulaba:
- Camaradas, se trata de Miguel Solís; respondo por él. Es afecto al régimen.
Le dieron una orden de libertad. Bajó un miliciano a las piscinas del Círculo. Allí encerraban a los condenados y, en ocasiones, los ejecutaban sobre el ‘parquet’ que cubría el estanque. Allí habían matado unos minutos antes a Pancho, el negro de Gong. Voceó un miliciano:
- ¡Miguel Solís!
Subió agotado, con la barba crecida. Cuando vio a José Félix se precipitó en sus brazos.
- Gracias, gracias, me has salvado la vida.
- La vida se la debes a este señor.
Se lo presentó:
- Don Vicente Arellano.
Le apretó la mano.
- Gracias, señor. No lo olvidaré mientras viva.
Obsequioso, el tribunal les advertía:
- Tengan ahora cuidado. Si usted tiene coche oficial llévelo en él, porque a veces las milicias de abajo esperan a los que salen absueltos y los «pasean» por su cuenta.
Le llevaron a la plaza de la Independencia. Bromeó Vicentito Arellano, mirando a Pilar:
- Por ahora, señora, no se queda usted viuda.
Doña Gertrudis se abrazaba, llorando, a su hijo.
- Pensé que no volvería a verte.
Percibía José Félix en los bellos ojos de Pilar un amargo agradecimiento. Arellano les aconsejó:
- Ahora escóndanlo en lugar seguro, porque aquí vendrán a buscarle.
”

Hace poco más de un año trascendió que el Ayuntamiento de Sevilla, personificado en la Concejal Delegada de Participación Ciudadana, intentó impedir un homenaje a Agustín de Foxá, con motivo del cincuentenario de su fallecimiento, por el procedimiento de no permitir el uso de un local municipal para el acto. Lógicamente no sólo no consiguió impedirlo (se realizó en la calle), sino que, por el contrario, contribuyó a darle más publicidad, pues, según se recoge en la noticia, el escritor Aquilino Duque, uno de los promotores, comentó: “no se hubiera enterado nadie, pero ahora me llaman de televisiones de Madrid y de todas partes”. La tal moza se encontró con una querella, y ahora está imputada formalmente desde hace mes y medio, por prevaricación y no sé cuántas cosas más.

En esas mismas fechas del pasado año, se editaba de nuevo su única novela, Madrid, de Corte a checa (que yo compraba ahora hace un año). Este verano teníamos una reseña de una recopilación de trabajos suyos (Historias de ciencia ficción. Relatos, teatro, artículos, también de 2009). Y ayer se presentó una nueva edición de Foxá: Nostalgia, intimidad y aristocracia, otra recopilación de textos, incluyendo teatro, correspondencia y crónicas periodísticas.

No es que haya que agradecérselo, pero como dijo Laura Campmany: “Qué suerte que nos lo hayan censurado, porque así volveremos a leerlo”.

Créditos:
Transcripción parcial de la tercera parte La hoz y el martillo, de Madrid, de Corte a checa, de Agustín de Foxá, editado en octubre de 2009 por El buey mudo (pp.312-314)

Fotografías del escudo y del tramo superior del edificio, del Círculo de Bellas Artes, de Madrid, de junio de 2009 y agosto de 2007, del autor.

Fotografía del acto conmemorativo en homenaje a Agustín de Foxá, en Sevilla, octubre de 2009, tomada de ABC.

Fotografía de Agustín de Foxá, tomada de Libertad Digital.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Cuando despertó, el libro estaba ahí

Hace tiempo leí algo sobre el bookcrossing (palabro cuya traducción, si existe, no se usa; propuestas: ¿bibliocircuito – bibliocarrera – biblioandante?), pero ahora no consigo encontrar la referencia, si alguna vez la guardé.

Un compañero de trabajo, poco después de publicar una de las anotaciones sobre los libros recién llegados a mis ‘estanterías’, me pidió uno de ellos, en concreto, La marcha Radetzky. Hace justo 62 días se lo presté, y me vino a la memoria lo del biblio-algo, imaginándome que cualquier día me encontraría el libro por encima de alguna de las mesas del trabajo. Bueno, así fue. Hace casi tres semanas me lo encontré encima… de la mía. ¡Me lo había devuelto! ¡Y leído!

Hace diez días me tuve que limitar a un segundo desayunto, en vez de un almuerzo propiamente dicho, sin tiempo para una visita en profundidad en BiblioCafé (sólo lo que alcanzaba a ver -y leer- desde la mesa a la que estaba sentado). Sin embargo, al salir, me di cuenta de que detrás de mí se encontraba una estantería donde figuraba la indicación del tal biblio-algo.

Lo que en definitiva me refrescó los recuerdos, y he podido comprobar en la correspondiente página de internet que BiblioCafé es uno de los locales registrados para la dejación y recogida de libros según esta modalidad.

Según leo en El Mundo, ayer se celebró en Madrid un gran reparto por la ciudad de libros para su utilización de esta forma.

Como se refleja en varios de los comentarios a la noticia, la idea estaría bien si no les hubiera costado dinero a los madrileños, porque, claro, instigando la idea, estaba el Ayuntamiento de Madrid, aunque con cierto respaldo de Mahou.

Se ve que el montón de años que está funcionando esta compartición (sí, a veces la Academia trabaja en lo que toca), no es nada relevante porque… efectivamente, los libros los aportaban los propios participantes, de sus bibliotecas privadas, y claro, faltaba la adecuada participación (con su correspondiente despilfarro) pública.

En todo caso, hay un aliciente más para visitar Madrid (y Valencia, ¿eh?).

¡Ah, se me olvidaba! Naturalmente, hay una página de internet para el seguimiento de esta iniciativa municipal, página distinta de la ‘oficial’ de la idea original.

Créditos:
Imagen de la pegatina BookCrossing identificativa del libro, tomada de la página española de la iniciativa.
Fotografía de la estantería ‘bookcrossing’ existente en BiblioCafé, de noviembre de 2010, del autor.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Bienaventurados los que por Mi causa…

El pasado domingo día 7 no pasó desapercibido el hecho de que tuviera que celebrarse una misa fuera del recinto habitual, haciéndose en pleno monte, en la Sierra de Guadarrama.

Visto en perspectiva cristiana, no puede decirse que fuera coincidencia las lecturas del domingo, y a ellas hizo clara y rotunda referencia el oficiante, Fray Santiago Cantera, en su homilía:
“Jesús nos habla de la inmortalidad, pues Dios «no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para Él todos están vivos». Dios desea que todos podamos llegar a gozar de la visión de Él en el Cielo.”

“Los Macabeos son un ejemplo de martirio en tiempos de persecución religiosa. No tenían miedo a la muerte, porque creían en el premio eterno. Jesucristo ha culminado lo que ellos anticiparon y se ha convertido en el Gran Mártir de la verdad y del amor de Dios, la Víctima que se ha ofrecido al Padre para redimirnos del pecado y abrirnos las puertas del Cielo. Por eso todos los mártires han dado desde entonces su vida por Él y con Él.”

Y mostró que no es necesario ‘actualizar’ las lecturas de hace tanto tiempo: ya son actuales:
“Hoy vivimos tiempos difíciles para la fe en España y el testimonio de los mártires debe servirnos de estímulo frente a la adversidad. Ayer mismo celebrábamos la memoria de los mártires españoles del siglo XX. En el avión de venida, el Santo Padre Benedicto XVI dijo ayer que España está sufriendo una ofensiva laicista muy semejante a la de los años 30. Vosotros mismos lo podéis contemplar hoy en esta celebración, que a mí me recuerda a las misas del Beato mártir Jerzy Popieluszko en la Polonia de los años 80.“

La contundencia la dedicó, precisamente, a la propia Iglesia:
“Es preferible una Iglesia mártir −y recordemos que la palabra mártir significa “testigo”− que una Iglesia connivente con el mal por temor a perder un bienestar temporal. A medio y largo plazo, la Iglesia que realmente pervivirá será la primera.”

Y es que acababa de hacer referencia al atentado en Bagdad contra los fieles cristianos reunidos en un iglesia, ahora hace dos semanas:
“Debemos mirar el valor de los mártires para llenarnos nosotros mismos de valor. Traigamos a la memoria los cerca de 50 católicos asesinados esta semana en Irak por elementos islamistas. Ojalá los católicos españoles seamos capaces de decir con convicción lo que ha dicho el cardenal arzobispo de Bagdad: «No tememos la muerte».”

Tal vez sea casualidad, pero como he dicho antes, no sea coincidencia, ni siquiera en la fecha.

“Las referencias obtenidas hasta hoy demuestran que el procedimiento de las sacas fué, con escasas variantes, el siguiente: con algunas fechas de antelación se preparaban las listas, que simplificarían, a la hora de la saca, la concentración de los presos elegidos. Parece ser que en las expediciones del 7 y 8 de noviembre figuraban prevalentemente militares, a muchos de los cuales se había ofrecido días antes la incorporación al frente rojo, obteniendo respuesta negativa. Por lo general, la autorización de salida de presos por parte de la dirección del penal sólo tenía lugar contra presentación de una orden superior, emanada de ordinario de la Dirección General de Seguridad o los organismos que la sustituyeron. En todo este mes se añadió el inexorable agravante de que las órdenes de ‘traslado’ de presos fueron interpretadas en su mayor parte como patente para liquidarlos sin ulteriores responsabilidades. Las firmas de Manuel Muñoz como director general de Seguridad; la de Vicente Garante Linares, como subdirector, y la de Serrano Poncela, como delegado de Orden Público de la Conserjería de Gobernación de la Junta de Defensa, han quedado estampadas en documentos de esta índole, cuyas listas de nombres, insertas en la orden de traslado o libertad, corresponden a otras tantas víctimas fusiladas minutos después.
Consta, igualmente, que en otras ocasiones el sistema fué mucho más contundente y arbitrario: al director de la cárcel le era presentado tan sólo el volante firmado por la autoridad superior, y los portadores de éste, policías y milicianos por lo general, escribían delante de la firma, por su propia iniciativa y en la misma cárcel, los nombres del trágico traslado.
Las expediciones de presos más nutridas correspondieron al día 7. Refiere Fernández Arias que el delegado de la Cruz Roja Internacional, doctor Henry Henney, pidió y obtuvo del gobierno, invocando el Convenio de Ginebra, la relación nominal de los presos salidos de las cárceles de Madrid el día 7 de noviembre con supuesto destino a la prisión de Alcalá. De los 1.600 nombres de la lista sólo 300 llegaron allí, en tanto que los demás fueron fusilados en Torrejón de Ardoz y Paracuellos del Jarama. (…)
El elenco de sacerdotes y religiosos sucumbidos en este primer holocausto, el día 7, no figura explícita ni completamente en ninguna de las fuentes citadas. Para reconstruirlo hubimos de de sumar noticias muy dispersas, recogidas la mayoría en informes de los institutos religiosos afectados. Hasta ahora no existe, que sepamos, un índice conjunto sobre los eclesiásticos muertos en ésta y la siguiente jornada.
”

Las sacas se interrumpieron el día nueve (festividad de Nuestra Señora de la Almudena, coincidencia o no), pero se reiniciaron a finales de mes. Según testimonio de Gregorio Muñoz Juan, uno de los enterradores forzosos de la vecindad de Paracuellos: “«Estoy completamente seguro que el día 28 de noviembre de 1936 un sacerdote religioso pidió a las milicias que le permitieran despedir a todos sus compañeros y darles la absolución, gracia que le fué concedida. Dicho sacerdote o religioso fue abrazando a cada uno de sus compañeros y, arrodillados en tierra, les daba la absolución; al menos (dice a preguntas insistentes sobre el particular) hizo sobre ellos la señal de la cruz, como cuando absuelven al penitente en la confesión. Una vez que hubo terminado, pronunció en voz alta estas palabras: ‘Sabemos que nos matáis por católicos y religiosos; lo somos. Tanto yo como mis compañeros os perdonamos de todo nuestro corazón. ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva España!’»”

Créditos:
Fotografía de la Cruz y Monasterio del Valle de los Caídos, tomada desde Cercedilla en julio de 2008, por el autor.
Portada y textos transcritos de Historia de la persecución religiosa en España. 1936-1939, de Antonio Montero, según la primera edición, de abril de 1961, de la Biblioteca de Autores Cristianos (pp.334-336, 342).

sábado, 13 de noviembre de 2010

¿Y...? ¡Híííííí!


Hace ya tiempo, Mafalda (o Quino, según quiera verse), nos mostró, para el conjunto del mundo hispanohablante, un importante aspecto de la “esencia misma de nuestra nacionalidad”: el idioma.

Hace una semana, la noticia era los nuevos criterios alfabéticos y de ortografía que había adoptado el conjunto de las Academias de la lengua española. Como en todo, hay quien no está de acuerdo, y en bastante de esto, como en otras cosas, yo coincido con él. Noticia que tenía un aspecto positivo: por lo que se ve, la ortografía sigue existiendo. Otra cosa es que se esté tirando la toalla, como muy bien reflejó Ramón en una viñeta publicada el miércoles.

Ese mismo miércoles, nuestra amiga y compañera de padecimientos internáuticos S.Cid, nos mostró que también se resistía a varios de estos nuevos criterios.

Sin embargo,…

Sin embargo, hay que reconocer una cosa: hubiera resultado bastante más difícil decir ‘y griega’ en vez de ‘ye’ en estas canciones,… unas adelantadas pues son, también, de hace ya tiempo.







Créditos:
Tira de Mafalda, tomada de Todo Mafalda, recopilatorio editado por Lumen en 1992.
Viñeta de Ramón publicada en Las Provincias, periódico de Valencia, el miércoles 10 de noviembre de 2010.

martes, 9 de noviembre de 2010

Resumen de lo que hay

En general, invocando diversos derechos y nuestro bien, consiguen que nos encontremos con nada,… o parte, si alguien se resiste un poco.



Aunque, por otro lado, siempre se acaba escapando otro alguien, que, con palabras claras y precisas, nos explica perfectamente lo que está sucediendo,... mientras dure.

lunes, 8 de noviembre de 2010

La ciencia: esa gran… conocida

No deja de resultar curioso que ciertos momentos de avance de la ciencia lleven su componente de paradoja.

Hoy Google nos ha recordado a través de su imagen que se celebraba el aniversario del descubrimiento de los Rayos X. Efectivamente, tal día como hoy se descubrió ese tipo de radiación, pero nada más: sus características eran desconocidas, y por eso la denominación característica de lo ignoto, la ‘X’ de las incógnitas matemáticas. En resumen, se descubrió… algo desconocido.

El tiempo ha pasado y el desarrollo científico ha permitido avanzar no sólo en el conocimiento, sino en la mejor resolución de los problemas. Cabe destacar en este aspecto el ejemplo que circula en la red queriendo ilustrar, gran error, precisamente lo contrario.

Pero el súmmum es resolver los problemas, y calcular las incógnitas… leyendo el periódico.

Y así, finalmente, se nos ha revelado la X.

Créditos:
Imagen de Google del día de hoy, 8 de noviembre de 2010.
Imagen de un problema de matemáticas, tomada de internet.
Fotografía de Felipe González tomada de Libertad Digital.

domingo, 7 de noviembre de 2010

… pero unos más diferentes que otros

El pasado domingo se bendijo la nueva parroquia de los Mártires (y Beatos) Valencianos (de todos los tiempos), como ya se ha comentado aquí.

El día de Todos los Santos, el nuevo párroco comentó que unos días antes unos feligreses le habían preguntado el destino de unas zonas, ahora en tierra, junto al edificio, y les contestó que eran terrenos municipales donde el Ayuntamiento haría unos jardines cuando pudiera. Al día siguiente de la conversación, al llegar a la iglesia, el párroco vio que en esa tierra alguien había plantado un abeto.

No sé qué día fue, pero yo lo he visto hoy. Otras personas, se supone, también han dejado su impronta civilizadora en el exterior de la parroquia, sólo que en forma de pintada, y además, con un argumento falso.

Como dijo aquel, todos somos diferentes, pero unos más diferentes que otros.

Créditos:
Fotografía del abeto y de la pintada, en el exterior de la Parroquia de los Mártires Valencianos, en Valencia, hoy, día 7, del autor.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Y ahora, ¿dónde los pongo?: Están para una foto

Como ya he comentado, el pasado viernes me acerqué al MuVIM, donde han coincidido (o no) varias exposiciones de fotografías, unas muy interesantes, y otras, en mi opinión, no.

Ya queno pude traerme las fotografías me hice con los libros en cuestión, así como un par más, en la librería del Museo.





Para acabar con tanta fotografía en blanco y negro, también compré un libro de historias gráficas sobre relatos de Poe… en blanco y negro.

Créditos:
Portadas de los libros adquiridos.

martes, 2 de noviembre de 2010

Pescadores de hombres… en una nave nueva

Como ya he adelantado, el pasado día 31 se consagró un nuevo templo parroquial en Valencia, ubicado en una parte de una de las naves de la antigua fábrica Cros de Valencia, en concreto, la referida como “de cemento”.

El acontecimiento estuvo presidido por el Arzobispo de Valencia, don Carlos Osorio Sierra, y también incluyó la toma de posesión del nuevo Párroco, cuyo nombre es fácil de recordar como dijo él mismo en la misa del día siguiente, al menos, en Valencia: Vicente Ferrer.

Por mi parte era la primera vez que estaba tanto en la consagración de un nuevo templo como en la toma de posesión de un nuevo párroco. En previsión de una cierta acumulación de asistentes, llegué con media hora de antelación, con lo que conseguí sitio, es decir, pude elegir dónde quedarme de pie durante toda la ceremonia (que al final vino a durar sus dos buenas horas).

El Arzobispo fue puntual. A las siete de la tarde ya se veía movimiento en vestíbulo de la entrada. Tras un breve recorrido por la nave, entre aplausos (aunque sin gritos de “Arzobispo, Arzobispo”), se llegaron a la sacristía para vestirse para la misa. Poco después, empezó la procesión inicial.

El acto incluye la bendición del templo, en general, y específicamente, del altar (que hasta entonces se encuentra desnudo, sin vestir con los manteles habituales), y del sagrario.


Por su parte, el nuevo párroco, en su toma de posesión, además de las promesas correspondientes al desarrollo del nuevo cargo, incluye la renovación de sus votos sacerdotales.


El numeroso público asistente se comportó bien, una vez iniciada la Misa, pues hasta entonces, el caso que se le hacía al maestro de cantos en los simulacros de ensayos era más bien escaso. Curiosamente, durante la celebración, los cánticos lucieron bien.

La parroquia ha sido dotada por otras parroquias (sagrario, confesionario,…) destacando la cesión por el Cabildo de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de San Pedro y Santa María (es decir, de la Catedral), de un enorme crucifijo que se encontraba en el pasillo que comunicaba con la Sala Capitular, creo recordar.

Al finalizar, hubo una mistela de honor, con pastas: de lo primero, yo, como Santo Tomás, sí lo comprobé, las pastas quedaron en el ámbito de la fe. En el curso de la misma, se pudo saludar al Arzobispo, aunque estaba muy solicitado por las feligresías procedentes de las poblaciones de origen y donde había ejercido con anterioridad el párroco.

Un comentario que oí antes del inicio de la ceremonia (y que también yo pensaba) fue que estaba la iglesia muy llena, pero que ya se vería en el resto de los días. Precisamente, el párroco comentó en su homilía de su primer día en su nuevo trabajo, el Día de Todos los Santos, que tenía un pequeño temor de encontrarse en la iglesia sólo con Dios. Pero no fue así, unos ciento cincuenta feligreses estábamos con ellos.

La homilía pronunciada por el Arzobispo incluyó, además de los comentarios que cabía esperar sobre la peculiaridad del acontecimiento, la denuncia de que en la vida actual se busca ocultar a Dios. Y que por parte de los católicos debe lucharse precisamente contra esto.

Denuncia muy oportuna ya que tenía lugar precisamente en la bendición del Nuevo Templo Parroquial de los Mártires Valencianos (de todos los tiempos).

Nota: más información, en InfoCatólica.

Créditos:
Fotografías del nuevo templo parroquial de los Mártires Valencianos, del día de su bendición, el 31 de octubre de 2010, del autor.
Fotografía del Cristo cedido al nuevo templo, entonces en la Catedral de Valencia (de agosto de 2007), del autor.
Folleto de invitación a la bendición del nuevo templo, distribuido mediante buzoneo en el barrio.

En este caso, no es ir pa’ná.

Ya que por reuniones familiares no podré estar, lo compensaré recordando la del 24 de noviembre de 2007.




Ánimo a los que puedan acercarse.



Créditos:
Cartel de Voces contra el Terrorismo, relativo al acto convocado para el próximo sábado 6 de noviembre.
Fotos de la manifestación celebrada en Madrid contra la negociación con los terroristas, el 24 de noviembre de 2007, del autor.