lunes, 16 de enero de 2012

El ése, ¿tiene razón?

Aunque el título de esta anotación esté inspirado en otra aventura de Astérix, la que ahora toca traer a la memoria es Astérix y el caldero, y en particular, la escena en el banco de Condate.


(Más que nada, por aprovechar la presencia en España de Monsieur Sarkozy, sin perjuicio de otras cuestiones)

Créditos:
Secuencia de Astérix y el caldero, aventura de Astérix en ilustraciones de Uderzo según guión de Goscinny (con traducción de Víctor Mora), tomada de la edición de Grijalbo/Dargaud, de 1986, de Las aventuras de Astérix (volumen 4).

Los lunes al… prado

“Ven al Prado hoy. El Prado abre de lunes a domingo.
(…) El Prado abre sus puertas los siete días de la semana a partir del 16 de enero.
Ven al Prado hoy, mañana, pasado… y disfruta cada día de una obra nueva, descubrre un detalle, una nueva historia. El Prado, museo de obras maestras, es el hogar por excelencia de los grandes nombres de la pintura occidental, Tiziano, Rubens, Velázquez y Goya. Y, en torno a ellos, toda una constelación de otros artistas míticos y extraordinarios, el Bosco y Patinir, Rafael y el Greco, Ribera y Murillo.
53 días más al año para venir al Prado.”

El pasado sábado se incluía con la prensa un encarte del Museo del Prado anunciando su nuevo calendario de apertura, del que se han tomado los párrafos anteriores.


No sé si con esta medida se conseguirá evitar que se formen las colas del último día (por ejemplo, cuando la exposición de Patinir en 2007, a las dos de la tarde), pero sí se evitarán las colas antes de las nueve de la mañana (como cuando la exposición de Francis Bacon), más que nada porque ahora abrirá a las diez.

Pero la noticia, hoy, es que hay 53 días más… bueno, este año, 54, que para eso es bisiesto, como se puede observar en el encarte en cuestión, que es un calendario para este año 2012, que ni pintado.

“Y los lunes del mes de enero, con el patrocinio de Telefónica, disfrutarás gratuitamente del privilegio de inaugurar la apertura pública de las colecciones del Museo este día de la semana por primera vez en su historia.”

Créditos:
Textos tomados del encarte publicitario del Museo del Prado, patrocinado por Telefónica “Benefactor del Programa de Atención al Visitante”.
Montaje de dos fotos de las colas para entrar en el Museo del Prado, con motivo de las exposiciones de Patinir (el 7 de octubre de 2007, último día de la exposición), y de Francis Bacon (el 21 de marzo de 2009), del autor.

domingo, 15 de enero de 2012

O tempora, o mores


Justo a tiempo me he podido enterar esta noche de que en Intereconomía se emitía un programa especial sobre el Valle de los Caídos.

Con independencia de comentar con tranquilidad lo en él dicho y expuesto, sí hay una cosa que me ha llamado la atención, visto que en la actualidad, y como no sólo dice uno “la economía lo es todo”.

Según se ha dicho, la financiación del monumento de reconciliación tuvo tres líneas principales:
La primera, el sobrante habido en el fondo general de apoyo a la causa nacional recolectado durante la guerra, evidentemente, en la zona bajo control nacional (entre otras cosas, las alhajas donadas por tantas y tantas familias)
La tercera, donativos expresos realizados por particulares ya durante la construcción del monumento.

Y la segunda fue una prolongación del método utilizado para reconstruir la Ciudad Universitaria de Madrid: sorteos especiales de la Lotería Nacional a beneficio de las obras.

Y es que había una directriz clara y rotunda en aquel entonces: el monumento no debía costar un céntimo a los Presupuestos del Estado, que ya tenían muchas cosas que hacer y rehacer.

Como ahora.

Créditos:
Fotografía de la Cruz y Monasterio del Valle de los Caídos, tomada desde Cercedilla en julio de 2008, por el autor.

Y ahora, ¿dónde los pongo?: Fiesta de los niños

Una vez superada la festividad de los Reyes Magos, procede dar cuenta de las incorporaciones consiguientes, empezando por las de los niños, claro, porque ellos sí han sido buenos.



Lo cual viene muy a cuento de la noticia publicada ayer, y de la serie de nuestra amiga S.Cid acerca de la literatura juvenil (entregas uno y dos).

Créditos:
Portadas de los libros en cuestión.

sábado, 14 de enero de 2012

Y ahora, ¿dónde los pongo?: Ésta es otra Historia

En su momento, comenté que en mi último viaje a Madrid pude encontrar abiertas, entre otras, las puertas de la Real Academia de la Historia. Lógicamente, entré; además, a su Servicio de Publicaciones.

Gracia hecha del catálogo de publicaciones, que era gratuito, cargué la mochila con otras tres obras más, llevándome, junto a ellas, la sorpresa de que una de éstas me resultó gratis por no sé qué promoción o similar que se me pudo aplicar.

Cerca de cumplir tres meses de aquello, y por tanto, casi convertido en Historia, traigo esta anotación, traspapelada entonces, y recuperada gracias a la anterior sobre Correos (pues uno de los envíos era, precisamente, a la Real Academia de la Historia).

     

Créditos:
Portadas de las obras en cuestión.

¿Llegar a buen puerto… franco?

Los lectores de cierta edad recordarán el sello cuya imagen acompaña estas líneas. Su abundante presencia en aquella época no fue, como podrían pensar algunos, el motivo de que se llamara ‘franqueo’ a poner los sellos oportunos en el correo, por mucho que diga la Real Academia Española que ‘franquear’ procede, efectivamente, de ‘franco’.

El otro día tuve que acercarme a un estanco para comprar un sello, pues el que tenía ya acopiado en casa no conseguía encontrarlo. Me percaté de que el valor facial del mismo estaba sustituido por una ‘A’, en lo que parecía un pequeño homenaje a la Puerta de Alcalá, motivo del sello. Pero no era así: según me dijeron en el estanco, se trata de una alternativa ya que tras la reciente revisión de tarifas, aún no se habían publicado los nuevos sellos. Esta versión me la han confirmado esta tarde en Correos, tras enseñar, casi a modo de disculpa, el sello ya adherido al sobre.

Y es que esta tarde he tenido la oportunidad de acercarme a Correos, no a recoger una carta de amor, sino para convertirme yo en remitente (y hasta aquí puedo escribir).

Curiosamente, preparando uno de los envíos, mientras dejaba pasar a un chico con mucha prisa y agobio, me entero de que, al menos en esa Estafeta, no tenían sellos, no les habían llegado.

El problema para el mozo es que los necesitaba, no para enviar en ese mismo momento unas tarjetas postales, sino más tarde, por lo que la alternativa de marcarlas como franqueadas no era válida, tenía que ir a un estanco.

Poco más tarde, llegando a la planta baja, desde las escaleras mecánicas (la estafeta se encuentra en un centro de El Corte Inglés), veo pasar al chico. Consigo localizarlo y le acompaño al estanco, donde hago de intermediario (sin comisión) entre él y la estanquera.

Muchas gracias y todo eso, y hasta otra.

La casualidad es que tenían el coche parado… a la puerta del estanco.

Y el origen del jaleo es que él es un marinero ruso, a bordo de un barco cuyo capitán es polaco, y el asunto postal era un encargo de éste. Las prisas, supongo, se debían a que lo mismo se quedaba en tierra.

Espero que lleguen bien todos los envíos, los míos (a la Comunidad de Madrid), y los del capitán (u otros), a Polonia.

Nota final:
Prácticamente lo primero que he visto al regresar a casa, ha sido el sello extraviado. Que ya no me vale él sólo, claro.

Créditos:
Imagen de un sello de una peseta, de la serie básica de aquel entonces (Francisco Franco), aún adherido a una carta propiedad del autor.
Imagen de un sello sin valor facial (aunque costó 0,36 euros), comprado el otro día.

Un (ya conocido) Episodio Nacional

El pasado lunes, la viñeta de Antonio Mingote en ABC nos traía al recuerdo el fenómeno de los cesantes, tan habitual en el siglo XIX galdosiano (casualmente el mismo día en el que el periódico daba notica de la reapertura en Las Palmas de su Casa-Museo tras una reforma).

Fenómeno fruto del sectarismo de los partidos políticos de la época, con el que, en cada cambio de Gobierno iban a la calle ingentes cantidades de personas que trabajaban en la Administración por el claramente evaluable hecho de ser simpatizantes del partido perdedor, y eran remplazadas por otras cantidades similares, cuyo único mérito era su simpatía por el partido vencedor.

Este baile se conservaba muy liberalmente (así se llamaban los partidos en cuestión), hasta que alguien pensó que tal vez fuera bueno que un escribiente lo fuera por ser bueno en eso, sin depender del partido en el Gobierno. Esta ocurrencia tan aburrida tuvo como resultado la creación de la especie “funcionario”.

No obstante, cada vez son más las voces que claman contra esta especie, pidiendo su práctica extinción, para lo cual, en una primera instancia, propugnan despidos masivos de funcionarios, con el argumento, básicamente, de que son funcionarios.

Mientras volvemos a los tiempos galdosianos, el problema, en estos momentos, es otro.

Muchos de los exterminadores a que he hecho referencia hablan de lo elevadas y preocupantes que son las cifras del paro. Sin embargo, hace tiempo que a esas cifras no les ponen caras, con nombres y apellidos. Lo más parecido que he visto recientemente es la imagen que nos trajo Caragüevo, por lo que tal vez haya que recordar imágenes reales, por ejemplo, la portada de ABC de allá por el 16 de octubre de 1976.

Dirán aquéllos, y no les falta razón, que qué es eso de estarse quietos en una cola, en vez de estar buscando (o inventándose) un trabajo, o yéndose al extranjero. Pues sí, pero el problema es que cada vez hay menos sitios donde preguntar, porque se está destruyendo todo el tejido productivo del país, cosa de la que no veo que nadie diga nada o se queje (serán cosas de la nueva economía), y si a eso añadimos la fuga de cerebros (además de la más famosa de capitales), habremos sentado todas las bases para que, como parece que busca más de uno, España ya no pueda levantar cabeza y quede a expensas de lo que decidan un par o tres de cabezas extranjeras (aunque más de uno las confunda con eso de “los mercados”).

Créditos:
Viñeta de Antonio Mingote en ABC del pasado día 9 de enero de 2012, de la hemeroteca del autor.
Imagen de la portada de ABC del día 16 de octubre de 1976, tomada de la hemeroteca del periódico en internet.

miércoles, 11 de enero de 2012

Traslada, que algo queda

Dedicado a una futura intérprete en conferencias y grandes eventos similares.
Créditos:
Tira de Mafalda, tomada de Todo Mafalda, recopilatorio editado por Lumen en 1992 (pág. 45 de la edición de 1996).

martes, 10 de enero de 2012

Caballeros cristianos actuales

Casualmente (o no), después de la anotación anterior, me entero de la reseña/recomendación que publicó el pasado día 5, Pedro Fernández Barbadillo en su blog Bokabulario, alojado en Periodista Digital, y que de vez en cuando escribe también en Libertad Digital.

Curiosamente, el libro Cristianos, de Jean Rolin, editado por Libros del Asteroide, me lo compré yo ayer mismo, al ver que trataba de algo tan poco mediático como es el caso de los cristianos no ya en Tierra Santa, sino entre los propios palestinos.

Así pues, de momento dejo arriba el enlace a la anotación de Fernández Barbadillo, y a ver cuándo le puedo dedicar el tiempo que parece que se merece.

Créditos:
Portada del libro en cuestión.

Una impresión con Temple

“Comenzò la Orden Militar de los Templarios en Jerusalèn cerca del año de 1118. à devocion de Hugo de Paganis, Godofre de Sant-Omer , y otros siete Compañeros, cuyos nombres se ignoran, los que se consagraron al servicio de Dios en forma de Canonigos Reglares, y hicieron los Votos de Religión en manos del Patriarca de Jerusalèn: Balduino Segundo, considerando el zelo de estos nueve Compañeros, les diò una Casa cerca del Templo de Salomón, de donde ellos tomaron el nombre de Templarios, ò Cavalleros de la Milicia del Temple.”

De este modo comienza su Dissertaciòn Primera Origen de la Orden de los Templarios, el Licenciado Don Pedro Rodríguez Campomanes, en su obra Dissertaciones Historicas del Orden, y Cavalleria de los Templarios, publicada en Madrid en 1747.

Acorde con lo establecido en la época, la obra se inicia (aunque era lo último que se imprimía, lógicamente) con las dedicatorias, diversos informes censores que permitían su impresión y divulgación, cédulas y demás. Uno de los informes nos sirve a modo de crítica de la obra, y de la moraleja histórica.

“Aprobaciòn del R.mo P.M.Fr. Manuel Joseph de Medrano, del Orden de Predicadores, su Chronista General, Difinidor que ha sido de su Provincia de España, y Prior de los Conventos de Zamora, Toro, y Santo Thomas de Madrid.
De orden del señor Don Miguèl Gomez de Escobar; Inquisidor Ordinario, y Vicario de esta Villa de Madrid, y su Partido, leì con gustosa atencion el Libro intitulado: Dissertaciones Historicas del orden de los Templarios, su Autor D. Pedro Rodríguez Campomanes, Abogado de los Reales Consejos. Dixe con gustosa atencion, porque haviendome hecho cargo del assumpto, uno de los mas criticos, que ofrecen la Historia Eclesiastica, y Profana, y embelesado en el discretíssimo juicioso acierto con que le trata su Autor, lo que empezò cuidado para obedecer, prosiguió gusto en la experiencia de la erudita, y prudente crisi, con que se refieren los principios pequeños, breve exaltacion, y lastimosa ruyna de esta desgraciada Orden, antes ornamento ilustre de la Iglesia, y yà ejemplo infelìz de la arrebatada grandeza de las cosas humanas, aun quando tocan el apice de la estimacion, y el aplauso por las legitimas sendas del merito, y la virtud. Creo, que de ninguna variación de fortunas puede con tanta propiedad decirse lo que como general aviso cantò el Poeta. El esplendor de las circunstancias dichosas si se desluce con el abuso, llama con mas violencia el precipio: no de otra suerte, que la altura grande impele con mayor fuerza la caìda, quando falta la firmeza del cimiento.
Tuvo esta Orden su Origen en el reducido numero de nueve Militares, que esforzados del noble, y glorioso empeño de asegurar el camino, que conducia al Sepulchro de nuestroRedemptor, fuè elevandose insensiblemente, y con brevedad increíble hasta la cumbre de la honra, y las riquezas: Estas llamaron el desvanecimiento, que atraxo los defectos mas abominables, hundiendose à su enorme peso la fama, el esplendor, y el nombre de la Religión, poco antes virtuosa, y esclarecida.
Verdad es que no fuè tan universal la infeccion, que no preservasse algunas Provincias, en que los Cavalleros Templarios cumplieron las estrechas obligaciones de su Regla, sin decaer al infausto extremo de la ociosa relaxacion, que castigò la silla Apostolica, destruyendo su nombre, y su instituto. Tales fueron las de Castilla, Aragòn, y Portugal, donde examinados con toda diligencia los procederes de sus Cavalleros Templarios, ò resultaron enteramente libres, ò huvo muy pocos Reos de los grandes, y torpes delitos, que inficionaron la Cabeza, y Miembros principales de la Orden: bien que esta inocencia no bastò à eximirla de la abolucion absolutoa, porque sus errores cortaron la esperanza al remedio en la univesal extension del daño.
(…) El Autor de esta obra corre la pluma tan delicadamente, que informando con juiciosa exactitud la substancia de esta causa, dexa instruidos los Lectores en todos los accidentes que pueden desearse para cabal inteligencia de sucesso tan exemplar, y tragico, poniendo à los ojos la justa razon con que se extinguiò esta desgraciada Orden, testificando la felicidad, y el honor de nuestra España, terreno fiel que resiste las impresiones, que obscurecen en el candor de la Fè, y manchan la pureza de la Religión. Igualmente atento el Autor à la verdad, y al respeto debido à la Suprema Cabeza de la Iglesia, y à la honra que los Templarios de nuestra Reyno se merecieron, conservando intacta la fragancia, y la belleza de las antiguas virtudes contra las veneosas espinas, que afearon el dilatado cuerpo de su Instituto, expone el merito de unos, y la justicia que condenò a los otros.
Funda quanto escrive en los Autores de mejor nota, Nacionales, y Estrangeros; y como su profesion le enseña à ilustrar las locuciones con los textos del Derecho, sigue este methodo en la Historia, no porponiendo noticia, que no tenga à su favor los Escritores mas clasicos de la Historia Esclesiastica, y Profana. El estilo es muy propio; elegante sin afectacion; claro sin baxeza; y profundo sin obscuridad. Esta es la primera Obra que dà el autor al Publico, y en ella manifiesta lo mucho que puede esperarse de un Ingenio, que en pocos años supo adquirir el peso de la prudencia, y los primores de la elegancia.
Por estos motivos, y no conteneer este Tratado palabra, ò sentencia alguna, que se oponga à las verdades de nuestra santa Fè, ò al candor de las buenas costumbres, me parece digno de la licencia que solicita. Assi lo siento en este Convento de Santo Thomàs de Madrid, y Marzo 12. de 1747.”

Todo esto viene derivado de que la pasada semana pasé cerca del castillo de Montesa (sí, fue un año después),… pero el resto de la historia lo dejaremos para otro momento.

Créditos:
Portada, extracto del informe emitido por Fray Manuel Joseph de Medrano, en relación con la obra en cuestión, y primer párrafo de la misma, tomados de la edición facsímil de la de 1747, publicada en 1998 por París-Valencia.

Cuchara de palo

Una cosa curiosa del idioma español es el uso de las palabras.

Por ejemplo, la palabra ‘pulla’ se enmarca en el mundo de la expresión humana, en un contexto algo más que dialéctico, diríamos; en cambio, la palabra ‘puya’, simplemente, es un utensilio o herramienta, con la que, es cierto, se puede herir.

Sin embargo, la derivación que de ‘pulla’ nos daría ‘pullazo’, mantiene su mundo expresivo y contexto dialéctico, pero, según el DRA, sólo en Venezuela; en cambio, lo mismo, con ‘puyazo’, es, lógicamente, un uso de la puya, y en todo el mundo hispano.

¡Pero…!

Pero resulta que ‘puyazo’ también se puede utilizar en sentido figurado.

Con lo cual, ya está el lío armado cuando alguien quiera deshacer el camino, y regresar al origen etimológico: ni siquiera confundirá ‘puya’ con ‘pulla’, pues ésta última ni siquiera la tendrá en cuenta.

Todo esto viene motivado, además de por la noticia que ayer me encontré, naturalmente, buscando otra, con el hecho de que por querer decir una cosa al principio, y luego otra, y corregir sólo parte, acabé ayer publicando ‘cayó’ en vez de ‘calló’.

Error (que no errata) que gracias a un par de comentarios (privados) ha quedado subsanado, aunque he preferido mantener visible el mismo para vergüenza propia.

Créditos:
Imagen de la noticia en cuestión en Libertad Digital.

lunes, 9 de enero de 2012

El cuarto poder

“También le resultaba indispensable a cada uno de los partidos poder contar con un órgano impreso a su servicio; y era por esta causa que se publicaban en la ciudad dos únicos periódicos: el azul Gaceta de Eatanswill y el amarillento Independiente de Eatanswill. Se insertaban en ambos virulentos artículos de fondo, atacando siempre en la misma dirección.
(…)
Se trataba [el nuevo visitante] de un hombre flaco y larguirucho, medio calvo, de aspecto altivo; llevaba unos lentes colgando de un bolsillo del chaleco, y un sombrero de copa muy bajo con alas anchas. Fue presentado a míster Pickwick como míster Pott, director de la Gaceta de Eatanswill, y luego de cambiar unas palabras con míster Perker, se volvió hacia el otro visitante y preguntó, con cierto énfasis:
- ¿Ha despertado mucha pasión en Londres nuestra campaña, caballero?
- ¿En Londres? Pues… ¡sí, seguramente!
- No me faltan motivos para suponer que mi artículo del sábado último logró conmover a la mitad del país –juzgó modestamente míster Pott, dirigiéndose al agente electoral.
- Eso es indudable.
- ¡La Prensa es un arma muy eficaz!
Míster Pickwick opinó que, efectivamente, lo era.
- Y dígame, caballero, ¿cómo reacciona la opinión pública londinense, particularmente los periódicos políticos, sobre mi polémica con el Independiente?
- Parece que nos dedican páginas enteras –intervino míster Perker, cruzando una mirada con míster Pickwick, que éste creyó equivocarse interpretándola como burlona.
- Pues sepan que tengo intención de persistir mientras no me falten salud y fuerzas. ¡Quiero que se enteren todos, los de Londres y los nuestros, que tienen en mí un defensor en quien pueden confiar, que no abandonará la lucha hasta la victoria final!
- Su abnegación me parece ejemplar, caballero –se creyó obligado a opinar míster Pickwick.”

Traigo de nuevo la actualidad de Dickens, como puede verse.

El reciente cambio de Gobierno ha supuesto un cierto movimiento, un pequeño sismo, no en la Administración, o no sólo, sino en los medios de comunicación.

Al día siguiente, Intereconomía ya se apuntó al carro ganador: “Cinco ministros del nuevoGobierno son tertulianos de Intereconomía”, aunque en el cuerpo de la noticia sólo mencionan a cuatro, y a pesar de las reclamaciones en varios comentarios, ahí siguen (el quinto, entiendo que se refieren al de la foto, al que no mencionan).

Sin embargo, el día anterior, en Periodista Digital nos informan de que de Guindos “es miembro del Consejo de Administración de Unidad Editorial [o sea, El Mundo] y tiene muy buenas relaciones con Prisa, tanto que el diario El País adelantó unas horas su nombramiento.”

En esta línea, dos días después, en Sin complejos, programa de Luis del Pino en ((esRadio, comentaba Pío Moa (min. 48:12 y ss.):
“Tengo la vaga impresión de que es el Gobierno de PRISA. (…) Es un gobierno que sigue más o menos las líneas que marcaba PRISA para la oposición en… en estos años pasados, ¿no?: la oposición tenía que ser como PRISA decía que tenía que ser; en definitiva, de bajo perfil.”

Aunque este comentario es bastante genérico, casi de filosofía de funcionamiento, durante la tertulia (ya no está él) sí entran en la personalización (min 1:29:06 y ss.), cuando dice Luis del Pino:
“Una cuestión peliaguda: el extraordinario papel que el grupo PRISA tiene en el nuevo Gobierno.”

Y se enumera al Ministro de Cultura, al Secretario de Estado de Cultura, a Gallardón, y al Ministro de Economía. Más adelante, se añade a Jorge Fernández Díaz como contertulio en la radio.

Es más abundante, en cambio, la relación que nos ofreció Manuel Ortega el día 22 en El semanal digital, pero no centrado en PRISA, sino en varios medios de comunicación, incluyendo COPE, con dos ministros.

El resumen en Libertad Digital lo marcó el vicepresidente, en vísperas de su reaparición. En su blog de ayer domingo, dedica todo un párrafo a los nombramientos:
“En realidad, estas Navidades he tenido que entrenar en el deporte del elogio. Un día, va y leo que han nombrado Fiscal General del Estado a Eduardo Torres-Dulce, sucesor –y negador– de Cándido (El Malo) Conde Pumpido, que entre sus muchas fechorías perpetró la de perseguir a nuestro cowboy de medianoche. De no leerlo en LD, no creerlo. Pero no ha sido la única grata sorpresa: en Interior, Fernández Díaz ha puesto al frente de la Policía a Ignacio Cosidó, veterano colaborador de LD y látigo de faisanes (al menos –pensé, egoísta– la Fiscalía y la Policía no me perseguirán tanto). Y más aguinaldos: García Margallo, habitual colaborador prisaico, ficha a María Claver, colaboradora de César, para Comunicación y Diplomacia, valga la redundancia. Y además, al que fue hombre de Aznar en Cuba. Más nombramientos dignos de elogio: los equipos de Economía, Hacienda y la Oficina Presupuestaria, por lo que cuentan mis recartes y cabrillos, son de primerísima; por ejemplo, los Nadal. Sólo falta que a José María Marco lo hagan algo Lassalle o Martínez Castro y que el grupo Libertad Digital siga siendo bodega de altos cargos, porque seguro que serán buenos; si no para nosotros, para nuestra amada y arruinada Nación. Y hay cantera de sobra.”

(Tres por ciertos:
Lo de leer en LD lo de Torres-Dulce, como ya se ha comentado aquí, casi ha resultado un milagro.
Lo de látigo de faisanes y colaborador de LD de Ignacio Cosidó hubo en su día quien ni se lo creyó ni lo sabía –o lo cayó calló.
Resulta curiosa la referencia a José María Marco como activo de Libertad Digital)

Sí tiene razón en lo de “hay cantera de sobra”, aunque la cosa es que está muy repartida, como vemos.

Terminamos este recorrido mediático con la anotación del padre Tomás de la Torre en InfoCatólica, quien nos menciona, además, a Consuelo Sánchez Vicente (aunque no dice que hasta ahora estaba en La literna de COPE, con Juan Pablo Colmenarejos) y a Margarita Mayoral…, sí, la misma que fue subdirectora de La linterna, no ya con Luis Herrero, sino con… César Vidal.

Como podemos ver, la cosa entá entretenida.

Y el caso es que la sensación que me ha dejado esta mañana Federico Jiménez Losantos con sus palabras a las ocho de la mañana es extraña. Yo diría que, a pesar de todo lo que decía, estaba dispuesto a ‘perdonar’ a Mariano Rajoy si lo explicaba, no ya en el Congreso… sino en su emisora. Pero bueno, serían imaginaciones mías, aún medio dormido a pesar de las voces.

Por cierto, luego me he pasado a COPE, donde he oído que iban a entrevistar a Cristóbal Montoro. Pero entonces he tenido que salir a la calle.

“La llegada del poder periodístico que simbolizaba míster Pott, fue saludada con estentóreos vítores y aclamaciones sin fin. Pero la cosa alcanzó su paroxismo cuando, encuadrados junto a una gran ventana, míster Slumkey en persona estrechó agradecido ambas manos a míster Pott, ensalzando con gestos ampulosos su valiosa colaboración al frente de la Gaceta de Eatanswill.”

En resumen, ¿el cuarto poder, o el poder de los cuartos?

Nota – Fe de erratas:
Me doy cuenta ahora de que he transcrito mal el nombre de la población en la anotación anterior, por lo que la he corregido sin pérdida.
Se ruega disculpen este despiste.

Créditos:
Extractos del Capítulo Decimotercero (Noticias sobre Eatanswill y sus partidos políticos. Elección de un candidato para representar ante el Parlamento a la histórica, fiel y patriótica ciudad), de la obra de Charles Dickens Los papeles póstumos del Club Pickwick, según traducción de A. Ferrer, en edición de diciembre de 1973 de Editorial Bruguera, como número 119 de su colección Libro Clásico (pp. 180, 183y 189).

El desierto, ¿acaba o empieza?

Allá en febrero próximo pasado (pizca arriba, pizca abajo), creo recordar que en Es la noche con César, el titular del programa (en cualquier caso), vino en decir, hablándose de ciertos proyectos de urbanización en el desierto de los Monegros, en Aragón,cuya marca emblemática era un casino; apostilló, decía:
“¿Y a quién se le puede ocurrir hacer un casino en pleno desierto?”

Aunque la literalidad no he podido confirmar (aún) que sea la escrita, me sumo a la indignación y estupor del referido, proponiéndole un momento de relajación musical a cargo de cierto chico sureño que él conoce bien.


Y ahora, ya, muy buenas noches y muy bienvenidos a esta nueva singladura.

No-Créditos:
Cuando localice el corte, para lo que porfío internet mediante, daré cuenta de ello.

Paseo inicial para abrir el Año Nuevo

Hace un mes me acerqué por el domicilio de cierta señora, ya que me había hecho llegar algo así como un billete (en su quinta acepción, claro), y decidí atender su requerimiento.

El resultado, en ese momento, fue satisfactorio. De hecho, todos los presentes en la gran sala en que entré, muy amablemente, hicieron la ola al grito de “¡Hola, Posodo! ¡Qué alegría conocerte!”.

De la emoción, cuando salí, decidí dar un paseo por las calles de la zona echando un vistazo de cara a preparar unos trabajos para este inicio de año. Y la verdad es que me encontré con el año.

En una de las plazas por las que anduve, me encontré esta situación arbórea. Yo no entiendo mucho, pero lo que cuelga de las ramas parece la cubierta de la rueda de una bicicleta. Teniendo en cuenta que eran los días de la famosa reunión de la Unión Europea no supe si interpretarlo como un aviso de que el famoso ciclista llegaría muy alto,… o se nos acabaría yendo por las ramas.

Eso sí, para tranquilizarme, al salir de la plaza en cuestión, me encuentro que la tapa del registro de un desagüe domiciliario, aparte de en catalán, ya está ¡en 2012!

Feliz Año, pues, sea por las ramas, sea tirados al alcantarillado.

Créditos;
Fotografías de las ‘visiones’ en cuestión, en Valencia, diciembre de 2011, del autor.

domingo, 8 de enero de 2012

Y ahora, ¿dónde los pongo?: Sin baldas y sin año

Consecuencia de lo expuesto en la anotación anterior, me ha resultado dificultoso poner al día la serie Y ahora, ¿dónde los pongo?, encontrándome, sin baldas para los libros, y ya sin año para darlos a conocer.

Así pues, en esta anotación, muestro algunos de los atrasos.

   

   
Créditos:
Portadas de algunos de los libros en cuestión.

Cuasi-aislado

Desde poco después de Navidad me he encontrado con ciertos problemas en la conexión de internet, de modo que con excesiva frecuencia, he podido ver el esquema de la izquierda, en vez de con el de la derecha.





Tras la protocolaria llamada de queja, al tiempo, la cosa mejoró, y una vez que parece ya estabilizada, he conseguido volcar casi todos los borradores acumulados, con tiempo, incluso, para releerlos un par de veces (con lo que tal vez hayan acabado peor que al principio).

Pues esa es la explicación de por qué la avalancha última, además, con fechas ya pasadas.

Aunque no sé lo que durará (ha habido un par de sustos esta mañana), por lo que, como bien se dice, “el que avisa, es avisador”.

Créditos:
Detalles de los pantallazos de estos días.

Un justo joyero de tamaño ajustado

Al inicio de la temporada 2009-10 publiqué una anotación en la que, entre otras cosas, hablaba del lanzamiento entonces de la colección Joyas literarias juveniles.

En los comentarios a la anotación se dijeron un par de cosas que quiero traer a colación ahora:

“El problema de estas colecciones es la distribución. Como en algún momento el kiosco "falle", dejan de suministrarle y ya puede interesarte la entrega siguiente, que te quedas sin ella.”

Esto decía yo en un comentario, y a las pruebas me remito: mi kiosquera de cabecera cierra durante el mes de agosto, semana arriba, semana abajo, según caiga el calendario; consecuencia de ello es que las entregas que le distribuyen quedan ‘suspendidas’ hasta que en septiembre se reanima la actividad.

En el caso de esta colección, es lo que me sucedió, con el resultado de que si bien compré los últimos números (60 y 61) el 13 de noviembre de 2010, no fue hasta después de Reyes (en concreto, hoy hace un año), cuando llegaron los atrasados del verano, aunque sólo casi todos, pues el último ejemplar lo conseguí el 5 de marzo de 2011.

Otro aspecto comentado que traigo aquí es el que hizo S.Cid:
“Estuve sopesando la posibilidad de hacer la colección y en un tris de lanzarme a ello, pero me echó atrás el problema del que hablamos el otro día y cuyo nombre es "espacio", o mejor dicho: "falta de espacio".”

Es cierto que una colección completa impone, pero ésta en concreto, no tanto: ocupa exactamente 75 cm, es decir, justo una balda de una estantería de las normales. En todo caso, más visual que este dato cuantitativo, es este otro visual: la colección completa cabe en ¡sólo una foto!

¡Y qué bien luce!

Nota final:
Entre las diversas joyas que me he estado encontrando estas semanas pasadas, hay un ejemplar de la colección original. Casualidad o no, el ejemplar es el correspondiente a David Copperfield, de Charles Dickens, con adaptación literaria de José Antonio Vidal Sales, puesta en ilustraciones por Alfonso Cerón Núñez. Se trata ya de la tercera edición de Bruguera, con fecha de hace casi 36 años (26 de enero de 1976).

¡Ah! Y es el número 8 de la colección. Como hoy, y como hace un año.

Créditos:
Fotografía de Joyas literarias juveniles, colección completa, en un estante de casa, del autor.
Portada del ejemplar David Copperfield, de la colección original, de 1976 (ilustración de Antonio Bernal Romero).

Llegaron, pasaron… y se quedaron

Anoche, antes de bajar la basura, eché un vistazo a los contenedores de papel y de plástico que puedo controlar desde casa, para no ir más cargado de lo debido.

Hice bien, porque aprecié que estaban llenos, con lo que me limité a bajar sólo la basura orgánica, digamos.

Y es que, como se puede apreciar en la fotografía que tomé a propósito, llegaron los Reyes Magos, llegaron las Rebajas con su primer día, han pasado ya (bueno, hoy abren los comercios, al menos, en Valencia), pero lo que se ha quedado es…

No, no me refiero a la basura, sino a la falta de civismo de la gente.

Porque digo yo que tampoco molestará tanto un poco de cartón en casa, o de plástico, que no pueda esperar un día, o dos (de hecho, yo los he tirado esta mañana).

Créditos:
Fotografía de la acumulación de basura fuera de los contenedores correspondientes, en la noche del 7 de enero de 2012, del autor.

jueves, 5 de enero de 2012

Tiempos modernos

Acorde con la modernidad, ya ha llegado la noche de…

Créditos:
Dibujo, cuyo autor desconozco, que me ha llegado estos días pasados en varios correos electrónicos.

¿Ballena? Espero que no vaya vacía

El pasado martes, en la sala de espera del dentista a donde había acompañado a mi hijo, eché una hojeada a una revista de viajes que tenían ahí: Condé Nast Traveler.

Se dio la coincidencia de que el otro día, en una conversación familiar, se comentó que el formato inicial de la revista era monotemático, sirviendo, de este modo, cada número como una guía específica para el lugar en cuestión. Sin embargo, ahora era multitemático, por lo que se había perdido ese encanto, aunque ofreciera muchas alternativas en cada momento.

La revista que hojeé era de esta última versión, por lo que pude leer dos artículos (sólo tuve tiempo para ello): uno que ahora no recuerdo, y otro sobre playas poco conocidas de Estados Unidos.

En éste último se comentaba sobre la playa de Nantucket (Massachusetts), población de la que se decía que tuvo su momento importante económicamente en los siglos XVIII y XIX, quedando ahora como zona turística y de residencia veraniega. Al leerlo, me extrañó que no se hiciera mayor abundamiento en su historia como centro de los barcos balleneros, pero bueno, así son las revistas.

Esta misma tarde, continuando con el ordenamiento de los libros de la colección El libro debolsillo, le llegó el turno a Narración de Arthur Gordon Pym, de Edgar Allan Poe. Al completar en la ficha el título original de la obra me encuentro con que es The Narrative of Arthur Gordon Pym of Nantucket, y de hecho, así figura (traducido) en una de las hojas primeras del ejemplar. Ahora he podido ver que no sólo Arthur Gordon Pym era natural de Nantucket, sino también el famoso Capitán Ahab.

Lo que me da pie para comentar lo poco que se comenta (valga la redundancia) los aspectos culturales (y en particular, los literarios) cuando se hacen las descripciones o alabanzas de los lugares y ciudades. Porque, desde luego, en mi caso, si me acerco por Nantucket o por New Bedford, no será por sus playas, sino por su historia, en concreto, literaria.

Toda esta anotación está originada, además de para dar salida al lamento anterior, porque esta mañana, ojeando el kiosco de El Corte Inglés, me he encontrado con que el número de este mes de la revista en cuestión ofrece, además, una guía de Londres, con la llamada de que “lo tiene todo”, aunque en lo que se detalla en portada no se mencione especialmente la cultura (sí, dice "monumentos y museos", ¿pero qué menos, no?).

Pero bueno, ahora la tengo en casa, y la revisaré por lo que pueda resultar de utilidad en este Año Dickens.

Créditos:
Portada (¿de Daniel Gil?) de Narración de Arthur Gordon Pym, de la tercera edición (1980) en El libro de bolsillo (número 341), de Alianza Editorial.

martes, 3 de enero de 2012

Libros… de recuerdos… de librerías

Me ha resultado tristemente curiosa la circunstancia que concurre en los dos siguientes libros adquiridos de la colección El libro de bolsillo tras los diez primeros: ambos fueron comprados en establecimientos que ya no existen.
El primero, es nacionalmente conocido: se trata de Galerías Preciados, y en la actualidad, al menos en Valencia, su edificio sigue siendo de unos grandes almacenes, los famosos “conocidos grandes almacenes”.

El segundo es ya más local: la Librería Maraguat, en su momento en la Plaza del Caudillo, entonces en la Plaza del País Valenciano, y ahora, en la Plaza del Ayuntamiento… ya no existe. Con el agravante de que en su lugar tampoco existe ninguna librería.

Otras muchas librerías han desaparecido en Valencia, algunas orientadas a un segmento del mercado muy estable, como era el caso de la Librería Universitaria Eva, justo en pleno campus de la Universidad en el, en su día, Paseo al Mar; o el caso similar, aunque incluyendo labores de editorial, de la Librería Bello, cercana a Maraguat, y cuyo nombre ha quedado ahora en exclusiva para una administración de loterías; o el caso más clásico, una librería general, como era Época, en una planta baja de  la calle de la Paz, en la que entrabas y ya respirabas una atmósfera ‘de las de antes’ (ahora la atmósfera no es peor, sino distinta: es una tienda de lencería).

Aunque muchas otras librerías se han ido abriendo, con nuevas funcionalidades, diríamos, siempre queda en el aire la sensación de que una parte importante del oficio se haya perdido.

Serán cosas del comercio, de los mercados, de los hábitos de los clientes o de los no-hábitos de los no-lectores. Pero siempre es triste que sucedan estas cosas, haya o no correos electrónicos en ellas.

Créditos:
Imagen de la matriz de la etiqueta de referencia del libro, de Galerías Preciados, de enero de 1980.
Montaje de la matriz de la etiqueta de referencia del libro, de Librería Maraguat, de enero de 1980, y de la fotografía del edificio donde se encontraba, actualmente, en julio de 2011, del autor.
Imagen de detalle del papel de envolver de la Librería Universitaria Eva, de Valencia, ca. 1980.

domingo, 1 de enero de 2012

Diez años de la bolsa

Se cumplen ahora diez años del momento en el que empezamos a poder pagar con la nueva moneda, o séase, el euro, alias €.

Precisamente estos días me he encontrado (ya ni la recordaba) con esta bolsita que daban en los bancos a cambio de 2.000 pesetas, y en la que, en forma de 43 monedas, teníamos 12,02 euros.

La verdad es que yo nunca llegué a abrir la bolsita para comprobarlo, y ahora, habiendo sido confeccionada el 28 de mayo de 2001, no voy a romper un objeto casi histórico.

Bueno, tan histórico como el hecho de que entonces teníamos bolsa y vida, y ahora, aunque entonces nos dieran la bolsa, nos hemos quedado sin ella… y ya veremos en qué nos dejan la vida.

Créditos:
Fotografía de la bolsa en cuestión, del autor.

Grandes esperanzas

El próximo 7 de febrero se cumplirán doscientos años del nacimiento de Charles Dickens en Portsmouth, en concreto en un barrio llamado Mile End Terrade, aunque sólo vivió allí dos años, momento en el que, con su familia, y debido al trabajo de su padre (pagador de la Marina) se muda a Londres, traslado que no sería el único en su vida.

Es decir, que este año que se inicia, es el del bicentenario, bautizado mediáticamente como “Año Dickens”.

Hay dos formas de celebrar esta conmemoración, que no son incompatibles entre ellas: la primera, lógicamente, leyendo sus obras (por ejemplo, a los chicos del Club Pickwick); y la otra, viajando a Londres y disfrutar de lo que queda de la ciudad dickensiana y de todo lo que estén organizando con tal motivo.

Por cosas de las campañas de fidelización, ha habido que utilizar puntos de ésos de Iberia, y… ¿por qué no Londres?

Y con un poco de suerte, volveré a ver la placa de la foto que acompaña estas líneas, y así podré saber dónde se encuentra.

Así pues, con estas esperanzas comenzamos el año.

Bueno, y con las de que nos vaya bien, y si no, que se nos vaya pronto.

Créditos:
Fotografía de una placa conmemorativa de Charles Dickens, en Londres, en octubre de 2006, del autor.

Ya llegó

Tras una laaaaaaaarga espera, ¡ya llegó el año 2012!

Y en condiciones de ser bien recibido ;-)

(Porque sagacidad para conseguir llegar a final de año, vamos a necesitar)

Créditos:
Pantallazo de la imagen (deformada por la falta de respuesta en internet) de la portada del volumen dedicado a Sir Tim O’Theo, tomada de la página correspondiente del diario de Caragüevo.